Miedo

-¡Escondete!-Siseo, empujando a Darius al armario.

-¡Lucy!-reclama David, detrás de la puerta.

-¡Voy en un minuto!-grito, y encierro a Darius en el armario.-no digas nada-le advierto.

Abro la puerta y veo a David, mirandome seriamente.

-Lucy, tengo que hablar contigo.-me dice.

-Pues habla.

-No puede expresarse en palabras.

-¿Uh?-murmuro, pero David ya puso sus labios sobre los mios. Lo aparto de mi, y le doy una cachetada en el rostro.

-¡¿Pero cual es tu problema?!-le grito, y le tranco la puerta en la cara.

-Lucy... ¡Vamos, Lu, escuchame!-me dice desde el otro lado de la puerta.

-¡ .TE!- le grito

-Si... Si quieres hablar, estaré en recepción, ¿si?

Oigo unas pisadas alejandose.

Abro la puerta del armario y Darius sale, mirandome. Me besa.

-Que bochornoso, por Mew...-murmuro.

-Ya, ya...-me dice, acariciandome el cabello con las manos. Me pone la bata y el se pone la suya.

-Es decir, ¿cual es su estupido problema?-sigo diciendo.

Entonces, sin previo aviso, me encierro en el baño. Lloro por horas y horas, y cuando termino, me levanto, recojo mis cosas de la habitación y me pongo mi ropa. Darius ya recogio sus cosas y se arregló. Nos despedimos con un beso con lengua en la azotea del hotel y me voy volando en el Staraptor que se renta en el hotel. Al parecer siempre vuelve al hotel, asi que los dueños no tienen problema en prestarlo.

Llego a mi siguiente destino: Pueblo Terracota. No voy allí por un gimnasio, sino para despejar mi mente. Me siento en un banco de la plaza y pienso en todo lo que ha sucedido en el plazo de unos días.

Me dirijo a una farmacia y compro 3 pruebas para embarazo. Me dirijo al baño de un local y hago la primera prueba. Negativo.

Guardo las otras dos en mi mochila y me dirijo a una casa en una colina, de donde proviene una bella musica.

Entro, y veo a una chica y a un chico. Deben de tener 12 años o algo asi. La chica toca un piano de cola negro, y el chico toca la batería. Hay un Minccino correteando por la unica habitación.

-¡Hola! Soy Miranda y él es Nick.-me dice la chica.

-Hola...-dice el chico. Personalidad: cero.

-Oye, ¿cuantas medallas tienes?-me pregunta Miranda, y antes de que yo pueda responder, me entrega una GreatBall, que contiene una Skitty, un Pokemon de otra región.

Ni siquiera puedo agradecerle, pues vuelven a tocar y el escandalo es tal que no me oyen. Me marcho frustrada.

Uff. ¡Pero qué niñitos!

Decido quedarme en ese pueblo por un tiempo. Me dirijo a un hotel.

En el hotel, preparo una cena inmensa. Siento como si no he comido desde hace años. Después de devorar 3 platos, me tiro en la cama y me quedo dormida. Mala idea.

Ahora estoy en un campo bellísimo, lleno de flores de mil colores, con aromas embriagadores. En el centro hay un estanque lleno de pececillos de colores, hacia el norte hay un bosque verde y lleno de vida, hacia el sur, el mar, y hacia el este, había una montaña nevada, con una especie de castillo a lo lejos. Miro maravillada a mi alrededor, y siento una debil presión en mi cabeza. Me percato de que no estoy sola. Darius está atras mio, acariciandome el cabello.

-Hola, amor.-susurra.

-Hola...-susurro, y le beso en los labios, sintiendo el perfecto chispazo de su tacto. Entonces, la chispa empieza a disminuir, hasta que desaparece. Me separo, preguntandome qué le sucede a Darius, y lo veo, inerte, desangrandose, muerto, entre mis brazos, mientras Ghechis, con una especie de pistola con silenciador, le apuntaba.

-¡Nooooo...-Grito, pero mi voz se apaga lentamente, al Ghechis dispararme al corazón...

Despierto sudando, muerta de miedo. Lo primero que hago es tomar el telefono y llamar a Darius, quien me dió su numero dias antes, en el baile, para asegurarme de que está bien. Después de decirme que estaba bien, como 10 veces, me dice que no me preocupara, que no le pasaría nada, y cuelga. Me meto en el baño y me lavo la cara. Entonces, mirandome en el espejo, veo en mis ojos lagrimas, que empiezan a correr por mis mejillas, y entiendo cual es mi temor.

Le tengo miedo a Ghechis.