Tras una larga y ardua caminata y dado al calor que estaba haciendo a esa hora de la mañana, ambos chicos se encontraban ya exhaustos, pero aún así seguían caminando montaña arriba gracias a la gran resistencia física que poseían. Ya era alrededor del medio día y el sol iluminaba en toda su fuerza y su esplendor, el aire no ayudaba en nada, estaba totalmente tibio y no corría ni siquiera una suave brisa. Por suerte se podían proteger algo del dichoso sol ya que los grandes árboles que se encontraban en el lugar ayudaban en algo a hacer sombra. A su costado se podía apreciar una enorme cascada que caía de unos viejos y robustos acantilados.

- Por suerte trajimos mucha agua – decía el joven mientras se secaba las gotas de sudor y se disponía a beber un poco de agua que traía en una botella.

- Ranma… - dijo Akane jadeando y apoyándose en el tronco de un árbol – a donde vamos exactamente? – preguntó con grandes deseos de descansar.

- Lo más lejos posible, quiero ir hasta allá – apuntó la cima de una estructura de tierra enorme y sonrió.

- ¿Quééé? Estás loco? Es demasiado alto! No resistiremos! Y mira la fuerza de esa cascada – dijo asustada.

- No es tanto, una vez fuimos ahí con mi papá, un día de entrenamiento – la miró sonriente – Ahí, más arriba, nace la cascada que da origen a un pequeño lago y de aquel lago nace esta que ves ahí, te aseguro que desde ahí hay una vista maravillosa – dijo con gran ánimo.

- Enserio? – preguntó asombrada.

- Si y cerca hay aguas termales y estaremos rodeados de lindos árboles, podríamos hacer nuestro campamento por ahí, donde tú quieras – la chica le sonrió hermosamente.

- Suena bien, entonces… cómo subiremos? – preguntó con algo de temor.

- Pues escalando! – se cruzó de brazos y sonrió sin dejar de mirarla.

- P..pero cómo lo haremos con todas estas cosas – dijo con expresión preocupada señalando las mochilas y las pesadas bolsas que llevaban en las manos.

- Si rodeamos el monte para llegar a la cima nos tomará com días, en cambio si lo hacemos por aquí nos tomará como mucho una hora – veía que el rostro de su novia no cambiaba de expresión - No me digas Akane Tendo tiene miedo – dijo con tono burlesco.

- No es eso! – dijo mientras se sentaba en el suelo y apoyaba su espalda en uno de los árboles.

- Entonces qué?-

- Recuerda que tuve un mal presentimiento antes de salir de casa…- la chica miró hacia el suelo.

- Bahh y sigues con eso?

- …- no hubo respuesta. El joven dejó su mochila a un lado, se puso de cuclillas frente a ella.

- Acaso este no es un viaje de entrenamiento? – lanzó una carcajada – pues qué esperamos?!-

- Que gracioso eres – la chica se cruzó de brazos y corrió la mirada hacia un lado. Él acercó una de sus manos a la mejilla de la joven y la acarició tiernamente.

- No… enserio… déjamelo todo a mi, jamás permitiría que algo malo te pasara, jamás – dijo sonriéndole - yo llevaré todo esto, tu sólo preocúpate de tu mochila y de escalar-

- Estás seguro? Sino yo puedo ayudar de verdad, no hay problema…- dijo con una sonrisa algo nerviosa – creo que exageré un poco

- No es necesario… sabes que como hombre tengo más fuerza por lo que puedo llevar cosas más pesadas y resistir más – se puso de pie – sólo quiero alivianarte la carga – sonrió.

- Ranma… -

- Déjamelo todo a mi – le dijo mientras le ofrecía su mano para que la chica se pusiera de pie. La chica recibió la mano y cuando ya estuvo de pie se sonrojó al verse tan cerca de él.

- No pensé…- dijo llevándose una mano a su rostro.

- Que cosa? – preguntó expectante.

- No pensé que podrías llegar a ser así de amable…- el joven se sorprendió de aquel comentario y se sintió algo ofendido.

- ¿Queeé? Pues claro que soy amable – dijo con tono seguro – no ves lo amable y paciente que he sido contigo durante todo este tiempo?

- Qué?- dijo incrédula a lo que oía.

- Para tratar con chicas tan feas y torpes hay que tener demasiada paciencia -

- Y acaso quieres que te lo agradezca?

- Podrías hacerlo – dijo cerrando los ojos y cruzando los brazos.

- Egocéntrico, ya empezaste con tus tonterías! Jamás te lo agradeceré, ni siquiera lo sueñes! Yo también he tenido mucha paciencia contigo, sabes? sobre todo hace un par de día atrás, que te crees que soy? – dijo alzando la voz y enfadada, mientras él la observaba con una sonrisa en el rostro cosa que a ella le irritaba, se sentía totalmente menospreciada, qué se creía?, por qué empezaron a discutir?Ella sólo le había hecho cumplido, por qué él lo había tomado tan mal? La chica empuñó sus manos por la frustración y prosiguió - Acaso ya olvidaste lo que sucedió hace unos días atrás? Eso no es tener paciencia? acaso quieres que te lo recuer… - El joven la tomó bruscamente de un brazo para acercarla a su cuerpo y le tapó la boca con un apasionado beso. La chica demoró unos segundos en responderle dado a la impresión de sentir sus labios hacer contacto con los suyos tan repentinamente arrebatándole todos los sentidos, cayó ante sus encantos y se relajó completamente, ubicó sus manos en la trabajada espalda del joven, quien la abrazaba con gran fuerza y no dejaba de besarla. Se quedaron un momento así hasta que, con dolor, el chico se separó dándole un par de besos más cortos.

- No quiero que peleemos – acarició tu rostro – vinimos a aquí a disfrutar unos días juntos, no? – le dijo mirándola dulcemente.

- S…si… tienes razón – la sonrojada chica lo abrazó amorosamente apoyando su cabeza en el pecho del joven y éste le respondía feliz el abrazo – sólo te pido que me dejes de molestar… sabes que me irrito fácilmente…-

- Me gusta tu rostro cuando te enojas, pero prometo no hacerte enfadar – tomó su rostro con ambas manos y depositó un último y tierno beso – descansaste ya? – ya chica asintió con su cabeza – pues empecemos a escalar para aprovechar al máximo el día

Luego de esto ambos chicos caminaron tomados de la mano hasta las faldas de aquella estructura formada por tierra y rocas. Miraron hacia arriba y si… aquel lugar estaba bastante alto – No recordaba que estuviese tan alto – pensó el chico tragando saliva, pero no articuló ni un gesto para no alarmar a su novia, así que en un segundo se armó de valor y fue el primero en empezar a subir para darle el ejemplo a su amada y así le fuera más fácil – sólo debes apoyarte y pisar por todas las partes que yo voy pisando, será la única forma de evitar cualquier accidente – le decía, mientras que la chica obedecía, lo menos que quería era que algo malo sucediera, lamentablemente no podía sacar de su cabeza el recuerdo de la sensación que tuvo al salir de la casa aquella mañana.

Llevaban poco más de medio camino hacia la cima, las fuerzas de ambos se iban debilitando debido al extenuante recorrido, la verdad que para llegar ahí había que hacer un esfuerzo casi sobrehumano. El joven se detuvo un instante en un lugar semiplano donde pudo sentarse un momento, a los segundos las chica lo alcanzó y lo imitó. Ambos estaban jadeando, ya estaban muy agotados.

- Estás bien? -

- Si… pero no tengo fuerza ni para hablar – dijo jadeando - descansemos un rato, si?-

Se quedaron ahí durante unos veinte minutos, callados y mirando hacia abajo el paisaje y el agua que avanzaba rápidamente hacia abajo, al estar ahí, cerca del agua, al fin podían sentir una fresca brisa que acariciaba sus rostros dándoles una leve sensación de alivio.

- Ya vamos – dijo el chico con una sonrisa cansada –será el último esfuerzo - la chica asintió.

Tras lo dicho, con mucho cuidado ambos siguieron escalando el arduo recorrido que les quedaba esquivando todo tipo de maleza y ramas que se encontraban en el trayecto. Sólo faltaban unos quince minutos de esfuerzo para al fin llegar a la cima. Al cabo de un buen rato avanzando, al fin se veía la cima, él, al mirar todo el tiempo hacia arriba ahora tenia de sensación de que podía apreciar el cielo de más cerca, mientras que ella sólo iba mirando los zapatos de él y sólo se dedicaba a seguir todas las pisadas que él marcaba como seguras, pero de un momento a otro, por el gran esfuerzo, el calor y el agotamiento ella empezó a sentirse mal. Se quedó inmóvil un segundo para tratar de recuperarse. El chico miró hacia abajo y la vio ahí quieta.

-Akane, estás bien? – preguntó preocupado por la situación ya que dada a la situación que se encontraban era muy porco lo que él podría hacer.

- …- no hubo respuesta, sólo sintió una respiración agitada por parte de su novia, al no escuchar respuesta se desesperó.

- Akane, dime algo! – exclamó al borde del colapso, lo más que temía es que la chica se desmayara y cayese sin remedio.

- Estoy bien – dijo finalmente, pero a duras penas – sólo trataba de estabilizarme, pero todo está bien no te preocupes – le sonrió cansada. La chica trató de avanzar un poco más pero en ese momento resbaló y cayó un par de metros, seguía tratando de agarrarse firmemente por lo que ayudaba a que su caída fuera más lenta. El chico sintió que su corazón se le salía por la boca y en un movimiento causado por la adrenalina dio un salto hacia donde se encontraba ella, se agarró de una rama con toda la fuerza que pudo y le agarró el brazo con la mano que le quedaba libre.

- Akane, resiste por favor, ya falta poco para llegar! – dijo con fuerza para tratar de animarla.

- Me siento mal, no puedo evitarlo – dijo con un hilo de voz.

- Akane, tendrás que tirar tu mochila! No resistiré tanto peso! –

- Qué! Son todas mis cosas! Que voy hacer sin ellas?! – su voz volvió con solo pensar en dejar sus preciadas cosas, se negaba rotundamente a deshacerse de su equipaje.

- Después nos arreglamos, no seas necia, nuestras vidas son más importantes – la chica reaccionó y con dolor tiró su mochila hacia abajo. - Mucho mejor! – Dijo con alivio – Ahora si, el último esfuerzo – dijo mientras la ubicaba más cerca de él - Akane escucha con atención, necesito que te agarres de mí lo más fuerte que puedas, yo subiré lo más rápido posible.

Y Luego de eso el joven subió ágilmente y después de un par de saltos, finalmente llegaron a la cima. La chica se soltó y se puso de rodillas con las manos contra el suelo tratando de respirar profundamente, cerró los ojos para relajarse. El chico dejó todo el equipaje y las bolsas a un lado y se acercó apresuradamente hacia ella.

- Estás bien? –

- Estoy agotada ya no doy más – decía quejumbrosa.

- Perdóname… solo quería llegar aquí lo antes posible.. nunca debí exponer nuestras vidas tan estúpidamente… de verdad no recordaba que estuviese así de alto – dijo mientras se lamentaba.

- No te preocupes… ya estamos aquí… solo descansemos un momento – ambos se levantaron y avanzaron hasta un árbol para descansar apoyados en él. – Me das agua? – El chico le extendió rápidamente la botella que contenía el dichoso líquido. La chica bebió con ganas, al parecer el contenido de aquella botella le devolvió parte de su energía. Luego de eso, ella devolvió la botella y se inclinó hacia el muchacho. Le acarició el cabello y le sonrió dulcemente dándole a conocer que se sentía mucho mejor y luego se recostó y apoyó su cabeza en las piernas del muchacho y se quedó dormida. Él sonrió aliviado.


Hola :P tuve que borrar el cap una vez porque me apareció un error... y eso... perdón pero es lo unico que puedo ofrecer jaja xD! dije que iba a ser mejor, pero no lo logré, pero esto me sirve pata la continuación! les adelanto que ya se viene el gran final! espero poder terminarla pronto :P creo que con suerte serán dos capitulos más y adiós forever creo que no seguiré escribiendo luego de eso u_U

espero que tengan un lindo fin de semana, y como siempre muchicsimas gracias a todos!

cuidense muchisimo!

Tenubrium Sama