Al comprender la situación el chico abrió los ojos, estaba sorprendido… por un momento había olvidado el pequeño detalle que sufría su cuerpo al estar en contacto con el agua fría y con algo de vergüenza, soltó delicadamente a su prometida.

- Lo siento - dijo la chica apenada.

-…- no hubo respuesta… sólo atinó a mirar hacia el suelo para posteriormente hincarse. Se sentía tan avergonzado de haberse convertido en chica que apenas lo podía soportar, su color de piel se había tornado rojo al igual que su cabello, se inclinó en el suelo ocultando su rostro entre sus piernas y brazos. En cualquier momento reventaría. Se sentía frustrado ante tal situación, maldijo su suerte.

- Ranma… no te pongas así – la chica se puso en frente, le puso una mano sobre la cabeza y le acarició tiernamente – dejémoslo para otra ocasión – se inclinó hacia la pelirroja para quedar a su altura y le tocó uno de sus hombros en señal de apoyo y comprensión. Él apenas se atrevía a mirarla, pero con gran dificultad lo hizo.

-No… quería que este día terminara así…- se volvió a cubrir el rostro, estaba muy deprimido.

- No te preocupes… ahora regresemos a casa antes que los dos nos enfermemos – Akane le extendió una de sus manos para ayudarle a que se pusiera de pie.

- Está bien…- dijo la chica de la trenza mientras aceptaba la mano de su prometida y se ponía de pie.

Una vez que llegaron a casa, Akane fue por un par de toallas para absorber el exceso de humedad, tomó una de las toallas y secó cariñosamente el rostro de la pelirroja quien no puso evitar volver a sonrojarse.

- Muchas gracias… – dijo mientras le quitaba la toalla.

- Ranma, ve a tomar un baño ahora mismo – le exigió Akane.

- No… - seguía secándose-

- O prefieres bañarte conmigo? – Al observar la expresión del chico no pudo evitar no reírse.

- No seas boba! - gritó completamente sonrojado y avergonzado, tiró la toalla a un lado y le dio la espalda. Aquella broma había logrado que volviera a poner los pies en la tierra. Akane lo observaba divertida.

- No te enojes – le sonrió – solo lo digo porque tú eres más rápido… sabes que yo tardo más para darme baños – explicó.

Se volteó a verla mientras aceptaba una nueva toalla seca que le estaba ofreciendo Akane - Si… está bien – tomó otra toalla y se dirigió al baño.

Ya era la hora de la cena, estaban todos cenando como de costumbre. Al terminar de comer, Ranma ya en su situación normal de chico, agradeció la comida y se levantó lentamente de la mesa en dirección a su alcoba. Durante toda la cena había estado callado, serio y con una cierta brisa de cansancio. A los pocos minutos Akane repitió lo mismo y luego subió tras él. El chico estaba de pie mirando por la ventana con los brazos cruzados recordando el mal rato que había pasado durante la tarde cuando sintió unos leves y suaves golpes y posteriormente sintió cómo la puerta se deslizaba, se volteó a mirar y la vio, avanzó unos pasos hasta su futón y se sentó cruzando las piernas y apoyando su rostro contra su mano. Trató de sonreír pero le fue imposible.

- Cómo sigues? - preguntó la chica mientras ingresaba a la habitación.

- Pues… supongo que bien – dijo casi sin ganas.

- Ya Ranma, tranquilízate si no es para tanto – trató de consolarlo.

- Lo sé… pero… no puedo evitarlo – dijo mientras observaba el piso.

- Bueno solo te quería decir que… lo pasé muy bien hoy y… - el chico la observó con interés mientras ella se acercaba y se sentaba a su lado – Si se puede… m…me gustaría repetirlo algún día – dijo la chica sonrojada.

Ahora si que él no pudo evitar sonreír - yo t..también – sin duda esta confesión lo había hecho animarse muchísimo, se dio cuenta que no todo había sido tan malo después de todo..

- Bueno.. eso es todo… que duermas bien… - ella se iba a poner de pie, pero él le tomó la mano para que no se levantara aún y le dijo

- Akane…lo de hoy… - se sonrojó- yo hubiera querido… -

- Lo sé Ranma, y de verdad no es para tanto- volvió a tranquilizarlo– enserio que me lo pasé muy bien… y no sé si quieras pero… mira tu sabes que… hace un tiempo yo… me iba a ir sola de viaje para evitarte… pero… - moría de vergüenza – esta vez… yo quisiera… -

- Iría encantado – respondió con una hermosa sonrisa.

- Bien- la expresión de la joven no podía irradiar más felicidad – entonces partiremos en un par de días

- Está bien

- Entonces… ahora si que me voy… descansa…– decía mientras se ponía de pie pero sin dejar de mirarlo a los ojos. Él sólo la observó y suspiró hasta que la puerta se cerró.

Ya habían pasado algunas horas y como siempre, después de pasar por alguna emoción fuerte Ranma no podía conciliar el sueño. Después de darse vuelta de un lado otro no aguantó más y se levantó cuidadosamente para no despertar al entrometido de su padre, no estaba de humor para tener que aguantar sus preguntas. Deslizó la puerta lo más silenciosamente que pudo, mientras salía de su habitación se dirigió a la habitación de Akane. Se puso en frente a la puerta, leyó el cartel que colgaba en ella, cerró los ojos y suspiró profundamente, golpeó la puerta y a los pocos segundos ésta se abrió.

- Ranma – exclamó la chica sorprendida.

- Puedo pasar?

- Si… - dudó un segundo,.. - ¿Q..qué haces aquí?- el chico ingresó a la habitación y cerró la puerta.

- Vengo a terminar con lo que no pude esta tarde – Seguido de esto la empujó suavemente contra la pared, la tomo por los hombros y la acarició suavemente. No podía evitar no estar completamente nervioso pero había necesitado mucho valor para llegar a hasta ahí, hasta ese punto, y no estaba dispuesto a echarse atrás. La miro fijamente, le acomodo un mechón detrás de la oreja recorriendo con el dedo índice el contorno de su rostro hasta llegar a su babilla, observo sus labios incrementando su deseo, su necesidad de besarla. No pudo más, ya había esperado demasiado, no estaba dispuesto a seguir esperando, con timidez y sintiendo que su corazón latía más rápido que nunca, la tomó del mentón, acerco su rostro al de ella cerrando los ojos, sintiendo su respiración, rozando sus labios con los suyos, y al fin… unió sus labios con los de ella en suave y delicioso beso, un beso que había esperado por mucho tiempo. Luego del beso, él le acarició el rostro y le dio un beso más corto y la abrazó.

- Akane… sé que las cosas entre nosotros nunca han sido fáciles… y no sé cómo serán desde ahora en adelante pero, pero a pesar de todo… para mi eres lo más importante – se separó de ella un poco para poder mirarla a la cara - por favor no olvides que… te amo.

- Cómo podría olvidarlo, si es lo que más me ha hecho feliz en la vida… -

- enserio?

- todavía no lo entiendes?

- …-

- Si desde que la ví por primera vez… supe que no podría mirar a nadie más con estos ojos…mira… - la chica le tomó la cabeza obligándolo a mirar sus ojos de cerca - ¿parece como si ahora estuviese bromeando?

- Akane… -

Y seguido de esto ella lo volvió a besar dulce y tiernamente.


Holaaa... bueno.. solo espero no haberlos decepcionado con este new chap.

Quería agradecerles sus lindos reviews y comentarios inbox, son muy valiosos para mi :)!

quería agradecer en forma muy especial a mi amiga Cristal por habeme ayudado con la parte del "Muack" jaja, muchas, muchas gracias, estaba muy trabada con eso de la descripción xD!

un abrazo yyyyy trataré de actualizar pronto :B