Gracias a Naomily4ever (Gracias por sieeeeempre dejar review.. sos un sol :) ), Palta7 (Espero que ye haya ido genial en los examenes ;) y me alegra que ahora te hayas enganchado con esta historia jajaj debo admitir que al principio no era muy interesante.. por eso creo que me esforcé más, un beso!) , isawalls (hacía mucho que no te veía por aquí jajaj me alegro que te hayas sentido identificada, yo también soy a veces así y creo que por eso es muy entendible la forma de ser de Effy, un beso!) , Guest (Emfy) (sabes de que me daba impresión de que eras tú? pero al ver 'guest' no entendia nada jajajja pero bueno ahora sé que eres tú ;) un beso!) , holip (es demasiado obvio que no te interese mucho esta historia si es que no te gusta vera Effy y Emily juntas jajaj pero por suerte tengo las demas que son puro Naomily ;)) por sus comentarios... y todos los que leen! =)
NAOMI POV:
Creo que solamente dormí una hora. Después de llorar durante tantas horas y acurrucarme en la cama rodeándome con mis propios brazos, mis ojos se cerraron. Siempre creí que era una persona muy fuerte, que no necesitaba de los demás, que nunca iba a depender de alguien para vivir.
Me equivoqué.
Desde el día en que la conocí, mi cuerpo se dio cuenta que era la persona con la quien quiero pasar el resto de mi vida, pero mi mente estaba negada. Al ver la triste vida que pasó mi madre por culpa de mi padre, prometí y me obligué a mí misma a estar sola, a no dejar que nadie pueda lastimarme.
A pesar que por meses la rechazaba y alejaba, siempre estuvo ahí y volvía a intentar. Creo que tal vez por eso me alejaba aún más. Emily me amaba por lo que realmente yo era, aunque siempre fui sarcástica y odiosa con ella. Aunque me fastidiaba que siguiera intentando, en mi interior sonreía al verla nuevamente. Fue la única persona en toda mi vida que dejé que se acercara hacia a mí. La dulzura de sus ojos al mirarme hizo que fuera cediendo cada vez un poco más y dejarla entrar en mi corazón. Pero me aterrorizaba saber que le estaba dando demasiado poder sobre mí. Emily podía hacer cualquier cosa conmigo si ella quisiera, y yo iba a dejarla. Al ver que cada día era más vulnerable ante ella y que no tenía control sobre mi mente ni corazón ni mi cuerpo cada vez que la tenía cerca, me sentía atrapada y necesitaba alejarme. Hacer algo para poder volver a tomar el control. Por eso la lastimé millones de veces y aun así ella me perdonó y me dio nuevas oportunidades.
Hasta ahora.
Todavía puedo ver el rostro de Sophia cuando tuvimos relaciones. Su cuerpo estrellado contra el suelo.
Su rostro congelado, riéndose creyendo que todo esto es una broma y que no pasó realmente. Me miraba desesperadamente para que yo dijera que no era verdad, pero al mirarme a los ojos se da cuenta que pasó y millones de lágrimas comienzan a caer por sus mejillas. Siento partir mi corazón al ver la tristeza, decepción y bronca que llenan sus ojos. Siento cómo se incrementa el miedo que sentía por dentro, pero esta vez miedo de perderla para siempre.
-No te creo –había dicho tratando de parar las lágrimas que seguían fluyendo. En ese momento estallé yo también en lágrimas.
-Ems… -traté de acercarme pero enseguida ella levantó su mano indicándome que no me acercara.
-Tú.. tú me amabas… ¿Por qué- por qué…? –comenzaba a hablar tratando de unir toda la información en tu cabeza. Tratando de comprender por qué la había engañado y si yo la amaba –No te creo –volvió a decir. Odiaba verla tan frágil y tratando de evadir la verdad, tratando de no imaginarme la peor persona del mundo.
-Yo te –
-¡No! –Emily gritó interrumpiendo lo que le iba a decir. Había dicho que la 'amaba' y yo quería corregirla diciéndole que la seguía amando, pero sería bastante hipócrita decirle eso sabiendo que la había engañado –Solo… no lo digas -su voz era tan frágil y baja que lo único que quería era acercarme y abrazarla, pero antes de que yo hiciera unos pasos susurró que se iba. Quise detenerla pero en segundos ya no estaba más en casa. Nuestra casa.
Ya pasaron 8 horas desde que se había ido. Llamé 50 veces a su celular, dejando mensajes de voz rogándole que volviera. Llamé a su casa una sola vez preparada para escuchar millones de insultos merecidos, pero Rob atendió la llamada con su voz tranquila y diciéndome que no me preocupara que seguramente Emily debía estar en la casa de alguna amiga. Effy fue la única persona que vino a mi mente. No sabía cómo sentirme, si aliviada de que Emily estuviera con alguien conocido y 'a salvo' o preocupada porque estuviera con Effy y saber que podría perderla para siempre.
EMILY POV
Me desperté rodeada en los brazos de Effy y mi cabeza escondida en su cuello. Me costó unos segundos poder procesar todo lo que había pasado antes y caer en que no era una pesadilla, sino la triste realidad. Naomi me había engañado y yo había terminado en la casa de Effy buscando desesperadamente algún tipo de consuelo. Durante todo el tiempo que Effy trató de seducirme, yo hice de todo para no engañar a Naomi. ¿Y ella? Ella directamente lo hizo y lo ocultó, lo negó cuantas veces se lo pregunté y siguió mintiéndome cada vez que me decía que me amaba. He soportado muchas cosas de Naomi, pero nose cómo perdonarle esto. Realmente no lo sé.
Trato de desenvolverme de Effy y miro hacia el techo por unos minutos tratando de pensar qué debería hacer ahora.
-Algún día vas a tener que volver –escucho la voz de Effy mientras se estira en la cama.
-No sé cómo voy a poder mirarla… no quiero entrar a esa casa –le respondo honestamente. No quiero entrar a ese lugar sabiendo que allí fue donde se acostaron mientras yo no estaba. Sabiendo que en la misma habitación, en la misma cama en donde hacíamos el amor, ella se había acostado con otra persona.
-Tú no eres cobarde Ems… - sé que Effy quiso decirme que no soy igual a Naomi. No lo soy. Odio sentir que nuevamente las lágrimas quieren salir, por eso vuelvo a acurrucarme a Effy quien me abraza cálidamente y acaricia mi cabello tranquilizándome. Nunca pensé que Effy podía ayudarme tanto.
Después de estar otros minutos más en la cama con Effy, decidí ir hacia la casa de Naomi. Tarde o temprano tenía que ir. Effy simplemente asintió con la cabeza y me dio una media sonrisa. Le prometí que después la iba a llamar y obviamente le agradecí por lo de anoche.
Suspirando comencé a alejarme de la casa de Elizabeth y cada paso que hacía sentía doler mi corazón. Pensaba qué iba a decirle o cómo iba a mirarla a Naomi. No me sentía segura de lo que era capaz de hacer. En ese preciso momento sentía mucha rabia y era capaz de darle una bofetada ni bien la veía. Mientras pensaba cómo iba a ser volver a entrar a esa casa, siento que alguien me toma de la mano. Effy. La morena me miraba con esos ojos azules oscuros fijamente y con una sonrisa. Parpadeé varias veces porque no entendía por qué ella me tomaba de la mano, hasta que ella comenzó a caminar hacia la misma dirección que yo iba. Effy me iba a acompañar. Ella sabía exactamente como yo estaba y no quería dejarme sola. La verdad es que me ayudó mucho a relajarme.
-Quiero… llegar sola –le digo una vez que estábamos a un par de casas antes de la de Naomi. Ella simplemente asintió y me dio un beso muy suave en la mejilla. Lo tomé como un 'deseo de suerte'. La miré por un instante y luego giré para volver a caminar. Una vez que me encontraba en el frente de la casa, suspiré varias veces y junté todas mis fuerzas para volver a entrar. Antes tomé un papel que decía 'Haré cualquier cosa' y había unos dibujos en él. Miré hacia la ventana que había arriba y allí estaba Naomi con su maquillaje corrido. Casi me dio pena verla en ese estado pero inmediatamente recordé lo que había pasado. Por más que odie verla llorar, más odio su infidelidad.
-Ems… -escuché su voz media ahogada que me llamaba mientras yo me dirigía hacia el baño al ver que enseguida comenzaba a perseguirme. No quería verla ahora.
-Lo siento Emily… lo siento muchísimo… yo –Naomi comenzaba a hablar apoyada en la puerta del baño. Antes de que terminara lo que sea que iba a decir abrí la puerta y caminé empujándola para salir de allí. No quería escucharla. No soportaba su voz, ni sus típicas frases de 'lo siento'. Esas palabras no eran suficientes. Ya estaba harta de escucharlas todo el tiempo. Estaba harta de que viva con miedo y que no confíe en mí. Estoy harta de seguir esperando a que me ame como siempre esperé que lo hiciera.
Siento que me toma del brazo para que me girara pero enseguida me suelto.
-Ems… por favor… tenemos que hablar-
-Sólo vine porque aquí tengo mis cosas y no puedo estar en otro lugar –le digo aun sin mirándola a los ojos. No creo que se merezca que la mire. Si la miro, no creo tener la capacidad de aguantar y no pegarle. A pesar de todo, a pesar de que se lo merecería, no quiero hacerlo. Cuando iba a dirigirme hacia nuestra habitación, me detuve.
-Al final… tanto mi madre como mi hermana tuvieron razón –digo sabiendo que ella estaba detrás de mí mirándome –tarde o temprano ibas a romper mi corazón –digo casi susurrando tratando de no romper en llanto.
-Emily…
-Voy a dormir en el sofá… no quiero entrar al dormitorio –la interrumpo sin desviar mi mirada de la habitación –deberías sacar toda mi ropa de ahí y llevarla abajo –le ordeno. Ni siquiera se lo pido y veo que de reojo ella asiente con la cabeza mientras llora. ¿Cómo se atreve a llorar? No merece eso, no puedo hacerlo. ¿Ahora se arrepiente de haberme engañado? Si realmente me amaba no se hubiera acostado con ella. Si lo hizo fue porque realmente lo deseaba. ¿De qué se arrepiente entonces? Siento mi furia crecer por dentro y antes de tirar algo, decido ir hacia la cocina a hacerme un té.
Estaba en el sofá sosteniendo las antiparras con mis manos. No podía contener las lágrimas al recordar aquél día en que Naomi me las había regalado. Recuerdo su rostro al decirme lo mucho que me amaba y lo feliz que me había sentido al escucharla decir eso y por creer que al fin ella me había dejado entrar en su vida y no estaba más asustada. Que ilusa fui. Hay veces que tengo ganas de reírme de lo inocente que soy.
Una vez más siento a Naomi caminar para acercarse hacia a mí.
-No significó nada –escuché que ella otra vez intentaba convencerme de que no significó nada para ella, pero para mí significó todo.
-Estoy segura que se reían de mí ¿No? –comienzo a hablar para que ella se detuviera allí y no se acercara más.
-Dime una cosa Naomi… ¿Te viste obligada a follártela para poder comprar las drogas y así regalarme esto? –le pregunto de una forma indirecta para saber si ella lo hizo porque realmente lo quería o no. Aunque sé muy bien que fue así, por dentro tenía esperanzas de que eso podía ser una excusa. Al ver que ninguna respuesta venía de Naomi comencé a reírme y a sacudir mi cabeza mientras más lágrimas caían. Me levanté inmediatamente y arrojé las antiparras contra la pared. Tenía tanta furia en mi interior que lo mínimo que podía hacer era destruir ese 'regalo'.
-Te odio –digo entre sollozos y nuevamente vuelvo a sentarme en el sofá cubriéndome el rostro con mis manos. Podía escuchar a Naomi llorar más desesperadamente y caminando lentamente hacia a mí –Te odio por todo lo que nos hiciste… arruinaste todo… ¿Tan poco me amabas? –continúo llorando.
-No digas eso… sa-sabes que–
-¡No me toques! –grito furiosa al sentir su mano en mi hombro e inmediatamente quito su mano. No podía soportar tenerla ahí conmigo. No puedo soportar tenerla en el mismo lugar en donde estoy yo. Me levanto y voy hacia el baño.
Esta noche voy a salir. Necesito joder todo. Necesito olvidarme de todo y de todos.
Puedo sentir sus ojos mirarme mientras me maquillo enfrente del espejo y sé que se muere por preguntarme a dónde voy a ir así vestida y arreglada. Hacía demasiado tiempo que no me arreglaba tanto para salir. Creí que ahora era el mejor momento para hacerlo. Después de todo ¿A quién le importa?
-¿A dónde vas Ems? –me pregunta con su voz frágil y nerviosa. Yo simplemente me encojo de hombros y voy a buscar mi abrigo.
-¿Vas a salir con alguien? –vuelve a preguntar.
-No es ningún asunto tuyo –le respondo mientras camino lo más rápido que puedo hacia la puerta y así poder irme de ahí. Antes de que pudiera decirme otra cosa más, cierro la puerta fuertemente y camino hacia el primer club que encuentro.
Una vez que entré al lugar, me dirigí directamente hacia la barra para pedir una botella de vodka. No iba a perder tiempo en tomar otros tragos. Necesitaba alcohol en mi cuerpo. Mientras tomaba las primeras copas, me acordé que había prometido hablarle a Effy, pero sinceramente no quería hacer nada. No quería llamarla ni quería hablar. Quería estar sola esta noche y volar mi cabeza.
Cuando comienzo a sentir que el vodka me iba haciendo efecto, siento que una morena alta, delgada, mantiene su mirada fija en mí. En dos segundos ella camina hacia la barra en donde estoy.
-Veo que no estás acompañada… ¿Aburrida? –ella me pregunta sonrientemente y me mira de abajo hacia arriba repetidamente sin disimular. Creo que definitivamente le gusto.
-Así es… -solamente respondo mientras tomo otro sorbo de vodka directamente de la botella.
-Creo poder ayudarte con eso entonces… -ella se me acerca y me da un breve beso en los labios antes de morderse los de ella.
-Soy Mandy –ella me dice al oído acariciando mi brazo que estaba apoyado en la barra.
-Emily –le respondo brevemente antes de que ella me tome de la mano y fuéramos a la pista a bailar. Había un mar de gente esa noche. No me quejo, la música es estupenda y la compañía que tengo no es nada mala. Al contrario, baila muy bien.
-¿Tienes ganas de divertirte Emily? –Mandy me grita para que pudiese escuchar y sin dudar asiento. Veo que busca en uno de sus bolsillos de su pantalón algo y se lo coloca en su boca. La morena me sonríe atrevidamente y me toma del cuello para que me acercara a ella. Cuando me besa, siento que me pasa una pastilla y por unos segundos nuestras lenguas danzan disfrutando del beso. Normalmente no soy de drogarme, pero sinceramente agradecía que Mandy me haya dado esa pastilla.
Después de bailar y besarnos por bastante tiempo en la pista, yo me encontraba acorralada contra una pared de algún pasillo del lugar. Ya no tenía cabeza, mi mente estaba completamente fuera de mi cuerpo y ni tenía noción del tiempo, menos todavía al sentir a Mandy succionar fuertemente en mi cuello y sus manos tocándome en todas partes. Iba a dejar que ella hiciera lo que quisiera conmigo cuando siento que Mandy se aleja abruptamente de mí. Trato de focalizar mi vista en lo que estaba ocurriendo pero me resultaba imposible, así que dejé caer mi cabeza contra la pared y cerré los ojos.
-¡Qué mierda-
-Piérdete –escucho una voz conocida interrumpir la queja de la chica.
-¿Quién mierda te crees que eres? ¡Ella está conmigo! –escucho a Mandy gritar. Volví a abrir los ojos para ver qué estaba ocurriendo creyendo que Naomi era la persona que había empujado a Mandy. Me equivoqué. Effy era la que seguía empujando y gritándole a la morena para que se alejara de mí.
-Es suficiente –escucho a Effy decir y puedo ver su rostro muy serio. Si estuviera sobria y en buen estado seguramente me hubiera dado miedo mirarla, pero como estoy ahora… lo único que hago es reírme.
-¿Me vas a llevar a tu cama Eff? –le pregunto entre risas mientras ella toma uno de mis brazos y lo coloca alrededor de su cuello para así poder caminar. Elizabeth ni me responde, creo que está molesta conmigo. ¿Por qué? Yo solamente estaba teniendo la noche de mi vida y tratando de olvidarme de todo. No me suena nada malo.
Mientras íbamos dentro de un taxi hacia su casa, Effy miraba por la ventana sin mirarme. Es la primera vez que me ignoraba tanto. Aproveché la oportunidad de admirar lo que llevaba puesto, una remera lo suficientemente larga para tapar apenas sus piernas y medias de red. 'Todo a su estilo', pensé y me mordí el labio inferior. ¿Qué? Siempre pensé que Effy era muy sexy. Al ver que ella seguía ignorándome, me acerqué y lentamente pasé mi mano por su pierna queriendo llegar a lo que realmente me interesaba mientras respiraba en su cuello.
-No –Effy enseguida detuvo mi mano y se alejó para mirarme a los ojos. ¿Qué rayos le pasa? Si siempre fue eso lo que buscó de mí. Siempre intentó seducirme para follarme y ahora que estoy en sus manos e increíblemente caliente ella me rechaza. ¿Qué quiere de mí? No la entiendo.
Cuando entramos a su habitación, Effy se ocupó de quitarme la ropa y no pude contener mi risa.
-Yo sé que haces de todo para controlarte –le digo mirándola fijamente. Sé que aunque ella finge no tener ganas de violarme ahí mismo, en su interior lo desea más que nada. Y como estoy completamente descontrolada, no voy a desaprovechar esto. Total. ¿Qué mierda importa? ¿A quién le importa? Nada. Nadie. ¡Qué se vayan todos al infierno! Effy sigue ignorándome mientras busca una remera para darme y ella se quita su propia ropa. Al ver su cuerpo sólo en ropa interior, siento un profundo deseo de tocar su piel. Estoy fuera de control, necesito sentir algo.
-Emily… deja de hacer esto –escucho por primera vez decirme algo mientras beso su hombro y luego voy por su cuello.
-Sé que me deseas… yo te deseo… ¿Qué hay de malo? –le digo honestamente mirándola y ella no hace nada, por lo corro su cabello de su cuello y vuelvo a retomar lo que estaba haciendo. La tomo de la cintura y la deslizo en la cama para que se recostara. Antes de que pueda decir algo o hacer algo para detener esto, me subo arriba de ella colocando una pierna en cada lado de ella y la beso febrilmente. Siento que al principio ella duda pero enseguida me sigue la corriente y me besa apasionadamente. Yo sabía que ella me deseaba desde hace mucho tiempo, y sentir que al menos a una persona yo le interesaba tanto de esa manera hizo que sonriera un poco.
-¿Estás segura de esto? –Effy me pregunta luego de romper el beso. Es inevitable sonreír ante su dulce pregunta y cuánta le importancia le da a lo que yo pienso o siento. Sin dudar vuelvo a besarla y me coloco encima de ella poniendo sus manos sobre su cabeza, haciéndole entender que yo estaba al mando. Veo cómo ella cierra los ojos y deja que inspeccione su cuerpo y puedo sentir apenas un poco de nerviosismo en su cuerpo.
-Tú nunca hiciste esto ¿Verdad? –le pregunto refiriéndome a tener sexo con una chica y ella levanta un poco su cara para mirarme y negarme sola vez. Siempre admiré cómo ella mostraba lo que realmente le interesaba y lo que ella quería. Ojalá Naomi hubiera sido así de simple cada vez que yo solamente me acercaba a ella. Effy desde un principio me dejó en claro que tenía interés en mí, Naomi en cambio me lo negaba a mí y a ella misma. Enseguida me obligo a olvidar toda comparación con Naomi y sigo besando todo su cuerpo. No sé qué iba a pasar después de esto, pero seguramente nada. Con Effy todo es sólo sexo y nada más, así que no creo que tenga algún inconveniente con respecto a esto. Ella me desea, y yo necesito sentir otra cosa que no sea el dolor que se apodera de mí.
Un leve gemido hace que pierda todo pensamiento y me concentre totalmente en darle placer a esta chica y mostrarle lo que se perdió durante todo este tiempo.
Y? Qué les pareció? Obvio... esto va a ser bastante largo.. con mucho va y viene... ya les aviso! En fin.. una pregunta para una futura historia.. qué parejas les atraen más? Así puedo escribir sobre varias parejas :D un beso a todos!
