Los personajes no son míos. Solo la historia es mía ¡Te odio Meyer! ¡Por qué haz creado a Hombres/Vampiros/Lobos tan irresistibles! ¡Yo quiero uno!
EDWARD POV
La jodida mierda. Estaba castigado; La pequeña Alice, no mentía cuando amenazo sobre decirle a Carlisle en lo que respecta mi forma de conducir. La muy pendeja incluso había dicho que atente contra su vida.
Gruñí. Nadie retenía al gran Edward Cullen, dentro de una habitación a no ser que Edward Cullen quisiera ser retenido, y este no era el caso
"Quiero la habitación del tercer piso" — Mocoso estúpido ¿Qué diablos estaba pensando cuando dije eso? No lo sé, pero ahora me arrepiento
¡Estaba atrapado, maldita y definitivamente, atrapado! Gruñí, lanzándome a mi cama. Esto era aun más aburrido que tener una estúpida cita, y diablos que odiaba tener citas con mujeres. Lo mío era solo sexo y ya, no tenía tiempo para las citas y tampoco quería tenerlo
— Edward, hijo — me levante de la cama, observando a Esme, ella era una mujer excelente. No era mi madre real, pero era una excelente mujer. Suspire
— ¿Qué? — conteste de mala gana. El tenerme encerrado, no era algo bueno como para empezar una relación madrastra/hijastro.
Carlisle, se había conocido con Elizabeth, en la secundaria y casado, la mujer que me tuvo nos abandono a Carlisle y a mí a mis cortos seis años de edad. seis años más tarde, Esme llego a urgencias y Carlisle fue el que tuvo que darle la triste noticia que había perdido a su padre
Muchos creen que es una historia hermosa de amor y nuevos comienzo, yo por mi parte, creo que el muy jodido, se había aprovechado del mal momento de Esme ¿Pero…quien soy yo para juzgarlo?
Una año más tarde se casaron, obligándome a soportar a mis hermanastros Emmett y Alice. Emmett, era una maravilla a comparación de la soplona de Alice. Solo sabía una cosa, esta me la pagaría. Maldita frígida
— ¿Qué sucede?
— Estoy castigado, Esme — conteste como la mierda. Me importaba poco, estaba aburrido, las malditas paredes blancas, no proporcionaban ni el mínimo de diversión que decía Kate — Y soy inocente — mentí, pero lo hacía por mi bien, si alguien podía revocarme el castigo, esa era Esme
— Necesito unos víveres, para hacer la cena ¿Quieres ir a comprarlos?
— No
— Edward. No estarás castigado, si lo haces
— ¿De verdad, donde se encuentra la trampa? — pregunte con desconfianza. Era buena, pero algo había detrás de tanta amabilidad. Era ilógico, es decir ella me revocaría el castigo consultándolo con Carlisle, el cual vendría y me diría que era hora de madurar y dejar de utilizar a Esme, para salir de los aprietos, luego habría otra pelea, yo yéndome… ¡Era todo un maldito y vicioso patrón!
— Si. Pura y ciertamente verdad — sonreí, haciendo una señal con la mano, indicándole a Esme me entregara el dinero para comprar los víveres — Aquí tienes la lista. Sé que eres confiable, no como Emmet que compra dulces, ni como Alice que compra ropa — asentí, esos dos no servían ni para hacer víveres, mejor era comprar cigarrillos, eran económicos y nadie se enteraba
— Ya vuelvo. Cuida a Carlisle por mi — comente con sorna, alejándome de la habitación. Ella solo rió; Como dije, esa mujer era una santa
.
.
— ¿Brócoli? — me encontraba en el supermercado, leyendo la lista, no cabe decir que algunas de las cosas que debía comprar eran simplemente asquerosas ¿Acaso planeaba intoxicarnos?
Esto apestaba. Ahora entendía porque Emmet compraba dulces y Alice ropa…Todo era mejor que Brócoli, Espinacas, Legumbres, Lechuga ¡Puaj!
¡Por todos los santos, era un adolescente! ¿Cómo demonios comería esas cosas?
— ¡Al diablo! — exclame, lanzando las asquerosas cosas al carrito. Me asuste al escuchar un gritito ahogado; De manera lenta pose mi vista en una anciana, la cual me mirada estupefacta… ¡Demonios, era la abuela de Newton!
De manera rápida, me aleje de ella, no que me fuera a disculpar por haber dicho, tal vez, según ella "esa palabrota", pero aun así esa mujer me conocía de crio, y según a los ojos de ella era un dulce y virginal niño de diecisiete años
— ¿Eso es todo lo que llevas? — pregunto la dependienta, asentí, entregándole una por una las cosas, esto era un asco. Forks de por sí lo era, nada divertido, todo siempre lo mismo… ¡Maldición, me estaba volviendo un puto maricón!
Una vez compradas las cosas, llegue a la casa, directo a dormir ¿Quién diría que comprar esas asquerosidades, daba tanto sueño?
Mañana seria otro día…
LEAH POV
Suspire, mientras terminaba de comer, mi desayuno nutritivo, bajo en calorías. Si, el ser mujer y tener un buen cuerpo…Era una mierda de esfuerzo, pero valía la pena
— ¿Lista para salir a correr? — asentí, abrazando a Charlie. El tipo no era malo, solo un poco soso a la hora de demostrar cariño. Ahora sabía de donde lo había sacado Bella, pero como dije, no era malo y era un buen hombre para mi mamá
— Si. Solo estoy esperando a Bella — comente, por lo que el rió abiertamente ¿De qué se reía?
— ¿Bella? ¿Mi hija? — asentí, observándolo confundida — Leah, pequeña, Bella no se despertaría temprano, un fin de semana, ni aunque le pagaran
— Eso está por verse — gruñí. Comenzando a caminar escaleras arriba, antes las mitradas divertidas de Charlie, Seth y mamá
Una vez dentro de la habitación de Bella, me dirigí hacia un lado de su cama, colocándome de cuclillas y comenzando a sacudirla de manera un tanto cariñosa
— Shhh…Levántate — susurre, ganándome un manotazo de su parte. Fruncí el ceño, sacudiéndola con aun más fervor, sin embargo la muy torpe ni se inmuto — Isabella. Levántate
—Mmm…comida…no…Vete — Bufe ¿Como podía costar tanto levantarla? ¡Nadie me ganaría! Sonreí con maldad, dirigiéndome hacia los pies de la cama y arrebatándole el edredón y las sabanas con las que se cubría, sin embargo… ¡Nada, ni se quejo!
Negué, cruzándome de brazos. Situaciones drásticas, requieren de medidas drásticas. Sin meditarlo, mas me acerque hacia el equipo de música que Charlie, le había comprado, colocando aquella estación de radio que solo pasaba única y exclusivamente Rock Pesado
— 1…2…3... — se dejo escuchar la cuenta regresiva de la radio, aumenté el volumen hasta el máximo — ¡YA!
BELLA POV
— ¡AHH! — Grite furiosa, al idiota que estuviera escuchando esa música a todo volumen…Mis oídos — ¡Leah! — vocifere, pero sin embargo ella se encontraba demasiado ocupada, fingiendo hacer un solo de guitarra que observándome a punto de lanzármele encima
— ¡This is… ROCK! — grito como respuesta. Yo por mi parte estaba que observaba todo rojo
— ¡MUERE! — grite lanzándome desde mi cama, hacia en donde se encontraba ella. Nadie se mete con mis horas de sueño
.
.
— Te ve igual que un zombi, Bells — le gruñí a Seth, quien no borraba esa molesta sonrisa de su rostro ¿Por qué les parecía a todos gracioso, el levantarse temprano?
— Uno muy peligroso
— No me provoques — le respondí a un muy divertido Charlie, el cual dejo de sonreír al escuchar mis palabras. ¡JO! ¡El, si sabia, lo que era capaz de hacer!
— Ya deja de gruñir. ¡A correr se ha dicho! — y con eso, la loca histérica por el buen cuidado de peso, me arrastro hacia la salida, para corre no sé cuantos Km
.
.
¡Vaya! Después de todo el correr a la mañana, no era tan malo ¿Quién lo diría? Sonreí, aumentando el ritmo de mi trote
— ¡Corre Leah, corre! — grite de manera burlona, al observarla apoyase sobre sus rodillas intentando tomar aire
— ¿Como…como…puedes? ¡Estoy…muerta! — suspiro, tirándose en el suelo, para lo que supongo seria descansar. Rodé los ojos, acercándome a ella — ¿No estás, ni tantito cansada?
— No — negué, el ser una constante y activa deportista, me había ayudado. Es decir, prácticamente pertenecí a todos los grupos de deporte de mi anterior instituto. El club de destreza, arte, Jockey, Basquetbol, Softball, Voleibol. Entre otros — ¿Terminamos?
— No. Me asegurare de que corras todo el maldito pueblo — la observé indignada. Ahora resultaba que no podía decir unos que otro comentario, hacia su persona que ella me obligaba a correr
— ¡Ahora! ¡Diez vueltas al parque!
— Si crees que yo…
— ¡Dije ya! — grito., logrando exaltarme. La observé con algo muy parecido al terror, para luego comenzar a correr. Maldita hermanastra. Ahora entendía perfectamente a cenicienta
20 minutos más tarde…
Esto ya no era divertido. Esa maldita arpía se encargaba de hacerme cada vez dar más vueltas al parque
— ¡Ya! — exclame victoriosa, al estilo Rocky Balboa. Ella solo me observo de soslayo, sentada en un cómodo banco del parque ¿De dónde había sacado el periódico?
— Segura
— ¡Por supuesto que sí! ¡Estas ciega! ¡Recorrí todo el maldito parque, veinte veces de más! — chille gesticulando con mis manos. Ella solo se limito a sonreír
— Diez vueltas
— Pero…
— Veinte vueltas — me interrumpo haciendo saber que mientras más replicara, más vueltas. Gruñí — Escuche eso — gruñí aun más fuerte, alejándome de ella y comenzando a corre nuevamente
— ¿Swan, que haces aquí? — observé confundida a Cullen, que se encontraba dándome alcance. Corrí aun mas rápido evitando que sucediera, pero al parecer ese chico sí que sabía correr, no le costó ni medias, darme nuevamente alcance hasta estar a mi lado — Marie, debes responder
— Soy, Bella — respondí de manera inconsciente. Mary era mi segundo nombre y no me gradara que me llamaran así
— ¡¿Qué? — suspire, observándolo de manera fugaz. Que, ni que Bella se vistiera tan mal. Ademas, nob estaba tan fuera de lo normal. Solo se veian mis piernas y ni tanto — ¿Tus anteojos?
— Solo los uso, para ver de lejos — mentí. Mi vista se encontraba perfectamente bien, además esos anteojos, no tenía ni aumento. Estúpido crédulo
— Woaw, te vez tan…Wow —lo observe sin entender. Solo llevaba unos pantalones hasta las rodillas y una remera holgada, algo que la "Bella capulla", usaría sin duda, pero no Marie
— Normal, solo que sin anteojos, Cullen. Hasta revisar la vista
— ¿Por qué corres?
— ¿Tu?
— Entreno. Soy el capitán ¿Cuál es tu excusa?
— Mi... Leah. Me obligo
— ¿Y por qué lo haces?
— Fácil, porque… — me quede callada. El tenía razón ¿Por qué demonios le hacía caso a Leah? ¡A Leah! — No lo sé. Esa maldita perra — masculle molesta
— Tu hermana es aun peor influencia que yo — lo observe furiosa — ¡Hey! Deja de mirarme así. Da miedo
— Como digas. Adiós Cullen, le mandare saludos a Marie de tu parte
— ¡Que! ¡No! — exclamo horrorizado. Sonreí — Aguarda…Yo… necesito ayuda
— Consigue un psicólogo, Cullen — replique alejándome
— ¿Segura que no eres Marie? — frene en seco. Tenía razón, estaba actuando como Marie, no Bella. Sonreí falsamente. Negando con la cabeza
— Segura
— Bien. Necesito que me ayudes con "Cosa"
— ¿"Cosa"? — ¿Quién diablos era cosa? ¿Y por qué se llamaba así?
— Nuestro hijo…Digo, el proyecto — reí sin proponérmelo
— Si. Me toca cuidarlo…El lunes y ¿Por qué lo has llamado "Cosa"?
— Es largo de contar... ¿No puedes hoy?
— No. Es tu turno
— Pero…bien — suspiro rendido, comenzando a estirar, de tmam manera que sus manos tocaran sus pies, sin flexionar sus piernas — Entonces enséñame lo que debo saber. Esa bola de plástico no para de llorar. No soy bueno para cuidar a otros y mucho menos a un muñeco ¿Me ayudaras?
— Esta bien
— Bien. Pasare a buscarte a tu casa a…las 4:00 pm ¿entendido?
— No
— Tu solo estate lista y ya — termino de decir, alejándose ¿Qué demonios le sucedía? Esto era raro, muy, muy raro. Para nada normal
Hola gente linda. Espero que les haya gustado el Cap. y como siempre espero sus hermoso y bien recibidos Revierws
Besos: Bella-Ragaza
