Hola a todos! Ahora si fue un largo mes sin actualizar, me quise dar un pequeño descanso pero ya estoy de vuelta y con una letra extra larga... un poco diferente a lo que había escrito antes (creo yo) Espero que la disfruten de todas formas
Negación
La pacífica noche de Brock se había desvanecido. El estruendoso ruido proveniente de la entrada del departamento lo separó de su dulce y preciado sueño. Intentó no prestarle atención más los ruidos se habían extendido hasta la cocina. Se levantó pesadamente de su cama y con pasos adormilados bajó las escaleras para descubrir que era lo que ocurría. Entre la penumbra pudo distinguir la silueta de un chico alto y ligeramente fornido quien buscaba entre las gavetas, haciendo un gran escándalo en el proceso.
- ¿Ash? ¿Eres tú?
- Por supuesto – Su voz fue cortante. Se giró con un vaso en una mano y una botella en la otra - ¿Esperabas a alguien más? – Fue lo único que dijo mientras servía un poco del líquido transparente sin molestarse en ver a su compañero de casa
- Pues no – El moreno tomó asiento en un banco que estaba en frente – Solo me sorprende que llegues a ésta hora ¿Que hacías afuera a las 4 de la mañana?
- Nada importante – Ash parecía mirar a través de él. Apresuró a tomar el contenido de su vaso, sirviéndose otro trago casi de inmediato.
- ¿Dónde estabas? – El tono de Brock se había vuelto serio y preocupado
- En ningún lado – Fue lo único que contestó con un dejo de sarcasmo en su voz mientras ingería más alcohol.
- Ok... ¿Estás conciente de que eso no es agua verdad? – El criador señaló la botella alargada que Ash sostenía con fuerza
- Por supuesto – Contestó de manera tajante tomando un shot más de vodka.
- ¿Hay algo que quieras contarme?
- No
- De acuerdo – No estando muy convencido con las respuestas, o la falta de ellas, se levantó de su asiento sin quitar la vista de su amigo – Siendo así, supongo que me iré a dormir. Hasta mañana Ash.
No obtuvo réplica.
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-¿Es realmente tan grave Brock? ¿No crees que estas exagerando?
- ¡No May! no los hubiera llamado si no pensara que se trata de algo serio.
La mencionada estaba sentada frente al criador en la sala de su departamento. Se quedó pensativa por unos segundos. Su antiguo compañero de viaje la había citado a ella y a su novio Drew para que discutieran el extraño comportamiento de Ash en los últimos días.
- ¿Ha estado bebiendo? - preguntó la coordinadora preocupada
- No, solo fue esa noche.
- De seguro solo tuvo un mal día en el trabajo.
- No creo que se trate de eso Drew, no se han presentado problemas en la liga. Desde entonces lo noto muy callado, además de que hoy es la primera vez que sale de la casa en cuatro días y cada vez que le pregunto que ocurre solo contesta "no es nada", pero estoy seguro que algo anda mal.
- Es muy raro - El coordinador tomó la mano de su novia en un intento por calmarla - Yo platiqué con él la semana pasada y parecía estar bien, tal vez un poco nervioso pero...
- ¿Hablaron? ¿De qué? – May y Brock preguntaron al unísono
- En realidad... hizo muchas preguntas respecto a May y a mí... quería saber si me resultó difícil pedirle que fuera mi novia y como me sentía desde entonces.
- ¿Para que querría saber eso?
La plática fue interrumpida cuando la puerta principal se abrió dando paso al sujeto en cuestión. En su hombro se encontraba un muy agotado Pikachu que se alegró con la presencia de los jovencitos, dirigiéndoles una sonrisa seguido de un alegre "Pika" en señal de saludo, a diferencia de Ash que no omitió ningún sonido o gesto y sin siquiera voltear a verlos entró a la cocina para descargar las bolsas que traía.
Ahora la pareja entendía mejor la preocupación de Brock. Los movimientos de Ash eran casi mecánicos y su vista se notaba ausente, pareciera que estuvieran en presencia de un zombie o un títere sin vida más que de un humano. La imagen que veían distaba mucho de ser el entusiasta muchacho que conocieron en sus viajes, pero May no iba a dejar que su amigo siguiera en ese estado y en tan solo segundos ideó un plan para levantarle el ánimo.
- Ey Ash, Drew y yo planeamos ir a la playa el fin de semana y pensamos que sería buena idea que ustedes también fueran, ya sabes para revivir los viejos tiempos – El mencionado se acercó para escuchar la propuesta que comenzaba a interesarle, la castaña sonrió ante esa pequeña victoria – Sería genial pasar unos días todos juntos ¿no crees?
- Supongo – Su voz apagada apenas era audible para los presentes - Había pensado en tomarme unas vacaciones
- ¡Que bien! Y ya que va a ser un viaje grupal tal vez deberíamos invitar a Misty – Una sonrisilla traviesa se asomó en el rostro de la chica, aquella que servía para sonrojarlo cada vez que le hablaba de la pelirroja, más ésta se apagó casi de inmediato cuando se dio cuenta que el rostro de Ash se había endurecido una vez más, sus ojos habían perdido cualquier rastro de brillo e incluso se mostraban fúricos hacia May por haberla mencionado.
- Si como quieras, de seguro no podré ir
- Pero si tú acabas de decir...
- Olvidaba que tengo muchos asuntos pendientes – Su respuesta fue tajante dejando a la coordinadora en silencio. Sin más que decir dio media vuelta dirigiéndose hacia su habitación, Pikachu solo lo miró alejarse con tristeza.
Sus amigos ahora tenían la certeza de que algo malo ocurría. No era un secreto para nadie el amor que el entrenador albergaba por su mejor amiga, aunque nunca lo hubiera profesado y de repente parecía sentir solo desprecio hacia ella. "Tengo que llegar al fondo de todo este asunto" pensó Brock.
oOoOoOoOoOo
Desde esa última plática con sus amigos Ash mantenía la distancia con su compañero de casa, además evitaba contestar el teléfono por si a May se le ocurría llamarlo. En realidad estaba evadiendo cualquier contacto con el mundo, no había vuelto a su oficina desde "ese día", incluso sus Pokemon estaban siendo excluidos de su vida a excepción de Pikachu que se negaba a apartarse de su lado.
Sin muchos ánimos para realizar cualquier actividad, se encontraba tirado en el sillón amarillo de su sala, buscando algo que ver en televisión. Su tranquilidad solo duró unos instantes hasta que Brock llegara con esa incesante intención de hablar.
- ¿Que haces? – preguntó casualmente, sentándose a un lado del joven maestro Pokemon.
- Solo... viendo televisión – Contestó con ese monótono sonido que ahora tenía por voz
- Ash... ya sabes que somos amigos y que siempre puedes contar conmigo ¿verdad?
- Si
- Entonces ¿Quieres hablar de lo que te pasa?
- Ya te lo dije cientos de veces, pero si no te quedó claro: No. Tengo. Nada.
- No te creo
- Pues ese es tú problema, no el mío
- No te comportes como un imbécil Ash, solo quiero ayudarte, realmente estoy preocupado por ti
- Pues tranquilízate mamá, ¡ya te dije que estoy bien! – Sin muchos ánimos de seguir la conversación se levantó del sillón para desaparecer por las escaleras cuando Brock lo detuvo del brazo
- Tiene que ver con Misty ¿No es así? – Brock pudo sentir como el cuerpo del muchacho se volvía duro como piedra con solo escuchar ese nombre.
- No – Escupió su contestación al momento que tiraba de su brazo para liberarlo.
- Entonces ¿por qué te enojas cada vez que alguien la menciona? ¿Pelearon?
- No... No ha pasado nada – Las palabras salieron de la boca de Ash reciamente, como si le rasparan la garganta al momento de pronunciarlas. El criador quiso continuar el interrogatorio más no tuvo oportunidad ya que Ash salió a toda prisa del departamento azotando la puerta en el proceso.
Un suspiro se escapó de los labios de Brock. Sacó su celular de su bolsillo y marcó el número de May.
-¿Y bien? ¿Descubriste algo?
-Nada, no quiere hablar, mucho menos de Misty
-Pero necesitamos saber que pasó, la situación podría empeorar
- Ya lo sé, pero mientras el se niegue a enfrentar... lo que sea que está pasando será muy difícil ayudarlo
- ¿Y ahora qué hacemos?
- Buscar respuestas en otro lado, lo mejor es que veamos a Misty, ver que averiguamos
- Entonces seguiré con los preparativos para el viaje, pero ¿crees que sea buena idea dejarlo solo?
- Por ahora, creo que es lo mejor
- Está bien Brock, te veo mañana a mediodía
OOoOoOoOoOo
Un inquietante sueño torturaba su imaginación, una pesadilla que en pocos días se había vuelto recurrente, por más que intentara no pensar en aquel suceso que había cambiado su vida, por más que intentara convencerse que nunca ocurrió, el recuerdo regresaba todas las noches atacando su inconsciente. El sudor empapando la almohada y su respiración agitada finalmente lo hicieron despertar. 6:30 de la mañana. Apenas si consiguió dormir un par de horas, lo mismo que en las noches anteriores. Ash miró el techo de su habitación por unos minutos antes de que se vistiera y saliera en busca de Pikachu. Apenas entró a la cocina pudo ver a su fiel amigo sobre la mesa tomando su desayuno. El Pokemon lo miraba con tristeza, con esa misma cara llena de melancolía que a pesar de todo pretendía confortarlo, pero no lo conseguía. Intentó sonreírle para que no se preocupara más por él. No pudo, tal vez no podría hacerlo nunca más.
- Buenos días, compañero - fue lo único que atinó a decir, frotando suavemente sus orejas cafés.
- Pika ¿Pi pika?
- Estoy bien Pikachu, no te preocupes tanto ¿De acuerdo? - No sabía cuantas veces le había hecho esa misma pregunta y no sabía si su respuesta algún día llegaría a ser verdad.
El ratón eléctrico asintió aún sabiendo que le mentía. Se acercó a la alacena para extraer una caja de cereal que colocó enfrente de su entrenador, indicándole que comiera.
- Gracias Pikachu – Alejó el objeto con disgusto – No tengo hambre, tal vez más tarde. - Ash se dio cuenta de la decepción que provocó en su mejor amigo, además de que notó la fatiga en Pikachu, su pequeño cuerpo estaba apunto de colapsar. – Tal vez sea mejor que te quedes en el centro Pokemon, solo por hoy, para que puedas descansar.
Pikachu quiso negarse a esa decisión, pero de verdad estaba agotado. Había estado tan al pendiente de su entrenador que había descuidado su salud, así que solo asintió y subió resignado al hombro de Ash.
Después de que dejara a Pikachu en el centro -no sin antes prometerle que comería algo- regresó a su casa solo para darse cuenta que tenía todo el día libre sin nada que hacer. Brock llegaría esa noche, por lo menos evitaría cualquier interrogatorio, pero hasta entonces eran solo él... y sus pensamientos.
Ordenó una pizza en un intento de cumplir su promesa de probar alimento. No pudo terminarse una sola rebanada. La televisión tampoco ayudaba, programas poco interesantes solo hacían que su mente divagara.
"¿Cómo irá todo en Isla Espuma? ¿Se estarán divirtiendo? Supongo que si. Tal vez ni me extrañen, sobre todo ella... Tal vez... ella... está..." Sacudió su cabeza y aferró sus manos a ambos lados de sus sienes fuertemente, evitando que los recuerdos lo atacaran una vez más "No... No... Eso no es real... Nunca pasó... nunca fui a verla... ese día no existió" Se mecía suavemente suprimiendo cualquier imagen que lo perturbara hasta que pudo relajar un poco su cuerpo.
Miró alrededor, su departamento solitario comenzaba a sentirse como una prisión. Pensó en salir, pero en realidad no quería ver a nadie, ni siquiera a desconocidos. Así que tuvo que encontrar un punto medio donde pudiera sentirse mejor. Con excesiva lentitud se dirigió hacia el patio trasero del inmueble y se sentó en una de las sillas de jardín que allí había. En realidad no era mucha la diferencia, aunque la ligera brisa y el olor de los árboles pudieron tranquilizarlo un poco más. Cerró sus ojos dejándose llevar por el ambiente... Se mantuvo quieto, sin mover un solo músculo, concentrado en evitar los horribles Flashbacks que amenazaban con regresar. Así estuvo por horas sin darse cuenta el momento en que la noche calló sobre él, con su fría obscuridad cubriéndolo por completo.
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Era cerca de la medianoche cuando Brock regresó de su viaje. Llegó más tarde de lo planeado gracias a un vuelo retrasado y el hecho que de repente no tenía ganas de enfrentar lo que le esperaba en casa. Se detuvo frente a la entrada principal mirándola detenidamente. Ahora que sabía lo que estaba afectando tanto a Ash, era su obligación ayudarlo, después de todo él era su mejor amigo, ahora lo necesitaba más que nunca.
Soltando un largo y pesado suspiro, al fin abrió la puerta. Toda la casa estaba en penumbra, no existía sonido alguno que le indicara si Ash estaba allí. Con cuidado dejó sus cosas en el sofá. Estaba a punto de prender las luces cuando el viento que entraba por la puerta trasera llamó su atención.
Salió al patio con cautela, allí tampoco había luz, pero pudo distinguir la figura del entrenador, solitario e inmóvil en la oscuridad.
- ¿Ash? ¿Que haces aquí afuera? ¿No tienes frío?
El chico tardó en reaccionar, sus ojos que hasta entonces se mantenían cerrados, se abrieron pausadamente al escuchar la voz de su amigo que estaba parado frente a su silla.
- No. Estoy bien
- Deja de decir eso. Ash, necesitas decirme la verdad – La poca serenidad que le quedaba se esfumaba al verlo en ese estado. Un dejo de tristeza y desesperación se empezaba a escuchar en su voz - Tienes que contarme que fue lo que pasó cuando buscaste a Misty la semana pasada.
- No sé de que estás hablando – Se levantó dispuesto a huir de esa plática una vez más, pero Brock lo detuvo de la muñeca con la fuerza de la que él carecía en esos momentos. Sin tener más opción, quedaron frente a frente mirándose directo a los ojos.
- Si lo sabes, fuiste al gimnasio de ciudad Celeste hace ocho días ¿Que tenías planeado hacer?
- Nada.
- ¡Deja de mentir Ash! Todos sabemos perfectamente lo que sientes por Misty...
- ¡Yo no siento nada por ella!
- ¡Tú la amas! ¡Siempre lo haz hecho! Pero nunca tuviste las agallas suficientes para decírselo
- ¡No hables como si supieras lo que siento!
- Si lo sé, tanto como para asegurar que después de todos estos años de indecisión fuiste a verla para confesárselo...
- ¡No!
- Pero no tuviste oportunidad ¿no es así? No creo que se lo hayas dicho si viste lo mismo que yo...
- ¡Basta!
- Y no es solo el hecho de que estuviera con alguien más sino lo feliz que se veía con...
- ¡Basta!
No quería seguir escuchándolo. Pensando en la única manera para detenerlo lo golpeó en la mandíbula, haciendo que el rostro de su amigo girara apartando esos ojos acusantes de él. Brock se mantuvo quieto por unos momentos para después mirarlo una vez más. En el rostro de Ash se asomaba la tristeza y el dolor que tanto se había empeñado en ocultar, más le era imposible continuar con ese acto de negación.
Segundos después el entrenador se encontraba de rodillas en el pasto, sus palmas extendidas en el suelo y el cuerpo temblando por intentar contener su llanto una vez más. Enseguida sintió como los brazos de Brock lo envolvían en un tranquilizador abrazo.
- Está bien Ash, no te voy a dejar solo, yo entiendo...
- No, ¡No entiendes! – Su máscara de frialdad e indeferencia se había desvanecido, de a poco las saladas gotas corrían por sus mejillas, mientras soltaba la angustia que había retenido todo ese tiempo – Quise decírselo muchas veces, tuve tantas oportunidades que nunca aproveché, pero siempre pensé que ella sentía lo mismo por mí... por mí... ¡no por él!
Las imágenes de aquello que quiso pretender que nunca había ocurrido se hacían más claras y vívidas que nunca. Conforme le narraba a Brock lo que pasó el día que su mundo se derrumbó, un intenso dolor le recorría el cuerpo hasta sentir que todo su ser estaba apunto de reventar...
"Este es el momento... no importa que tan difícil sea, tú puedes hacerlo"
Ash caminaba con absoluta determinación a la puerta del Gimnasio Celeste. "Es ahora o nunca" tenía la mente en positivo alentándose para no desertar en la misión que se había fijado ese día. Caminó los escasos metros que lo separaban del gimnasio con una extraña sensación de tener la victoria asegurada... hasta que el destino cambió sus planes.
En ese momento iba saliendo del edificio la persona que había ido a buscar. Era una belleza digna de admiración, la hermosa líder del Gimnasio, la razón de su existir... de la mano de otro hombre, uno que conocía desde niño.
Se detuvo en seco mirando aterrado lo que bien podría ser extraído de sus pesadillas. Frente a él estaba la chica más maravillosa del mundo rodeando con sus brazos el cuello de un joven apuesto, jugando un poco con los cabellos color miel de él antes de besarlo apasionadamente.
No sabía que hacer, quiso salir corriendo más no pudo. Solo se quedó estático hasta que la chica notó su presencia.
- ¿Ash? ¿Qué haces aquí? – Parecía muy sorprendida por verlo más sin pensarlo corrió a su encuentro dándole un amistoso abrazo que lo destruyó totalmente..
- Ey Mist, – Su voz sonaba un poco triste a pesar de que intentó ocultarlo – Quise sorprenderte... pero creo que el sorprendido soy yo – Su mirada se clavó fría sobre el indeseado acompañante de su amiga.
- Cierto. Se que no les había dicho todavía, pero es que todo sucedió tan rápido – Su amplía sonrisa mostraba la felicidad que le provocaba ese nuevo amor –
- No tienen nada que explicar – Ash aun miraba con frialdad al hombre que le había arrebatado la felicidad – Sabes que te deseo lo mejor Mist, lo mismo que a ti, Gary.
- Gracias Ash – El joven castaño se acercó para abrazar a la pelirroja por la espalda lo que provoco que ella se sonrojara un poco – Y créeme que ser feliz es muy sencillo estando a lado de esta maravillosa mujer
- Si... me lo imagino...- Las palabras de Gary se clavaron como dagas lastimándole cada rincón de su ser, pero no tuvo más remedio que sonreír cordialmente felicitando a la feliz pareja una vez más, antes de disculparse por no compartir tiempo con ellos y tratar de huir de esa terrible situación...
Ash terminó de hablar mientras continuaba de rodillas aferrado a los brazos de Brock, sollozando como un niño pequeño.
- Yo solo quería estar con ella - El entrenador dijo tristemente después de varios minutos de infame silencio - Siempre pensé que era mi destino estar a su lado.
- Yo también lo pensé Ash, - Apretó con fuerza el frágil cuerpo de su amigo en un intento de confortarlo, pero no pudo evitar que unas lágrimas escaparan de sus propios ojos sintiendo el infinito dolor que emanaba de aquella única verdad - tenía la esperanza de que así fuera... Todos la teníamos...
Mi primer final "trágico" jeje pero pues la vida da muchas vueltas y no sabemos que depara la vida y el destino. No crean que lo dejé incompleto o que ya no se me ocurriò nada, desde que empecé a maquilar esta idea me imaginé el final justo así.
Como siempre espero sus comentarios dudas, sugerencias, etc. Eso siempre me ayuda y me motiva sobre todo cuando recibo tantos buenos deseos, como lo fue en mi cumpleaños, Gracias a todas las chicas que me felicitaron en ese dìa, lo hizo aun más especial :) Mil Mil gracias a DjPuMa13g, JhungYuki, L' Fleur Noir, NeNa y Kasumi Mist por darse un tiempecito y haberme felicitado :)
Esta ves creo que les mandaré un mensaje privado para contestar reviews porque ya es muy noche, por lo menos quiero decir:
L' Fleur Noir: Capitulos romanticos y ahora hice sufrir a Ash, creo que me adoraras por eso ahora! jaja, la verdad no me gusta ver sufrir a Ash pero así resultó esta letra que la disfrutes!
naliaseleniti: Gracias por los buenos comentarios y espero pronto leer algo de ti :)
Pikachu07 : Ey! Que bueno que notes mis pequeños chistes entre tanto amor y cursilerìas jeje gracias por seguir leyendo
Kasumi Mist: Tienes razón que terrrible vergüenza para alguien tan orgulloso como Misty pero para mi es como lo mas normal del mundo hacer osos jajaja y sobre tu comentario del sueño del Tyranitar jajajajaja me mataste de la risa
NeNa : Si es horrible cuando se meten con el chico que te gusta es lo más feo del mundo! Gracias por las felicitaciones :)
Ya les escribiré mas y con más calma nos vemos hasta la proxima letra que espero no pase tanto tiempo para actualizar
