Creo que ahora si me tardé bastante en actualizar, ups! jeje, aunque tenía clara la idea para esta letra las ideas no fluían muy bien, pero estoy muy contenta con el resultado y después de tan amarga historia en la N, vuelvo a lo romántico y divertido... espero jejeje Disfruten!
Odisea
*Canalave City. Miércoles, 09:30 p.m.
Aún entre la concurrida sala de espera del aeropuerto, las caras desanimadas de tres entrenadores son difíciles de ignorar.
Con la cabeza echada hacia atrás y las piernas plenamente estiradas, Brock intenta pensar en una solución para el presente problema, al contrario de Dawn quien moría de aburrimiento, su cuerpo doblado en dos, con los ojos fijos en sus botas rosadas y las manos tocando el suelo. Mientras que Ash solo se mueve frenéticamente de un lado a otro en la corta distancia de dos metros frente a sus amigos.
- ¡Ash quieres sentarte de una vez! ¡Qué estés ansioso no va a llevarnos a ningún lado!
- ¿Entonces que si nos llevará? ¡Por lo visto un avión no!
- Eso ya lo sabemos, – Dawn rodó los ojos por el comentario de su amigo – creo saber que significa "vuelos cancelados por tormenta eléctrica hasta nuevo aviso" No tenemos más opción que esperar así que... ¡Siéntate de una vez! – terminó gritando con humo saliendo de su nariz por la desesperación que le causaba la repetida rutina que Ash llevaba realizando las últimas dos horas.
- ¡No! No puedo calmarme, se que debe de haber otra forma de...
- Por ahora no la hay – El criador también se levantó de su asiento - así que relájate, llegaremos a Kanto un día más tarde de lo previsto pero...
- ¡No! ¡Qué no lo entiendes! Si nos perdemos su cumpleaños, Misty nos va a matar o peor aún, ¡nos golpeará con ese mazo gigante que quien sabe de donde diablos saca hasta cansarse! – las palabras del entrenador iban acompañadas de exageradas expresiones faciales de dolor mientras imaginaba la cara gigante y enojada de Misty gritándole a un pequeño y atemorizado Ash
- No seas exagerado – La chica habló con fastidio – ella no "nos" va a hacer nada...
- Tienes razón, sólo me va a torturar a mí, porque le prometí que este año si estaría con ella – Pikachu y Dawn lo miraron con picardía por ese último comentario. Él solo los ignoró, aunque un ligero tono rosado cruzó por su nariz – No importa cómo, pero ¡Tenemos que estar allá mañana!
- No creo que sea posible, además el cumpleaños de Misty es...
- Es lo más importante en este momento digas lo que digas Brock, y llegaré a como de lugar – Fue lo último que dijo antes de salir corriendo del aeropuerto seguido de Pikachu - ¡Los veo en Celeste! – Gritó enérgico mientras desaparecía entre la multitud.
- ¡Ash espera! – Dawn estaba a punto de salir corriendo detrás del entrenador pero fue frenada por Brock que la tomó del brazo
- Déjalo ir, ya sabes que cuando se le mete algo en la cabeza no hay quien lo detenga, lo alcanzaremos en cuanto podamos.
OOoOoOoOoOo
Ash llevaba un rato corriendo, cualquier rastro de civilización había quedado atrás. Ahora se enfrentaba con el primer obstáculo entre él y su destino: El océano.
Las altas olas rompían con fuerza sobre la costa y el viento helado soplaba en todas direcciones. Definitivamente era un mal clima para volar.
Ash pensaba hacerlo de todas formas.
- ¡Staraptor! – La gigantesca ave apareció frente a él – Sé que no son las mejores condiciones para realizar un viaje, pero es muy importante llegar a Kanto ahora, así que espero contar con tu ayuda.
El ave asintió al momento que se inclinaba para dejar abordar a su pasajero. De inmediato emprendió el vuelo desapareciendo entre las enormes nubes grisáceas.
Pasaron un par de horas y el clima parecía no representar ningún tipo de complicación para el ave de rapiña que se movía con agilidad en el cielo obscuro, la única molestia era la llovizna que de a poco ya había empapado al entrenador quien solo llevaba una ligera chamarra donde Pikachu había encontrado refugio.
- No entiendo porqué suspendieron los vuelos por tan solo un poco de lluvia, a este ritmo llegaremos a Kanto al amanecer – Dijo muy confiado a sus Pokemon – Y nada nos va a detener...
Al decir eso y como si se tratara de una maldición por su arrogancia, un gran rayo pasó muy cerca del Pokemon volador haciéndolo tambalear un poco. El entrenador se aferró con fuerza pensando que lo malo ya había pasado, hasta que los rayos se fueron haciendo más constantes, más cercanos, al punto que Staraptor no los pudo esquivar a todos siendo electrocutado por uno de ellos. Totalmente noqueado fue cayendo en picada sin que Ash pudiera hacer algo para evitarlo.
- ¡Auch! – Con mucho esfuerzo se levantó, sacudiéndose la arena de su ropa, aunque no se quitaba del todo de encima debido a su humedecida vestimenta – Creo que por eso se cancelaron los vuelos.
Ya un poco más repuesto por el duro golpe, se detuvo a analizar la situación. Por suerte había aterrizado en una isla, aunque era muy diminuta, tal vez un par de kilómetros de diámetro. Probablemente no encontraría ayuda en un lugar como ese. No estaba muy seguro de dónde estaba, pero pensaba que si seguía yendo al norte llegaría a la región que tanto anhelaba alcanzar.
Si viajar por aire ya no era seguro tendría que hacerlo por mar.
De nuevo tomó una Pokébola de su cinturón, esta vez llamó a Floatzel. Después de hacerle la misma suplica que a su anterior Pokemon de ser transportado hasta Kanto a pesar del clima, se dispuso a continuar con su travesía.
OOoOoOoOoOo
Con la respiración agitada, Floatzel por fin llegó a una playa. No estaba seguro si había logrado la misión impuesta por su entrenador, de lo único que estaba seguro es de su condición exhausta. Se tendió a la orilla del océano seguido por Ash y Pikachu. Apenas si tenían fuerza para respirar, pero el entrenador sonreía ligeramente, seguro de que estaba cada vez más cerca de su destino.
Regresó a Floatzel para que tomara un merecido descanso, mientras él caminaba tratando de hallar alguna pista que le indicara donde se encontraba. solo recorrió unos cuantos metros hasta toparse con una carretera que se extendía por toda la costa. No parecía ser muy transitada lo cual era bastante normal, pues ni siquiera había amanecido.
A lo lejos pudo ver un par de faros iluminando el asfalto frente al vehículo acercándose en su dirección. Una pequeña camioneta que bien podría ser su próximo medio de transporte, ya que no tenía otro Pokemon al cual rogarle ayuda y estaba muy seguro de que no iba llegar muy lejos montando a Pikachu.
Siendo la persona afortunada que era, solo bastaron un par de señas con los brazos para que el automóvil se detuviera.
oOoOoOoOoOo
Ash por fin descansaba un poco de su agitada travesía en el asiento trasero de una minivan. Sin duda tuvo suerte en encontrarse con alguien tan amable como el señor Anderson, dueño de la camioneta, quien viajaba desde Ciudad Fiusha por la ruta 15 – donde encontró a Ash – con sus dos pequeñas hijas, las cuales dormían pacíficamente en el mismo asiento que el entrenador. El roedor eléctrico también se había permitido descansar acurrucado sobre una manta mientras el carro avanzaba a una velocidad que a pie jamás hubieran podido igualar.
Pero a diferencia de su compañero, Ash no tenía deseos de dormir, miraba por la ventanilla la hermosa vista formada con los primeros rayos de sol rebotando en diferentes tonos naranjas sobre la magnificencia del diáfano océano.
- Fuego y Mar... Igual que ella – dijo apenas en un susurro con una ligera sonrisa en su rostro. Hacía mucho tiempo que no veía a Misty y estaba muy ansioso por pasar tiempo con ella, sobre todo en una fecha especial.
- Debe ser muy importante la chica a la que vas a ver – La alegre voz del señor Anderson distrajo a Ash de sus pensamientos.
- ¿Eeeehh? ¿Quién? ¿Cuál? – Hasta ese momento recordó las palabras pronunciadas en voz alta hace unos segundos. Su cara estaba roja, cosa que hizo reír al piloto del automóvil.
- No tienes nada de que avergonzarte, solo una vez en la vida encuentras a una persona tan especial por quien harías las cosas más arriesgadas, pero créeme, siempre valdrá la pena – El hombre seguía hablando mirando de vez en cuando el retrovisor para ver con alegría la cara apenada de su pasajero que intentaba esconder su vergüenza, aunque muy en el fondo sabía que el señor Anderson tenía razón: No había persona más especial en su vida que Misty y por ella haría lo que fuera.
Los siguientes minutos fueron de total silencio, pero así como la calma viene antes de una terrible tormenta, esos fueron los últimos momentos que Ash iba a disfrutar de la paz en el vehículo antes del despertar de las pequeñas niñas.
- ¡AAAAAAHHHHHH! ¡Un Pikachuuuuu! – Una de ellas gritó tan fuerte haciendo sobresaltar al entrenador y al Pokemon en cuestión, que hasta ese instante estaba profundamente dormido. Sin poder reponerse del susto ya estaba siendo estrujado en los brazos de la infanta – ¡Es tan hermoso! – gritaba en altos decibeles.
- ¡En verdad lo es! ¡Déjame acariciarlo a mí también! – su hermana mayor recién despertada le rogaba extendiendo los brazos, pero la pequeña que tenía prisionero al roedor no lo dejaba ir, incluso le daba la espalda a la otra niña para evitar que lo tocara.
- ¡Vamos Sharon! No seas envidiosa – De un salto se lanzó al acecho del preciado Pokemon, aterrizando en el regazo del entrenador que intentó separarlas interponiéndose entre ambas recibiendo patadas y manotazos por parte de las pequeñas que a toda costa querían sostener a Pikachu.
- ¡Esperen! No pueden tratarlo así o van a provocar... – Detuvo su oración cuando observó las chispeantes mejillas de Pikachu. Apenas si lo tomó a tiempo cuando el impactrueno fue soltado para electrocutarlo solo a él.
Las niñas vieron pasmadas como el chico era rodeado por un aura amarilla para después estallar en risas y aplausos pidiendo lo hiciera otra vez... Ahora el camino hacia Ciudad Azafrán se estaba haciendo más pesado de lo esperado.
oOoOoOoOoOo
Eran poco más de las dos de la tarde cuando por fin llegó a la última parada, Ciudad Azafrán. Con gran rapidez – o real desesperación – bajó del vehículo en el que había sido transportado. Entre escandalosas risas y sonidos de besos dirigidos a Pikachu se despedían sus compañeras de viaje. Por un momento Ash se preguntó si tener hijos era buena idea.
- Bien muchacho, lamento no llevarte hasta Celeste, pero desde aquí no te tomará mucho tiempo.
- No se preocupe, en verdad aprecio que me haya traído hasta aquí – El entrenador sonrió mientras se despedía de la familia, al momento que el carro arrancaba.
- ¡Oh! ¡Qué tengas suerte con tu novia! – Gritó el señor Anderson mientras se alejaba de Ash. Pikachu soltó una ligera risilla al ver a su entrenador tan nervioso por ese simple comentario.
- Vamos Pikachu no tenemos tiempo que perder – Corrió por la calle dejando un poco atrás a su Pokemon que continuaba burlándose de él.
Ash sabía que si tomaba el bus, podría estar en Celeste en dos o tres horas. Se dirigió hacia la estación sumamente contento, incluso silbaba una de sus canciones favoritas en el trayecto amenizando el ambiente, mientras Pikachu trepaba a su hombro.
"Por fin" pensó feliz. Después de tanto tiempo sin verla y a pesar de los infortunios ocurridos desde la noche anterior, podía sentir cercano el momento de estar con ella. Seguía caminando, cuando al doblar una esquina chocó del hombro con un joven de su misma estatura. De la velocidad a la que iba corriendo casi lo tira al suelo.
- !Ey, Fíjate por donde caminas! - Gritó volteando a ver al jovencillo, este pareció no importarle el incidente y continuó corriendo tan rápido como podía - ...Loco - Ash murmuró antes de seguir con su camino. No pudo dar ni dos pasos cuando otra persona se plantó frente a él impidiéndole avanzar.
- !Estás metido en un gran aprieto jovencito! - Era la oficial Jenny y no lucía nada contenta. De un rápido movimiento esposó al aturdido entrenador.
-!¿Qué? ¡¿Por qué? - Ash intentó luchar contra el arresto, pero era inútil, en cuanto puso resistencia, la oficial ya lo tenía cautivo y a tropezones lo estaba dirigiendo a una patrulla. Al igual que él, su fiel amigo también había sido tomado como prisionero por otro policía que lo llevaba en una jaula.
-¡Oficial Jenny por favor déjeme salir! ¡Yo no he hecho nada! – Ash gritaba lo más fuerte que podía, estaba pegado a los barrotes de la pequeña celda donde había sido puesto junto con Pikachu. Ya tenía más de dos horas en la estación y por más que aseguraba ser inocente no obtenía su preciada libertad.
Estaba completamente frustrado, para ese momento debía estar ante la presencia de la chica más hermosa del planeta y no en una prisión, lo peor de todo es que ni siquiera sabía porqué lo habían encarcelado.
Pasaron dos horas más sin que nadie le dirigiera palabra alguna, se dedicó a ver como los oficiales entraban y salían de la habitación. Comenzaba a creer que nunca lo soltarían aumentando su desesperación . El sol se ocultaba poco a poco, las primeras estrellas de la noche adornaban el cielo. "Ya no queda mucho del cumpleaños de Misty" Suspiró pesadamente dejándose caer en el suelo de la celda "Esta vez no me va a perdonar" La tristeza en su rostro era evidente. Pikachu se acercó dándole unas pequeñas palmadas a su pierna tratando de reconfortarlo, aunque no era consuelo para Ash.
Los ojos acuosos del entrenador estaban apunto de estallar en un llanto desesperado cuando escuchó la voz de la oficial detrás de las rejas.
- Creo que te debo una disculpa – La mujer lucía realmente avergonzada al momento que abrió la puerta para liberar a Ash – Pensé que habías sido tu el ladrón de los Pokemon de unos entrenadores novatos cerca de la estación de autobuses, pero hace unos minutos un agente acaba de atrapar al verdadero culpable. De verdad siento haberte perjudicado en toda esta situación. Si hay algo que pueda hacer por tí, no dudes en pedirlo...
-¡¿Lo dice en serio? – Seguro estaba sorprendido por lo ocurrido, aunque eso ya no importaba más, lo único importante en ese momento era llegar hasta Misty.
- Eeee... ¡Por supuesto! – La oficial estaba desconcertada por la reacción del muchacho, después de todo había sido acusado injustamente – Lo que sea...
- ¡Lléveme al gimnasio de Ciudad Celeste! ¡Es importante llegar allí lo más pronto posible!
- ¡Esta bien! – Tomó al chico de la mano corriendo por los pasillos de la estación hasta llegar el estacionamiento donde estaba su motocicleta. Sin que Jenny le dijera nada Ash ya se había subido al asiento extra indicándole con una seña que ya estaba listo para partir.
- ¡Muy bien! Sujétate fuerte - Sin más arrancó a toda velocidad.
Con gran agilidad el vehículo se desplazaba sobre las calles de la ciudad hasta llegar a la carretera de la ruta 5. Desafiando cualquier ley física y lógica en tan solo 40 minutos estaban frente al Gimnasio con el gran Dewong en el techo.
- Espero que podamos dejar todo este penoso asunto atrás – La oficial se despedía de Ash quien se veía sumamente nervioso desde que estaban acercándose al edificio – Y no te preocupes, ¡Estoy segura de que te ve ir muy bien! – Fueron sus últimas palabras antes de desaparecer tan rápido como había llegado.
La situación se había vuelto rara. Estaba tan ansioso de llegar hasta allí, ahora que lo estaba no podía moverse ni un centímetro hacia la puerta. Sentía el cuerpo entumecido y el corazón hecho un nudo.
"No es momento de ser cobarde" con muy poca determinación se acercó a la puerta del Gimnasio tocando el timbre muy despacio. Los siguientes segundos le parecieron eternos hasta que abrieron la puerta.
-¿Ash?
Al fin estaba frente a él. La pelirroja sonreía con evidente sorpresa. Aunque algo no andaba bien. Ella le había dicho que habría una gran fiesta para celebrar la ocasión, más su vestimenta no parecía ser la adecuada. Con unos jeans, tenis y una ligera blusa azul marino, con su cabello suelto sobre sus hombros seguía mirándolo desconcertada.
- Misty, no sabes cuanto lo siento, de verdad traté de llegar aquí para festejar juntos, pero primero fue la tormenta eléctrica y después el mar, ni que hablar de las niñas, eran como demonios, créeme que no fue nada fácil llegar, no es excusa, lo sé, debes estar muy enojada, de verdad siento mucho haberme perdido tu fiesta, ya es muy tarde para hacer algo al respecto,aún así lo siento, además el regalo que tardé todo un mes en elegir para ti se quedó en la mochila de Brock y...
- ¡Ash! ¿De qué estás hablando? – Ella miraba divertida el extraño discurso de su amigo
- De verdad siento no haber estado en tu cumpleaños como lo prometí, espero puedas perdonarme Mist – La miró con los ojos más llenos de ternura que jamás se hubieran visto.
Ella le sonrió con dulzura, se acercó a él hasta quedar a tan sólo centímetros de su rostro sin quitarle la mirada de encima... Lo golpeó lo más fuerte que pudo en la cabeza.
- ¡Auch! – Ash tuvo que retroceder algunos pasos aturdido por el golpe. Si que Misty podía dar un buen puñetazo ¿De dónde saca tanta fuerza esa mujer? – ¡Dije que lo sentía!
- ¡Pues no es suficiente para perdonarte por no saber cuando es mi cumpleaños!
- De verdad hice todo lo que pude para... ¿Qué?
- No puedo creer lo despistado que eres a veces, ¡mi cumpleaños es mañana! – Parecía enojada pero realmente desde el principio su única intención era molestar al pobre entrenador que en ese momento comenzaba a darse cuenta de su error.
- ¡Oh! Ahora entiendo lo que Dawn trataba de decirme en el aeropuerto – comenzó a sentirse realmente como un tonto, aunque no tuvo mucho tiempo en concentrarse en su tontería, pues como de repentino había sido el puño de Misty, ahora le rodeaba el cuello con sus suaves brazos atrayéndolo lo más que pudo hacia ella.
- Por otra parte, es muy lindo que hayas venido hasta aquí solo para estar conmigo.
- Sabes que haría lo que fuera para estar contigo – contestó con una tímida voz regresando el abrazo.
Así estuvieron unos segundos, hasta que Misty se separó de él para verle a los ojos. Su sonrisa abarcaba todo su rostro.
- Parece que tuviste una gran aventura como siempre ¿No Ash? – Aun tenía sus manos puestas alrededor del chico. A él parecía no molestarle
- ¡No tienes idea! Los rayos noquearon a Staraptor, el mar casi nos arrastra, no he comido nada en todo el día y creo que si tenemos hijas algún día serían una pesadilla como Sharon y Lola...eeehhh – Se sonrojó un poco cuando se dio cuenta que acababa de sugerir tener hijos con Misty, ella sonrió aún más. – después las horas que pasé encerrado... ¡fue una completa odisea!
- ¿Y... crees que valió la pena? – Misty preguntó coqueta, mirándolo llena de esperanza. No se quedó esperando mucho por su respuesta.
- Por supuesto, Si tú eres mi recompensa, iría hasta el fin del mundo. – La abrazó nuevamente seguro de que nunca nadie tendría tesoro más preciado que la maravillosa chica enredada entre sus brazos.
Después de casi tres meses sin actualizar espero que haya valido la espera y prometo que la próxima actualización no tarde tanto, Por ahora solo tengo una palabra en la mente para la P, y sería una continuación de la N, aunque no estoy tan segura. Si quieren que sea así pueden hacérmelo saber en un review n.n
Por cierto, para esta historia use el mapa que se encuentra en Serebii punto net en la parte de Pokearth, porque no sabía hacia donde se tenía que dirigir Ash desde Sinnoh
naliaseleniti Sorry de nuevo por haber tardado tanto en actualizar y yo se que fue muy triste el capítulo anterior, pero este no lo es! Y pues a mi Gary no me cae tan mal pero la verdad no me lo puedo terminar de imaginar con Misty, y pues ya sabes que me ha encantado tu historia, espero verla actualizada pronto también
Kasumi Mist Me alegra de verdad que te haya gustado tanto! yo se que fue muy amargo pero creo que todos alguna vez han pasado por un estado de depresión y pues no es nada agradable aunque sea parte de la vida también. Cambiando el tema ... Actualiza! jeje ya extraño tus historias llenas de humor :P
DjPuMa13g Gracias por lo buenos comentarios y pues yo creo que todos pasamos por un momento similar y de verdad que me alegra que también te haya gustado la actitud de Brock, a decir verdad cuando lo escribí me encontraba en esa situación (La de Brock) y no es tan facil tampoco porque cuando un amigo muy cercano sufre es muy dificil estar feliz... pero ya todo está mejor :) En fin ojalá disfrutes esta letra
NeNa. Primero que nada Feliz cumpleaños muy pero muy atrasado, y pues si Ash no se avienta yo creo que Misty va a terminar con alguien más no? así es la vida
maestro jedi Siento tanto haberte hecho sufrir jeje, pero ahora todo fue felicidad! y me gustan tus sugerencias para la R, aunque no se si las sugueriste como continuación de la N, igual pensaba continuarla en la P, como ves?
Ya saben que cualquier duda,crítica, sugerencia, etc es más que bienvenida y espero actualizar pronto!
