Después de un par de horas se sentía más preparada para afrontar la situación, así que después de mucho pensarlo, se levantó y se dirigió al dojo en busca del joven. Llegó, pero la luz estaba apagada, abrió la puerta para cerciorarse, encendió la luz y nada. Luego se devolvió a la casa, subió las escaleras y se dirigió a la habitación del chico, pero nuevamente nada. Fue al baño, nada. - Está bien… tal vez no sea el momento…- pensó. Emprendió el camino hacia su habitación, abrió la ventana, se asomó y miró hacia fuera encontrándose solamente con la vista al patio y gran parte del techo. Lanzó un suspiro ahogado. Cerró los ojos en señal de frustración – dónde estaras… - tomó airé y dirigió su vista al estrellado cielo un instante antes de cerrar la ventana y dormir. Mientras contemplaba el cielo unos cuantos minutos, oyó unos ruidos extraños, puso atención a aquellos sonidos y se dio cuenta de que se trataba de alguien que estaba tosiendo – mmm?- arqueó una ceja suspicaz, y luego se quedó paralizada unos segundos – Será él?- Se asomó nuevamente a la ventana lo más rápido que pudo, y como no consiguió ver nada, saltó por la ventana hacia el tejado y dio unos pasos en su búsqueda hasta que al fin lo vio. Ahí estaba él, al otro lado del techo observando también el cielo. Se puso nerviosa, claramente él no se había percatado de su presencia. Cerró los ojos para darse aliento y respiró profundamente antes de pronunciar cualquier palabra. Ya era hora.

-Ranma… - dijo tímidamente. El chico abrió los ojos sorprendido, trago saliva y se dio vuelta para observarla con la misma expresión neutra que había tenido durante las cena. Se puso de pie y se volvió hacia ella sin cambiar su expresión y luego miró hacia un lado.

- Qué sucede? – preguntó sin ganas.

- Ranma yo…- lo miró suplicante, pero él desviaba la mirada evitando que sus ojos se encontraran con los de ella.

- No quiero hablar Akane…debo irme – el chico dio un salto y bajó del techo, volviéndola a ignorar. Ella empuñó sus manos y se quedó parada en el mismo sitio durante unos instantes mientras trataba inútilmente de retener el río de lágrimas que tristemente brotaban de sus ojos. – Cómo puedes…?-

Él salió corriendo sin rumbo por las oscuras calles que se encontraban cercanas a la casa, ya no podía soportar la situación, pero tenía miedo de volver a tener que enfrentarse a ella, miedo de escuchar palabras que lo dañarían aún más… detestaba sentirse de ese modo, por eso prefería estar así por un tiempo… viéndola lo menos posible y estar alejado, después de todo, cada cosa que tenía que ver con ella ahora le hacía daño. Mientras corría un dolor inmenso se apoderaba de su pecho, la respiración se le hacía cada vez más dificultosa y la energía se le iba rápidamente. Se odiaba a si mismo por no tener la suficiente valentía de oír lo que ella le quería decir… pero y si le pedía que se fuera de la casa? O peor aún… que ella fuera la persona que abandonara la casa y buscar su rumbo por otro lado? Con… con otro hombre?. No! Antes prefería acabar con su existencia… la vida lejos de ella sería como una sentencia a muerte… ya nada tendría sentido. Detuvo sus pasos, se apoyó y se dejó caer al piso ya cansado en una pared de una de las viviendas vecinas. Empuño una de sus manos con rabia – rayos! – respiraba agitadamente – Por qué tiene que ser tan difícil…? – se quedó ahí sentado por largos minutos, hasta que por fin se calmó. Sentía una extraña sensación en el estómago, un peso en el pecho, cada segundo se angustiaba más por la intriga pero su temor fue más grande en ese momento. De pronto, en la oscuridad se sintieron unos pasos acercarse, Ranma se puso de pie y a la defensiva al no saber de quien se trataba. Una vez que la persona se acercó a la luz, el chico pudo reconocer claramente la femenina silueta de la joven. Con cada paso que daba, más podía distinguir los hermosos detalles de su bello rostro y las cristalinas lágrimas que con pesar lo adornaban. Él se sorprendió, jamás se habría imaginado que ella lo buscaría después de haberla dejado cobardemente sola… sólo podría significar una cosa…

- Akane…- dijo con voz quebradiza, se puso una mano en el pecho mientras se acercaba a pasos lentos hacia ella.

- Por favor escúchame… yo… –

- Ya no digas nada – Acortó la distancia entre los dos en un último gran paso, puso sus manos sobre sus hombros, la miró intensamente luego la tomó del rostro, cerró sus ojos y acercó sus labios a los de ella en un desesperado y calido beso, al que ella respondió sorprendida, al fin sentía como el alma de volvía al cuerpo. Ella tomó el varonil rostro para hacer más intenso el beso, ambos extrañaban el contacto de sus labios, el sabor de sus lenguas, el calor de su aliento, sus agitadas respiraciones… otra vez sentían el roce suave y la agradable tibieza de sus labios moverse lentamente en sincronizados y complacientes movimientos, el joven también no pudo retener las lágrimas mientras la seguía besando, la amaba más que a nada en el mundo, nada valía la pena si no estaba con ella a su lado, nada tenía sentido. Se sentía aliviado al sentir que ella trasmitía los mismos sentimientos hacia él. La acercó a su cuerpo y la abrazó con todo el amor que era capaz de transmitir.

- Te extrañé tanto… perdóname fui un verdadero idiota – dijo sin soltarla y hundiendo su rostro en el cuello de la joven.

- Yo también fui culpable… no confié en ti…-

- Eso ya no importa… lo entiendo, se que es difícil de entender, después de todo igual tuve la culpa de no haberme dado cuenta… – se separo pocos centímetros para apreciar el rostro de su amada mientras secaba sus lagimas– pero si de algo sirve… a la que toqué, abracé y besé fue a ti… mi mente estaba totalmente enfocada en ti… como no quisiste dormir conmigo aquel día… yo creí que habías vuelto porque habías cambiado de parecer y… bueno... ya sabemos el resto…- miró hacia el suelo con tristeza.

- Lo sé… pero olvidémonos de eso…- acarició su rostro – sigamos como si nada hubiese pasado -

- Akane… lo que dije… fue sin pensar yo quiero que sigas siendo mi prometida…-

- Ranma… - de sus ojos salieron lagrimas de felicidad y esbozó una linda sonrisa.

- Vámonos, vamos a ese viaje que tanto hemos pospuesto, quiero estar en paz contigo… aunque sea por unos días, que dices? – le dijo más animado.

- Claro que si – volvió a sonreír. Él igualmente sonrió, secó las lágrimas del rostro de su novia y la volvió a besar.


Cortísimo no? Jeje bueno lo siento... esto es lo que pude dar hoy... lo siento! :S no me siento muy bien de animo… a ver si durante la semana avanzo algo más, pero por mientras, qué les parece?

Muchísimas gracias a todos los que siguen mi historia, a los que me han puesto como favoritos y a los que me han leido, muchas gracias por sus reviews hellen 85M, Kiko, Miss Crtica, DULCECITO311, Diana B, akarly, elena 79 y a mis dos lindas amigas Cristal y Mire.

Todos sus comentarios son valiosos para mi, de verdad gracias! n_n

TENUBRIUM SAMA