La princesa del cuento
Mi vestido de graduación es color bermellón, sin tirantes. La falda larga hasta los tobillos es de plumas rojas, amarillas y naranjas, de todos los tonos de esos tres colores. Mis zapatos son unos sencillos tacones dorados que resplandecen con el mas minimo movimiento. El color rojo de las plumas me recuerda al cabello de Darius... Me sorprendo pensando en el extraño chico cada tanto. Mi madre me está alisando el pelo mientras yo me coloco mi labial, un sencillo brillo. Al finalizar, mi madre me da un beso en la mejilla, y la limusina que nos recogerá a las chicas de la escuela me recoge. Me quedo dormida unos instantes después.
Sueño con el baile, en el que me encuentro sola, en el centro de la pista, iluminada por un foco, mientras pasan una musica suave. Todos los demás están bailando con su pareja, al ritmo de la musica. Entonces, otro foco se ilumina, al otro lado de la sala, y Darius se acerca, iluminado por la luz. Nos acercamos y empezamos a bailar, y sin darnos cuenta, nos estamos besando, sus labios sintiendose como electricidad, yo volviendome fuego, cada vez más inestable, pero entonces cientos de soldados del Equipo Plasma irrumpen en el baile, robando Pokemones y separandonos a mi y a Darius. Me llevan lejos, a un lugar que no se describir, y entonces Ghechis, ese hombre tan detestable, se me acerca y, con un cuchillo, me hace una cortada en el rostro, mientras Darius, encadenado a una pared, gritaba e imploraba que no me hicieran daño...
Despierto sudando, y porque Alice me despertó, sacudiendome.
-Lucy, ya llegamos, despierta...-me decía.-Te la pasaste murmurando todo el viaje. Decias cosas como "Darius", "Plasma" y "Ghechis".
-E... ¿En serio dije eso?-susurro, apenada.
-Si, pero ya qué. No importa. Vamos.
Nos bajamos de la limusina y caminamos por la alfombra roja hacia el salón del baile. Enorme y fabuloso, decorado con llamas ardientes y rayos azulados. Me sorprendo buscando entre la multitud a Darius, aunque se que no se presentará.
Entonces, desde la tarima, la voz del delegado de la promoción dice que anunciará al rey y a la reina del baile, y luego se entregarán los diplomas y las medallas de los graduandos.
Todos se acercan a la tarima, y entonces, el delegado se acerca a una mesita plateada con un sobre encima. Toma el sobre y lo abre, y lee el nombre escrito en el papel.
-Y la reina del baile es... ¡Lucinda Armonía!
Me quedo en shock. Un foco me ilumina y me acerco a la tarima. Subo y me siento en el trono de la reina. El delegado se me acerca con la bellísima diadema de plata con gemas color fuego, y me la coloca en la cabeza. Todos aplauden y hasta silban. Entonces el delegado se acerca a otra mesa plateada y toma el sobre. Abre el sobre y lee el nombre del rey.
-... Y el rey del baile es...¿Darius Romeau?
¿Perdón? ¿Darius está en mi promoción y yo no me di cuenta en toda mi vida?
El foco ilumina a Darius, en una esquina del salón, con un traje azul electrico. Mira confundido hacia la tarima, y camina hacia ella. Se sienta en el trono del rey y le colocan la corona de plata, con gemas azul electrico. Me quedo mirandolo y él me mira, y nuestros ojos se cruzan. Siento como si mis secretos se revelaran ante él, y desde entonces, no puedo dejar de pensar en él. Sus ojos son grises, profundos y hermosos, con un leve destello plateado. Sus secretos, sin embargo, estan protegidos y no puedo saber que oculta. Entonces, nos entregan los diplomas, también a los demás, y empieza el baile lento. Darius se me acerca y bailamos juntos en la tarima. Entonces, me pregunta algo que me sube la sangre a la cabeza:
-¿Yo te gusto, Lucinda?
-...No te responderé eso-le digo, en voz baja, despues de pensarlo. Luego agrego- Y, Darius, llamame Lucy.
-Jamás podría. No puedo sustituir a un nombre tan bello como Lucinda con un sobrenombre tan común como Lucy.-Susurra, cada vez mas cerca de mi.
Me pongo roja como un tomate. Me toma de la mano y me da un beso en los labios, tímido y silencioso. Sus labios se sienten como electricidad, como en el roce de nuestras manos, como en mi sueño. Siento que me vuelvo fuego, y lo abrazo, prolongando el beso.
De repente, oigo un grito. Y otro, y varios mas. Miramos y vemos a los soldados del Equipo Plasma dirigiendose hacia aca. Me aterrorizo, tomo de la mano a Darius y salgo corriendo con el. Al rato, llegamos a la plaza, donde nos damos cuenta de que los perdimos. Me despido de el y me voy a casa, y me digo a mi misma que hoy me tengo que ir, no importa si es a la ciudad de al lado. Cuando llego, me pongo mi ropa de siempre, preparo la mochila, tomo la pokebola con Eevee y le escribo a mi mamá una nota:
mama: me voy antes, quiero conocer mundo.
cuidate
dejo la nota en la mesa y parto a la ciudad. En la via ya no hay una tormenta de arena, y puedo caminar libremente. Me monto en la bici, que es plegable, y me apresuro a llegar a la otra ciudad, comprando cosas en el camino, saludando a viejos amigos...
