Hola, chicos! Bueno, este cap en específico será narrado por Lucy en el principio y por Darius en el final. Estarán marcados así: LucyPOV y DariusPOV. Aunque eso era lógico, no?

When I saw him passing by,

Right in front of my eye,

I couldn't let this love just slip away

So I took him by the hand

And said 'hey there, my friend,

Would you like to take a walk around with me?'

Secretos invernales

LucyPOV

Pasaron así dos semanas. El invierno seguía. Conseguí dos medallas más. Capturé una Deerling, aparentemente variocolor según me dijo Mikan, pues su detalle en la cabeza es rosa en vez de amarillo, mientras veía la marejada en la playa helada de Teselia desde un acantilado; Gothita evolucionó a Gothorita; Night aprendió varios movimientos; Pidove y Litwick discutieron con el Zoroark de Darius tres veces; e Eevee evolucionó a Glaceon en una hermosa caverna helada en el Monte Tuerca.

Pero mis sentimientos no cambian.

Aria y Katia nos enseñan a Darius y a mi a controlar nuestras fases de poder. Hay seis fases de poder. Mientras más alto subas, más tiempo quedarás inconsiente. Si llegas a la sexta... Mueres. Por eso tienen que enseñarnos a controlar los poderes.

Resulta que mi madre volvió a casa después de unos días. Nos dijo que fueramos para allá en víspera de Navidad, para estar con ella en esa fecha especial. Iremos con Mikan, Alice, Sakura, y si quiere también irá Becka.

Detrás del hotel donde nos estamos quedando, hay un bosquecillo, bastante bello con toda la nieve. De vez en cuando, voy allí a despejar mi mente o a entrenar a mis Pokemon.

Una vez, estando en el bosquecillo, frente a un laguito que, a pesar de ser invierno, no estaba congelado, vino David, ese estúpido, a mi encuentro. Al parecer no ha notado el delicado anillo coronando mi dedo. No traigo a mis Pokemon, pues están con Darius.

-Lucy, tengo que decirte algo.-dice, acercandose a mi.

-No tenemos nada de qué hablar.-susurro, apartandolo.

-Lucy. Escuchame por un minuto.-dice, acercandose de nuevo.

-Ugh. Tienes un minuto.-mascullo, apartandome de él.

-Lucy, yo... Te amo, ¿Vale? Y yo quiero que seamos novios. ¿Te gustaría ser mi novia? -susurra, acercandose. Me agarra de los brazos firmemente, y noto que va a intentar besarme.

-¡Por supuesto que no! -grito, zarandeandome e intentando zafarme sin éxito.

-¿Por qué no?-murmura, su rostro cambiado.

-Porque no me gustas, y...-empiezo, pero me callo al verlo furioso. Me empuja contra un árbol, y me besa, un asqueroso beso de lengua, sin dejarme escapar.

-¿Y ahora?-susurra, intentando ser seductor.

-¡Menos!-grito.

-¡Es por ese raro de Darius, ¿verdad?!-grita.

Entonces levanta la mano, cerrada en un puño.

-Yo te voy a enseñar...-susurra, y cierro los ojos justo antes de que me golpee. Caigo al suelo por el golpe, clavandome algo en el brazo. De repente se oyen un batir de alas y los gritos de sorpresa de David. Abro los ojos y veo a mi Pidove montado encima de David.

-No deberías tratar así a una chica, menos si tiene novio.-susurra Darius, saliendo de detrás de un árbol, junto a Glaceon, Gothorita, Litwick, Deerling, Night y, por supuesto, Zoroark.

Entonces David me levanta bruscamente y, demente, saca una navaja de acero, colocandomela en el cuello.

DariusPOV

-Sueltala, David.-grité en aquella instancia. Aquel psicópata al parecer no había notado el anillo en su dedo.

El demente no la soltó. Mi Zoroark y los Pokemon de Lucinda se pusieron a gruñir.

-¡Zor zorua! ¡Darius! ¡A él yo lo he visto en la Fragata Plasma! -dijo Zorua.

-¿En serio?-pregunté.

-¡Zoru Zor zora zorua! ¡Si, junto al Trío Sombrío!

-Debe de ser él de quién hablaba Ghechis. El aprendiz del Trío Sombrío. ¿Qué está haciendo aquí?- murmuré.

-Eso quisiera saber yo también.-dijo Ghechis, apareciendo desde detrás de unos árboles. Instantes después, junto a él aparecieron los tres miembros del Trío Sombrío.

Automáticamente, David soltó a Lucinda, haciendo que cayera bruscamente al suelo. Se teletransportó desde allí hasta justo al frente de Ghechis.

-¿No deberías estar en la Fragata, haciendo tus deberes?-le preguntó, frío, Ghechis.

-Tenía cosas que hacer.-susurró David.

-Darius...-susurró Lucinda, levantándose y corriendo hacia mi. La abracé, y noté que su brazo estaba sangrando. Bueno, solo unas gotitas sobresalían por una herida.

-Lucinda, tu brazo sangra.-murmuré.

-Oh... Bueno, nada que una bandita no pueda arreglar.-dijo, buscó en su mochila una bandita amarilla decorada con Pichus, y se la colocó en la herida.

-¡Darius!-gritó Ghechis, haciendo que ambos nos volvieramos.

-¿Qué es lo que quieres?-grité yo, colocandome enfrente de Lucinda para defenderla.

-Relájate un rato, ¿quieres? Nada más venía a advertirle a Lucinda acerca de algo, pero ya no importa. Se enterará tarde o temprano.-dijo, con una mueca severa en el rostro. Luego, dirigiendose a David, agregó- En cuanto a ti, David... Ya sabes tu castigo.

-Únicamente quería que ella supiera lo que siento...-susurró David.

-David, estoy comprometida, ¿sabes?-dijo, cortante, Lucinda.

David se puso pálido, y luego ruborizado. Se teletransportó hacia Lucinda, y le tomó de la mano, viendo el bello anillo en su dedo anular.

-Yo no sabía, Lucy...-susurró.

-Vamos, David.-dijo Ghechis. David, de mala gana, se teletransportó hasta Ghecis, y los cinco personajes se marcharon.

-Vamonos a casa, Darius.-murmuró Lucinda.

Nos marchamos del bosquecillo, y cuando ibamos llegando del hotel me di cuenta de que por donde pasaba Lucinda, la nieve aparecía derretida. También me percaté de que por donde yo pasaba, la nieve aparecía soltando pequeños chispazos.

Le tomé de la mano, sintiendo que mi mano recibía millones de chispazos, y que su tacto quemaba dulcemente, y nos marchamos a Ciudad Negra.