HOLA de nuevo! (¿Muy pronto?) esto iba a estar listo hasta el fin de semana pero no se que me pasa con la inspiración que fluyen las ideas tan pronto.

Esto resultó más dramático de lo que había pensado. Espero que les guste

Diciembre

Una nueva mañana se acercaba a ciudad Celeste, la tenue luz blanca se abría paso irrumpiendo en la habitación de una chica que dormía intranquila bajo una gran cantidad de cobertores.

"Bip, bip, bip" El despertador comenzaba su trabajo anunciando el inicio del día. Después de unos segundos de molestos y constantes ruidos la radio se encendió con las noticias locales.

"Buenos días ciudadanos de Celeste. Como se les informó anoche, la posibilidad de una nevada era realmente alta, por lo que hoy, dieciséis de diciembre tenemos una blanca mañana. La temperatura actual es de solo un grado centígrado y se espera que en el transcurso del día descienda hasta menos diez grados con más precipitaciones por la tarde, así que se les recomienda permanecer en casa..."

La voz cesó cuando la chica, ahora totalmente despierta, apagara el aparato de un golpe. Con pesadez se acercó a la ventana para confirmar lo dicho por el locutor. Abrió las cortinas y posó su mano sobre el gélido vidrio mirando fijamente al exterior. La nieve había cubierto por completo la ciudad, tal vez habría que cerrar el gimnasio por un día o dos.

"Genial" pensó con sarcasmo "Justo lo que necesitaba: Frío... y días para pensar".

Misty nunca fue muy fanática del último mes del año. Si no fuera por navidad, sería definitivamente la peor época. El repentino cambio de clima solo hacia más presente que ya era diciembre, peor aún, le recordaba como había dado inicio tan fatídico mes. Intentaba no recordarlo, pero las imágenes emanaban desde lo profundo de su inconsciente para reproducirse una y otra vez frente a ella.

...

..

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Misty había ido a pueblo Paleta para recibir a Ash quien decidió pasar un tiempo en casa después de la copa Sinoh y ella estaba más que decidida a confesarle sus sentimientos.

- ¡Vaya Ash! Si que tuviste muchas aventuras como siempre. – la chica platicaba felizmente con el recién llegado, en el sillón de la acogedora casa – Me alegra que estés de regreso.

- A mi también me da gusto, la verdad es que ya extrañaba todo lo que hay en Kanto... incluyéndote a ti, Mist.

Ambos chicos se sonrojaron ante esa última frase. Misty lo tomó como una señal de que tal vez sus sentimientos si eran correspondidos. Esa era su oportunidad y no la iba a desperdiciar. Para tener un poco más de privacidad le sugirió al entrenador que salieran a caminar un poco, idea que fue aceptada por el chico apresurándose a salir de la casa seguido de su amiga.

La noche comenzaba hacerse fría. La pelirroja intentó cubrirse de la brisa que tocaba la piel expuesta de sus brazos, acto que se volvió innecesario pues Ash se quitó la sudadera que tenía puesta, poniéndola sobre sus hombros para protegerla del incesante viento. Todos los movimientos de él parecían indicar que la confesión de amor tendría el final que ella siempre había soñado, por fin estarían juntos como algo más que amigos.

Ya se habían apartado lo suficiente de la casa que se iba transformando en un punto blanco, brillante y lejano. Las luces del pueblo se podían percibir a la distancia como si fueran decenas de luciérnagas intermitentes, dándole un toque casi mágico a la atmósfera serena de esa primera noche de diciembre. Ese era sin duda el momento perfecto.

- La ciudad se ve hermosa – Misty interrumpió sus pasos para admirar el paisaje. Su acompañante se detuvo junto a ella. Después de unos segundos volteó para tenerlo de frente.

- Escucha Ash, hay algo que quiero decirte... Algo que siento desde... hace mucho tiempo... Ash, yo... yo... –Su nerviosismo era evidente. Desvió la mirada que hasta ese momento estaba fija en el chico, pero antes de que siguiera hablando, sintió como su mano era rodeada por la de él; al mirarlo de nuevo fue atrapada por una cálida sonrisa que la tranquilizó enseguida.

-Misty, sabes que puedes decirme lo que sea. – le tomó ambas manos en un intento de tener su confianza. – Siempre estaré para lo que necesites.

- Esta bien... Creo que solo lo diré. Ash yo... En este tiempo que has estado lejos... me he dado cuenta de lo importante que eres para mí, eres una persona muy especial y la verdad es que yo... Te amo – Misty sonreía al decir esas palabras – Te amo más que a nada en el mundo y...

Misty dejó de hablar cuando vio en el rostro de Ash como la sonrisa amigable que tenía se iba desvaneciendo, además que la mano que tan tiernamente sostenía las suyas fue soltándola poco a poco. Sin siquiera pensarlo sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas cuando entendió que el chico estaba rechazándola.

- ¿Ash? – intentó tomar nuevamente la mano del entrenador pero este se alejó unos pasos

- Yo... no... no puedo. Es decir, hemos sido amigos por siete años... Misty yo no... – en la mente del joven todo se había vuelto un infierno después de las últimas palabras que había escuchado. No es que no sintiera nada por la pelirroja, simplemente no sabía que significaban todas esas sensaciones que emanaban de su corazón cuando estaba con ella.

¿Era solo amistad? ¿Amor tal vez? No era un experto en el tema y su reacción simplemente no fue la correcta.

-Entiendo – las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos verde-azulados – Tu no... Sientes lo mismo.

- ¡NO! Quiero decir... yo no... No lo sé. Esto... esto es demasiado para mi. Lo... lo siento mucho Misty – diciendo eso, el entrenador salió corriendo de vuelta a su casa dejando a la chica totalmente devastada.

Se quedó allí, parada, mirando como él se alejaba mientras sus ilusiones se desplomaban. No sabía que hacer, no podía regresar a esa casa. Verlo de nuevo solo le traería más dolor, así que se fue del pueblo, sin preocuparse de regresar por el poco equipaje que había preparado para ese viaje. No le importaba, solo quería alejarse de allí lo más pronto posible...

Ese recuerdo la agobiaba. Habían pasado 15 días de eso y Ash no la había buscado, ni una llamada o un mensaje. "Nada" pensó "El no siente nada por mí".

Fueron dos semanas llenas de angustia y tristeza que ahora se acentuaban aún más con la llegada de la nieve. Pero ella no se había permitido llorar más por él, y no lo haría nunca, así que se vistió, lista para hacer cualquier cosa para distraerse, como en los días anteriores.

La mañana pasó más lento de lo que imaginaba, todo el gimnasio estaba impecable al igual que su casa, entrenó con sus Pokemon y adelantó reportes para la liga. A las cuatro de la tarde ya no tenía nada más que hacer. Intentó ver la televisión junto con azurril. Al poco rato el pequeño ratón acuático estaba dormido mientras Misty seguía intentando distraer sus pensamientos con las imágenes de cualquier programa sin conseguirlo.

"Tal vez una caminata me ayude más". Se acercó a la puerta tomando un abrigo corto azul marino y se puso unas botas amarillas sobre sus jeans negros, lista para enfrentar el crudo clima que había en ese momento.

A pesar de ser un día increíblemente frío, la gente de la ciudad parecía no sentirse abatida por ello, se podían ver muchos niños jugando con la nieve, las cafeterías llenas de personas conversando alegremente mientras compartían alguna bebida caliente. Todos parecían felices, excepto Misty. Ver todo eso solo la hacía sentir sola, la nostalgia de los días como esos que compartió junto con él se mezclaba con las ilusiones que se había hecho de pasar muchos más a su lado abrazándolo, demostrándole su amor... Todo eso ya nunca podría ser.

Caminó por una hora o dos, hasta que llegó al parque que estaba casi a las afueras de la ciudad. Intentaba con todas sus fuerzas no pensar o sentir dolor pero estaba fallando, su corazón era como una bomba de tiempo que en cualquier momento podía ser activada.

Entonces sucedió.

Cerca de ella estaba una joven pareja. Tomados de la mano se veían tan felices, tan enamorados y Misty simplemente no pudo más. Con ver eso se dio cuenta de lo que ella jamás iba a tener, nunca iba a compartir un bello momento con el hombre que amaba y no importaba cuanto quisiera ocultarlo, eso la estaba matando. Simplemente no pudo contenerse más.

Corrió entre las arboledas como queriendo desaparecer, después de unos minutos sus piernas comenzaron a doler, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba llorando hasta que se desplomó sobre la nieve intentando recuperar su aliento. "¿Por qué? Por qué Ash no me ama" sus sollozos era lo único que se escuchaba en aquel apartado sitio rodeado de árboles en las profundidades de ese parque.

Estaba hincada, dejando que las lágrimas corrieran por sus mejillas, con los puños apretados, manteniendo sus ojos ligeramente cerrados. Así hubiera permanecido por el resto de su vida, pero algo fue llamando su atención.

Un intenso fulgor dorado se veía sobre unas ramas. Antes de que pudiera verlo más cerca se dio cuenta que todos los árboles a su alrededor se estaban llenando de pequeñas luces resplandecientes, todas tintineando como hermosos cristales amarillos contrastando con la blancura de la nieve y la oscuridad de la noche.

- Pero que... – Misty se levantó rápidamente - ¿Qué es esto?

- Sé que cuando estás molesta vienes aquí ¿no es así?...

Una voz sonó detrás de ella. No tenía porque voltear pues sabía perfectamente a quien pertenecía.

- Estaba preparando esto para cuando vinieras, suerte la mía que justo hoy inicié la sorpresa y llegaras tú.

La pelirroja se limpió las lágrimas que tenía en su rostro antes de voltearse para ver al responsable de ese espectáculo, quien resultaba ser el mismo responsable de su llanto.

- Que intentas con esto Ash, ¿que te disculpe y seamos amigos como si nada después de lo que hiciste? – Su mirada reflejaba todo el sufrimiento que estaba sintiendo – Porque ¿sabes Ash? Yo no creo que podamos ser amigos de ahora en adelante.

- Escúchame. Se que estás muy enojada conmigo y no te culpo. Me comporté como un idiota y...

- Te tardaste dos semanas para darte cuenta. Tus disculpas llegan un poco tarde, Ash.

- ¡Es que no es así!

- ¿Entonces no te estas disculpando?

- Déjame hablar. Por favor. – Se acercó un poco más a ella - Lo que me dijiste en pueblo Paleta me tomó por sorpresa, se que me comporté como un tonto por huir de esa manera pero no supe que hacer. De verdad lo siento. Después, cuando no volviste supuse que habías regresado a Celeste y quise buscarte, quise hablarte, de verdad, pero... primero tenía que saber lo que realmente sentía por ti. Sabes que no soy bueno en todo esto de los sentimientos y tenía que averiguarlo primero. No quería lastimarte más de lo que ya lo había hecho.

- El amor no es algo que tengas que pensar, Ash, es algo que se siente. Si tuviste que meditarlo es porque en realidad no lo...

- ¡¿Pero es qué como sabes que es amor?! ¿Qué te extrañe todo el tiempo que estoy lejos de ti? pensar en ti y sentirme completamente feliz y al mismo tiempo miserable por no estar a tu lado, porque es lo único que realmente quiero: estar contigo ¿Eso es? Porque si lo es, entonces... Te amo. Siento mucho ser tan torpe pero... ahora lo sé. Ahora sé que estoy totalmente enamorado de ti.

Misty se quedó inmóvil ante esas palabras, no sabía si podría perdonarlo así de fácil, no podía hacer de cuenta que los días anteriores no contaban, sin embargo, la felicidad que comenzaba a sentir en su corazón se esparcía rápidamente por todo su cuerpo.

Ash se acercó un poco más a ella.

- Si es verdad que tu me amas entonces no veo porque no podamos estar juntos y darnos una oportunidad de ser felices.

- Suena bien lo que dices pero...

- Misty no, no digas...

- Las cosas no se pueden arreglar tan fácil,

- Misty, por favor...

- Tu puedes decir muchas cosas pero no es suficiente,

- ¡No, no, no! ¡No hagas esto!

- porque el amor se demuestra con hechos no solo con palabras y...

- ¡Entonces déjame demostrártelo!

Ash acortó los pocos centímetros que aún los separaban y tomó a Misty entre sus brazos. De forma brusca atrapó sus labios dándole un apasionado beso. Aunque su orgullo era muy grande, la pelirroja no tardó en responderle. Sujetó con fuerza el suéter del chico y se dejó envolver en sus brazos. Después de unos segundos ya no existía el dolor o la decepción, solo eran ellos dos fundiéndose en un momento perfecto en medio del paraíso invernal que Ash había creado.

La intensidad del encuentro fue mermando hasta que solo se quedaron quietos sin decir nada. Ella sabía que tarde o temprano olvidaría el mal rato que pasó, pues mientras estuviera con él, sería feliz... Aunque no se lo hiciera saber todavía.

- ¿Sabes? Aún no te perdono del todo – Misty comenzó a decir burlonamente mientras se encontraba en los brazos de Ash – y no te va a resultar fácil hacer que me olvide de lo que pasó.

– No importa lo que cueste – la sujetó aun más fuerte – Sabes que haré lo que sea

- Para empezar, vas a tener que estar conmigo por el resto del mes – seguía con el tono burlón mientras lo veía fijamente. Ash solo sonrió.

- ¿Qué te parece por el resto de mi vida?

- Eso podría funcionar – Ahora fue Misty quien lo besó apasionadamente, pues por más que intentara resistirse, sabía que no podría estar mucho tiempo enojada con él.

Tal vez ese diciembre no había comenzado como ella quería, tal vez la primera reacción de Ash no había sido la correcta... tal vez si era más lento que el resto del mundo para entender el amor, pero de verdad la amaba y sería el hombre más romántico por ella.


Que les pareció? Traté de hacerlo un tanto agridulce espero que lo haya conseguido y la idea me surgió por un comentario de Princess Kasumi 21 sobre la letra B. Ash sigue siendo Ash algunas veces no importa cuanto tiempo pase ;) por eso se me ocurrió que no reaccionara de forma tan madura al principio. Espero que te haya gustado.

También muchas gracias a DjPuMa13g y a L' Fleur Noir por sus reviews espero que les guste esta letra.

La proxima tambien letra será un tanto dramatica, acepto sugerencias y criticas al respecto