Cuando por fin llegué a mi casa, encontré una nota de mi madre que estaba cubierta de polvo y tierra. La casa estaba algo abandonada.

'Queridos hijos:

Como verán, la casa está deshabitada. Me puse en pareja con un amigo de su padre y me ofreció irnos a México. No se por cuánto tiempo nos vamos a quedar. Espero que se comporten bien y cuiden la casa. En el armario les dejé dinero y si necesitan aún más, pueden ir al Banco.

Besos,

Mamá.'

-México –dije en voz baja. Ahora sí que me sentía sola. SOLA. Ni siquiera a mi madre tengo. Después de todo, siempre me acostumbré a que me dejaran ¿No? No debe ser tan difícil acostumbrase otra vez. Busquemos la parte positiva, tengo una casa sola para mí. Suspiro y dejo los bolsos en la mesa que estaba sucia. Voy hacia mi habitación y todo estaba tal cual. Paso el dedo sobre mi escritorio y sí. Estaba llena de tierra. Voy hacia la ventana y corro las cortinas. Abro la ventana y dejo que se airee un poco, mientras miro quién camina por la calle. Veo a dos chicas en una moto y justo se detienen enfrente de mi casa. Una se quita el casco y se sacude el cabello rojo y le entrega el casco a la otra chica rubia. Sí, una pelirroja y otra rubia. Miro mejor y era Emily. Por lo tanto, la rubia debería ser Naomi. Naomi toma el casco y le da un beso a Emily y se va. Emily estaba… distinta. A lo mejor el cabello que era un poco más oscuro la hacía ver diferente. No lo sé. En un momento Emily levanta la vista y me mira. Frunce el ceño y después sonríe.

-¿Effy? –ella levanta la voz y cruza la calle. No se por qué pero enseguida bajé para verla. Me pone muy contenta ver uno de mis viejos amigos.

-¡Effy! –Emily se acerca y me abraza fuertemente. No se por qué, yo también lo hice. ¿Desde cuándo soy tan aficionada con la gente? Emily me da un beso algo torpe en la mejilla y vuelve a colocar su cabeza al costado apoyándola en mi hombro.

-No puedo creer que hayas vuelto! Ninguna señal de vida vos eh… -ella me dice luego de alejarnos un poco. Lo único que puedo hacer es sonreír.

-Wow, estás más alta… estás hermosa… -Emily me dice mientras se da el lujo de mirar todo mi cuerpo, realmente me intimidó un poco.

-Veo que cambiaste tu color… -le digo y tomo un mechón de su cabello.

-Sí me cansé de ese rojo… ¿Te gusta? –ella me sonríe y asiento con la cabeza. Siempre fui de pocas palabras. La invité a pasar aunque después me di cuenta que no tenía que haberlo hecho porque estaba todo sucio.

-Ermmm… ¿Dónde está…

-Se fue a México con un tipo… -le respondo antes de que complete su pregunta.

-Ohh… -ella sólo dice y camina por la casa mirando todo.

-¿Necesitas que te ayude? –ella se ofrece y niego con la cabeza.

-Sabes… no me molestaría para nada hacerlo… Nai tiene que ir a trabajar y yo estoy libre… podemos acomodar y limpiar un poco y después me cuentas qué has hecho durante las vacaciones –otra vez sonríe y solamente miro su sonrisa.

-¿Y? Dale… déjame ayudarte… -Emily se acerca y toma mi mano. Agacho la mirada para ver nuestras manos. Nadie se ofreció a ayudarme como ella. Vuelvo a mirarla a los ojos y lentamente sonreí. Su sonrisa se amplió aún más y otra vez me besó la mejilla agregando unas palabras.

-Me alegra que hayas vuelto… -ella me susurró y creo que esas palabras se grabaron automáticamente en mi mente. Inmediatamente Emily fue a buscar las escobas, trapos, todos los artículos de limpieza para comenzar a renovar esta casa. Yo seguí quieta en el mismo lugar, mirándola.

-¿Y? ¿Piensas ayudarme o me vas a mirar todo el día? –Emily levanta una ceja y me pregunta. Pestañeo y me acerco a agarrar una escoba y comienzo a barrer. Es extraño tener a Emily como compañía, pero a la vez se siente bien. Nunca tuve una oportunidad de estar así de cerca de ella, sólo recuerdo de haberme metido un poco en la relación que era media complicada con Naomi. Nada más. Pero a la vez se siente bien. Me siento… como en casa.


-¿En dónde estuviste todos estos meses? –Emily me pregunta mientras agarra la taza de café y coloca sus piernas sobre el sofá.

-En Francia con Tony… -respondo mientras tomo un sorbo de mi propio café y veo que sus ojos se entrecierran y me miran fijamente.

-Sabes… eso es ser muy mala… podrías haberme llevado ¿No? –ella dice y luego suelta una risita que me causó ternura.

-Ajá… ¿Te ibas a ir conmigo e ibas a dejar a Naomi aquí sola? –le hago razonar y ella se queda pensando.

-Tienes razón… -ella razona y vuelve a tomar de su café. Ja, cómo si yo no supiera que ella no va a dejar a Naomi por nada en el mundo. Menos por mí. Soy Effy. Nada especial… sólo… Effy.

-Cuéntame un poco sobre lo que has hecho en Francia… -ella insiste en saber más sobre mis aventuras.

-Pude conseguir un pequeño contrato sobre modelaje y me fue muy bien… después recorrí toda Francia con Tony y… mucho alcohol y drogas…

-Y sexo… -Emily agrega y asiento con la cabeza.

-También robé muchas prendas de ropa y me las traje… -digo entre risas y Emily se ríe.

-No cambiaste nada… -ella me sonríe y luego palmea el sofá, a su lado, invitándome a sentarme al lado de ella. No dudé ni un segundo, acepté la oferta y me senté a su lado pero antes busqué mis cigarrillos y le ofrecí. Hablamos toda la tarde y nos reímos de las cosas que hicimos. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto. Justo cuando le había contado una de mis anécdotas de ser modelo y ambas nos estábamos riendo muy intensamente, una persona nos interrumpe.

-Effy –escucho mi nombre y giro dejando de mirar a la pelirroja tentada acerca de lo que estábamos hablando antes.

-Naomi –la reconozco, a pesar de que tenga el cabello más largo y ondulado de lo que era antes. No es muy difícil de reconocer su cara de celos y de seriedad.

-Hey.. Nai… estábamos hablando de las cosas que hizo Effy y de las fiestas que armamos aquí y que se perdió… -Emily se levantó y la besó. Eso hizo que los celos de Naomi que la habían invadido se fueran inmediatamente. Naomi rodeó con su brazo derecho su cintura y se acercaron lentamente hacia a mí.

-Me alegro que hayas vuelto Stonem… bastante tiempo sin verte… creí que no ibas a volver más… -Naomi me saluda y se sienta con Emily en su falda. En ese momento sentí un poco de envidia al ver lo afortunada que era Naomi de tener a una persona como Emily.

-Aquí estoy sin embargo… -digo y las tres sonreímos.


-Esta noche armemos una fiesta para la bienvenida de Effy… -escucho a Emily decir mientras yo estaba en la cocina preparando más café. Hacía frío.

-Pero Emily…

-Vamos… no seas amarga… Effy acaba de volver… -Emily pide y escucho a Naomi suspirar.

-¿Sólo una pequeña fiesta? –Emily vuelve a insistir.

-Está bien… -Naomi responde y cuando voy a reencontrarme con ellas las veo besándose sonrientemente.

-Eff… esta noche te esperamos en casa… una pequeña fiesta para tu bienvenida con todos los viejos amigos… -Emily me dice sonriente. Dios, ¿Podría ser esta chica más dulce? Yo solamente asiento y devuelvo la sonrisa.

-Bueno… yo me voy yendo, tendríamos que ir preparando las cosas e ir avisando a los demás ¿No te parece? –Naomi le dice a Emily y luego le susurra algo en el oído que ya me estoy imaginando qué es, al ver a Emily sonreír y morderse el labio.

-Sí… yo te acompaño y te ayudo de paso… -Emily dice y levanto mi ceja que siempre es muy expresiva.

-Oh… no me mires así Stonem… -Emily me dice sonriendo y un poco ruborizada.

-No he dicho nada… -respondo.

-Tus ojos me dicen todo… -ella contesta y me da un beso de despedida y se va con Naomi.

Después de todo, volver a Bristol no fue tan malo como creí que iba a ser. Ya lo veremos esta noche.


Y bien? ¿Qué les parece esta historia? Estoy tratando de hacerla lo mejor posible, meterme un poco en Effy ajaja y si Dios quiere... puede ser muy interesante..

Review? =)