-¡Vamos a llegar tarde Dean! ¡Como siempre!-gritó Castiel para que bajara de una vez
-¡Ya voy!-dijo mientras descendía las escaleras a trompicones-¿Dónde están los niños?-preguntó
-En el coche, esperando.
-Pues venga,Cas, no tardes tanto, no les hagamos esperar.
Dean echó a andar sin darle tiempo al ángel a replicar por lo que Castiel no tuvo más remedio que seguirle.
Iban a pasar aquél fin de semana en el Lago Erie de acampada con SAM y los niños, Leah no podía ir ya que aquella semana la tocaba guardia en la clínica de animales.
Condujeron hasta la casa del menor de los Winchester y desde allí siguieron alrededor de hora y media hasta llegar al lugar de destino.
Era un día claro, perfecto para bañarse, chapotear, pasear o tomar el sol.
Empezaron a sacar los trastos que traían para pasar aquellos días y se dispusieron a montar las tiendas de campaña.
Tanto Dean como Sam pasaron un buen rato riéndose viendo los esfuerzos de Castiel por intentar encajar las piezas, sin éxito.
-No es así-oyeron a Ben-Tienes que tensar esto en diagonal-dijo mostrándole como se hacía-y ahora hay que montar los palos y la armadura.
-¿Y después?-preguntó
-Clavar las piquetas
-Gracias Ben…yo esto…nunca había montado tiendas de campaña
-Ya imagino.
A partir de esa explicación Castiel le cogió muy rápido el tranquillo y en apenas unos minutos tenía otra montada ,pero no estaba dispuesto a hacer el trabajo solo.
-¿No creéis qué ya os habéis reído bastante?
-Nosotros no…-intentó mentir Dean
-Claro que si
-Lo sentimos Cas, no es una imagen muy habitual-se excusó Sam
-Bien, el resto lo montáis vosotros-dijo mientras les tiraba los palos y las piquetas-Voy a ver que hacen Mary y Alexandra.
-Que mal genio tiene a veces-comentó Sam viendo como se alejaba
-¡Te oído Sam!
Dean empezó a reirse
-Se nota que no pasas las 24 horas del día con él Sammy, lo oye todo y se da cuenta de todo. Ya te dije en una ocasión que nunca cabrearas a un ángel tan listo.
Más tarde cuando todo estaba montado Alexandra insistió en que quería bañarse, por lo que Mary se unió a la petición y todos se pusieron sus trajes de baño. Todos menos Castiel, que se había remangado la camisa y lucia las gafas de sol que Dean le había regalado.
-Que guapo Cas-se burló Sam.
-¿No piensar venir a bañarte?-preguntó Dean.
-No, prefiero quedarme…tomando el sol.
-Si no sabes nadar puedes decirlo.
-Claro que sé nadar, Dean-dijo molesto-solo que no me apetece bañarme.
-Como quieras…no eres nada divertido Cas.
-No te oigo decir eso por las noches, Dean, o cuando me pides eso que tanto te gusta, ni tampoco a la hora de comer cuando insistes en el acto de…
-¡Cas cállate!-gritó mirando a Sam que empezaba a reírse-No hace falta que des detalles sobre nuestra vida privada
-Pensé que tu y Sam lo compartíais todo-contestó con ironía
-Necesito un buen chapuzón, que disfrutes del sol-dijo Dean malhumorado seguido por Sam que aún reía
Castiel se sentó a observar la escena. Dean se había tirado al agua sin pensárselo dos veces, Sam lo había hecho más despacio, de forma más prudente. Ben, Mary y Alexandra ya estaban metidos dentro y los pequeños, Sammy y Rickon estaban preparados para hacerlo, armados con sus manguitos insumergibles.
Siguió mirando mucho más, en aquellos momentos Mary se agarraba a Dean por la espalda mientras Rickon tiraba de su cuello, Sammy estaba con Ben jugando a una especie de juego mientras Mary se había subido a los hombros de su padre y reía con alegría.
El ángel también sonrió. Le encantaba contemplar aquello y disfrutar viéndoles felices. Sin preocupaciones fuera de lo normal. En ese momento vio como Alex le hacía señas para que se acercara. Dudó unos instantes pero ante la insistencia de la niña cedió. Se quitó las gafas y la camisa por si le salpicaban y se mojaba.
-¿Qué pasa Alex?
-¡Métete papá! ¡ El agua no está fría!
-No, no me apetece cielo, quizás más tarde
Alexandra hizo pucheros.
-Por fa papiiiii
-No Alex yo no…
Se dio cuenta demasiado tarde, mientras hablaba con la niña, Dean había salido del agua y se encontraba justo detrás suyo, asi que no tuvo tiempo de reaccionar.
Cuando se dio cuenta estaba metido en el lago y empapado de los pies a la cabeza. Y todos reían con alegria, asi que Cas no se enfadó, sino que se unió a ellos.
-¿Ves papá? Es divertido-dijo Alexandra cogiendole del cuello.
-Si cielo lo es…-localizó a Dean y apartándose suavemente de la niña nadó hasta él y dijo-pero más divertido será hacerle aguadillas a tu otro padre-y hundió la cabeza de Dean sin contemplaciones que instantes después salió boqueando y fulminó al ángel con la mirada.
-¿Divertido, a qué si?-le preguntó Castiel
-Hasta casi extremos insospechados-replicó enfadado
Y de nuevo todos se echaron a reir…y de nuevo lo único que pudieron hacer ellos es unirse a ese sonido tan gratificante.
