Ok, casi diez días me tardé en esto, la verdad es que el genero de Angustia y Hurt/Comfort (como vienen algunas clacificaciones de esta pagina) me gustan mucho así que traté hacer el mío. No se que tan bien me quedó, así que mejor lean y disfruten
Hospital
Una silueta se mueve entre las sombras de la lujosa habitación. Daba vueltas sin tener idea de cuanto tiempo había pasado, quizás solo minutos, quizás horas. Aún no estaba seguro de lo que debía hacer. Miró al teléfono y luego el reloj.
12:34 de la noche. Tal vez no la mejor hora para realizar una llamada y no eran las manecillas lo que detenían al joven, sino el hecho de que no había hablado con ella en años. Siempre culpó a la falta de tiempo, después de todo ser Maestro Pokemon exigía mucho de si mismo. Justo ahora se encontraba en las Islas Naranjas donde llevaba viviendo más de tres años por cuestiones de la liga.
La verdad es que la extrañaba profundamente, no había día que no pensara en sus hermosos ojos turquesa y su cabello de fuego, sin mencionar que se dibujaba una sonrisa en su rostro por recordar su explosiva personalidad.
Suspiró pesadamente y se volvió acercar al video teléfono. Sabía que no había sido el mejor de los amigos por alejarse de esa forma, pero algún día tenía que comenzar a enmendar su error si quería tenerla de nuevo en su vida. Marcó dudosamente un par de números, contuvo el aire en sus pulmones otro par de segundos y terminó de marcar el resto. Se quedó quieto frente a la pantalla esperando ver la imagen de la pelirroja que tal vez le gritaría por despertarla; o alguna de sus hermanas insultándolo por interrumpir su "sueño de belleza".
En su lugar apareció una completa extraña.
Frente a la pantalla estaba una chica de cabello negro y gafas que dijo de la manera más cortés "Gimnasio de Ciudad Celeste ¿En que puedo ayudarle?". Gracias a eso sabía que no se había equivocado al marcar. Se quedó petrificado hasta que la chica repitió la frase nuevamente haciéndolo reaccionar.
- Ah si, ¿Podría comunicarme con la líder Misty?
- Ella no está aquí por el momento, si gusta...
- Sus hermanas, ¿podría hablar con alguna de ellas? – dentro del joven Maestro había un presentimiento de que algo no estaba bien y comenzó a desesperarse.
- No, lo siento. Ellas tampoco se encuentran.
- ¿Cómo? ¿Cuatro líderes en el gimnasio y no está ninguna? ¿Pasó algo? – La preocupación se hacía más notoria en su temblorosa voz.
- Lo siento, no puedo dar esa información.
- ¡Por favor! Soy amigo de la familia ¡Necesito saber!
Cada segundo que pasaba en la incertidumbre sentía como si espadas atravesaran su cuerpo, aún no sabía de qué se trataba, pero podía sentir que tenía que ver con Misty. Esa frustración fue muy evidente para la chica que estaba del otro lado de la línea. Contra las órdenes que había recibido se compadeció un poco del hombre al teléfono y decidió compartir algo de información.
- Solo le puedo decir que la señorita Misty está en el Hospital desde la mañana. Sus hermanas se encuentran con ella ahora.
Después de esas palabras el mundo se detuvo para Ash. Sus ojos estaban al borde de las lágrimas y sus piernas comenzaron a estremecerse. No podía creer lo que acababa de escuchar, sin duda necesitaba saber más, saber que ella estaba bien... aunque dada la situación eso podría ser casi imposible.
- ¿Hospital? Pe...Pero ella esta bien, ¿verdad? – preguntó con la voz casi apagada por el nudo que se había formado en su garganta.
- Ya le dije que no le puedo dar más información, si la señora Daisy sabe que le dije algo a usted, se va a enojar, así que no insista. – La asistente se estaba incomodando por la situación e hizo seña de querer colgar para terminarla.
- ¡Espere! Entonces déme el nombre del Hospital en el que se encuentra... por favor – Lo último sonó más a una suplica que a una petición.
- El hospital Saint James de ciudad Celeste – Fue lo único que dijo antes de colgar.
Ash tuvo que sentarse al borde de la cama por unos segundos, parte de lo que había escuchado aún no lo procesaba, o más bien no quería aceptarlo. En su mente pasaron tantas situaciones en las que podría involucrar a Misty y que la condujeran a un hospital. ¿Un accidente tal vez? ¿Alguna enfermedad? ¿En qué condiciones se encontraría? ¿Acaso ella ya había...? No. Pensarlo siquiera era imposible, ella no podía dejarlo, no. Su vida misma terminaría en el primer instante que tuviera que vivir en un mundo sin Misty.
Y no lo iba a permitir, haría lo que fuera necesario para evitarlo, pagaría los mejores doctores, pero ella no podía abandonarlo.
No tenía tiempo que perder. Se puso los zapatos, tomó una chamarra, un par de cosas para el viaje y despertó a Pikachu que hasta ese momento se encontraba ajeno a lo que le ocurría a su entrenador. Salió corriendo de su penthouse en Isla Mandarina rumbo al aeropuerto. Tenía que llegar a Celeste lo más pronto posible.
Afortunadamente encontró un vuelo que salía en la madrugada con destino a Ciudad Verde. Antes de subirse en el avión intentó comunicarse con el hospital para ver si lograba saber algo más y solo se encontró con el mismo obstáculo: "Lo sentimos señor, esa es información clasificada, solo la familia de la paciente puede saberla"
- ¡Demonios! – Fue todo lo que pudo decir al proporcionarle una patada al aparato cuando colgó. "Yo soy su amigo, a mi me importa. Deberían decirme que le pasa" pensaba con frustración. El ratón eléctrico en su hombro, sólo lo miraba preocupado.
Eran las tres de la madrugada cuando el avión despegó. Sus influencias como Maestro Pokemon de Kanto le habían sido muy útiles para conseguir un vuelo con tan poca anticipación, sin embargo sentía que había pasado mucho tiempo, cualquier minuto que se encontraba lejos de Celeste eran minutos que su alma estaba fuera de su cuerpo. Se sentía ajeno a si mismo.
Intentó dormir un poco, más las imágenes de la pelirroja internada en el hospital lo mantuvieron despierto. Trataba de imaginarse a él mismo estando a su lado, acariciando su bello rostro, tomando su mano... Hasta que se dio cuenta de que tal vez ni siquiera lo querría allí, después de todo, no lo había estado por años. Todos esos pensamientos lo acechaban como demonios que intentaban llevárselo al mismo infierno, en toda su vida no había sentido tanto miedo, tanta desesperación... tanta impotencia.
A mediodía por fin llegó a ciudad Verde. Rentó un carro y manejó sin parar hasta Celeste. Después de dejar a Pikachu en el centro Pokemon, a las seis de la tarde ya estaba arribando al Hospital.
Sin poner mucha atención de lo que ocurría a su alrededor, corrió por los grandes pasillos de aquel edificio hasta llegar al sector de información. Nuevamente pidió saber donde podía encontrar a la chica que tanto deseaba ver, pero de igual forma que en el teléfono, le fue negada su petición.
- ¡¿Por qué no me puede ayudar?! – Golpeó el mostrador con ambos puños cuando le daban la misma respuesta por enésima vez – ¡Necesito ver a la señorita Waterflower!
- Señor, ya le dije que es imposible. No puedo decirle donde se encuentra a menos que esté relacionado con la paciente.
- ¿Es que acaso no sabe quién soy yo? – Hizo temblar el mueble frente a él cuando le pegó nuevamente - ¡Soy Ash Ketchum! ¡Soy el Maestro Pokemon y también soy su amigo! ¿Qué eso no es suficiente?
Hasta ese punto la voz de Ash estaba al borde de la histeria, sus nudillos se habían vuelto transparentes ante el esfuerzo de mantenerlos tensos y sus pupilas enrojecidas hicieron estremecer a la enfermera que lo estaba atendiendo. Muchas miradas se dirigían hacia él, debido a la escena que estaba dando.
- Señor lo siento pero no puede hacer nada por usted, le voy a tener que pedir que se retire o llamaré a seguridad
- ¡No! ¡No me iré de aquí hasta verla! – Sabía que estaba hablando más fuerte de lo que debía aunque no le importaba. Haría lo que fuera necesario hasta lograr su objetivo.
- ¡ASH! – La voz de una mujer que escuchó detrás de él le resultó muy familiar. Sonaba irritada por verlo allí. El joven se volteó para distinguir quien lo llamaba con tanto enojo. - ¡¿Qué demonios crees que estás haciendo?!
- Daisy yo...
- ¡¿Crees que puedes estar gritando en un hospital de esta manera?!
- Yo solo quiero... ver a Misty.
Después de esa frase que estaba cargada de tristeza y melancolía todo se quedó en silencio. Los curiosos que hasta ese momento estuvieron observando la escena montada por el campeón se fueron dispersando. La rubia tomó a Ash del brazo y lo arrastró hasta otro pasillo. No estaba muy contenta con su presencia, no después de tantos años si que se apareciera, cosa que hacía sufrir mucho a su hermana.
- ¿Cómo supiste que Misty estaba aquí?
- Yo... llamé anoche al gimnasio y... solo me enteré, no me dijeron porqué. Después llamé al hospital para saber como estaba, pero no me quieren decir nada...
- ¿Y por qué tendrían que hacerlo? – El rostro de la rubia se veía aterradoramente serio – Eso es algo que solo le incumbe a su familia y amigos.
- ¡Yo soy su amigo! Daisy, tú lo sabes – De nuevo la desesperación se estaba adueñando de él.
- Eras su amigo Ash. – Esas palabras lo dejaron helado, se podía dar una idea del resentimiento que le guardaban por su ausencia - Después te fuiste por no sé cuanto tiempo y abandonaste a Misty. No sé tú que opines pero eso no me suena a "ser amigos".
Ash podía sentir su corazón romperse de dolor por lo que acababa de escuchar. No era otra cosa más que la verdad, la misma que él sabía y lo estaba acechando desde hace un tiempo ya.
- Yo... no quise... de verdad... – Su voz se iba quebrando, en cualquier momento podía romper a llorar, no sin antes hacerle saber a Daisy lo que sentía por su hermana – Yo la... extrañé mucho. Ella es muy importante para mí... No... No debí dejarla de lado... No sabes como me arrepiento de eso. Tienes que creerme.
Las palabras de Ash realmente la habían conmovido, siempre supo que los sentimientos de su hermana hacia él eran correspondidos y ahora es que lo comprobaba. Podía ver la sinceridad en el rostro del chico que en ese momento se encontraba tan vulnerable ante la situación.
- Bien, te creo. Aún así...
- Lo que hice no se reparará fácil. Lo sé.
- Pero tengo el presentimiento de que encontrarás una forma de compensarla. – Su rostro serio se había suavizado para mostrarle una leve sonrisa reconfortando al joven Maestro.Él le sonrió un poco también, la tristeza se iba desvaneciendo al ver que Daisy lo entendía, pero seguía inquieto.
- ¿Puedo ver a Misty ahora?
- Supongo – seguía en su plan de hermana protectora, aunque comenzaba a ceder ante el semblante lleno de ternura y preocupación del entrenador. Lo condujo hasta otro piso, donde se encontraban las habitaciones. Indicándole cual era la puerta, la rubia se dio media vuelta y desapareció en el ascensor rumbo a la cafetería.
Ash se quedó mirando la perilla por varios segundos antes de girarla. Tenía miedo de lo que pudiera encontrar al otro lado "Sea lo que sea Misty, esta vez me quedaré a tu lado" pensó antes de entrar a la habitación.
Al abrir la puerta por fin pudo verla. Tal y como se lo imaginaba, se encontraba recostada en una camilla con algunos aparatos conectados a su frágil cuerpo, su cabello suelto desordenado por la almohada lucía más largo de lo que recordaba, sus labios se veían ausentes de color y la piel más pálida de lo normal. Parecía sumergida en un profundo sueño, se veía tan tranquila, tal vez demasiado... Ash se acercó lentamente a ella, se colocó en la silla que estaba a lado de la cama y con cuidado tomó la mano que descansaba sobre las sábanas blancas.
Aún no sabía porqué Misty estaba allí, pero en ese momento no importaba más, lo único que quería ahora es que saliera de ese frío e inerte lugar, verla alegre, viviendo plenamente... y si era lo suficientemente afortunado, tenerla siempre a su lado.
La miró fijamente, su rostro lucía hermoso incluso en esas condiciones. Se maldijo mil veces por no haberlo notado antes, por haber desperdiciado tanto tiempo lejos de ella ¿Y para qué? ¿Para ser famoso y exitoso? Todo lo que tenía lo cambiaría en ese instante con tal de verla sonreír una vez más.
Sin darse cuenta las lágrimas comenzaron a salir de sus tristes ojos cafés. Los sollozos que tanto intentó retener minutos atrás, ahora se escuchaban por toda la habitación, su respiración violenta dejaba escapar uno que otro suspiro.
- Misty, perdóname – Depositó un tierno beso en la mano de la chica y después hundió su cara en ella – Fui... un tonto... Nuca debí alejarme de ti – Su voz era apenas audible, su llanto cubría la mano de la chica y seguía su camino hasta las sábanas dejando su huella en ellas.
- Pudiste... llamar de vez en cuando ¿Sabes?
Ash se vio obligado a levantar la cabeza rápidamente al escuchar una melodiosa voz que lo llamaba de muy cerca. Entonces se dio cuenta de que Misty estaba despierta. Sus ojos entre abiertos lo miraban traviesamente y en sus labios se formaba una ligera sonrisa.
- ¿Misty? – Aún no creía que estuviera hablando con ella, con sus muñecas limpió las lagrimas que colgaban de su cara para ver a la pelirroja que seguía mostrando una mueca de alegría por verlo allí - Tu... ¿escuchaste lo que dije?
- Mmm... un poco, y debo decir que te habías tardado en buscarme – su voz sonaba débil, pero mantenía ese tono de broma que siempre usaba con él, haciéndole saber al instante que no le guardaba ningún rencor
- Me siento muy mal, de verdad ¿Crees que pudieras perdonarme? – Preguntó esperanzado mientras volvía a sujetar la pequeña y suave mano.
- Puedo intentarlo – Su cara delataba su mentira ya que para ella todo estaba olvidado.
Él chico le sonrió cuando entendió que todo iba estar bien entre ellos... siempre y cuando salieran de ese horrible lugar.
- Prométeme que te vas a recuperar, por favor – Ash apretó la mano de Misty con todas sus fuerzas dándole a entender lo mucho que significaba para él – has todo lo que puedas para que puedas salir pronto de aquí, te lo suplico.
- Suenas como un loco – intentó reírse un poco por la exageración de su amigo, más el dolor de su reciente operación le impidió estallar a carcajadas – Hasta donde yo sé, es muy poco probable que me muera por una apendicetomía. Así que relájate ¿quieres?
- ¿Qué?
No era un experto en medicina, sin embargo tenía entendido que se trataba de una cirugía menor y que tal vez en cualquier momento la dieran de alta. Se sintió un poco apenado por su reacción tan exagerada y por las burlas de la pelirroja, pero por dentro sentía un gran alivio de saber que todo estaría bien. Sin pensarlo más abrazó a la chica que, lógicamente se quejó del dolor que la efusiva muestra de aprecio le estaba ocasionando.
- No sabes que alegría me da Mist. De ahora en adelante todo será diferente. ¿Qué te parece si saliendo de aquí te tomas unas vacaciones?, yo podría tomar unas también y así podríamos ir juntos a Isla Espuma o a cualquier otro lado que tu quieras. También podemos asistir al festival de pueblo Paleta que es en unos días o tal vez...
- Tranquilo Ash. No voy a ir a ninguna parte
- Eso ya lo sé – Se acercó a ella lo más que pudo – Solo quiero asegurarte de que yo tampoco lo haré.
Diciendo eso, le dio un cálido beso en la frente mientras jugueteaba un poco con sus anaranjados cabellos.
En ese momento no le pareció conveniente hablarle de sus sentimientos hacia ella, quería que cuando lo hiciera fuera perfecto, tal vez en algún lugar más romántico que dentro de las cuatro paredes de ese hospital.
Pues como dije es un género que me gusta mucho por como manejan las emociones de los personajes, yo siento que me faltó meterle un poco más de preocupación en Ash, pero ya me parecía excesivo (pobre Ash) Así que cualquier sugerencia para mejorar ese aspecto es más que bienvenida.
Por cierto, a pesar de que alguna historia parezca muy trágica, Amo los finales felices así que difícilmente escribiría algo contrario a eso, pero nunca se sabe tal vez algún día este muy depre y escriba alguno
Muchas gracias a DjPuMa13g por sus constantes reviews y solo quiero decirte que mientras quieras seguir leyendo lo que yo hago yo seguiré escribiendo así que caímos en un circulo vicioso ¿no crees? :) Espero que te guste esta letra
Merodii Rokku Ya se me hacía raro que primero dijeras que eras mi fan numero uno y luego desaparecieras, je je, lo importante es que ya tuviste un tiempecito para leer lo que hay hasta ahora. Gracias por tus comentarios
Pikachu07 Que bueno que te gustaron estas letras, esta no es tan divertida ( que presiento son las que mas te han gustado) pero espero que te guste
Nos vemos pronto! :)
