Castiel miró a Dean, confuso…sin embargo le bastaron unos segundo para saber por donde iban los tiros.

-¿No estarás pensando en aquella tonteria de la sangre maldita?

Dean guardó silencio, lo que confirmó su sospecha a Cas.

-Dean,la sangre Winchester no está maldita-dijo arrastrando las palabras.

-Cas…toda mi familia, durante generaciones…sabes lo que han sido.

-Alex no se está criando de la misma forma en que lo hiciste tú,Sam, tu madre o tus abuelos, Dean…

-Va…en la sangre. Es un lo sabes Cas, es algo que cuando despierta no se puede controlar.

-Me gustaría que vieses tu error Dean…tu madre se crió como una cazadora y quería una vida normal, tu hermano también quiso siempre una vida normal.

-Y aún asi…fueron cazadores ¿No? Y mira a Alex -la niña gastaba alguna broma con Ben en aquel momento-No quería creer cuando la gente me decía que era igualita a mi.Y cada vez me doy más cuenta de que es asi.

-¿Y qué hay de malo? ¿Es qué todavía no sabes qué eres una persona maravillosa? Alex es inteligente, carismática, alegre, adorable y…

-…mandona, cabezota…y además tiene un genio de mil demonios-terminó Dean-Ella es la que guía la nueva "generación" Winchester, la que cuida del resto…

-Mira Dean, quizás tengas razón, pero ella definitivamente no ha pasado por lo mismo que pasaste tú, tiene otra vida y otras circunstancias mucho más favorables. Y tampoco sabe nada acerca de monstruos.

-¿Y si lo descubre?-preguntó con inquietud-Podría arrastrar al resto…a Mary o a Sammy, ellos también son Winchester…o incluso quizás a Rickon-dijo hablando con auténtico miedo en la voz.

-Dean, basta. Estás empezando a ponerte paranoico. ¿Te estás oyendo? ¿Mary cazadora? ¿Sammy? No lo creo…

-Ya te lo he dicho Cas, el instinto…la sangre…

-En serio, para por favor. Aunque supieran de la existencia de monstruos ya no quedan muchos…Cerramos las puertas del Infierno y apenas quedan ejemplares de otras especies…

-Siempre puede cazar fantasmas-divagó nervioso.

Castiel entornó los ojos, era difícil hacer cambiar de opinión a Dean…

-Escúchame-dijo asegurándose que le miraba bien a los ojos-Es una niña, feliz y que crece ajena a todo eso, a ella no la pasará lo mismo que a ti o a Sam. Ella tendrá infancia y una adolescencia normal…pasarás horas y horas preocupándote cada vez que salga con un chico, irá a la universidad y hará una vida como otra cualquier chica…

-Pero…-intentó interrumpirle Dean.

-No he terminado-dijo el ángel sin dejarle hablar-Pero si por algún casual ella descubre todo esto de la caza y los monstruos…y decide cómo decidió su padre que no podía quedarse sabiendo lo que pasaba sin hacer nada…tendrá al mejor tendrá a ti Dean. Y me tendrá a mi. Y a Sam. Estaremos para cuidarla pero también tendremos que respetar sus decisiones ¿De acuerdo?

Dean no parecía estar del todo convencido…

-No quiero esa vida para ella.

-Tendrás que dejarla elegir y cometer sus propios errores. Tendrás que hacerlo, Dean.

Dean soltó un bufido de resignación, abatido.

-Supongo que tienes razón, Cas…

-De todas formas para eso queda mucho tiempo, no adelantes acontecimiento papá Winchester…

-Está bien, lo intentaré-fijó la mirada en los 3 niños que aún desayunaban-¿Quién quiere salir al parque?-dijo con una gran sonrisa.

-¡Yo!¡Yo!-gritaron tanto Rickon como Alex.

-¿Qué tal si os vais a poner los abrigos?-añadió Castiel

-Nos encontraremos allí con el tio Sam-gritó Dean viendo como los dos pequeños seguidos por Ben ya subían las escaleras.

-Eres un buen padre, Dean.

-No podría serlo sin tu ayuda…

Castiel sonrió y le dio un beso en los labios, agarrandole de la nunca y revolviéndole el cabello…