Darien despierta confundido.
Sentía que su cabeza se partía en dos del dolor.
La boca pastosa.
Un mareo de los mil demonios.
Y para rematar, desnuda junto a él Esmeralda.
-Por fin despiertas dormilón!
-Esmeralda, que haces aquí?
-Es que ya no recuerdas? Si quieres puedo refrescarte la memoria- Dijo mientras trazaba con sus dedos un caminito por el pecho de él.
-Déjame en paz!- Apartándole la mano con violencia.
-No tienes que ser tan grosero Darien Chiba! Mucho menos después de lo de anoche…
Darien se levanta exasperado y furioso y la toma del brazo haciendo que se ponga de pie de un tirón.
-Qué te pasa? Qué haces?
-Te estoy invitando a retirarte de mi apartamento.- señalándole la puerta.
-Eres un imbécil!- le gritó furiosa mientras agarraba sus ropas y se vestía apresurada.
-Por supuesto que lo soy! Sino no estaría así- refiriéndose a su desnudez.
-Idiota!- saliendo del apartamento dando un portazo.
Darien se desplomó en el sofá tomándose la cabeza con las manos.
-Serena…por qué?- susurró.
Toda la tarde se dedicó a arreglar el desastre que era su hogar y el desastre en que se había transformado su vida la tarde anterior. Eso incluía borrar todo recuerdo de Serena.
Recogió todas las fotos y cartas de amor de la rubia y las amontonó en el suelo. Se sentó en frente y las prendió fuego con un cerillo.
Mientras veía como todos los recuerdos eran consumidos lloró y se prometió que esa sería la última vez que derramaría una lágrima por ella.
Andrew había estado llamando todo el día por teléfono y dejando mensajes en la contestadora.
No había contestado a ninguno de ellos. No tenía deseos de hablar con nadie, ni siquiera con su mejor amigo, y mucho menos hablar de Serena…
Pero Andrew no dejó de insistir hasta la noche, cuando fastidiado Darien tuvo que contestar.
-Darien, carajo! Me diste un susto de muerte. En dónde mierda has estado todo el día?
-Hola Drew, yo también me alegro de escucharte.
-Me tenías preocupado…Darien mira…
-Escúchame Drew, si vas a hablarme de Serena prefiero que lo dejemos allí. A partir de hoy no quiero que volvamos a mencionar su nombre ni nada referido a ella. Para mi esta muerta.- sentenció.
-Pero Darien, escúchame…
-Si no vas a hacerme caso entonces tendremos que dejar de mantener contacto hasta que regrese a Japón. Y hablo enserio Andrew, me conoces…
Sólo un suspiro de exasperación se sintió del otro lado.
-He sido lo suficientemente claro?
-Vete a la mierda Darien.
-Yo también te quiero amigo.- y colgó.
A los 5 minutos el timbre del teléfono volvió a sonar…
-Cielos Andrew…- refunfuñó- Bueno…
-Darien soy yo.
-Esmeralda? Qué quieres?
-Hablar contigo. No me gusta que estemos disgustados…qué te parece si voy a tu apartamento y hablamos tranquilos?
-No tenemos nada que hablar Esmeralda.
-Claro que si…Anoche la pasamos muy bien y…
-Mira, mira, mira…realmente dudo que la hayas pasado tan bien, porque lo que es yo, no recuerdo que haya estado tan bueno. Así que mejor dejemos todo así como esta, ok?
-Darien, no seas testarudo. Se que podemos pasárnosla bien juntos y…
Darien colgó el teléfono y la dejó hablando sola.
Se dirigió al baño y abrió la ducha.
Bajo la lluvia suspiró intentando ordenar al menos un poco sus pensamientos.
Habría deseado no pensar en nada y relajarse con el agua que corría por su cuerpo…(OMG!) Pero en lo único que podía pensar era en Serena.
Cerró de golpe la llave de la ducha, se colocó una toalla en la cintura y se dirigió a su recamara.
Allí se desplomó sobre la cama e intentó recordar lo que había sucedido la noche anterior con Esmeralda pero todo estaba muy confuso en su cabeza debido a la tremenda borrachera.
Esmeralda era totalmente diferente a Serena, lo opuesto. Si, es verdad, era una mujer bastante atractiva, pero no podía compararse jamás con ella…
Ella…otra vez sus pensamientos dirigidos hacia Serena.
La imaginaba con Seiya…no, no podía pensar en eso.
Movió hacia ambos lados la cabeza para despejar esos terribles pensamientos. No podía imaginarla siquiera en brazos de otro hombre.
La recordó desnuda sobre su cama, bajo su cuerpo, tan inocente… tan hermosa…
De pronto arrojó con furia un cojín contra la pared.
La habría tenido Seiya de la misma manera que la tuvo él?
Y con esos tormentosos pensamientos se quedó dormido.
Esa noche había sido una verdadera odisea.
No había logrado descansar bien y tuvo recurrentes pesadillas.
Cuando despertó a la mañana siguiente no sintió deseos de levantarse de la cama…no tenía sentido…nada que lo esperara allí afuera tenía sentido.
Entrada la tarde alguien llamaba a la puerta.
-No, Esmeralda otra vez no. Voy a asesinar al portero.
Intentó evadir los toquidos hasta que no aguantó mas y bufando se levantó de la cama para abrir.
-Hola cielo- efectivamente era Esmeralda quien estaba de pie en la entrada.
-Esmeralda, ya hablamos de esto no deseo repetirlo…
Pero lo calló con un beso del cual Darien se apartó dando varios pasos hacia atrás.
-Por favor Esmeralda, no estoy de ánimos para esto…
-Eso déjamelo a mi- Y comenzó a quitarse la ropa mientras se dirigía hacia la alcoba de Darien.
De pronto se detiene. Darien continuaba en la sala.
-Nunca me hablaste de tu hermanita.
-Cual hermanita?
-La niña del retrato, no es tu hermana?
Darien sintió que el corazón se le encogía. Permaneció en silencio, de pie, en la entrada de la habitación. No había tenido el valor de deshacerse de esa foto, se veía tan hermosa, tan fresca, tan alegre, tan inocente, tan Serena…
-Darien…- advirtiendo la expresión de él.- Oh Dios mío!- exclamó llevándose una mano a la boca.- Dios mío dime que no es cierto lo que estoy pensando.
El seguía sin mencionar palabra alguna.
-Dime que ella no es…no…- moviendo la cabeza hacia los lados- Dios mío Darien es una niña.
Realmente no se lo esperaba, se sentía horrorizada.
-Tu…tu y ella han…?
-Técnicamente no.- dijo el moreno encogiéndose de hombros.
-A qué te refieres con lo de "técnicamente".
-Bueno…es que...ya sabes- pasándose nervioso la mano por la nuca- no hubo penetración, sólo hicimos …cosas…
-Por todos los cielos Darien es una niña! Y yo pensé que quien te traía dado vuelta era una mujer de antología, alguien con quien jamás podría competir…pero resultó ser una adolescente…no lo puedo creer. Y yo que me sentía intimidada.
-Qué, ya no te intimida mas?
-Claro qué no…ahora me siento más segura- levantando la cabeza con orgullo.
-No se si deberías…- sonriendo con sorna.
-Por favor Darien. Yo soy toda una mujer, ella jamás podría ofrecerte lo que yo…- Le dijo acercándose a él y rodeando con sus brazos el fuerte cuello del moreno.
-Pues no estés tan segura de ello…- Le dijo con tono suave y seductor.
-Ah no?- Esmeralda sonreía y jugaba a dar mordiscos a su boca.
Darien la llevó hasta el borde de la cama y la depositó en ella.
Se le subió encima y comenzó a darle cortos besos en la boca.
-No…su boca- mordiendo la de ella- dulce, inocente, pero pecadora…
Esmeralda no entendía de qué iba esto pero se sentía hipnotizada por el sensual tono de voz que estaba utilizando.
-Su piel…- mientras rozaba con la yema de sus dedos el cuello y la zona entre los pechos- blanca como la nieve y tan suave….intoxicante.
Ella ya respiraba agitada.
-Sus senos…- besándolos y lamiendo uno de ellos- no son los de una niña.
La peliverde soltó un gemido.
Darien bajó las manos acariciando su vientre
-Su vientre plano y perfecto- pasó las manos a su cintura- su cintura estrecha.
Esmeralda contenía el aliento.
Darien bajó una mano hasta su sexo que estaba totalmente húmedo y necesitado de su atención.
-Y su interior…tan cálido…tan estrecho…pidiéndome que entre por primera vez.
Gimió fuertemente al sentir el toque de los dedos de Darien-
-Darien por favor.
-Ella también pedía por favor.
Y diciendo esto se introdujo en su interior.
Esmeralda gritó de placer al sentirlo dentro. Era una mujer con mucha experiencia, pero jamás había tenido un hombre como aquel.
Darien le tapó la boca con su mano.
-Shhhhh- mientras comenzaba a moverse dentro de ella.- Esto es en lo único que se diferencian…nunca pude sentirla así.
Ella se sentía confundida por sus palabras y mareada del placer.
Gemía bajo su masculina mano que continuaba aprisionando su boca.
Trató de zafarse de ella pero el la retuvo con fuerza.
-Silencio…- moviéndose violentamente- no quiero escucharte.
Ni siquiera la miraba, sólo se mantenía con la cabeza a un lado de la de ella.
-Sabes…moriría por entrar en su cuerpo y sentirla…tan entregada como aquella vez en mi cama…
Por fin pudo zafarse de su agarre.
-Darien…- quería detenerlo pero su cuerpo se lo impedía, el placer que sentía la volvía loca.
-Serena…
Aquel nombre le sentó como una bofetada en el rostro.
Lo apartó con fuerza de arriba suyo y Darien quedo recostado de espaldas en la cama.
-Maldito enfermo!
El sólo la miraba y sonreía con maldad.
-Estas loco…esa niña te tiene mal … Eres un pervertido…eres…
Esa fue la última vez que volvió a saber de ella…
HOLA CHICAS! UFFF! QUE BUENO QUE SE LA SACÓ DE ENCIMA A LA ODIOSA ESA!
NOS VEMOS EN LA PROXIMA!
BESOS!
