Muchas gracias a todos los que han leido mi historia y sobre todo a los que dejaron reviews, Gracias a Pikachu07, Mistyket, Vale-Misty y Princess Kasumi 21, por sus comentarios es lo que me ha dado ánimos para escribir esto lo mas rápido posible. Espero que les guste esta letra, es un poco menos cómica que la A pero a mi me gustó mucho

Cualquier comentario, crítica, observación, etc. es bien recibida. Espero que lo disfruten.

Búsqueda

"La felicidad no está en ganar muchas batallas, sino en tener una persona con quien compartir los triunfos, los fracasos... el camino por el que pasamos en la vida. Cuando encuentres a esa persona, hijo, no la dejes ir"

Ash Ketchum a sus dieciocho años recordaba muy bien las palabras que su madre le dijo cuando solo era un inexperto niño de diez. En ese entonces solo pensó que su mamá se había puesto toda cursi porque él emprendería un largo viaje para convertirse en Maestro Pokemon. Nunca le dio gran importancia a ese pequeño discurso, incluso llegó a pensar que no tenía sentido alguno, pues para él, ganar batallas Pokemon y llegar a ser el mejor SI era la felicidad.

Ahora, mientras caminaba por el gran bosque Verde, volvió a considerarlo, ahora no pensaba que fuera tonto, en realidad era en lo único que podía pensar últimamente, ya que después de tantos viajes, tantas batallas, tantas personas conocidas en tantas regiones y por primera vez en ocho años se sentía totalmente solo. Comenzó a preguntarse si después de todo, su madre tenía razón, si en verdad había dejado escapar la felicidad por no tener a alguien con quien compartirlo todo... alguien de quien se pudiera sentir enamorado.

Así que, cuando regresó de Unova y al no encontrar una respuesta a esa incógnita que estaba rondando en su cabeza, sintió la necesidad de replantearse sus objetivos en la vida, y decidió acampar en el bosque Verde por un tiempo, dejando a todos atrás, incluso a Pikachu.

Un par de días habían transcurrido y aún no podía ni siquiera imaginarse quien podría ser esa persona, ¿Dónde podría encontrarla ahora? Después de caminar por horas finalmente se detuvo un momento, pero su mente no lo hacía.

- ¡Por qué no pude pensar en esto antes! – Gritó a la nada alborotándose el cabello mientras se tumbaba en la hierba con la cara frente al cielo. Miró un rato como las nubes se movían lentamente sobre el manto azul, pero poco a poco fue cerrando los ojos mientras seguía perdido en sus pensamientos. Hasta que una aterradora idea lo sacudió de pronto, haciéndolo abrirlos de golpe nuevamente con una clara estela de miedo dibujada en ellos. "¿Y si ya conocí a esa persona pero estuve tan metido en el entrenamiento que no me di cuenta? ¿Podría ser demasiado tarde para que esté con ella?" Por alguna razón que él no entendía, esas dudas realmente lo estaban llenando de verdadero terror.

"No" pensó con determinación "No es demasiado tarde, yo lo sé, solo tengo que encontrarla ¡Si! Eso es! Hacer una búsqueda y encontrarla a como de lugar! Pero... ¿Por dónde debería empezar?"

- ¡Aaaaaahhhhhhh!

De pronto, Ash escuchó un grito que provenía de unos arbustos cercanos, pero antes de que pudiera hacer algo, sintió un golpe sobre su estomago, dándose cuenta de que una persona había caído sobre él.

Con un poco de confusión aún en su mente, trató de concentrarse en la figura que tenía enfrente. Lo primero que pudo notar fue el largo cabello que tenía esa persona "Una mujer" pensó. Una chica pelirroja. Lo siguiente que vio fue la mirada molesta de ella - después de todo, había tropezado por culpa de Ash) - unos hermosos, pero perforantes ojos aguamarina que en ese momento lo estaban mirando directamente a los suyos... y en ese instante se dio cuenta de que conocía a esa chica.

- ¿Misty?

Después de otro segundo de confusión ella también lo reconoció y aún mirándolo a los ojos le habló dedicándole una sincera sonrisa.

- ¿Ash? ¿De verdad... eres tú?

El entrenador solo movió su cabeza en forma afirmativa mientras seguía viendo a su mejor amiga. No podía dejar de contemplarla pues se daba cuenta de lo hermosa que estaba, además de que aún seguía sobre él.

Pero esa respuesta fue lo único que Misty necesitó para lanzar sus brazos alrededor del cuello de Ash, abrazándolo con verdadera emoción

- ¡No sabes lo feliz que me hace volver a verte después de tantos años! Te he extrañado mucho.

- Lo mismo digo, Mist. – Contestó el entrenador regresándole tímidamente el abrazo - Por cierto... ¿por qué gritaste hace un momento?

- Ah eso... es que... verás lo que pasa es que...

- ¿No me digas que viste un caterpie?

- Noooo...Era un weedle.

Ambos comenzaron a reírse ante la situación y a la vez, reían de felicidad por encontrarse uno con el otro. Ash no podía recordar cuando fue la última vez que se sintió así de feliz con algo tan simple como la compañía de alguien, pero no se trataba de cualquiera, era ella, era Misty.

-Así que ¿Bosque verde, eh? – Dijo Ash al momento que por fin se levantaba del suelo tendiéndole la mano a Misty para ayudarla a que hiciera lo mismo- ¿Qué estás haciendo aquí de todas formas?

- Pues, supongo que lo mismo que tú.

"¿Lo mismo que yo?" Ash lo había olvidado por completo. Desde que encontró a Misty no volvió a pensar en lo que le dijo su madre, ni en encontrar a la persona perfecta para su vida, ni en ninguna otra cosa. "¿Está en el bosque buscando a alguien igual que yo? ¿o respuestas o..."

- Si – continuo Misty viendo la cara de confusión que había puesto Ash – Estoy aquí para entrenar a mis Pokemon. Me imagino que tu estás haciendo lo mismo ¿No es así?

- Ah eso. – Ash se sintió aliviado aunque no sabía porqué – No, la verdad es que vine para pensar un poco

- ¡Vaya! –Misty sonrió con malicia – Eso si que suena extraño. Ash Ketchum. Pensando.

- ha ha, muy graciosa.

- Bueno, supongo que puedes seguir haciendo eso en el Monte Luna ¿no?

- ¿Monte Luna? ¿Por qué preguntas eso?

- Pues... es donde me dirijo ahora y si lo único que estas haciendo es pensar, podrías acompañarme.

- Me parece una buena idea.

Caminando de nuevo por el bosque Misty le contaba a Ash todo lo que había hecho en el tiempo que tenían de no verse y aunque él realmente intentaba escuchar lo que le decía, su mente no dejaba de acelerarse de nuevo. Comenzó a darse cuenta de lo mucho que la había extrañado y de la falta que le había hecho, pero sobre todo, se dio cuenta de la agradable sensación que recorría todo su cuerpo con tan solo escuchar su voz.

Felicidad. Siempre que estaba con Misty tenía una interminable sensación de paz.

Recordaba sentirse así todo el tiempo que estuvieron viajando juntos. Incluso cuando se separaron esa cálida sensación permanecía allí cada vez que pensaba en ella, pero entre más se distanciaron, esa felicidad se le fue escapando poco a poco hasta que comenzó a sentirse abandonado y solo.

Solo.

"Me siento así porque ¿Extraño a Misty? Entonces ¿por qué empecé a pensar en lo que me dijo mi madre era la razón de mi problema?... será que esas palabras... ¿también tiene que ver con ella? Pero ¿por qué?

- Al fin llegamos – Misty se adelantó unos cuanto metros para poder ver mejor el sendero que llegaba al pie del Monte Luna – ¡Que bien! Y justo antes del anochecer.

Con todos los pensamientos que tenía sobre Misty corriendo a gran velocidad, no escuchó lo que la pelirroja estaba diciendo, haciendo que ella comenzara a preocuparse un poco.

- ¿Ash? ¿Me escuchas? - Seguía llamándolo mientras le pasaba una mano frente a los ojos sin obtener respuesta - Tierra a Ash, ¿Te pasa algo?

-¿Uh? ¿Qué dijiste?

- Si que estás raro, solo te decía que ya llegamos al Monte Luna.

-¿Dónde?

- El Monte Luna ¿recuerdas? Está justo en frente de ti ¿Qué no te das cuenta?

Justo

Frente

A mí

De pronto fue como si un impactrueno de Pikachu lo hubiera atacado. Ash por fin lo entendía todo. La razón de su repentina soledad, el querer encontrar a alguien que estuviera en su vida y pronto antes de que esa chica pudiera estar con alguien más, pero sobre todo, entendió que buscarla por todo el mundo sería en vano, habría sido inútil recorrer hasta la región más lejana porque todo lo que Ash quería, todo lo que necesitaba ya lo tenía. Justo frente a sus ojos. Siempre fue ella, desde el primer día que la conoció y hasta el último de su vida, siempre sería...

- Misty – Ash pronunció su nombre en voz alta y con una gran sonrisa en la cara, mientras ella seguía viéndolo como si algo muy malo le estuviera pasando, pero para Ash todo estaba bien...

Y no podía perder el tiempo. Se acercó con determinación hasta estar a solo centímetros de ella y tomó rápidamente el rostro de la chica entre sus manos provocándole un intenso sonrojo.

- Ash.. pe... pero que...

-Siempre fuiste tú – la interrumpió abruptamente comenzando a hablar lo más resuelto que podía – Desde el inicio de mi viaje estuviste a mi lado. Ya se que la mayor parte del tiempo discutíamos, pero incluso en esos momentos estuviste conmigo. Cuando perdía alguna pelea siempre me levantabas el ánimo y cuando ganaba también sabías que decir para mantenerme con los pies en la tierra. La verdad es que si era muy inmaduro en ese entonces como para darme cuenta de lo valiosa que eres, porque si lo hubiera hecho créeme que nunca te hubiera dejado ir. Pero me doy cuenta ahora, de que siempre has sido la persona con quien quiero compartir mi vida. Te amo Misty, desde que te conocí y hasta el último día de mi existencia siempre te amaré.

Cuando terminó de hablar más rápido de lo que Misty podía asimilar, Ash sujetó aún más fuerte su delicado rostro acercándola a él para besarla por primera vez. Un beso largo e intenso que explicó mejor que mil palabras los sentimientos de Ash. Después de unos segundos que parecieron horas para ambos, Ash separó sus labios solo un poco y aún con los ojos cerrados, murmuró sobre la boca de Misty.

- Nuca pensé en encontrar al amor de mi vida desde el primer día que la empezara a buscar.

Misty quien también tenía los ojos cerrados, con su frente pegada a la de él, sonrió de felicidad pues al fin había besado al hombre que tanto amaba.

- Pues ya era tiempo que te dieras cuenta. No podía esperar para siempre ¿sabes? – Contestó de manera juguetona, apretando nuevamente sus labios sobre los de él para darle un pequeño y tierno beso

- Tal vez era que estabas justo frente a mis ojos que no me di cuenta, pero créeme, me doy cuenta ahora.

Y así, teniendo en sus brazos a la chica que siempre amó sin siquiera saberlo, Ash dio por concluida la búsqueda que ni siquiera tuvo que comenzar.


Espero que les haya gustado! A mi me gustó mucho escribirlo. Dejen sus comentarios.

La proxima letra será actualizada muy pronto, se me ocurrió una buena idea (creo yo) y la escribiré en poco tiempo