Aghhh! como he tenido problemas con mi internet, como nunca en la vida así que aprovecho para subir esto ahora que puedo, como les prometí es la continuación de la T, para no dejar a nadie con la pregunta de lo qué pudo pasar con Misty...

En fin no, digo más los dejo con esto disfruten!

Valiente

Si había una persona en todo el mundo que se podía considerar como valiente, sin duda ese era Ash Ketchum. Desde niño se enfrentaba a peligros inimaginables y había salvado al mundo en incontables ocasiones. Las actividades arriesgadas no representaban ningún problema para él, sobre todo desde que se había convertido en agente para los Hombres G Pokemón. Las explosiones, los enfrentamientos armados y encuentros cercanos con la muerte eran tan solo parte de su día a día.

Era un hombre que vivía para la acción, un verdadero temerario… O al menos eso creía, hasta el momento en que tuvo la sangre tibia de la mujer que amaba derramada entre sus manos. Jamás en su vida había sentido tanto miedo como lo hacía ahora. Todo su ser se estremecía y la angustia crecía cada minuto que pasaba en esa sala de espera sin saber cual sería el destino de Misty.

Habían pasado por lo menos cuatro horas desde que ingresara en el quirófano, las peores de su vida. Solo estaba allí, inmóvil, aún con los retazos del uniforme utilizado en la misión que casi le arrebata a su amada pelirroja y aunque sabía que no podría estar en mejores manos no dejaba de pensar en el peor escenario… si la vida de Misty se apagaba, también lo haría la suya.

- ¿Ash? – La voz de Richie sonaba atípicamente mitigada. El mencionado tardó en alejar su mirada de sus manchadas manos hacia el rostro de su compañero y amigo - ¿Estás bien?

- ¿Tu que crees? – contestó tristemente.

Richie sabía que no habría forma de reconfortarlo en esos momentos, después de todo era su mejor amigo, su compañero dentro de la organización, y como tal, fue testigo de las noches que pasó Ash en vela, tan solo pensando en ella. Misty era su mundo y nada había sido más difícil para él que no tenerla a su lado… Por eso no iba ser nada sencillo llevarle aquella noticia que además tenía estrictamente prohibido entregarle.

- Escucha… - comenzó Richie un tanto nervioso. Ash apenas si tenía la capacidad de prestarle atención, solo dirigió su mirada hacia su amigo por inercia – Se que tal vez no sea… conveniente que te diga esto, pero creo que tienes derecho a saberlo.

- ¿De que hablas? – Se sintió demasiado tenso de un momento a otro ¿Acaso Richie tenía noticias sobre Misty?… ¿malas noticias? – ¿Los doctores te han dicho algo? ¿Ella…?

- No, no es eso… Es… sobre Oliver…

El solo escuchar ese nombre hizo que la angustia se desvaneciera en un segundo y fuera reemplazada por un cegador odio. Se paró de golpe con los ojos encendidos de furia, acercándose a Richie.

- ¿Qué saben sobre ese infeliz? – La mente de Ash no estaba en condiciones de pensar con claridad, lo único que existía dentro de él, en esos momentos eran las ganas de matar al hombre que le había causado tanto dolor. Richie solo suspiró antes de contestarle.

- Fue capturado hace una hora. Lo encontraron en la frontera con Jotho cuando intentaba cruzarla. Está en custodia en estos momentos…

- ¿Dónde?

- Escucha Ash, ahora no estás en condiciones de verlo, solo te lo dije porque pienso que…

- Deja el discurso para luego Richie, ¡Dime donde está! – Lo tomó de la camisa, de manera agresiva, olvidando por un momento que se trataba de su amigo, por su parte, Richie se mantuvo muy tranquilo, como si ya esperara esa reacción.

- Lo tienen en el cuarto de interrogación del edificio A. El mismo Lance lo está custodiando…

Ash no necesitaba saber más, dándole la espalda comenzó a caminar rápidamente en dirección al lugar indicado por Richie, pero éste lo detuvo fuertemente de la muñeca, obligándolo a que lo mirara nuevamente.

- No tendrás oportunidad de enfrentarlo Ash, Lance ha dado la orden de que no puedas ingresar. – El joven agente quitó su mano de forma brusca

- Eso está por verse… - dijo en un tenebroso murmuro, apretando los dientes con todas sus fuerzas antes de alejarse ante la mirada preocupada de Richie.

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- ¡Lance! ¡Lance! – Los gritos se escuchaban por los estrechos pasillos.

El mencionado se encontraba de brazos cruzados, con los ojos cerrados frente a una gran y pesada puerta. Suspiró derrotado. Conocía perfectamente al dueño de la gruesa voz que clamaba su nombre, así como también sabía que no iba a poder evitar su presencia en ese específico lugar, solo era cuestión de segundos.

- ¡Lance! – Ahora se escuchaba la voz justo a sus espaldas. Con toda la tranquilidad del mundo volteó para encontrarse con uno de sus mejores agentes, quien tuvo el placer de entrenar personalmente, solo que, de su alegre y burbujeante forma de ser no había el menor rastro. En lugar de eso se encontró con un hombre destrozado, lleno de rencor y odio. No es que pudiera culparlo, como líder de la organización estaba al tanto de lo ocurrido.

- Ash, que sorpresa verte por aquí, sobre todo cuando ordené específicamente de que no pudieras entrar a esta área.

- Ser el mejor de tus agentes tiene sus ventajas, nadie se atrevió a detenerme

- Y nada tiene que ver que tengas esa apariencia – Señaló entre serio y preocupado. Ash solo bufó, como una bestia lista para atacar

- Quiero verlo – dijo secamente

- No creo que eso sea buena idea

- Eso lo decido yo

- Agente Ketchum, no está en condiciones de tomar ningún tipo de decisiones sin importar su rango…

- ¡Déjate de estúpidas formalidades! ¡Sabes lo que ese bastardo hizo! Tengo que…

- ¡No vas a ganar nada! Entiéndelo Ash, es mejor que te vayas porque de todas formas no hay nada que puedas hacer, déjalo que se pudra en la cárcel, tu ocúpate de lo que realmente importa… Misty…

- Está en peligro por su culpa – Lance sintió la culpa oprimiéndolo al escuchar esa frase. Después, todo se hizo silencio – Tienes que dejarme verlo, solo…

Ash se quedó mirando a la nada, tratando de clamarse. En el fondo entendía lo que decía Lance, pero no podía irse, no podía pensar en hacer otra cosa más que enfrentar a Oliver. Por un rato sus cansados ojos se posaron en la mano derecha de su mentor, algo resplandeciente en su dedo anular le dio las palabras necesarias para hacerle entender como se sentía.

- ¿Qué hay de Lindsay? – Lance se quedó congelado ante la mención de su esposa – Si hubiera sido ella… ¿podrías estar tranquilo? – El pelirrojo suspiró pesadamente. Sabía que era un error lo que estaba apunto de hacer.

- Entiendo tu frustración Ash, de verdad, pero no puedo hacer nada para ayudarte, - El agente se quedó cabizbajo con un semblante mas bien triste - ahora si me disculpas, estoy un poco bajo de cafeína – Tomó la mano de Ash colocando en ella una tarjeta – solo demoraré cinco minutos ¿Entendido?

Sin más se alejó caminando tranquilamente. Ash lo miró por unos instantes para después enfocar su atención en el rectángulo de plástico que tenía en sus manos. Una llave. La llave que abriría la gran puerta de titanio frente a él. Hizo una ligera mueca, que por una fracción de segundo podía ser confundida con una sonrisa. Su plan había surtido efecto.

Dentro de la obscura habitación, solo había una mesa rectangular rodeada de dos o tres sillas y en una de ellas se encontraba el ser más despreciable del mundo. Callado, inmóvil, por lo menos así fue hasta que escuchó las pisadas que se acercaban a él. En cuanto distinguió la figura de Ash, una malévola sonrisa apareció en su rostro.

- Que Ironía – Ash habló fuerte y claro – Ahora soy yo quien esta de pie mientras tu te encuentras atado a una silla, aunque claro, yo no me veía tan patético como tú

- Veo que no ha perdido su descarada personalidad Agente Ketchum, aunque estoy seguro que si perdió algo más… alguien, mejor dicho – su expresión mostraba alegría al recordar sus repulsivos actos

- No… para tu desgracia no cumpliste con tu propósito

- Aún – Sus ojos azules eran perfectamente visibles entre las sombras, la luz solo dejaba visible esa retorcida y odiosa sonrisa que consiguió sacar de balance a Ash por unos momentos – Seguro que iba a resistir, es una chica muy fuerte, pero solo es cuestión de tiempo. Y esa será mi victoria: saber que pude arrebatarle lo único que te importa en la vida, sin ninguna oportunidad de recuperarla – rió maniáticamente.

Apenas si Ash se contuvo de no arrancarle la cabeza en ese momento. Apretó los puños con gran fuerza, intentando calmarse.

- Es exactamente por eso que estoy aquí – Con toda la tranquilidad del mundo se sentó sobre la mesa, justo a lado de Oliver y con extrema lentitud se acercó al rostro del hombrecillo – Porque verás, tu destino esta ligado al de ella – La incertidumbre se hizo visible en el prisionero – Si ella vive, no habrá mayor problema, te pudrirás en la cárcel por el resto de tu vida, pero si muere – esas palabras le fueron difíciles de pronunciar, el solo hecho de imaginar que eso pudiera pasar le revolvía el estomago, más continuó hablando como si no sintiera nada – Entonces conocerás el verdadero infierno.

- ¿Qué va hacer señor Ketchum? ¿Darme cadena perpetua? – contestó burlonamente

- No, creo que no entiendes, yo mismo te haré pedazos, no importa que tenga que irrumpir en una prisión de máxima seguridad, ten por seguro que te sacaré de allí y te haré pagar todo el dolor que le hiciste sufrir a ella – todo lo decía con extrema seriedad – te trataré como el asqueroso animal que eres y después te mataré con mis propias manos ¿entendiste?

- ¿Eso es una amenaza? – Oliver preguntó tratando de ocultar que en verdad se sentía intimidado

- No. Es una promesa. Y para que no se te olvide

En una fracción de segundo, Ash desprendió el cuchillo que tenía atado a su cinturón y de un solo movimiento lo encajó en la palma derecha del hombre, atravesando su mano por completo. El grito desgarrador proveniente de Oliver se escuchó incluso fuera de la sala protegida por diversas capaz de acero. Ash extrajo la navaja con lentitud, provocando aún más dolor en el, ahora mutilado prisionero.

Sin ninguna clase de compasión humana, volvió a insertar la gruesa navaja, ahora en la mejilla, haciendo que los gritos se agudizaran cada vez más, convirtiéndose casi en aullidos de dolor, después de dejar una profunda marca en el rostro de Oliver, se levantó y se fue.

Había desquitado su coraje, más eso no le regresaba la tranquilidad a su ser y nada lo haría, hasta que Misty estuviera fuera de peligro.

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"Quisiera poder darle mejores noticias, pero no es posible saber cual será el resultado de la operación. Pudimos detener la hemorragia y reparar el daño interno, sin embargo su situación es muy delicada. Las próximas horas son críticas, podría despertar de un momento a otro... o simplemente no hacerlo... Lo siento mucho señor Ketchum"

Eso fue tres días atrás, días en los que apenas si se cambió de ropa a pedido de Richie, cuando este notó que la gente del hospital comenzaba alarmarse con la tétrica visión de Ash.

No comía, no dormía, solo vigilaba en todo momento la silueta de Misty, quien parecía sumergida en un profundo, pero doloroso sueño. Parecía estar hecha de papel, en lugar de carne y hueso, como un ánima perdida que en cualquier momento podía desvanecerse frente a sus ojos.

No podía creer que estuviera viviendo esa pesadilla, su mirada carecía de algún rastro que demostrara su confianza de que todo se arreglaría, toda esperanza había muerto dentro de él, su espíritu decaía con rapidez. La presencia de las hermanas de Misty solo aumentaban su culpa. Sabía perfectamente que él era la causa de que ella estuviera postrada en esa cama, sin tener la certeza de que algún día volvería a escuchar su melodiosa voz, o sentir la calidez de su boca.

Allí estaba Ash, solo en la habitación, vigilando el monitor de los signos vitales de Misty sin que hubiera ningún cambio. Cada minuto que transcurría era doloroso para él… no sabía cuanto más aguantaría hasta que sonaron dos pequeños golpecitos en la puerta, ni siquiera hizo el intento de abrirla, sentía que si quitaba la mirada de los aparatos algo malo sucedería.

- ¿Ash? – La suave voz lo hizo reaccionar, sobre todo porque pertenecía a la única persona que pudiera darle un poco de alivio en ese momento.

- ¡Mamá! – Al pronunciar esa palabra, dio dos grandes pasos para llegar hasta los brazos de su madre y refugiarse en ellos. La abrazó con gran fuerza mientras ella le acariciaba sus negros cabellos, meciéndolo ligeramente – Mamá… - Ya no pudo más con el dolor que lo estaba consumiendo y comenzó a llorar – Mamá… Misty… Misty está…

- Lo sé hijo, Richie me contó todo

No hubo necesidad de decir nada más, así se quedaron por algunos minutos, la madre reconfortando a su hijo trasmitiéndole su cariño y la compresión que necesitaba en esos momentos, pero en lugar de sentirse mejor, fue invadido por el miedo, por la desesperación, haciéndole casi imposible mantenerse en pie, llorando con más intensidad. Delia sentía su corazón destrozarse al ver tan mal a su único hijo, sabía que ayudarle.

- Ash… - Se separó del fuerte abrazo para ver los ojos de su hijo, que estaban inundados con lágrimas, con sus dedos quitó algunas de ellas, para después tomar el rostro del muchacho con ambas manos. – Entiendo lo mal que debes estar sintiéndote ahora, pero no es el momento para desmoronarse de esta manera. Ahora es cuando más necesitamos de fuerza… de valentía.

- Yo se… - Contestó, mientras intentaba calmar su llanto - yo se que Misty es muy fuerte, pero ¿Y si no es suficiente?

- Creo que no me has entendido Ash, quien necesita ser valiente, eres tu cariño.

Ash se sorprendió por el consejo de su madre. No entendía porque él tenía que ser valiente, cuando no era quien estaba luchando por su vida, además que siempre se vio a si mismo como una persona muy fuerte y siempre pensó que su madre lo percibía de igual manera.

Su madre le sonrió tiernamente al ver la cara de confusión de su hijo así que continuó hablando.

- Hijo, tu crees que eres el hombre más valiente del mundo porque arriesgas tu vida, sin importarte nada y tal vez eso te haga sentir indestructible, pero ¿Si fuera al revés? si tuvieras que esperar sentado a que las personas que amas regresen… se que no lo resistirías.

Ash sigue sorprendido, las lagrimas habían cesado de salir desde sus ojos, ahora estaba totalmente callado. Con la mirada siguió a su madre, quien se acercaba hacia Misty y con sumo cuidado acomodó algunos de sus rojizos cabellos detrás de su oreja, acariciando un poco las mejillas de la chica en una clara muestra de cariño.

- Misty es muy valiente, de eso no hay duda, porque la he visto día tras día esperando por ti, aun cuando tu le dijiste que no podías estar con ella, nunca perdió las esperanzas. Siempre aguardó por tu regreso con una gran sonrisa en su rostro – Ash estaba atónito. Jamás imaginó el dolor que le había provocado a Misty – Creo que le debes por lo menos eso Ash. No debes perder la esperanza ahora porque… ella te necesita.

Sin decir más se acercó de nuevo a él, le dio un beso en la frente y volvió a salir del cuarto dejando a Ash solo de nuevo, solo que esta vez, ya no se sentía derrotado, ya no pasaría el tiempo lamentándose, ahora se sentía más fuerte y necesitaba serlo… por ella.

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Sus ojos comenzaron a abrirse lentamente, incluso la separación de sus parpados representaba un enorme dolor.

Apenas si recordaba las últimas cosas que vivió antes de perder la conciencia. El secuestro, la tortura, el ataque y… Ash. Todo parecía como una horrible pesadilla, pero no lo fue, era real y ahora… no sabía que había sucedido.

Sabía que debió de haber pasado por algún proceso quirúrgico, una herida como la que le fue causada, no debía de ser algo fácil de arreglar, estaba muy consiente de eso pues todo su torso estaba vendado, aunque no pudiera verlo podía sentir lo frágil que se encontraba su parte media en ese momento.

Con mucho esfuerzo, movió un poco su cabeza para ver su brazo izquierdo que estaba totalmente vendado, afortunadamente parecía estar sanando. Intentó mover su mano derecha, mas le resultó imposible ya que un enorme peso sobre ella evitaba su libre movilidad. Su corazón se llenó de calidez al darse cuenta de que se trataba.

La mano de Ash aprisionaba la suya, mientras que él dormía ligeramente recostado en la cama.

Misty intentó hablarle. Sin tener fuerzas para emitir algún sonido, lo intentó de nuevo, esta vez meciendo ligeramente la mano que la sostenía, haciendo uso de las pocas fuerzas que tenía en ese momento.

- A… Ash - El hilito de voz apenas si se escuchaba sobre los ruidos monótonos de los aparatos a los que estaba conectada, llamándolo dos o tres veces más con ese leve susurro, parecía estar dando efecto, pues los ojos del muchacho se abrieron de a poco para ver la más hermosa visión, la que tanto había esperado. Misty por fin estaba despierta, lucía cansada, adolorida y aún así sonreía ligeramente.

En solo ese segundo, todos los miedos, toda la angustia se alejó de su mente al ver esas pupilas que, nunca le parecieron más azules y más eternas como en ese momento.

- !Misty! Por fin despertaste - Se incorporó del lugar que ocupaba junto a la cama, tomando su frágil rostro entre sus manos, para mirarla más atentamente, verificando que no se tratara de un sueño. - Iré por el doctor, para que te revise ahora mismo.

Ash intentó alejarse, más fue detenido por la chica que pronunció un ligero "no" con un poco más fuerza en la voz que parecía estar despertando también. El se detuvo y volvió a sentarse a su lado, tomando de nueva cuenta su mano, usando su pulgar para acariciarla.

- Ash… - intentaba hablar, pero aun le resultaba difícil y doloroso. Él intentó hacerla callar, aunque parecía no querer hacerle caso – yo… estuve… ¿inconsciente por mucho tiempo?

- Cinco días… Los peores de mi vida – contestó tristemente, aferrándose a su mano con mayor fuerza.

- No tenías porque preocuparte, no me iba ir tan fácil, soy muy fuerte ¿sabes? – Ya hablaba con mayor fluidez, aunque no podía moverse mucho, usó sus dedos entrelazándolos con los de Ash.

- Pues resulta que yo no – contestó muy serio, desconcertando a la chica – Misty, si tu no hubieras despertado, yo no sé cuanto tiempo hubiera resistido, ahora me doy cuenta lo mucho que te necesito.

Se acercó a ella y le besó ligeramente los labios, después sus mejillas, su frente, sus manos… La pelirroja solo pudo sonreír ligeramente, había esperado tanto ese momento que poco le importó estar hospitalizada de gravedad.

- Te amo – Sus palabras dulces hicieron que toda la vitalidad regresara a él. La volvió a besar en la frente.

- Yo también Mist, pero…

- No Ash, no vuelvas con lo mismo… - Sabía que en la mente del chico rondaba la misma preocupación que los separó la primera vez. Ahora no estaba dispuesta a aceptarlo, no iba a perderlo nuevamente - ¿Qué no lo entiendes? Prefiero vivir una hora a tu lado que toda una vida sin ti

Nunca en su vida se había sentido más feliz. Después de todo lo que había pasado, no solo los hechos más recientes, sino el dolor que le provocó por dejarla de lado – sin importar que lo hubiera hecho para protegerla -, Ella estaba dispuesta a intentar tener una relación. Su amor por él había prevalecido, al igual que en Ash, quien todavía estaba muy consiente de los riesgo que implicaba un trabajo como el suyo.

- ¿Estas segura?

Ella asintió sonriente y eso fue todo lo que necesitó para disipar sus preocupaciones, sobre todo porque él sentía de la misma manera.

Se quedó otro rato abrazándola, sin pensar en la liga o los hombres G, ni nada, ya habría tiempo para ocuparse en como resolver cualquier problema. Lo único que importaba es que, por ese breve instante tenía la dicha de estar junto a la mujer que amaba y que no iba a desperdiciar un minuto más de su vida apartado de ella.


Y fin. Debo admitir dos cosas sobre esta letra, la primera es que me imaginaba que iba a ser más larga porque Ash y Misty discutirían laaargo rato que pasaría entre ellos, pero como que a veces los personajes hacen los que se les da la gana y no podían ponerse a discutir tanto si pudiera pasar algo malo, no quieres perder tiempo ¿no? y segundo que quise meter un poco del lado obscuro de Ash, estando tan desesperado aunque no tuviera mucho que ver con lo demás :P, creo q quedó bien :)

Por Ahora es todo del ABC, tal vez tarde en actualizarlo porque me enfocaré más en Everything I Do (mi fic de multicapitulos) igual que Inesperado, pues en cuanto Mistyket termine la segunda parte yo tendré q escribir el tercero... en fin aprovecharé a avansarles ahora que tengo tiempo. Ya saben cualquier duda sugerencia, etc manden review

DjPuMa13g. Gracias por tu review, tienes razón que hay veces que te enamoras y ni siquiera te das por enterado hasta después, y es divertido en Ash ver como se da cuenta de algo así siendo tan despistado. Espero que te guste esta continuación de la T

Mistyket. Que tal la conti? te sorprendiste? yo creo que no porque sabes que nunca los mato :P bueno ya me dirás lo que piensas ;)

SirenaMisty. A Misty siempre la comparan con las demás, pero ella es la mejooooor! Gracias por tu coment, a mi también me gustó mucho la escena de la habitación, fue mi parte favorita.

Rie Uzumaki Haruno. Como te dije por face, tu review me alegró demasiado, lo que dices de mis fics es muy lindo y te lo agradezco :) Espero que te guste esta letra.