La chica se quedó en blanco algunos segundos, hasta que al fin reaccionó.

- Ya basta Ranma – lo miró a los ojos – No estoy para bromas, vete por favor – dijo con el ceño fruncido.

- No… Akane, no bromeo… - le ofreció una linda y calida sonrisa y dijo en tono seguro – Salgamos hoy, yo invito. Al fin abrieron el nuevo restaurante que está cerca del parque… - su tono de pronto se suavizó y perdió la fuerza inicial - de verdad me gustaría conocerlo… contigo – desvió la mirada en un acto de timidez – se..será una cita… ¿qui…quieres venir conmigo? – se sonrojó y miró al piso mientras esperaba su respuesta e intentaba volver a mirarla.

- ¿Hablas enserio? – dijo la chica igualmente sonrojada, no daba crédito a sus palabras. Eran pocas las veces en que Ranma la había invitado a salir, y esta era la primera que lo hacía con un interés romántico.

- Claro - dijo con cierta y aparente tranquilidad mientras luchaba con los nervios – tenemos mucho de que hablar – le volvió a dirigir una linda sonrisa.

- Otra vez con eso… entonces… creo que no tengo opción… si…a..acepto- respondió tímidamente la chica entretanto él se acercaba a ella y se volvía a sentar al costado de su cama, mientras la miraba a los ojos, le tomó una de sus manos y con la que quedaba libre le acarició el cabello y al mismo tiempo se deleitaba con su belleza, finalmente se acercó para darle un tibio y tierno beso en la frente que duró unos cuantos segundos.

- Ahora me voy – Se volvió a poner de pie, caminó hacia la puerta, la abrió y antes de salir la miró por última vez y dijo – vendré por ti dentro de 4 horas – mientras salía de la habitación y cerraba la puerta suavemente.

Cuando la chica lo vio salir de la habitación, se quedó sentada en su cama durante algunos minutos con su mente en blanco, por más que luchara contra sus mil pensamientos que invadían su mente, no había caso, estaba en una especie de shock hasta que al fin volvió en si. ¿Qué había sido eso? ¿Por qué últimamente Ranma estaba siendo tan amable? Se tocó el rostro con la mano que Ranma hace unos momentos le había tomado. Había quedado embobada, estaba feliz cerró sus ojos y dio una sonrisa de alegría.

Por otro lado, al cerrar la puerta, el chico se apoyó en ella mientras liberaba un fuerte y hondo suspiro que lo estaba ahogando. Definitivamente se sentía más aliviado, sentía cómo se sacaba aquel triste peso que llevaba a cuestas, al fin las cosas se arreglarían, esta vez no dejaría pasar la oportunidad, ella había accedido a su propuesta y eso lo dejaba satisfecho hasta ahora, tenía muchas ganas de pasar tiempo con ella, igual que antes y tal vez… sólo talvez todo sería mejor, esa era lo que esperaba, pero sin querer en un rincón de su corazón no podía evitar seguir teniendo aquel miedo de que lo rechazara. Si bien él se confesó aquella vez, no podía saber si ella correspondía a sus sentimientos, intuía algo por las señales y celos que ella demostraba cada vez que sus otras prometidas se presentaban, pero más de eso no… algunas miradas tal vez… pero no estaba seguro… no podía saber si eran ideas suyas dados a sus deseos de estar con ella o si realmente ella sentiría lo mismo… - ya es tiempo de descubrirlo – pensó. Se dirigió a su habitación con una sonrisa que difícilmente podría ser borrada de su rostro. Aún era muy temprano, volvió a su futón para intentar dormir por lo menos una hora más, pero fue totalmente inútil… era imposible dada a la emoción que lo invadía. No pudo pegar ni un ojo con todos los pensamientos que bailaban en su mente, pensando cómo se desarrollaría aquel día que pasaría junto a ella. Será como lo espero? Pasará algo malo?- pensaba. Para su pesar, no podía dejar de hacerse preguntas que lo inquietaban, pero igualmente estaba contento.

Por otro lado, Akane sentía como volvía a brillar el sol en su oscuro y melancólico mundo lleno de inseguridades. Se levantó de su cama, ordenó un poco y empezó a buscar en su armario las prendas de vestir más lindas para que la acompañasen ese día. Luego recogió algunas cosas y se dirigió al cuarto de baño a tomar un baño caliente y relajante.

Al no poder dormir, Ranma y al cabo de un rato también decidió ir por un baño, se levantó, se dirigió al cuarto de baño y cuando estaba por entrar, no alcanzó a abrir la puerta ya que esta se estaba abriendo. En ese momento se encontraron frente a frente. Ella acababa de terminar su baño por lo que se encontraba cubierta sólo con una toalla. Aún era temprano, no se habría imaginado que alguien iría al baño y la encontraría así.. pero fue justamente él…se quedaron mirando fijamente por unos minutos, era uno perdido en los ojos del otro. Él podía apreciar la hermosa piel descubierta de su prometida, las delicadas líneas que dibujaban sus piernas, brazos, hombros, su delgado cuello, sus deseables labios que moría por besar y nuevamente sus hermosos ojos. Todo esto acompañado por un dulce aroma que emanaba su pequeño cuerpo. Cuando se percató de cuanto la miraba no pudo evitar no sonrojarse.

- Lo..lo siento – su vista se desvió hacia el suelo. Ella sólo sonrió tímidamente.

- Nos vemos en un rato – caminó hacia su habitación y ssin que ella se diera cuenta, él la siguió con la mirada hasta que la perdió de vista. Seguido de esto, ingresó al baño.

Ya era casi hora de la tan esperada cita, ambos se encontraban muy nerviosos, aunque habían salido muchas veces en el pasado, estaba vez claramente todo era distinto.

El día había avanzado, en casa ya todos se habían despertado y todos volvían a la rutina habitual, excepto ambos chicos.

Ranma se dirigió hacia la habitación de Akane, golpeó.

- Adelante – sintió la voz de su amada desde adentro, trató de calmarse y abrió la puerta lentamente, y ahí estaba ella, de pie, sonriéndole amablemente, realmente lucía hermosa, como nunca antes.

- Akane… te ves muy bo..bonita –

- Muchas gracias…- dijo tímidamente – ¿nos vamos?

Ambos chicos salieron de la habitación y se dirigieron a la planta baja de la casa. La familia se encontraba sentada en la mesa desayunando y cuando los vieron a los dos tan bien arreglados, se miraron unos a otros preguntándose con la mirada qué era lo que sucedía. Kasumi que venía saliendo de la cocina los miró con una tierna sonrisa.

- Enseguida les sirvo el desayuno- dijo amablemente

- No! – dijo el chico impulsivamente – no te preocupes… nosotros vamos de salida-

- Muchas gracias Kasumi, pero esta vez Ranma y yo pasamos- le respondió Akane

- ¿Donde van? – preguntó en tono pícaro el Sr. Saotome

- Eso a ti no te importa! – le dijo el chico sonrojado y en tono irritado, lo que menos quería es que los llenasen a preguntas, siempre se metían en sus asuntos.- Vamonos Akane – le dijo lanzandole una mirada

- Esta bien

Ambos chicos se pusieron sus zapatos que se encontraban en la entradas y salieron de la casa.


Perdón! tuve que borrarlo y luego volver a subirlo al percatarme de un error bien feo que había cometido xD! bueno y eso, como decía antes, agradezco a todos los que se dan el tiempo de leer mis historias :) gracias por sus lindos reviews. De verdad trataré de actualizar tan pronto mi bloqueo mental decida dejarme en paz xD!

Saludos! Tenubrium Sama!