Creo que ahora si me tarde mucho, poco mas de 15 días ;). Ese capitulo me lo imaginé más dramático de lo que resultó ser, espero les guste.

Error

Ash Ketchum sabía que no era la persona más brillante del mundo, pero podía darse cuenta cuando hacía algo malo.

Pudo ser un niño travieso, sin duda; en sus viajes comenzó a meterse en muchos problemas, eso era solo rutinario. Aún así, jamás haría algo de lo que se arrepintiera después, mucho menos si eso implicaba dañar a alguien.

Sin embargo, así se sentía en ese momento y no estaba seguro del por qué. Hasta donde él sabía no estaba haciéndole daño a nadie. ¿Podría arrepentirse de ello? No lo sabía. El sentimiento de culpa lo venía acechando por años... cuando comenzó su noviazgo con Dawn.

Ni siquiera se percató de como había pasado eso. "Ash tiene novia" no sonaba como algo coherente. Todo ocurrió después de la copa Sinoh. La noche de la clausura ella fue a buscarlo a su habitación. Platicaron por un rato de sus futuros planes cuando de repente lo besó y no la rechazó. Sin saber con precisión que era besar aceptó los labios de la chica así como también la petición que le hizo después de eso: ser su novio.

No fue sino hasta la mañana siguiente que ese sentimiento lo golpeó tan fuerte que a ratos le dolía demasiado: Culpabilidad. Igual que cuando era niño y su mamá lo atrapaba haciendo alguna travesura o como si dijera una mentira, una muy grande. El sentimiento se hizo aún mayor cuando Dawn le contó a Brock la "buena noticia".

Su amigo parecía, triste, decepcionado.

Las mismas caras de sorpresa pusieron todos cuando regresó a Kanto con Dawn. Las preguntas: "¿Estas seguro de querer esto? ¿Crees que es correcto? y ¿Te haz vuelto loco?" fueron repetidas tantas veces que no podía contarlas. La única que no reaccionó de esa manera fue Misty. A diferencia de lo que todos esperaban, ella solo dijo "Me alegro por ambos" con una ligera sonrisa, que Ash bien pudo haber confundido por un buen augurio si no fuera porque los ojos de la pelirroja estaban llenos de melancolía.

Así pasaron cuatro años, entre besos y abrazos que nunca lo hacían realmente feliz, respondiendo a cada frase empalagosa que Dawn le dijera con un simple "Yo también"; sintiéndose mal casi todo el tiempo y más aún, cuando su novia hablaba de llevar la relación "Al siguiente nivel". Ash no sabía que pudiera significar esa frase, solo sabía que no quería hacerlo.

Pero todo cambió la noche de su vigésimo primer cumpleaños.

Sus amigos más cercanos organizaron una gran fiesta para él en un hotel de ciudad Viridian. Todo estaba preparado para la ocasión: el imponente salón arreglado como era debido, buena comida, música y cualquier otra cosa que se pudiera necesitar. Una fiesta única a la que Dawn no podría asistir ya que un par de días antes del evento, tuvo que regresar a Sinoh para ayudar a su madre quien se cambiaba de casa. Ash pensó en cancelar la fiesta, pero ella insistió en que se realizara de cualquier manera para que el entrenador tuviera oportunidad de divertirse.

Todas las personas que conoció a lo largo de sus viajes y que terminaron siendo sus mejores amigos estaban allí. Platicaba con ellos, reviviendo los viejos tiempos. Evidentemente se estaba divirtiendo, pero no podía dejar de pensar en cierta chica que no estaba presente, alguien a quien siempre recordaba... aunque no la había visto en años.

Hasta que finalmente la vio entrar por los grandes portones de cristal. Tan sencilla como era, traía puesto un simple vestido strapless amarillo que se ajustaba perfecto a su delgada figura, su largo cabello de fuego se mecía graciosamente a su alrededor mientras algún mechón caía sobre su rostro de vez en cuando. Se veía hermosa y Ash lo sabía.

Sin pensarlo dos veces se acercó a ella. Misty lo recibió con un cálido abrazo mientras le decía "Feliz Cumpleaños" tan cerca de su oído que pudo sentir su dulce aliento. De verdad que la había extrañado.

Platicaron a solas por un rato hasta que se fueron sumando más amigos a la conversación. Por alguna razón Ash solo quería tenerla para él, aunque fue perdiendo a su adorada amiga entre la multitud.

La noche fue avanzando. Eran cerca de las tres de la madrugada cuando Ash se sintió abrumado, un poco por los tragos que había tomado y otro tanto porque muchas dudas se habían formado en su mente. Sin haber apartado la vista de Misty empezó a preguntarse cosas muy complicadas "¿Por qué con solo verla me siento tan bien? ¿No debería sentirme de esta manera con Dawn?"

Tal vez sus sentimientos hacia ambas mujeres eran cosas muy distintas... pero... "¿No debería ser mejor una novia que una amiga?"

Su cabeza literalmente daba vueltas, así que decidió salir a una de las terrazas del edificio para tomar aire fresco. El lugar lucía realmente bello aunque carecía de iluminación; era una construcción de estilo romano, rodeado de plantas y flores que trepaban por las paredes. Con sus altas columnas de mármol daba la impresión de un pequeño jardín flotante.

No habían pasado ni cinco minutos que estaba allí cuando escuchó la puerta corrediza abrirse, seguida de unos pasos que se acercaban a él. Cuando se dio vuelta para exigir privacidad, pudo darse cuenta de quien estaba allí era a la única persona que deseaba tener cerca.

- ¿Desapareciendo de su propia fiesta señor Ketchum? – Aún en la oscuridad, Ash pudo darse cuenta de que le estaba sonriendo.

- No, no es eso – Le devolvió la sonrisa – Solo necesitaba un poco de aire, me sentía un poco...

- ¿Mareado?

- Más bien abrumado.

- Ya veo... – Se sentó junto al chico mirándolo detenidamente – Algo te preocupa.

- Siempre sabes lo que siento ¿No es así? Incluso mejor que yo

- Así es. ¿Por qué no me dices lo qué pasa?

- No es nada... Solo... Estaba pensando... en Dawn.

- Oh. Entonces... – La voz de Misty sonaba triste y desvió la mirada. Aunque nunca lo admitió, la relación de Ash con esa chica había sido lo más terrible que había tenido que enfrentar durante su vida – La extrañas. – Habló casi en un susurro. Estando allí junto a él, sus esfuerzos por fingir estar bien se iban desvaneciendo.

- No realmente. La verdad es que pensaba... bueno... pensaba si en verdad... me siento feliz con ella.

Ante esa respuesta Misty no supo que decir. Después de unos segundos de completo silencio, Ash dejó que sus pensamientos se convirtieran en palabras, eran muchas dudas las que lo agobiaban y tal vez Misty pudiera ayudarlo a resolverlas.

- Quiero decir, ella es una gran persona, realmente se interesa por mí, pero a veces no puedo dejar de preguntarme si será la chica indicada para mí. Me siento realmente confundido.

- Bueno... – Misty comenzó a hablar con un poco de temor – no tienes por qué sentirte así. Si crees que estás con la persona equivocada deberías de hacer algo para reparar ese error y...

- ¿Error? ¿Es eso lo que piensas que es Dawn? Un... ¿Error? – No sonaba molesto, más bien sorprendido por como esa palabra parecía encajar perfectamente en todos los sentimientos que había tenido desde el principio.

Por otro lado la pelirroja estaba apenada. Se levantó de su lugar y avanzó unos cuantos pasos dándole la espalda. No sabía como iba a explicar lo que había dicho.

- Vamos Misty, sé sincera conmigo – El moreno se colocó frente a ella quien se empeñaba en mantener su vista en cualquier otra cosa que no fuera él. Tenía miedo de mirarlo directamente – Nunca me dijiste que es lo que pensabas sobre el tema y ahora de la nada dices que es un error. Si pensabas así ¿Por qué no...?

- No quise entrometerme en tu vida, pero... siempre pensé que...si estabas con ella... no... No serías feliz. – Por más que quiso contenerse no lo consiguió. Después de años de silencio por fin estaba dejando hablar a su corazón.

- Se supone que eres mi amiga y ¿nunca me dijiste eso? ¿Por qué?

- No podía

- Claro que podías Misty, ¡Eres mi mejor amiga!

- ¡Y por eso mismo es que no dije nada! – Gritó apretando los puños aún sin verlo. Por su parte Ash estaba muy atento a la chica, desconcertado por todo lo que le decía – Tu la escogiste como tu novia y yo no tenía el derecho de...

- ¡Sabes que me importa tu opinión! – Comenzaba a sentirse frustrado y en un impulso la tomó de los brazos fuertemente. La obligaría a hablar de ser necesario. - Si no lo dijiste antes quiero saberlo ahora. ¿Por qué crees que no voy a ser feliz con Dawn?

- Ash yo no quise...

- Ni lo intentes Misty, sabes lo que dijiste

- No es...

- ¡Solo dímelo!

- ¡Por qué ella no te ama como yo! – Escupió las palabras con un poco de rabia, pero con total sinceridad, viéndolo directo a los ojos – Es por eso que es un error... ¡Porque soy yo quien debería estar en su lugar!

Ash se quedo inmóvil ante esas palabras que lo tomaron desprevenido. Sin embargo, sentía que esa era la verdad. El motivo de su desdicha no era otra cosa más que ser novio de la persona equivocada, porque así como Misty lo amaba, él sentía lo mismo por ella, siempre fue así y todos esos años habían sido una traición hacia sus propios sentimientos.

La fuerza que tenía en sus manos para sujetar a Misty se fue desvaneciendo mientras seguía perdido con sus ideas, lo que la pelirroja aprovechó para librarse de él.

- Lo siento mucho Ash, no debí decir eso - Intentó alejarse, pero él no iba a permitirlo.

- ¡No Misty! – la tomó de la muñeca lo más fuerte que pudo. No iba a dejar que se le escapara tan fácil – No tienes porque irte así. Tenemos que hablar esto.

- No hay nada que hablar, Ash. – Lo miró con tristeza – Olvida lo que dije, es solo una tontería.

- No, no lo es, yo nunca supe que te sentías así, de haberlo sabido créeme que yo...

- ¡Olvídalo! No trates de mentirme, se que no sientes lo mismo, solo ¡déjame ir! – Jalaba su brazo con fuerza para soltarse de la mano que aún la retenía, sin conseguir moverse ni un centímetro.

- ¡Esta vez no sabes lo que siento!... Misty yo...

No quedaba tiempo para explicaciones, si no quería perderla tenía que actuar rápidamente. Así que la sujetó con más fuerza y de un tirón la atrajo hacía él atrapando su boca. El contacto fue como una corriente eléctrica pasando por todo su cuerpo que revivía sus sentidos, haciéndolo sentir completo y feliz, más aún cuando se dio cuenta que Misty lo besaba con esa misma entrega.

Aunque solo duró unos segundos.

- No podemos hacer esto. – La pelirroja se apartó de él con su respiración agitada – Está mal.

- Eso no es verdad. Tu y yo... Nos pertenecemos. – Acarició con ternura la mano que todavía sostenía entre las suyas – Nada podría ser mas correcto

- Tienes novia, Ash. – Su rostro denotaba total seriedad – Mientras eso siga igual, nada puede pasar entre nosotros.

Tenía razón. No importaba que tan feliz se sintiera en ese momento, no podía engañar a Dawn. Así que soltó a la mujer que amaba y vio como se alejó. Por doloroso que fuera, había cosas que tenía que arreglar antes de estar de nuevo con su amada pelirroja...

Tres días después, Misty seguía reviviendo la fiesta y la forma en como había terminado. Aún parecía como un loco sueño, una fantasía efímera. Quiso hablar con él en los días pasados, pero no sabía si podía enfrentarlo todavía. Así que trató de seguir con su vida. Esa mañana solo había tenido tiempo de vestirse cuando escuchó el timbre de la entrada sonar con urgencia.

Apenas abrió la puerta vio al hombre de sus sueños con una camisa azul claro, su perfecta sonrisa... y un ojo morado.

- ¿Ash? ¿Qué te pasó?

- ¿Esto? – Señaló su ojo – No es nada, creo que a Dawn no le hizo mucha gracia cuando llamé a nuestra relación "El Peor error que he cometido en mi vida"

- ¿Qué quieres decir? ¿Acaso tú...?

- Terminé con Dawn – Una ruptura era algo difícil, aun así Ash sonreía.

- ¿Y estás aquí porque...? – Aunque intentaba disimular era evidente que la noticia le daba alegría.

- Quiero hacer las cosas bien esta vez. Ahora que sé quien si es la persona indicada para mí... Me gustaría invitarla a una cita... señorita Waterflower.

- ¿Estás seguro de que esto es lo mejor Ash?... Es decir, podrías arrepentirte después y yo no...

- Esto – se acercó para darle un pequeño y cálido beso en la mejilla. – es la mejor decisión que he tomado en mi vida.

- Esta bien. – Su rostro enrojecido delató sus emociones hacia él – Pasa por mi a las ocho – lo besó rápidamente antes de darse media vuelta cerrando la puerta detrás suyo.

- La mejor decisión. – Repitió para sí mismo – Y nunca me arrepentiré de estar contigo, Mist.


Espero les haya gustado. Dudas, sugerencias, críticas, lo que quieran decirme es bienvenido.

Gracias a Mistyket, DjPuMa13g, princess kasumi 21 y Merodii Rokku por sus reviews, buenos deseos y agregarme a sus favoritos :)

La proxima letra será muy cortita a comparación de las ultimas dos. Nos vemos