Serena no sabía que hacer…jamás había visto llorar a Darien! Sentía que la desesperación se apoderaba de ella…no quería verlo así…no quería verlo llorar!
Lentamente acarició su negro cabello con mano temblorosa.
Darien lloraba desconsolado…cada vez con mas congoja.
-Perdóname Serena…- apenas podía entenderse lo que decía- por Dios perdóname.- aferrándose aún mas fuerte a su falda.
Distintas sensaciones desbordaban el corazón de la rubia. Con cuidado descendió del sillón y se colocó a la altura del moreno tomándolo en sus brazos con fuerza.
-Shhhh- intentó conformarlo – Ya Darien, tranquilízate- acariciándole el rostro con ternura.
-No se como pude hacerte algo así a ti…a ti que eres lo que mas amo en la vida…Dios mío!- Llevándose las manos al rostro y rompiendo a llorar nuevamente.
Serena también lloraba…lloraba por él.
-Ese hijo de puta…- intentaba hablar entre llantos- El dijo que tu y él…- No siquiera podía pronunciar las palabras.
Serena sintió que el corazón se le detuvo. Tomó el rostro de Darien con sus manos y lo obligó a mirarlo.
-Que el y yo qué?- preguntó con el ceño fruncido- Darien mírame por favor, qué el y yo qué?
-Que tu y el habían estado juntos! Entiendes lo que eso fue para mí? Pensé que me moría en ese instante Serena! Iba a matarlo! Juro que si no me lo quitaban de las manos lo mataba!- sentía como la ira se apoderaba de él igual que ese día.
-No lo puedo creer…- Serena estaba rígida, no podía terminar de creer lo que Darien acababa de decirle- No puedo creerlo…
-Serena…Serena mírame. No intento justificar con esto lo que hice- aún se escuchaba la congoja en su voz- Me comporté como un autentico cretino, jamás voy a perdonarme el haberte hecho daño de esa forma…yo…
-Darien- interrumpió la rubia.
El moreno la miró a los ojos.
-Es por eso que actuaste de esa forma la otra noche verdad?
Darien agachó la cabeza, no quería recordar esa maldita noche.
-Darien mírame por Dios!
-Creía que me volvía loco – Apenas levantó la mirada- El solo hecho de pensar que el había puesto sus malditas manos sobre ti. Dios mío!- apretó los puños con furia.
-No puedo creer que Seiya hiciera algo así…
-Ni siquiera lo nombres!- rugió el moreno.
Serena se sobresaltó.
-Pero sabes qué? Me las va a pagar. Deseara jamás haber nacido.
-Darien cálmate…- acariciándole el rostro con suavidad- ya…
Darien suspiró pesadamente.
-Podrás…podrás perdonarme algún día?- apenas si le sostenía la mirada.
Serena le sonrió con dulzura.
-No hay nada que perdonar…
-Te hice daño…- Dios santo! Encima le decía que no había nada que perdonar- Jamás voy a perdonarme lo que te hice…jamás.
-Te amo Darien.
El moreno la miró con el alma en el suelo.
-Dios mío princesa…creí que jamás volvería a escuchar eso de tus labios.
-Jamás dejé de hacerlo- Bajando la mirada.
-Serena- Levantándole el mentón – Prométeme que jamás dejaras de amarme…por favor prométemelo. Yo te juro que pasaré el resto y cada uno de mis días compensándote por el daño que te he causado…
-Darien…jamás podría dejar de amarte…y no hay nada que debas compensar…me basta con tenerte a mi lado.
El corazón del moreno se encogió al oír esas palabras. Serena seguía siendo su princesa. Absolutamente nada había cambiado. El amor estaba allí, intacto. Ella nada esperaba a cambio y él aún así quería más y más de ella. Quería todo de ella. Se sentía horrible. Quería que le prometa que jamás dejaría de amarlo. Que sólo sería suya, para siempre…Se sentí horrible, seguía siendo un monstruo. Deseaba consumirla por completo. La amaba! Cuanto la amaba!
-Serena…
-Si Darien?
-Te amo como jamás creí que podía amarse.
Chicas! Volvíiiiiiiiiiiiiiiii!
Ante todo pedirles un millón de disculpas por haberme ausentado! Prometo solemnemente que jamás volverá a ocurrir. Y agradecerles por el aguante! De corazón.
Aquí les dejo una peque continuación que prometo actualizar rápido.
Las quiero!
