Había transcurrido un año ya desde que Darien se había marchado.
Serena había sufrido enormemente con su partida, y la tristeza en su alma podía verse a través de sus ojos.
Poco a poco había vuelto a ser la muchacha alegre de siempre. Sus amigas la habían ayudado mucho, intentando que sus días sean lo mas parecido posible a aquellos días.
Serena se encontraba sentada en el parque esperando a las chicas, increíble pero por primera vez ella había llegado antes que el resto.
Hacía mucho calor. Los niños correteaban por todos lados y las parejas de enamorado se veían realmente felices.
La rubia miraba con melancolía cuando de pronto aparece ante sus ojos una mano sosteniendo una rosa roja.
Serena sintió que el pecho se le oprimía y levantó la mirada.
Seiya era quien le ofrecía la flor.
-Seiya…eres tú…
-Bombón, por qué esa cara?
-Nada, es solo que…- y sus ojos celestes se llenaron de lágrimas.
-Bombón, que sucede? Por qué te pones así?
-No me siento muy bien Seiya.
-Pero mira que hermoso día! Una muchacha tan linda como tú no debería andar siempre con esa cara triste por ahí. Todo lo contrario…
De pronto el cielo se nubla y la lluvia comienza a caer.
Serena se pone de pie frente a él.
- A decir verdad, yo no soy una persona entusiasta como todos no crees?- mirando hacia abajo.
-Qué?
-Bueno, aunque me proponga al día de hoy hacer la tarea llegando a casa…siempre como dulces…me da un poco de sueño y al fin de cuentas me quedo dormida sin importarme lo demás- hablaba apretando sus puños.
Seiya la miraba asombrado
-También me propuse esforzarme sin la ayuda de nadie…- cierra los ojos y rompe en llanto- pero recordé a Darien al ver esa rosa roja…
-Bombón…
-Pensé que no habría ningún problema si él no me escribía o me llamaba…creí que mi obligación era vivir sola…pero…pero…no puedo vivir sola, no puedo…- Y cae de rodillas al piso llorando desconsoladamente.
-Bombón…- realmente el pelilargo no sabía que decir.
-Te extraño…te extraño Darien…
Seiya siente que su cuerpo se contrae de la ira. Pensaba que Serena ya había olvidado a Darien. Pero a su vez sintió un amor infinito al verla sufrir de esa forma. Se agachó y tomó a la rubia por los hombros.
Serena levanta su rostro y lo mira asombrada ante el gesto.
-Y no puedo reemplazarlo?- mirándola con profunda ternura a los ojos.
-Eh?- abriendo sus ojos grandes como platos.
-Déjame reemplazarlo- sonriéndole dulcemente. (Dios mio! se acuerdan de este episodio? BUAAAAAAAAAA!)
De cerca las chicas habían estado observando todo, sólo que ellos no se dieron cuenta.
-Vamos muchachas, creo que no tenemos mucho que hacer aquí.- habló por fin Lita.
-Pero Serena…
-Déjala Mina…Seiya no va a hacerle daño, lo sabes…- dijo Amy.
Y todas se dirigieron a casa de Rei.
-Muchachas- interrumpió el silencio Rei mientras daba un sorbo a su té caliente- creen que Serena aceptará a Seiya?
-De qué estas hablando Rei, Serena ama a Darien- dijo Mina indignada.
-No se…pienso que al fin de cuentas Seiya de veras ama a Serena, y mas allá de todo lo que sucedió él no es un mal muchacho.- opinó Amy.
-Pero Darien…
-Darien se marchó sin importarle nada Mina! Ya basta de defenderlo!- gritó la morena.
-Lo siento- agachando su cabeza.
-Muchachas, creo que debemos pensar en lo mejor para nuestra amiga. De manera que respetaremos lo que ella decida y la acompañaremos.- Concluyendo Lita la charla.
Andrew ya había llegado por ella.
Mientras caminaban rumbo al Crown…
-Oye Lita, por qué Serena no estaba con ustedes?
-Es que ella estaba con Seiya en el parque.
-Queee?- preguntó exageradamente.
-Si Andrew y creo que es lo mejor para ella. Seiya no es un mal muchacho y se nota que está enamorado de ella.
-Pero de que hablas? Darien…
-Darien se marchó y esa historia ya terminó Andrew- lo interrumpió sentenciando.- y mas vale que ni se te ocurra contarle a tu amiguito sobre esto.
-Lita, Darien es mi mejor amigo, no puedes pedirme algo así.
-Y Serena es mi amiga, y ya sufrió demasiado por él. Además el tuvo la culpa de todo. Y ya no quiero volver a hablar del tema.
-Como digas- suspirando resignado.
Ya había transcurrido mas de una semana y Darien esperaba impaciente que Andrew se conectara con él. Era raro que se ausentara tantos días.
Le había enviado correos electrónicos, había intentado llamarlo por teléfono pero jamás lo encontraba.
Estaba ansioso por conocer las noticias de la semana acerca de su novia.
Mientras estudiaba pensaba en Japón, en su amigo, pero sobre todo en ella…
Había tenido una semana dura. Demasiado estudio, demasiadas presiones. Y esa mujer que no dejaba de acosarlo. Definitivamente las estadounidenses eran mucho mas atrevidas que las muchachas de su país.
Sus pensamientos de pronto fueron interrumpidos por el timbre del teléfono.
-Bueno.
-Darien…
-Hey Drew! Por fin amigo! Que sucedió? Tan ocupado estabas que no tuve noticias tuyas durante todos estos días? O es que me estabas evitando?- dijo riendo con esta última frase.
Del otro lado no hubo respuesta.
-Oye…Andrew…que sucede?
-Lo siento Darien…
-Me estas asustando Drew- ya estaba saliéndose de sus casillas.
-No te he llamado antes porque a decir verdad no se como decirte esto…
-Mierda Drew! Sucede algo con Serena?
-Si…es que…es Seiya.
Darien sintió un golpe seco en la boca del estómago. Le faltaba el aire y no podía articular palabra.
-Lo siento Darien…
Nada
-Amigo, estas ahí?
Lentamente colgó el tubo del teléfono y se dejó caer pesadamente en el sillón.
Se llevó las manos al rostro y comenzó a llorar desgarradoramente.
Con furia se incorporó, golpeó con fuerza la pared hasta hacerse daño.
Arrojó al suelo todo lo que se encontraba sobre la mesa, taza, apuntes, libros…
El apartamento estaba hecho un caos y la furia y el dolor habían resultado una pésima combinación junto con el alcohol.
Se encontraba sentado en el suelo apoyado en la pared con una botella de whisky en su mano, o mejor dicho, lo que quedaba de esta.
Tocan la puerta.
-Quién es?- pregunta como puede.
Tocan otra vez.
-Quién es!- grita.
Y otra vez.
Como puede se levanta y se dirige a abrir la puerta.
Una mujer de cabellos verdosos se encontraba de pie en el umbral.
Cuando ve el estado en el que se encontraba el moreno su horroriza.
-Darien! Qué te sucedió?- intentando ayudarlo a caminar.
-Déjame en paz Esmeralda! No me toques!- apartándola con desprecio.
-Déjame ayudarte, no puedes solo.
-Tu…-señalandola con su dedo índice- lárgate de mi apartamento.
-No me iré a ninguna parte. Mírate. Apenas puedes hablar.
-Y tu quien eres para regañarme? Mi mami?- riéndose patéticamente.- Tu eres igual de zorra que ella. Son todas iguales.- cayendo en el sillón.
-Te peleaste con tu novia?- dijo sonriendo hacia sus adentros.
-Resulta que la muy zorrita no pudo aguantarse y tuvo que salir corriendo a arrojarse en brazos del marica ese. Yo sabía que eso iba a suceder.
-Bueno, pero no somos todas iguales como tu dices. Ya ves, yo estoy aquí, contigo.- Acercándose de manera seductora a sus labios.
-Ja! Ahora tu eres una santa. No me hagas reír que no estoy de ánimos. Tu lo único que buscas desde que te conocí es que te lleve a la cama.
-Puede ser…y ahora estas libre…o me equivoco?- mientras se desabrochaba insinuante los primeros botones de su blusa. (como la odio!)
-Qué diablos! A Serena ya no le importo…- y se abalanzó sobre la peliverde.
Fue un acto completamente ausente de amor.
Darien apenas podía mantenerse estable de la borrachera que traía, portándose como una auténtico patán, para una vez concluido el acto quedarse dormido sin importarle la mujer que estaba a su lado.
Pero a Esmeralda no le importaba. Darien se había convertido en una obsesión para ella y estaba dispuesta a todo por conseguir mantenerlo a su lado…
AMIGAS VOLVIIII! DISCULPEN LA DEMORA PERO CON LO DE LA U NO PUEDO NI RESPIRAR...Y ENTRE LOS DOS FICS ME CUESTA MUCHO :(
BUENO, LES CUENTO QUE EL PROXIMO ESPERO SUBIRLO PRONTO PORQUE LA IDEA ESTÁ RONDANDO POR MI MENTE.
QUIERO AGRADECERLES EL APOYO DE SIEMPRE Y BUENO, SE QUE ESTE CHAP NO VA A SER DE NUESTRO AGRADO PERO TENIA QUE SUCEDER...
LAS QUIERO!
