Ningun personaje es mio, todos son propiedad de Naoko Takeuchi

Que lo disfruten


Enamorando a mí Esposo

Capitulo Uno

¿Frustración? ¿Desesperación? No, nada de eso es lo que sentía Yaten es ese momento… ¡Furia! Eso es lo que sentía, pero no hacia las personas que estaban a su alrededor en ese momento. Ni hacia la risueña rubia que tomaba su mano; si no que sentía furia hacia él mismo, por haber sido tan ingenuo y caer tan fácil en la trampa que Minako había preparado…

"Seiya y Yaten llegaron a la mansión de Lord y Lady Chiba. Quienes eran viejos amigos de los hermanos, para festejar el anuncio del embarazo de Lady Serena

- Bienvenidos, señores Kou, - dijo uno de los sirvientes en la entrada – Mi lady los espera

- Gracias, Rubeus – dijeron los hermanos al unísono

La mansión era de un estilo muy conservador, sin duda Darien tenía que ver en eso, pero también tenía un toque delicado, obra de Serena

- ¡Seiya! Que gusto me da verte - exclamo una menuda rubia, que no era nada mas ni nada menos que la flamante Lady Serena, dándole un fuerte abrazo

- Lo mismo digo bombón – respondió Seiya, no era muy correcto que un caballero se dirigiera de esa forma a una dama como Lady Serena, pero después de una amistad de tantos años como la de ellos. El protocolo era lo de menos.

- Gusto en verte Seiya – dijo Lord Darien, con una sonrisa y tendiéndole la mano al moreno

- Lo mismo digo Darien – contesto Seiya mientras rompía el abrazo con Serena y respondía al saludo de Darien

- Hola, Yaten – saludo Serena al platinado, aunque con mucho menos entusiasmo que a Seiya, ya que si bien tenían una buena relación, nunca había habido tanta familiaridad entre ellos.

- Hola Serena, felicidades por el bebé – dijo el chico con una discreta sonrisa – y también a ti Darien, claro

- Gracias – dijeron los esposos

- Seiya, ¿Dónde están Taiki y Amy? ¿Porque no vinieron?- pregunto Serena

- Me pidieron que los disculparas por no venir, pero los gemelos tienen varicela y no quieren contagiarte, y menos ahora que estas esperando a tu bebé – le informo Seiya, mientras él, Serena y Darien caminaban hacia el salón donde se llevaría a cabo el festejo

- Que lindos, siempre tan considerados ¿no lo crees Darien?

- Si, salúdalos de nuestra parte, por favor – dijo Darien, mientras ayudaba a Serena a sentarse, ya que desde que la rubia le había dado la noticia de su embarazo, él no la dejaba hacer prácticamente nada.

- Eso hare.


Mientras Seiya platicaba con Serena y Darien, Yaten se dedico a saludar a algunos de los invitados, que ya estaban ahí, entre ellos Elizabeth Watson, una bella castaña que en últimos tiempos había llamado la atención del chico. Pero cuando la encontró dudo en acercarse, ya que Elizabeth se encontraba platicando con Minako y Yaten sabia que entre esas dos las conversaciones no podían ser buenas, dado que no era un secreto que las chicas no se soportaban. Aunque claro, no podían demostrarlo abiertamente, pero si con comentarios insidiosos, que Yaten no estaba dispuesto a soportar así que intentando pasar desapercibido, tomo rumbo hacia el jardín, pero al pasar por detrás de uno de los pilares que había en la salón escucho un poco de la conversación que las chicas mantenían.

- Debes sentirte muy mal Minako, ya que supongo has escuchado los rumores que dicen, que Yaten me pedirá matrimonio en las próximas semanas – escucho Yaten que decía Elizabeth

- No, para nada, por que ya te dije que Yaten ya no me interesa – respondió con calma la rubia

Un momento, ¿acaso Mina había dicho que ya no estaba interesada en Yaten?

- No te creo, ya que la ultima vez que nos vimos no dejaste de acosarlo – dijo la castaña

- No me apena decir que tienes razón, pero eso ya paso, ya entendí que yo no le gusto

- Pues, me alegra saberlo, ya que seria muy triste que te hicieras ilusiones en vano – decía Elizabeth con falsa tristeza

- Pues despreocúpate y no olvides enviarme la invitación a tu boda con Yaten – dijo Mina con un extraño brillo en los ojos – ahora si me disculpas voy a saludar a los demás invitados – Entonces la rubia dio media vuelta y salió del salón, sin ver que Yaten estaba detrás de ella o eso es lo que pensó el chico.

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Los rumores de la supuesta propuesta de matrimonio de Yaten a Elizabeth, habían llegado a Mina unos días atrás, provocándole cierta desesperación ya que sabia que si esos rumores eran ciertos, perdería cualquier oportunidad con Yaten… y no es que la tuviera de cierto, dado que el chico en mas de una ocasión le había dicho que no tenia ningún tipo de interés en ella, pero como ella siempre decía "la esperanza muere al ultimo" y por eso estaba dispuesta a jugar sus ultimas cartas, con un plan bastante disparatado. Que de funcionar la uniría a Yaten para siempre.

Yaten no podía creer lo que Mina había dicho, "Yaten ya no me interesa" eso no podía ser verdad o ¿si'?

-"Bueno, solo hay una manera de comprobarlo" – pensó y se dirigió a buscar a Mina. La encontró junto a la mesa de bocadillos, platicando de lo más animada con un joven alto de cabello rubio que el no conocía.

- Buenas tardes Minako – dijo con total naturalidad mientras se acercaba a la mesa y tomaba unos bocadillos que no quería

- Buenas tardes Yaten, que bueno que pudiste venir – dijo la rubia con una dulce sonrisa, pero sin el habitual entusiasmo que siempre tenia cuando lo veía – ¿Ya conoces a Andrew?

-No, no tengo el gusto

-Andrew Furuhata, mucho gusto – dijo el chico de cabello rubio

-Yaten Kou, el gusto es mio – respondió el platinado, estrechando la mano que Andrew le ofrecía.

-Bueno, hechas las presentaciones, te dejamos Yaten ya que Andrew y yo vamos a dar un paseo por el jardín, con tu permiso… ah, por cierto prueba los bocadillos de cangrejo están deliciosos – dijo la rubia mientras se alejaba de allí rumbo a al jardín, acompañada de su nuevo amigo.

Yaten se quedo ahí, junto a la mesa sin creer todavía lo que había pasado. Mina no había intentado ningún tipo de acercamiento y eso le ¿molestaba?

-¡Claro que no! – dijo mas para convencerse a si mismo, que para afirmarlo y soltando los bocadillos que había tomado anteriormente, dio media vuelta para ir en busca de Elizabeth, ya que sin Mina en el camino tendría la posibilidad de cortejar a la castaña, sin el peligro de un drama de proporciones catastróficas.

Encontró a Elizabeth cuando el primer baile de la noche comenzó.

- ¿Me permitiría esta pieza? – dijo galantemente mientras se acercaba a la chica, quien risueña acepto la mano que Yaten le ofrecía

- Me encantaría – Entonces se dirigieron a la pista, donde ya varios invitados se encontraban, entre ellos Mina quien bailaba alegremente con Andrew –

Yaten no podía creerlo, Mina en verdad estaba bastante controlada, ni el más mínimo intento de acercársele, hasta podría decirse que lo ignoraba… si, eso era lo que hacia lo ignoraba y el chico no estaba muy seguro de que le gustara. Porqué una cosa era que la rubia respetara su espacio vital y otra muy diferente que hiciera como si él no existiera.

-Yaten, me da mucho gusto verte, estuve muy emocionada cuando recibí la invitación de Lord y Lady Chiba y más aun cuando supe que tú también estabas invitado – decía Elizabeth, mientras ella y Yaten seguían los pasos del baile. Pero Yaten no escuchaba nada, ya que su atención estaba centrada en Mina. ¿Por qué? Ni él lo sabía. – ¿Yaten, me estas escuchando?

- Lo siento, me distraje ¿Qué decías?

- Solo que me da gusto verte

-Ah, gracias… este… te importa si nos sentamos, no me gusta mucho esta pieza – dijo, mientras salía de la pista, sin darle tiempo a Elizabeth de protestar

Mina por su parte, siguió bailando animadamente con Andrew.

- Andrew, déjame decirte que eres la mejor pareja de baile que he tenido en mucho tiempo – decía la rubia, mientras dejaba que Andrew la guiara por el salón, con gran soltura y elegancia.

- Gracias Mina, eres muy amable – respondió el chico, un tanto sonrojado por la sinceridad de la rubia

- Lo digo enserio, y no soy la única que piensa eso, ya que Lita me ha dicho lo mismo – le informo Mina, con una sonrisa un poco traviesa.

Ante la mención del nombre de la prima de Darien, Andrew no pudo evitar sonrojarse, ya que desde hacia años él estaba enamorado de la joven castaña. Pero por inseguridad y respeto a su amigo no había dicho ni hecho nada al respecto.

- ¿En-enserio Lita ha dicho eso? – logro preguntar un momento después, cuando él y mina terminaron de bailar y se dirijan a uno de los asientos que había cerca de la pista.

- Claro, si no fuera así, yo no te diría nada… aunque no entiendo porque no le has dicho nada sobre lo que sientes por ella - sentencio Mina de pronto, dejando a Andrew bastante sorprendido.

- No sé de que hablas, yo no…

- Andrew, por favor, he visto como la miras y siendo honesta y un tanto indiscreta, Lita te mira de la misma forma. – le informo Mina, dándole un sorbo a la bebida que había tomado de una de las charolas. Que un mesero le había ofrecido.

- ¡De verdad! – exclamo el rubio emocionado, llamando la atención de algunos invitados, entre ellos Yaten, quien no había perdido detalle de los movimientos de la pareja – Ejem… digo, de verdad tú crees que ella…

- ¡Claro! Es mas ahora nos esta viendo, no voltees – dijo al ver que el rubio quería mirar en dirección de Lita ¿Por qué no vas a hablar con ella? – le sugirió con una sonrisa tranquilizadora

- No se… no creo que sea apropiado, además no te quiero dejar sola – le dijo también sonriendo

- Anda, no te preocupes por mí, que en lo que hablas con Lita, yo iré por el presente de Serena a mi habitación.

En ese caso, deséame suerte – dijo Andrew, levantándose y dirigiéndose a donde estaba Lita, quien al ver acercarse al chico se puso tan roja como un tomate e intento salir corriendo del lugar, pero Andrew logro alcanzarla. Mina no supo que fue lo que el rubio le dijo a Lita, pero supuso que debía ser algo lindo, ya que la castaña tenia una gran sonrisa en el rostro cuando ambos salieron rumbo al jardín

-Creo que la fiesta ha sido un éxito, aunque si me lo preguntas no creo que este bien que Darien le permita a Seiya tantas confianzas con Serena, digo, no es un secreto para nadie que tu hermano la pretendía y… - decía Elizabeth con malicia mientras observaba a Seiya y Serena que bailaban animadamente. Pero fue interrumpida por Yaten.

-Eso fue hace mucho tiempo, ahora solo son grandes amigos y para serte honesto creo que tu comentario fue de muy mal gusto, con tu permiso - y se levanto dejando a la chica bastante ofuscada por tan gran desaire.

Mina se encontraba en su habitación terminado de envolver el regalo de Serena, y tan concentrada estaba en que quedara bien, que no se dio cuenta que alguien entraba, hasta que se volvió a cerrar la puerta.

- Que… pero que, Yaten que haces aquí – dijo en cuanto vio al chico, que la miraba ceñudo desde la puerta

- Eso es, lo que yo te pregunto ¿Qué es lo que haces?

- No entiendo de que hablas, y será mejor que salgas de mi habitación

- Si, lo voy hacer, pero en cuanto me digas que es lo que te propones al ignorarme.

- "Precisamente esto" pensó Mina

- Yo no pretendo nada, solo hago lo que siempre me haz pedido. Darte tu espacio, no molestarte… eso es todo. – dijo con tal inocencia que hubiera convencido a cualquiera

- Ya lo creo, ahora el que necesita espacio, es el tal Andrew ¿no? – dijo Yaten, mas irritado de lo que le hubiera gustado. Y para Mina, eso no paso desapercibido.

- ¿Andrew? Jajaja – comenzó a reír – No, él es un buen amigo, eso es todo

- Si, claro - volvió a decir Yaten, cruzándose de brazos

- Es verdad, aunque no entiendo por qué estas tan molesto – dijo acercándose al chico con suma coquetería

- Puf, molesto ¿yo? Que tonterías dices – se defendió intentando alejarse de la rubia, quien muy a su pesar, siempre había logrado ponerlo nervioso.

- No son tonterías, sé que te molesta que le preste atención a alguien más que no seas tú

- Estas loca

- Eso crees – parándose a escasos centímetros de él

- Si

- Entonces por que…

Mina no pudo terminar lo que iba a decir, debido a que Yaten la besaba, la rubia tardo unos segundos en reaccionar, pero cuando lo hizo decidió que Yaten, no se escaparía de esto tan fácil.

En la sala, de la mansión, todos los invitados se arremolinaban alrededor de Lord y Lady Chiba, quienes muy contentos se disponían a abrir los presentes que les habían llevado, en muestra de cariño por el embarazo de Serena.

-¡Regalos, regalos… muchos regalos para Serena! – cantaba muy alegre, Lady Serena, provocando la risa de los ahí presentes – digo… para mi bebé –se corrigió bastante avergonzada

-No te preocupes cielo, ya que dijiste la verdad, todos estos regalos son para ti – la animo Darien, dándole un pequeño beso, en la mejilla

-En ese caso ¡a abrir se ha dicho! – y comenzó a desenvolver los presentes que tenia mas cerca, pero de pronto se quedo muy quieta, levanto la vista y recorrió cada uno de los rostros que tenia enfrente -¿Dónde esta Mina? – pregunto

-Uhm… no lo se, hace rato que no la veo – le respondió Darien – pero no te angusties, ahora voy a buscarla

-No es necesario, Mina me dijo que estaría en su habitación terminado de envolver tu presente, Serena – le informo Andrew

- Ah, entonces esperare a que baje, ya que quiero que ella también este aquí – declaro Serena, con decisión, aunque por el movimiento de sus pies, se podía decir que estaba impaciente, por abrir los regalos.

Seiya, al ver que su amiga, no dejaba de moverse decidió tomarse un atrevimiento e ir a buscar a la rubia a su habitación.

Cuando se encontró en el segundo piso, le fue muy fácil dar con la habitación de Mina, entonces toco la puerta.

-Mina… Mina, Serena quiere que bajes para que pueda abrir sus obsequios – anuncio, pero no obtuvo respuesta alguna

Toc, toc

Volvió a insistir, pero nada sucedió de nuevo, entonces cuando daba la media vuelta para marcharse, escucho que algo se caía. Eso lo puso alerta

-Mina, ¿estás bien? ¡Abre la puerta! - Nada paso, entonces decidió abrir el mismo la puerta, pero lo que vio, en verdad lo sorprendió. Mina y Yaten se encontraban en el suelo, y por la forma en que se encontraban, Seiya supo que no estaban envolviendo un regalo, precisamente.

-Seiya… hermano… es- esto no es lo que crees – intentaba justificarse el platinado, mientras Mina, fingía estar sorprendida.

- Eh… Mina, Serena quiere que bajes, te esta esperando – logro decir el moreno, una vez que se repuso de la sorpresa que se había llevado.- y Yaten, date prisa, que tenemos que irnos – y salió de habitación dejando nuevamente a Mina y Yaten solos.

- Minako… espero que no te hagas ideas raras, ya que esto fue un error… el cual, por fortuna no llego a más. Porqué entre tú y yo, nunca y escúchalo bien, nunca, habrá nada – Y salió de la habitación, dejando a Mina, con una sonrisa extraña en el rostro.

-Eso es lo que tú crees, mi querido, querido Yaten."

Después de ese día, todo se distorsiono, Seiya le dio uno de sus sermones sobre el deber de un caballero, para después anunciarle que se tenia que casar con Mina en un mes.

Yaten intento que Mina aclarara las cosas, después de todo, nadie aparte de ellos tres sabían lo que había ocurrido, pero todos sus intentos fueron en vano, la rubia no accedió a nada… al contrario se negó rotundamente a hablar con él durante ese tiempo.

Por su parte, los demás amigos quedaron muy sorprendidos cuando Seiya y Yaten se presentaron en la mansión Chiba, para pedir la mano de Minako

Y así regresamos al presente, con un Yaten furioso, por haber permitido que su vanidad, al no ser el centro de atención, ganara y de esa forma echar a perder toda su vida. Ya que ahora más que nunca estaba seguro que jamás sentiría algo más por Minako, que no fuera desprecio.


Bueno, eso es todo, espero les haya gustado y una disculpa por la demora.

Y no olviden espero sus reviews, con su opinión sobre el capitulo

cuidense ok