1ra parte.
Serena.
No había podido pegar un ojo esa noche.
Demasiadas emociones le provocó el volver a verlo.
Cuando la alcanzó a la salida del Crown…su mirada…esa mirada de deseo…
-Como puedes ser tan tonta Serena!- se dijo a si misma.
Habría notado él como reaccionó su cuerpo ante su tacto?
No! Ya no deseaba pensar más en Darien.
Darien.
Todo era tan confuso…por un lado la rabia, el dolor de saber que ella se había entregado a otro y por el otro el deseo que lo consumía cada vez que la veía, cada vez que pensaba en ella de "esa" forma.
El deseo lo estaba consumiendo. Quería hacerle el amor.
Estaba convencido de que cuando la tuviera en su cama y después de ello se olvidaría por completo de Seiya Kou.
Pero para qué? El ya no volvería a verla nunca más con los mismos ojos de antes. Como cuando era una niña inocente… cuando era su princesita.
De todos modos la tendría en su cama a como de lugar.
2da parte.
Había amanecido ya con calor y a medida que el día transcurría se volvía insoportable.
El teléfono en casa de la rubia suena.
-Bueno.
-Sere?
-Mina! Como estas?
-Muerta de calor! Por favor Serena, vamos a la piscina del club, no aguanto mas, me estoy derritiendo.
-Si, es cierto…está insoportable…a qué hora pasas por mi?
-En media hora te parece bien?
-Si, claro.
Una hora más tarde todas se dirigían al club, menos Amy que había preferido quedarse en casa estudiando a pesar del insufrible ruego de Mina y serena.
Las chicas se preparan en los vestuarios del hotel y dejan sus pertenencias en los lockers.
El haberse decidido por ir al club había resultado ser una maravillosa idea ya que el agua estaba riquísima. El lugar estaba lleno, pero no atestado como en otras oportunidades, ya que al ser fin de semana muchas personas habían salido de la ciudad.
Las cuatro disfrutaron un buen rato conversando, riendo y jugando con su pelota de playa.
Luego del ajetreo del juego Rei y Lita se tienden a la orilla de la piscina a tomar sol.
-Voy por unos refrescos Serena, enseguida vuelvo.-
Serena aprovechó entonces para nadar un rato, luego se tumbaría al sol con las chicas a disfrutas de los refrescos que Mina había ido a buscar.
El agua se sentía muy sabrosa y relajante. Luego de andar como delfín de aquí para allá decidió tomar un descanso y se acercó a una de las orillas.
-Hubiera jurado que lo de las sirenas era puro cuento…
Como un rayo se dio la vuelta al escuchar la voz.
-Hola princesa, que gusto volver a verte- Darien sonreía ampliamente.
Serena se quedó de piedra, no tanto por la sorpresa de su presencia sino por lo deslumbrante que se veía…su piel morena mojada por el agua…las gotas resbalaban por su perfecto y duro torso dejándola con la boca entreabierta.
Darien lo noto y río levemente.
-Parece que te sorprende verme. Hace calor verdad? Aunque tu pareces con frío.- dirigiendo una lasciva mirada a sus endurecidos pezones.
-Que odioso eres. Por qué no me dejas tranquila? Me encontraba muy a gusto antes de que llegaras a fastidiar.- Intentando parecer molesta.
El solo sonreía y aquello la perdía más de lo que estaba.
-Es realmente devastador- pensó.
Serena se sintió enfurecida, al tipo parecía no molestarle nada de lo que ella decía.
Bufando se dio media vuelta dispuesta a marcharse pero él la sujeto con un brazo de la cintura.
-A donde vas? Ven aquí.
La acercó a su cuerpo y la mantuvo atrapada entre él y la piscina.
-Qué haces? Suéltame! Déjame en paz!
-Shhhhh. Tranquila…- le susurraba al oído haciendo que se estremezca- no hagas un escándalo. Que va a pensar la gente alrededor nuestro?
-Entonces suéltame.
-Vamos Serena, ya deja de comportarte como niña quieres?- sujetándola con fuerza.
La rubia se tensó de repente.
Darien aprovechó ese instante y se apretó contra su espalda.
Serena contuvo la respiración al sentir la erección en su trasero.
El la tomó de las manos y las colocó fuera de la piscina mientras apretaba aún más su cuerpo contra ella y comenzaba a frotar su endurecido miembro contra la rubia.
Serena intentaba con todas sus fuerzas resistirse, pero sentía que el cuerpo no le respondía.
Darien pronto comenzó a simular las embestidas de forma lenta y disimulada ya que había gente que podía verlos.
Acercó la boca a su oído y ella pudo sentir su aliento caliente y sus suaves jadeos. La estaba volviendo loca.
-Te voy a coger … sabes?
-Qué estas diciendo?- las palabras salieron como un gemido.
-Si…claro que lo sabes- susurró nuevamente.
Serena sintió que la sangre le hervía. Tomó fuerzas no supo de donde y se dio la vuelta bruscamente.
-Pero que estas diciendo? Eres un pervertido.
-Y te encanta- Darien sonrió de manera perversa.
La rubia lo miró con furia, indignada.
-Eres un patán.
El se acercó a ella nuevamente y rozó con sus labios los labios de ella. Mordió ligeramente su labio inferior.
Aquello la dejo momentáneamente fuera de combate.
Darien rápidamente apartó la parte inferior de su bikini y coló uno de sus dedos en su sexo.
-No te hagas la indignada princesa. Estas mojada.
Serena le quitó la mano rápidamente.
Claro que si, estoy en una piscina imbécil.- le dijo furiosa.
El moreno se llevó el dedo a la boca probando su sabor, lo que le provocó un dolor terrible en la entrepierna. Aún así habló:
-Claro nena, yo soy estúpido.
Serena le dio un empujón y cuando pasó por su lado el la tomó del brazo y la miró fijo a los ojos.
-Te espero esta noche en mi apartamento.
-En tus sueños.
-Como en los tuyos.- sonriendo lujuriosamente.
Serena sintió que un escalofrió corría por su espalda y se alejó de allí lo mas rápido que su cabeza y su cuerpo le permitieron.
Corriendo se dirigió a los vestuarios a recoger sus cosas para cambiarse y marcharse.
Intentaba despejar su cabeza pero no lo lograba. Darien lograba siempre aturdirla …y excitarla…tenía que aceptarlo…
-Por qué tiene que ser tan condenadamente sexy?
-Serena, que bueno que te encuentro!
Mina la había alcanzado.
-A dónde vas?
-A mi casa.
-Qué te sucede? Por qué traes esa cara?
-Es Darien…el muy estúpido se acercó mientras estaba en la piscina.
-Oh! Ya veo…y qué sucedió.
-Nada.
-Como qué nada? Y por nada traes esa cara?
-Como lo odio!
-Si…claro…
-Mina! Eres tan insufrible como él…
-Ya…me vas a contar que sucedió si o no?
-Me acosó…
-Queeee´?- lo ojos de Mina se desencajaron.
-Lo que escuchaste.- mientras se ataba las agujetas de sus tenis.
-Pero que hizo? Que te hizo?
-Me tocó…- dijo por lo bajo – y dijo que me estaría esperando esta noche en su apartamento.- enrojeciendo violentamente.
Mina no pudo evitar sonreír.
-Y vas a ir supongo…
-Pero que estas diciendo?- indignada.
-Que quiero creer que vas a ir.
-Mina…eres imbécil o te haces? Parece que te pusieras de acuerdo con él.
-Tu di lo que quieras, pero yo te conozco y se que es lo que deseas…
Serena se levantó furiosa y se largó sola del club.
AMIGAS! CORTITO PERO ES LO QUE MAS PUEDO PERMITIRME POR EL MOMENTO.
BESOS!
