Sansa escuchó atentamente a Margaery mientras intentaba esconder una sonrisa. Dio gracias de que estaba de espaldas a ella y así no podría verla. Cuando terminó de hablar, Sansa suspiró, ocultó su sonrisa y se volvió para hacer frente a Margaery, intentando parecer lo más seria posible.

-No eres ningún caballero.- Replicó esbozando una media sonrisa que no pudo contener por más tiempo. Enarcó una ceja mientras cortaba cada vez más la distancia entre Margaery y ella, despacio, dejando siempre el espacio suficiente.- Te conozco.- Continuó mientras dejaba de caminar.- Sois Florian el Bufón.

-Lo soy, mi señora.- Margaery se arrodilló ante ella, exagerando una reverencia de tal manera que, por un momento, Sansa temió estallar en una carcajada.- El mayor bufón que jamás haya existido, y el mejor caballero también.

-¿Un bufón y un caballero?- El tono de sorpresa de Sansa fue tan exagerado que hizo que la sonrisa de Margaery se extendiera todo lo posible.- ¡Jamás he oído cosa igual!

-Mi dulce dama,- Margaery se levantó sin dejar de mirar a Sansa a los ojos y sujetó una de sus manos a la altura de sus labios. Depositó un tierno beso en su mano y sonrió mientras continuaba.- todos los hombres son bufones,- Con la mano de Sansa aún sobre la suya, atrajo a su reina junto a ella, rompiendo el espacio que Sansa había sido tan cuidadosa de dejar.

-¡Florian!- Le recriminó Sansa sin poder contener la risa, mientras Margaery la rodeaba con sus brazos.

Con una mano en la cintura de Sansa y la otra en su muñeca, Margaery se ayudo para hacer que se doblase hacia atrás, como si de un baile se tratase. Sansa ya no se resistía a la risa y la entrelazaba con sus protestas e intentos de miradas de reproche mientras Margaery acercaba sus labios más y más.

-Y todos los hombres son caballeros.

Tras la última frase, Margaery, haciendo oídos sordos a las amenazas de Sansa cada vez menos creíbles por su risa, depositó un largo y pasional beso, con un toque de actuado, en los labios de Sansa. Cuando quiso alejarse, sintió la mano de Sansa enredarse en sus rizos castaños, atrayéndola de nuevo hacia ella. Margaery volvió a colocarla en una posición normal, sin romper el beso en ningún momento.

Sansa se separó de Margaery, aún riendo, y elevó su puño cerrado para dar un ligero golpe en su hombro.

-Sois el peor Florian que he visto.- Dijo antes de darle un ligero beso.

-¡Si no cesábais de reír!

-¡Porque realmente sois una bufona! Además, ¡has adelantado el beso de Florian y Jonquil!

Margaery resopló y se agachó para recoger el sombrero de bufón con el que había estado interpretando a Florian.

-Vale, ¿y si... pasamos directamente a la escena del beso?

-¿Otra vez? Creo que es la escena que más hemos representado. ¿No os cansáis nunca?

-No, la verdad es que no.

Sansa negó con la cabeza mientras sonreía y recogió su pañuelo de seda para cubrirse la cabeza de nuevo.

-Vamos, desde el principio de la escena, ¡y ésta vez sin besos sorpresa!

-A sus órdenes, mi Jonquil.- Contestó Margaery haciendo una reverencia.- Pero no puedo prometeros nada.