Todo es de JKR, solo la trama es mía.

Andante

Por RoseWeasley13

Estrambótico

— ¿Qué es lo que querías decirme? – pregunto Scorpius. Sosteniendo la delicada mano de ella, mientras veían a la fuente que se encontraba frente a la banca del parque en la que estaban sentados.

—Bueno~ - canturreo la joven —Hace un año que me viste en el hospital

Scorpius volteo hacia ella, Rose solo sonrió y se recargo en el fuerte hombro del rubio. El joven hizo cuentas, y con una sonrisa respondió —Es cierto. Ha pasado mucho

—Por supuesto, el tiempo vuela.

Scorpius tomo los pelirrojos cabellos y los enrollo lentamente entre sus largos dedos, mientras proporcionaba caricias a la cabeza de ella. Tantos minutos en silencio, sin decir palabras, donde su tiempo transcurría lentamente y en paz. Sin preocupaciones.

Ya no había preocupaciones.

Todo se había terminado en aquella habitación de hospital.

— ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? – pregunto en un susurro Rose, parecía que se estaba quedando dormida

—No puedo olvidarla – murmuro él, apartándola un poco de él al comprobar que ella se había quedado dormida segundos después de murmurar.

La cargo en su espalda, cuidando que estuviera cómoda, y sintiendo la respiración acompasada de la joven, camino hasta su departamento, mientras recordaba el día en el que chocaron.

¿Te quedaras hasta tarde? – pregunto Matt a su lado, mientras guardaba apresuradamente sus cosas en una pequeña mochila.

No – gruño – Solo esperare a que este cacharro de maquina se apague – murmuro, refiriéndose a la computadora que era demasiado lenta.

Bueno Scorpi~. Yo me voy, he soportado mucho en esta maldita oficina – y al terminar de decir eso, Matt salió corriendo de ahí, casi como un niño cuando se acaban las clases.

Después de varios minutos, y de que la maquina vieja se dignara a apagarse, tomo sus cosas y se coloco el saco.

El rubio giro el cuello varias veces en círculos, estaba tan cansado, editar y editar libros no era un trabajo fácil, hacer que se publicaran era la meta más grande que todos en ese lugar aspiraban, aunque los libros no los escribiera su persona, siempre esperaba que el jefe algún día lo aprobara.

Tallo sus ojos grises varias veces, esperaba que el cansancio se fuera, pues a pesar de que se iba de la oficina, aun no acababa su trabajo. Tendría que continuar en la cafetería del edificio.

Bajo las escaleras lentamente, estaba tan cansado, y su cuerpo producía sonidos cada que se movía, permanecer tanto tiempo inmóvil no era lo mejor para la salud.

Camino hasta la librería que se encontraba en el primer piso, dentro se encontraba la cafetería del edificio. Entro lentamente, intentando pasar desapercibido, silenciosamente saludo a la joven que hacia la función de bibliotecaria y mesera en el lugar.

¿Podrías prepararme un café Susy?

Por supuesto Scor – contesto manteniendo un tono bajo pero adecuado para que el rubio pudiera escucharla —Parece que tuviste un mal día

Todos mis días son malos – gruño el rubio

Lo que tu deberías hacer es dejar tu mal carácter detrás – le recomendó la rubia mientras ponía el café en su mano – Y en el caso de que no puedas hacerlo deberías buscarte una novia

Sabes que jamás he tenido una

Ya es tiempo primito, eres viejo

Tu no te quedas atrás – se burlo con sarcasmo el rubio. Los ojos verdes de la joven lo fulminaron.

Mejor vete a una mesa antes de que te golpee – gruño la oji verde

Scorpius se alejo del mostrador lentamente, con una pequeña sonrisa. Eso es lo más que su boca podía sonreír.

Tomo una mesa sin apresurarse, aun tenia toda la noche para hacer la bendita edición que de seguro le tomaría unos días más. Muchos minutos después se aburrió de hacer las correcciones, el escritor era primerizo y tenía demasiados errores, y corregirlos era toda una aventura.

Además al no estar en la oficina, todos los errores tenían que ser corregidos con su propia mano y a su propio pulso.

Fregando sus puños contra sus ojos decidió tomar algo de algún estante para despejarse, después de todo la lectura le relajaba demasiado.

Se puso de pie después de darle el último trago a su café, debía pedir otro.

Se dirigió a los estantes, y empezó a divagar entre estos, buscando lentamente alguna novela que lo despejara de su estado catártico. Lentamente llego a la sección de clásicos, les hecho un vistazo, leyendo los títulos rápidamente se decidió a leer algo de Shakespeare, después de todo era la mayor inspiración para los escritores que se aventuraban a querer crear sus propias novelas.

Macbeth, Tito Andrónico, Otelo, El Rey Lear, Hamlet, Romeo & Julieta, El Mercader de Venecia – bufo al darse cuenta que no estaban todos. Dio la vuelta para ver el otro estante y lo que recibió fue un pisotón, un codazo y golpes de varios libros.

Se quejo un poco, sacudió la cabeza y observo a la joven de cabellos rojo fuego y alborotados recoger los libros, mientras su boca pronunciaba un audible "lo siento" mil veces por segundo.

Mientras la joven se desvivía por pedir perdón, el rubio le miraba impresionado, ella hablaba tan rápido. La joven dejo de murmurar lentamente, se había dado cuenta de que el la miraba con extrañeza.

Ella sonrió un poco. Scorpius jamás había visto a una persona tan estrambótica como ella. Sus amistades y el circulo que le rodeaba eran tan serios como el.

¿Quién es este humilde caballero? – pregunto con una sonrisa la pelirroja. ¿Scorpius arqueo una ceja? ¿Le había dicho caballero?

Estas en la sección de literatura, no es muy normal en un hombre guapo – siguió hablando la joven, mientras acomodaba en el estante los libros que llevaba en los brazos —Normalmente un chico como tu estaría viéndose en un espejo y coqueteando con una alguna chica que enseña más de lo que oculta

Scorpius estaba estupefacto, la pelirroja se había mantenido hablando desde aquella extraña pregunta, y no le importaba si le contestaba o no, ni siquiera le había importado el hecho de que el era un completo extraño y que hablar tan confianzudamente a un hombre que no conocía de nada podría traerle problemas.

El no le iba a dar problemas, pero alguna otra persona ya le habría callado.

Es descortés de mi parte no haberme presentado. Lo siento. Mi nombre es Rose Weasley, la mayoría de las personas me dicen Rosie, a veces lo odio a veces no. En esas ocasiones es muy tierno. ¿Tu como te llamas? ¿Trabajas aquí? Mi sueño siempre fue escribir algo y publicarlo, pero siempre me explayo demasiado y termino haciendo algo que esta muy lejos de mi idea original – ella sacudió la cabeza y continuo – Naci en Ottery ¿Y tu? No eres de muchas palabras cierto, ni siquiera me has dicho tu nombre ¿Cómo te llamas?

Scorpius mantenía los ojos completamente abiertos, pero acepto la mano que la joven le extendía, y con un susurro casi ahogado contesto a una de las tantas preguntas que ella le había hecho —Scorpius Malfoy. Mi nombre es Scorpius Malfoy

Wow – exclamo la joven, lentamente soltó la mano blanca de la chica — ¿Eres escorpio? Eso seria divertido. Tu nombre no es muy común, pero es lindo y original, supongo que tu madre es única al imaginar un nombre así

En realidad viene de familia – murmuro el rubio. La plática que ella continuaba no era la más normal que en su vida hubiera sostenido, pero empezaba a sacarle una sonrisa, y no era de esas sonrisas suyas que solo eran por cortesía.

Su sonrisa empezaba a ser sincera.

Tu familia a de tener demasiadas personas con nombre inusuales. Seria genial conocerlos, un montón de personas con nombres de algún signo del zodiaco

También tienen nombres de estrellas – le contesto, a pesar de que sus respuestas eran cortas parecían darle cuerda a la boca de la joven.

¿Hay alguien llamado sirius? Siempre ha sido mi estrella favorita, pero jamás he conocido a alguien que tuviera ese nombre, tampoco a alguien que se llamara Scorpius a decir verdad, pero seria aun más raro que tuvieras un pariente con ese nombre.

La joven cerró los labios y lo observo a los ojos. Scorpius se puso un poco nervioso, nadie jamás lo había visto con tal intensidad, ni su madre o padre cuando querían descubrir algo, o los maestros cuando intentaban hacer que su regaño surtiera más efecto en su persona.

Scorpius se dio cuenta de que los ojos de ella no eran de un azul normal, más bien de un azul zafiro o un lapislázuli, también había pequeños brillos en sus ojos, pero estaba seguro de que era por la alegría de la joven más que por el brillo del color. Se dio cuenta de que se nariz era algo pequeña pero delineada, y que sus labios de color cereza contrastaban de maravilla con la pálida piel de la joven, sus cabellos rojos como el fuego enmarcaban aquel rostro de porcelana.

En realidad un tío de mi padre se llama Sirius – murmuro entre dientes el rubio, no sabia que decir para cortar la mirada penetrante que la joven poseía, así que lo más inteligente que pudo pensar para cortarla es que debía responder su pregunta anterior.

Los ojos de ella brillaron por un segundo, como si hubiera regresado de sus pensamientos, la sonrisa que le dedico al rubio fue extensa y luminosa. Scorpius pensó que era la sonrisa más sincera que había visto en su vida, sin cortesía sin hipocresía o tratando de ocultar algo.

Ella poseía una sonrisa hermosa.

Fue un gusto conocerla señorita – murmuro Scorpius inclinando un poco la cabeza y tomando un libro de Shakespeare sin ni siquiera leer el titulo.

Sentía que debía cortar aquella conversación o algo cambiaria drásticamente en su vida.

A pesar de que trataba de apartarla, ella jamás se dio cuenta y le siguió hasta la mesa. Dejo el libro en la mesa y la vio sentarse a su lado, mientras le miraba fijamente.

Tus ojos son muy lindos – murmuro ella después de varios minutos de estar en silencio.

Scorpius había decidido ignorarla y continuar con lo que pretendía hacer. Leer algo para despejarse. Pero ella no apartaba aquellos ojos azules únicos de su cuerpo, y a pesar de que no le incomodaba, lo hacia sentir un fuerte cosquilleo en su vientre, como si un montón de palomitas estuvieran en el microondas saltando por todos lados.

Scorpius levanto la vista sorprendido por ese comentario y se dio cuenta de que la joven mantenía sus ojos en el, pero a pesar de eso un pequeño sonrojo se sostenía en sus mejillas.

Ella sonrió por última vez y se puso de pie —Nos vemos después Scorpius, debo seguir trabajando

Al irse de allí le había preguntado a Susy por la joven extraña que trabajaba en el lugar. Susy había contestado divertida "Es muy linda, pero se explaya fácilmente en sus conversaciones, también es muy animada, y alegre, jamás la he visto triste"; Después bromeando había agregado divertida "Seria la perfecta novia para ti, podría quitarte algo de lo amargado que posees"

Los días siguientes había seguido trabajando en la librería a pesar de que podía hacerlo en la oficina, la pelirroja siempre le saludaba, y el intentaba empezar la conversación, cuando empezaban ha hablar no era necesario que se inventara mentiras, las conversaciones de la pelirroja eran tan entretenidas, divertidas e informativas que no lo dejaban hablar.

Después de algunas semanas el la invito a salir.

Ella dijo que sí.

Aquí esta como se conocieron, en lo personal me agrada mucho Rose en este cap., siempre me he imaginado a Rose así: Inquieta. En el fic es demasiado infantil así que no digan nada sobre su conducta XD