HOLA A TODOS! LAMENTO DEMORARME, ES QUE TENÍA QUE ESTUDIAR PARA UNOS EXÁMENES DE LA FACULTAD. HOY POR FIN ME HE PODIDO TOMAR UN POCO DE TIEMPO PARA SUBIR UN CAPITULO MÁS.
NO ES UNO DE MIS PREFERIDOS. ME HA COSTADO HACERLO PERO ESPERO QUE LES GUSTE.
AUNQUE ES UN POCO... TRISTE.
SIN ADELANTARLES NADA, LES MANDO UN BESO!
GRACIAS POR LEERME.
YO, QUILEUTE
CAPITULO 16 ~ DON
Estábamos todos corriendo por el bosque. Los lobos nos pisaban los talones. Ya nos encontrábamos cerca del prado. Lo sabía. Aún recordaba aquel lugar a pesar de que jamás había regresado. Hasta ahora.
Una muralla negra nos enfrentaba. Luego supe que no era nada de eso, más bien toda la guardia Vulturis con sus capas negras y antorchas en sus manos. Nos acercamos un poco más y miré a mi lado para saber si aún me cuidaba de cerca y así fue. Jacob estaba casi pegado a mí, con su forma colosal de lobo, no me miraba pero no se movía de mi lugar tampoco. Respiré profundo, arrepintiéndome de todo lo que mis labios habían soltado. Nada de lo que dije era cierto. Si a Jake le ocurría algo, era probable que a mí me sucediera lo mismo. No resistiría pisar un suelo en el que él ya no estuviese.
"Lo siento…"
Jacob me miró con los ojos sorprendidos. Nos perdimos unos segundos en nuestras miradas, parecía como si nadie estuviese alrededor. Pero sí estaban.
- Carlisle… - dijo la voz de Cayo.
- Déjame a mí, hermano. – le azuzó Aro. – Bienvenidos… otra vez. – sus sucios ojos pasaban de mí a Jake, de Jake a mí.
- ¿A qué se debe tan agradable visita? – dijo mi abuelo, él sería nuestro portavoz.
- Carlisle, sabes muy bien a qué hemos venido. Lo que me lleva a decirte lo desilusionado que estoy contigo.
- ¿Por qué? – preguntó mi abuelo aunque ya sabíamos la respuesta.
- Llevas contigo a nuestra raza enemiga. Ellos fueron creados para asesinarnos y aun así los conscientes. – exageró un suspiro. – Me duele el alma. Sé que uno de ellos… Cielos, es tan repugnante. – hizo una pausa. – Sé que uno de ellos está con la pequeña Renesmee. Uno de mis chicos los ha visto juntos por el bosque. Demasiado juntos.
- Me sorprende que hayamos estado vigilados. ¿Cuál es el motivo? – preguntó Carlisle.
- No vigilábamos a Renesmee ni a ninguno de ustedes. Queríamos saber cuán peligrosos podrían llegar a ser los lobos para nosotros. Y ¡oh! Nos sorprendieron, realmente. Son fuertes, poderosos… Pero no como lo somos nosotros.
Leah gruñó y la siguió toda la fila de lobos, pero se callaron cuando Jake se hizo notar con su voz de mando.
- Oh. El Alfa. – dijo Aro. Cayo se lamió los labios. Repugnante.
- No entiendo todavía el motivo por el que están aquí. – ahora hablaba mi padre. Bella no se le despegaba.
- Me gusta empezar las conversaciones con un saludo antes, mi querido Edward. Pero ya que lo quieres así y tan deprisa te diré. – Marco y Cayo se adelantaron para quedar a su altura, todos nosotros nos pusimos a la defensiva. – En nuestro primer encuentro, ustedes demostraron su alianza con los lobos. Eso, amigos, no me gustó. Sin embargo dejé pasar el tiempo ya que quizás se retractarían. Pero en cuánto uno de los míos vino a investigar, vimos a Renesmee y Jacob juntos. Vimos que los lobos nos cazan sin piedad. Vimos que ustedes ya no eran parte de nuestro círculo de amistad. Nos traicionaron. Dejaron que los perros asesinaran a los nuestros sin compasión. Nos extinguen y ahora, mis queridos…
- Yo vengo a extinguirlos. – concluyó Cayo con la más terrible mirada.
El aire se puso denso, mis pulmones no parecían funcionar con normalidad. Todo el silencio que acompañaba a los Vulturis, se transformó en gruñidos, rugidos y patas desesperadas por correr a arrancarles la cabeza a nuestros enemigos. Pero Carlisle levantó su mano para que hicieran silencio, al no hacerle caso Jake otra vez utilizó su voz de mando y todos se callaron.
- Aro, antes debes escucharnos. – rogó mi abuelo.
- Claro. – dijo Aro con una voz burlona, la sangre me hervía.
- Nosotros, los Cullen, estamos en paz con los lobos. No necesariamente tenemos una alianza. Nuestra relación va mucho más allá de eso. Tenemos una amistad y una familiaridad muy profunda para con ellos. Y ellos para con nosotros. Uno de ellos está unido a Renesmee, por alguna razón que nos es difícil comprender todavía ya que se debe a una especie de magia quileute. – Cayo rió irónico pero mi abuelo continuó. – Ellos no son nuestros enemigos, Aro. Ellos sólo asesinan a los vampiros que entran en su territorio para matar a su gente. Sabes que muchos de los nuestros se alimentan de sangre humana como tú. Los lobos sólo protegen su tribu. No son una amenaza.
- Silencio. – ordenó Cayo. – Estoy aburriéndome. Las cosas son claras aquí, Carlisle. No hay territorios en los que se nos prohíba alimentarnos. Por lo tanto, ellos amenazan a nuestras vidas eternas. Ellos deben morir para que nos podamos alimentar sin tener que andar preocupándonos por si nos van a matar o no. Los quiero muertos. Punto. – sonrió arrogante. Mis manos temblaban. Quería matarlo con mis propias manos. Quería arrancarle la cabeza, quería prenderle fuego a su viejo y putrefacto cuerpo.
"Lo odio…"
- Así que… - siguió hablando Cayo. – Quiero al Alfa. Pregunta. ¿Te entregarás fácilmente o quieres iniciar una batalla? – le preguntó a Jacob.
- ¡NO! – grité adelantándome para ponerme en frente de él. Todo el enojo, todas esas emociones que sentía antes se fueron cuando tuve al peligro enfrente de mí. No iba a permitir que lastimaran a Jacob.
- Qué interesante. – volvió a hablar Aro. - ¿Estás dispuesta a dar tu vida por un repugnante animal? – Jake rugió vigoroso.
- Estoy dispuesta a enfrentar lo que sea por mi novio. – dije con la frente en alto. Pude ver como a mi madre se le paraba el corazón, claro… si le latiera.
- Te quiero a ti entonces. – soltó Cayo.
- No. – sentí su voz detrás de mí. Maldición. – Es a mí a quién quieres.
- Jake, ¿qué haces? – le pregunté cuando lo tuve a mi lado.
- Quiero que vayas con tus padres.
- No.
- Hazme caso, Nessie.
- No. – mis ojos se nublaron por las lágrimas, pero pude contenerlas.
- ¡Basta! Me aburrí. ¡Agarren al alfa! ¡Ahora! – gritó Cayo.
Y después de eso, lo último que recuerdo fueron gritos. Brazos empujándome, brazos sosteniéndome. Frío.
Cuando reaccioné estaba en un rincón del prado con dos lobos custodiándome. Más allá de ellos, el desastre. Vi a mis padres luchando a la par. Vi a mis abuelos, a los lobos devorando carne. También vi cuerpos en el suelo. Rogué porque no fuera nadie de mi familia ni de los quileutes. Estaba paralizada. No veía a Jake.
"¿Dónde estás?"
Sin pensármelo dos veces, corrí esquivando a Seth y a Shubael que cuidaban de mí. Corrí lo más rápido que pude y luché.
Me atacaban de ambos lados pero Leah se puso a pelear conmigo a la par. No sabía de dónde sacaba fuerzas, no entendía. Lo único que quería era ver a Jake en medio de todo este desastre.
Lo vi. Luchaba con Dimitri. Intenté correr hacia él pero se me cruzó un vampiro que no reconocí y obviamente del clan enemigo. Sólo me lanzó una mirada y mis rodillas se doblaron para dejarme caer en el suelo.
Reconocí la sensación. Aquella vez en el bosque había experimentado con él. Michael. El miedo me invadía.
- Déjala. – gritó Nahuel y se lanzó por él. Yo pude respirar y me levanté y seguí corriendo hacia Jake. Me puse a su lado, vi su mirada de desaprobación cuando me vio a su lado pero no había tiempo para esto. Dimitri se lanzó a mí en microsegundos y lo tuve a mi espalda apretándome el cuello con sus brazos.
Vi la desesperación de Jake en sus ojos. Se abrieron grandes y se veían enojados. Todo a mi alrededor se relentizó. Observé a todos luchar. Mis tíos, mis padres, mis abuelos, algunos amigos de la familia que decidieron ayudar. Todos arriesgando su vida por mi culpa. Sé que venían por mi lobo pero no habría sido así si jamás hubiera nacido.
Todo iba lento y Jake frente a mí se veía impotente y el dolor en mi cuello era mortal.
"Te amo"… "No importa lo que pase conmigo, sólo vete."
Mis manos no lo tocaban pero sus ojos se enfocaron en mí como si hubiese escuchado mis pensamientos. Gruñó y como si pesara similar a una pluma pegó un salto y desgarró a Dimitri mucho más rápido de lo que él lo había hecho cuando me atacó. Y el tiempo recobró su estabilidad. Corrí para prenderme al cuerpo lobuno de Jake y hundí mi rostro en su pelaje. Era tan suave, me imaginaba a las nubes de ese modo.
No me di cuenta cuando empezamos a caminar, lo noté cuando me empujó con el hocico indicándome que me subiera a su lomo. Lo hice y corrimos mucho más rápido dejando atrás el campo de batalla.
Sentí que el aire entraba en mis pulmones después de mucho tiempo.
Llegamos al río que dividía las tierras de la reserva con las nuestras y me bajé. Él adoptó rápidamente su forma humana y me miraba como si estuviese enojado.
- ¿Te has dado cuenta de lo que has hecho?
- ¿Qué…? – no entendía a qué se refería.
- Te has puesto en peligro, Nessie. Ese chupasangre asqueroso casi acaba con tu vida. ¡Tú no sabes que casi muero!
- Eso es lo que intentaba evitar. – grité. – No quiero que mueras, no me iba a quedar sentada en primera fila mirando la pelea mientras tú te encontrabas allí. Yo también quería intentarlo.
- ¡Pero casi te han matado! Yo… yo no… no lo soportaría. – concluyó dando a penas unos pasos hasta llegar a mí. Me abrazó como nunca antes lo había hecho, yo gustosa me hundí en su pecho. Su corazón latía muy deprisa, no sabía si era por la adrenalina de la batalla o por tenerme tan cerca. El mío definitivamente latía de ese modo por él.
- Lo siento… - dije suspirando en su piel desnuda.
- Lo siento. No he querido gritarte, lo siento, Nessie. – dijo él casi al mismo tiempo. Me alejé para mirar sus ojos. Se veían desesperados.
- Ya pasó todo. – dije acariciando su rostro. Era tan hermoso. Él cerró sus ojos mientras lo hacía y luego los abrió para hablar.
- No ha pasado. Debo volver. No permitiré que los demás luchen por mi culpa. – suspiró al ver mi cara de susto. – Debo hacerlo, cariño. Y tú debes ir con mi padre.
- ¡NO! – grité totalmente en desacuerdo.
- Por favor, Nessie. No podré luchar, no podré concentrarme si tú estás allí corriendo riesgo. En mi casa se encuentra Sam, él los protegerá.
- Tú también corres riesgo y más tú que yo, luego de las visiones de Alice…
- Eso no significa nada. Debo volver. Por favor… Aaron está aquí. – miró detrás de mí y supe que el lobo nos estaba cuidando las espaldas. – Irás con él a La Push.
- No me hagas esto. – le rogué. "Por favor…"
- ¿Qué fue eso? No me estás tocando.
- ¿De qué hablas? ¿Quieres que te toque justo ahora?
- No. Bueno, por ahora no, luego. – sonrió con picardía, aún en los momentos tensos se las arreglaba para hacerse el gracioso. – Te he escuchado en mi mente, Nessie y no es la primera vez.
- ¿Estás alucinando? – pregunté asustada, quizás alguno de los guardianes Vulturis tenían el don de descolocar los cerebros de las personas.
- No. Hablo en serio. Tu don se ha… desarrollado.
- ¿Qué significa eso?
- Que…
- Vaya, vaya… vaya. – No tuve tiempo a girarme. Jake me había echado a un lado y estaba convulsionando para convertirse en lobo. Aaron estaba a nuestro lado. Se le sumó otro lobo que no reconocí. – Detente, Alfa. Quiero hablar contigo… como humano.
Jake lo dudó pero luego de unos segundos sus convulsiones cesaron. Me asomé a un costado para ver de quién se trataba. Alec. Y a su lado estaba Jane.
- ¿Qué quieres? – preguntó Jake posando uno de sus brazos por mi cintura manteniéndome protegida.
- Mientras todos pelean, yo sólo quiero la paz. Bueno, en realidad, Aro quiere la paz.
- No me lo creo. – se me escapó decir.
- ¿Tienes algo que decir, híbrida? – eso último lo lanzó con desprecio.
- No te atrevas a hablarle a ella. – le escupió Jacob.
- En fin, ella no me interesa. Pero tú sí. Verás… a unos kilómetros de aquí se está desarrollando una vil pelea donde mucho de ustedes morirán. ¿No es más fácil que te entregues y acabar con esto de una vez por todas?
- Antes muerto que servirle a algunos de ustedes, asqueroso chupasangre. – le respondió él con ímpetu. Sus lobos lo apoyaron con gruñidos.
- Oh. – rió. – No sabes cuánto he estado esperando escuchar esto. Jane…
Antes de que reaccionara vi cómo mi lobo caía arrodillado en el suelo.
- No… Déjalo. – le imploré pero no obtuve nada de ello. Mientras tanto Jake se impedía gritar pero en sus ojos se notaba el dolor que estaba sintiendo. Luego las lágrimas que salieron de ellos terminaron por confirmarlo. Él me miraba. Yo no podía soportarlo.
- ¿Qué esperan? ¡Vayan por ellos! – le grité a los lobos, pero no se movieron entonces lo entendí. Jake era el Alfa, Jake tenía una conexión especial con ellos, con su manada… Ellos estaban sintiendo lo que mi lobo sentía. Lo comprobé cuando sus patas temblaron y cayeron al suelo. Me agarré la cabeza en un gesto de desesperación. Esto no podía estar ocurriendo. No ahora. Pero todavía podía hacer algo.
De inmediato, corrí hacia ellos. Muchas veces me habían hablado de los hermanos. Podían tener en su poder una de las mejores armas de batalla, pero no eran tan eficientes en la lucha.
Mi cuerpo atacó a Jane. Me sorprendí de mí misma cuando ella cayó lejos con el rostro sorprendido. Miré a Jake y vi que se estaba reponiendo. Suspiré mientras me giraba para pelear con el otro de los hermanos. Pero ahora él me sorprendía a mí. Estaba tan cerca que podía oler perfectamente su aroma. Me miraba con rabia y me encogí del miedo que me provocaban sus ojos.
- Estoy cansado de ti. Mejor duerme un rato. – me lanzó una tenebrosa sonrisa de costado y observé cómo de sus manos salía una especie de humo negro. No tardó más de un instante en envolverme.
Pronto supuse que estaba en el suelo sin poder escuchar o sentir algo. Sólo podía ver y lo veía a Jake desesperado.
"Corre…", le imploré deseando que lo que habíamos hablado de mi don fuese verdad.
Él corrió hacia mí pero volvió a caer como antes. Jane estaba actuando otra vez. Estábamos muy cerca pero yo no me podía mover para tocarlo.
Jake me miraba con dolor, con frustración y estiró su brazo hacia mí para poder alcanzarme. Yo intenté moverme pero era inútil. Mi cuerpo se sentía muerto.
Luego su brazo cayó y sus ojos quedaron vacíos.
"¿Jake?"
"Levántate".
"Jake…"
El aullido desgarrador de los lobos me anunció lo que peor temía. Y justo cuando mi cuerpo volvía a reaccionar, me desmayé.
LO SIENTO. ESPERO QUE SI NO LES GUSTA EL CAP, AUN ME SIGAN LEYENDO HASTA EL FINAL.
GRACIAS POR LOS REVIEWS! ME HACE MUY FELIZ LEER LO QUE USTEDES ME ESCRIBEN.
