Disclaimer: Naruto y su mundo son de Kishimoto.


Capitulo 2

Para ti es gratis

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Regresaban de un arduo día de entrenamiento.

Sasuke se sentía mejor, como si todo lo sucedido en los días anteriores quedara en el olvido.

Llevaba un rasguño en su mejilla y Naruto un golpe en la suya. Sus ropas se veían como si se hubiesen revolcado por el bosque.

—Tengo tanta hambre.

—Ni me mires— le dijo serio —Ya me has robado suficiente comida.

Naruto le sacó la lengua y Sasuke rodó los ojos.

Todo iba bien hasta que por la calle apareció cierta persona.

—Hinata— saludó Naruto alzando una mano.

Sasuke notó que ahora esa muchacha le despertaba una fuerte antipatía.

—Buenas tardes— saludó ella acercándose.

Observó sus ropas y con expresión de duda les preguntó — ¿Están bien?

— ¿Esto?— Naruto se señaló entero —No es nada, siempre que entrenamos acabamos así.

Ella sonrió pero su sonrisa se congeló, de reojo vio a Sasuke y casi da un paso atrás. Nunca ese joven la había mirado así. Parecía decir a leguas que la haría desaparecer. Confundida regresó su atención a Naruto como antes, una idea cruzó su mente y lo comprendió. Volvió a sonreír.

—No hay nada de qué preocuparse entonces.

Naruto asintió feliz.

La chica podía sentir la mirada del Uchiha fija en ella. Pensó en algo, algo loco y que jamás se le ocurrió antes, pero que vio a Ino hacer una vez para darle celos a Kiba.

—Adiós Uchiha kun— dijo con amabilidad —Hasta pronto Naruto kun.

Estiró la mano al pasar por su lado y tocó su brazo en signo de despedida.

Naruto sonrió y se despidió —Hasta luego Hinata.

Cuando el rubio se volvió Sasuke ya había empezado a caminar.

—Oy— corrió a alcanzarlo. — ¿Qué pasa?

No le contesto y Naruto frunció el ceño.

— ¿Por qué estas enojado ahora?

—No lo estoy, no quiero perder el tiempo.

El rubio de encogió de hombros y caminó a su lado. — ¿Mañana a primera hora entonces?

Un gruñido fue la respuesta y asumió eso como una afirmación.

Se fue a Ichiraku ramen sin entender que le había pasado a Sasuke, parecía de buen humor durante el día. Bueno, buen humor hablando de él.

Cuando llegó al lugar se asombró, ahí estaba Hinata. Ella pareció aliviada al verlo entrar solo y se acercó nerviosa.

— ¿Sucedió algo Hinata?

—Yo... — no sabía cómo comenzar —Quiero preguntar algo.

—Vamos, puedes decirme— estaba nerviosa y apenada.

—Uchiha kun ¿se molesto?

— ¿Eh?

— ¿Estaba molesto después de que me fui?

Naruto movió la cabeza a un lado —Sí, no sé porque... — Se interrumpió ante la sonrisa de la chica.

— ¿Qué sucede Hinata?

Se sentaron a comer y ella le contó acerca de Ino, Kiba y como un día le dio celos con Sai. Le relató como al despedirse del chico tocó su brazo al pasar a su lado y Kiba casi estalló por eso.

Naruto escuchó todo sin entender al principio, para empezar no sabía que Ino y Kiba andaban de esa manera. Luego de un momento en que ella esperó a que captara la vio con la boca abierta.

—Dices que...

Ella asintió con fervor.

—Es imposible.

—Primero averiguar si es ignorado o tiene esperanzas— Vio a Naruto aun tratando de procesar la información —Naruto kun definitivamente no es ignorado.

—Yo no creo que sea así. — Pero por otra parte… Como era de esperar Ino fue muy lista, se preguntaba que hacer ahora.

—Pasar a un plan de ataque— Ella adivinó su pensamiento.

Ino le dijo una vez que siempre había que ir al ataque y eso coincidía con lo que Neji dijo de estrategias.

—Recuerda tu camino ninja— dijo al pagar su parte y despedirse.

Hinata iba sonriendo. No era fácil, pero se sentía feliz al ayudar ¿y quién iba a pensar que todas esas conversaciones con Ino la ayudarían aconsejar a Naruto?

—Hinata sama— saludó Neji al verla entrar — ¿Cómo estuvo su día?

Entendía el doble sentido de la pregunta. —Muy bien, realmente muy bien.

Su primo sonrió y caminaron juntos por los pasillos de la mansión.

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Plan de ataque.

Daba vueltas de un lado a otro en la cama, no se le ocurría nada y el hecho de estar tratando de pensar en algo lo avergonzaba.

Cansado por fin se durmió, sin darse cuenta que tenía una pequeña sonrisa en el rostro.

En la mañana Sasuke parecía normal, así que pensó que tal vez todo fue un mal entendido. Tal vez Hinata se equivocó.

Un golpe lo mandó a volar por los aires.

— ¿En donde tienes la cabeza usuratonkachi? — Sasuke irritado atacaba de nuevo.

No muy seguro se dejo llevar por una idea, lo esquivó y le preguntó — ¿Qué comiste ayer?

Sasuke titubeo — ¿Qué?

Naruto sacó un kunai —Ayer para cenar ¿qué comiste? Después de todo no quisiste convidarme.

Sasuke se detuvo —Onigiri, si vas a llorar porque tuviste que comer solo...

Naruto sonrió. —No comí solo.

—No cuenta Teuchi ni su hija, ellos son los dueños— dijo Sasuke burlista imaginando que habría comido en Ichiraku.

—No los contaba a ellos— arrancó de nuevo con su ataque. —Comí con Hinata.

Vio el cambio en la mirada oscura y la apertura que se formó en su defensa. Atacó, pero Sasuke contraatacó enviándolo lejos. No escatimó fuerzas.

— ¿Te golpeaste tan fuerte la cabeza? ¿De qué te ríes idiota?

Así era, Naruto sonreía —Pensé que se ponía interesante.

Esquivó un kunai y saltó en contra del pelinegro, aun sonriendo lo que sólo enfurecía más a Sasuke.

...

— ¿Qué les pasó? — preguntó una alarmada Sakura al día siguiente.

Debían salir a una misión y Sasuke tenía un corte en la cara y Naruto llevaba una venda en la cabeza.

—Les he dicho que mientras entrenan deben medirse.

—No se preocupe Kakashi sensei estamos bien.

— ¿Seguros? — Sakura miraba fijamente a Sasuke.

—No es nada— le contestó fastidiado.

Su mal humor no se había ido desde el día anterior.

La misión consistía en ser escoltas de la heredera de un poderoso político y sus acompañantes. Debían mantener vigilancia por tres días mientras llegaban los nuevos escoltas que se encargarían.

Resultó entonces que estaban totalmente rodeados de chicas.

Sakura estaba furiosa al inicio pues todas trataron de hacerse con Sasuke, pero con sólo una mirada las ahuyentó a todas. Naruto por su parte con su forma tonta, pero amable había conversado con casi todas y ellas lo encontraban simpático.

En la noche él y Sasuke debieron hacer la primera guardia.

Una de las chicas se acercó y lo llamó sin hacer ruido. Naruto con una mirada a Sasuke le avisó que iría. Saltó y llegó hasta la joven. Ésta algo sonrojada le dio una bolsa con galletas.

—Eres tan barato— Le dijo Sasuke mirándolo de reojo cuando regresó.

— ¿Qué?

—Te compran con unas pocas galletas ¿la Hyuga te invitó la otra noche? — ¡Mierda! Esa última pregunta no quiso soltarla.

Naruto no lo miró —No, nos encontramos ahí.

Claro, que coincidencia.

No era un secreto la insana obsesión de Naruto por el ramen. Ese "Hasta pronto" que le dio tenía más sentido, planeó ir ahí después.

Pero tenía una duda —Creí que no te gustaba.

Se encogió de hombros —Es mi amiga. No tiene nada que ver con eso que coma con ella.

Sasuke quiso agarrarse la cabeza ¿Cómo no podía verlo? —No puedo creer que te engatusen con comida.

Naruto se levantó y le ofreció galletas — ¿Quieres?

Le hizo mala cara —No me confundas contigo.

El rubio alzó una ceja. Estuvo tentado a decirle que si creía que él estaba intentando engatusarlo. Se lo reservó pues creyó que aun era muy pronto, se volvió y regresó a su sitio.

Sasuke lo observó desconfiado un rato, pero acabo por ignorarlo.

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Al día siguiente el Uchiha se encontró un cuadro de lo más extraño.

Varias acompañantes de la heredera se peleaban contra una barda de madera.

—Te lo dije su cuerpo está bien formado.

—Mira sus músculos.

—Su cabello mojado se ve genial.

—Santo cielo quisiera ayudarlo a lavarse.

— ¿Qué hacen?

La voz de ultratumba hizo gritar y correr a las chicas.

Cuando entró a los baños Naruto llevaba puesta una toalla de la cintura para abajo y estaba rumbo a la puerta.

— ¿Qué sucedió?

Sasuke se fijó en Naruto, su piel estaba cubierta de agua pues no se había secado del todo. Ya lo había visto sin ropa pero los comentarios de las chicas lo llevaron a observar los músculos que se marcaban por su pecho.

— ¿Paso algo malo? — Sakura y Kakashi eran los que estaban de guardia.

—Apártate— Sasuke se horrorizó cuando se dio cuenta de lo que hacía.

—Oí gritos.

¿Cómo podía ser tan idiota? —Te estaban espiando usuratonkachi.

— ¿Qué…? — Naruto se sonrojó y vio a todos lados.

Sasuke se fue, era más seguro darse una ducha y no usar las termas. Además necesitaba agua fría y probablemente un doctor, empezaba a creer que estaba enfermo.

Cuando regresó Naruto estaba acostado y aparentemente dormido. Se metió en el futon y le dio la espalda. Después de un buen rato Naruto habló.

—Oy Sasuke ¿ya estás dormido?

Naruto esperó, pero no recibió respuesta. Seguro él ya dormía. No entendía pero se sentía tenso con Sasuke tan cerca, vio su espalda y pensó que a él le daba igual la situación en que estaban.

—Buenas noches— susurró al cerrar los ojos.

Sasuke de espaldas tenía los ojos abiertos, simplemente no podía dormir.

Era un hecho. Estaba terriblemente enfermo.

...

Una semana después de regresar de la misión volvieron a la normalidad. Sasuke había vuelto a ser el mismo y el hecho de que Naruto ya no pidiera citas a Sakura disminuyó los insultos y golpes que recibía. Ayudo grandemente que sus entrenamientos fueran en equipo, Sakura había estado con ellos toda la semana.

Ese día iba a ser el primero en entrenar a solas, Sakura volvía al hospital.

—Naruto, Sasuke— Kiba venía por la acera con Akamaru.

—Hola Kiba ¿Dónde has estado?

—Misión— respondió caminando junto a ellos. —Rastreando una banda de ladrones, regresamos anoche.

—Ya veo— parecía más interesante que la de ellos — ¿Vas a entrenar?

—En la tarde— dijo sonriendo —Hinata aprendió una receta para un pastel de manzana, prometió hacerla al llegar. Al final decidimos hacer un día de campo.

—Nosotros no podemos hacer algo así— a menos que quisieran terminar en el hospital por intoxicación.

—Si quieres pueden venir, el equipo diez también viene— le lanzó una mirada —Además estoy seguro que a Hinata le encantara tu compañía.

—Tenemos que entrenar— Sasuke habló por primera vez.

—Como quieran.

Se despidió en la esquina y Hinata apareció con dos cestas. Kiba habló de prisa y Naruto asumió le contaba su conversación.

—Cuando terminen pueden pasar a casa de Kurenai sensei por un poco— dijo la muchacha.

—Gracias— respondió el rubio corriendo para alcanzar a Sasuke.

Implacable. No le daba tiempo de pensar en nada, apenas rechazaba sus ataques. Había estado así desde que empezaron el entrenamiento.

—Si vas a estar así de distraído, lárgate.

— ¿Qué?— no estaba distraído, él estaba muy violento.

—Quieres ir con los otros.

— ¿Qué te pasa? — esta vez estaba más iracundo de lo normal.

—Olvídalo— estaba molesto de nuevo, estaba cansándose de toda esa situación.

Prefería cuando corría tras Sakura, al menos estaba seguro que ella siempre le daba negativas.

— Nada de olvidarlo teme ¿Qué hice ahora?

—Eras menos molesto cuando andabas tras Sakura.

En un abriri y cerrar de ojos Naruto llegó frente a él.

—Te dije que no me gusta Sakura chan.

Sasuke no retrocedió ¿qué le pasaba a ese imbécil?

—Pues hiciste el idiota mucho tiempo.

—Ella era un punto seguro, siempre me rechazaría.

Sasuke parpadeó no entendía del todo lo que pasaba, por otro lado tenía que soltar lo tenía adentro, estaba furioso…

— ¿Te vendes a la Hyuga por comida entonces?— dijo sonriendo altanero y con arrogancia le soltó lentamente —Que barato.

No era la primera vez que se lo decía. Una sombra pasó por los ojos azules y en un parpadeó lo tomó del chaleco y se acercó.

—Para ti es gratis.

La cara de asombro de Sasuke no tenía precedentes. La expresión en los ojos azules había cambiado, su pulso se aceleró y no pudo moverse hasta que Naruto lo soltó.

— ¿Qué rayos significa eso?

Una sonrisa de lado se pintó en la cara de Naruto. Nunca lo había visto sonreír así —Exactamente lo que dije.

Saltó hacia atrás y sacó un kunai. —En guardia teme o marcaré esa cara sorprendida tuya.

El kunai hubiese dado de llenó en su rostro si no se hubiese movido. La sonrisa no se borró de las facciones de Naruto y en cada ocasión que se presentaba se acercaba lo más que podía al rostro de Sasuke.

El Uchiha no se daba por menos y respondía los ataques con igual o mayor fuerza. Y aunque se odio por ello, cada vez que tenía a Naruto tan cerca y lo traspasaba con esos ojos azules, su corazón se agitaba.

El choque de un rasengan y un chidori daño parte del bosque y los envió en direcciones distintas.

Naruto empezó a reír y Sasuke no se molesto en levantarse.

—Me siento vivo— dijo el rubio en medio de las risas.

Y aunque estaba confundido casi sonrió porque él también tenía esa sensación.

Salieron del bosque sin hablar mirando el atardecer que caía por la aldea.

—Hasta mañana teme— dijo Naruto al girar en una esquina.

Sasuke frunció el ceño, ese no era el camino para su apartamento.

Naruto viendo su expresión sonrió. —Voy a comer pastel.

Desapareció antes de que Sasuke dijera nada.

El pelinegro había apretado los puños. Lo había hecho al propio, con toda la intención de molestarlo. ¿Y por qué le molestaba?

Para ti es gratis.

Había tratado de evitar pensar en eso ¿Qué rayos pasaba con ellos?

De repente estaba demasiado cansado para pensar. Llegó a su apartamento y descubrió que seguía molesto, ni siquiera ceno.

Naruto no fue a casa de Kurenai sólo dio un rodeo, pero había pensado en una estrategia a seguir. Con una gran sonrisa entró a su tienda de ramen preferida y pidió el plato más grande que tenían.


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Hola

De nuevo por acá. En el mismo día de publicación una actualización, pero mañana no iba a poder conectarme porque tengo clases.

Me alegra que les vaya gustando la historia, muchas gracias por leer y comentar. Yo realmente amo a estos dos y estoy disfrutando escribir de ellos.

Hinata e Ino me encantan y de forma directa o indirecta seran de ayuda para los chicos.

Si todo sale bien publicare otro capítulo el domingo, hasta entonces saludos y cuidensen