Bueno como van guapas! Aquí vuelvo con otro capi bien seguidito para aquellas que se quedaron con las ganas después de tan larga espera… Quiero agradecer especialmente a todas las que me siguen leyendo a pesar de las demoras. Este capítulo nos trae de vuelta a Jasper… después de tanto tiempo sin saber nada de él me pareció justo incluirlo un poco más, ya que no es central será la persona más importante en la vida de Alice y merece un buen lugar en mi historia no les parece? Sin más que decir les dejo el onceavo capi. Cualquier sugerencia o crítica constructiva es bien recibida, solo tengan en cuenta ser educadas al comentar ya que yo no falto el respeto nunca. Soy mami soltera asique me entraron ganas de dedicarle este capitulito a mi pequeña hijita de dos añitos… para ti Penélope ojala un día me digas que te gusto!

Disclaimer: Los personajes principales son de Meyer, yo solo inventé la trama de la historia y algunos personajes.

Capitulo 11: Mientras tanto a lo lejos…

Era una noche tranquila como cualquier otra despejada y serena, Peter se encontraba ordenando una de las barracas en las que habíamos tenido combate esa tarde entrenando a los neófitos. Estaba hecha un verdadero desastre, los fardos de pasto estaban destrozados y regados por todo el suelo, rompimos varias vigas y hasta hicimos un agujero en uno de los costados. Esa tarde un grupo de 10 neófitos habían peleado contra Peter y yo solos… Ganamos como siempre, pero me temo que fue solo a mis técnicas de combate y a un par de aciertos por parte de mi amigo, pero ambos sabíamos que María sacaba del medio (y sin importar quien fuera) a cualquiera q se estuviera volviendo menos fuerte… Mi trabajo era deshacerme de ellos… y he aquí la ironía… Peter y yo sabíamos bien que María no daba segundas oportunidades y esa tarde no le había ido nada bien en la batalla de entrenamiento.

-Por qué tan callado?- dije acercándome a ayudarle con el trabajo, aunque ya conocía la respuesta a mi pregunta, quise ser amable, después de todo, yo lo respetaba mucho y lo quería como compañero.

-Sabes bien que está a punto de pedirte que me acabes… si es que no lo ha hecho ya y es a eso a lo que vienes por aquí…- dijo mirándome serenamente pero pude sentir el miedo en su interior. Yo ya sabía cómo controlar el don que había despertado en mí desde que tenía esta nueva vida… y así como lo controlaba, le envié bastas ondas calmantes para que se relajara mientras decía casi sonriendo:

-Tranquilo, no me ha pedido nada…-

-Bueno pues cuando lo haga, solo te pido que me des 10 segundos de ventaja y me des por muerto.-

-No hables sandeces hombre… que no va a echarte la bronca solo porque te ha ido mal en un entrenamiento... hay que reconocer además que esta tanda son bastante grandotes eh? Jajaja- dije para relajar el clima.

-Pues la verdad que si… creo que no teníamos gente tan corpulenta desde esa camada siguiente a nuestra llegada aquí…

-Sabes algo?-

-Que Jaz?

-Esa Charlotte no te ha quitado los ojos de encima desde que llego…- yo sabía muy bien lo que ella sentía por él… y el deseo que despertaba ella en mi amigo Peter.- Y también se que tú no te quedas atrás amigo! Jajaja- dije a carcajada limpia, sabía que esas cosas no se me escapaban nunca y me divertía bastante sabiendo a ciencia cierta lo que todos sentían, bueno excepto cuando sabían que había llegado para liquidarlos.

-Si verdad?- dijo con una sonrisa en los labios mientras tomaba un rastrillo para juntar el pasto de los fardos que llenaba el piso. –También lo noté pero no quise ser presumido y que no fuera cierto-

-Bueno si me pides confirmación- dije sonriendo- ahí la tienes…-

-Valla, si que es bella o no?-

-La verdad no es mi tipo pero te concedo que es bella mujer.

-Si ya se, tu tipo es mandón, orgulloso, de cabellos largos brillantes y con un pésimo sentido del humor-

-Por qué tienes que hablar así de María?-

-Lo siento amigo pero es la verdad.-

-Bueno, en realidad podría decirse que…-

-Que?

-Que María no es mi tipo…

-Ah si? y como es eso?-

-Bueno es que si habláramos de un tipo de mujer, pues ella no encajaría para nada.

-Bien dime cuál es tu tipo, tal vez me este poniendo cursi, pero quisiera saber atrás de que anda mi amigo sabes?-

-Ja j aja… bien veamos… supongo que mi tipo sería alguien digamos…-

-Bah! que no te de vergüenza hombre, que los muchachos también hablamos de esto sabes?-

-Bien… alguien más dulce y cariñoso. Menos…

-Mandón?-

-Iba a decir exigente… en cuanto a trivialidades se refiere… alguien mas audaz en cierta manera o mas…

-Real amigo, la palabra que buscas es real-

-Y autentica…-

-Bien quieres un ángel… si lo encuentras me dices de donde lo sacaste aunque creo q ya encontré uno para mí…-

-Jajajaja si que te dio duro no?

-Creo.

-Como sea, terminemos antes de que tengamos mas problemas, a quien le tocaba alimentarlos?

-A ti amigo además María quería verte en privado otra vez… no quiero ni pensar a quien le toca el numero esta vez…

-Bien supongo que tendré una nochecita atareada asique me voy yendo, terminas esto solo?

-Por supuesto amigo no te preocupes.

-Está bien, nos vemos enseguida.

Camine bajo la luna llena hacía las otras barracas y el establo donde los neófitos esperaban su alimento, la verdad es que me desesperaba un poco como comían… tan desesperados y esos pobres humanos eran desangrados en segundos solo para alimentar a bestias como nosotros. Habían tres encargados de traer a las personas al establo y yo era el encargado de supervisar que todo se llevara a cabo más o menos en paz y no muriera nadie en la pelea por tragar más sangre humana, luego de ellos comíamos María y yo y luego Peter, a él le gustaba estar solo para alimentarse y lo respetábamos… Los demás comían en otro momento del día generalmente en la mañana cuando nosotros entrenábamos al ejército. Llegaron los encargados con la gente media golpeada y sin entender donde se encontraban y la masacre comenzaba, dos veces a la semana… era una real locura. Muchos se desesperaban tanto que mataban a dos o tres vampiros en su búsqueda de llegar primeros a la tibia y gruesa vena del cuello de esas presas, era parte de mi trabajo volver a juntar a esos vampiros para que se alimentaran luego y se los dejaba bajo vigilancia… pues si eran ya débiles para estar allí, yo entraba en acción. Esa noche un niño o un adolescente más bien fue brutalmente golpeado y cayo destrozado al piso de tierra, cuando se recupero note que sus ojos ya no brillaban y María también lo notó, me miró desde lo lejos y lo supe, ese chico estaría hecho cenizas por la mañana. María se acerco lánguidamente a mí, sonrió y beso mi cuello justo debajo de la oreja, gesto que tenía conmigo solo cuando tenía que matar a alguno de los soldados. Asique lo deje disfrutar de su ultima alimentación esa noche y lo seguí al establo donde habíamos entrenado y que Peter había acabado de limpiar, estaba mirando la luna que estaba impactantemente llena y luminosa, me acerque a él y sentí una punzada de dolor en el pecho y no tenía nada que ver con mi don… este sentimiento era todo mío… como añorar algo que no se tiene con profunda pena. Repose mi mano sobre el hombro del muchacho y cuando me miro sentí su gratitud hacia mi (éste si era mi don actuando) lo tranquilice y le separe el cuello del cuerpo con un rápido y fatal movimiento. Lo quemé como hacía siempre y me senté en el piso a pensar en la extraña sensación que me invadía el cuerpo. Sentía que alguien me esperaba y justo en ese instante sentí el aliento de María en la parte baja de la nuca y un húmedo beso que fue depositado a modo de saludo.

-Por qué tan pensativo mi amor?- dijo entre susurros María.

-Solo observaba lo tranquila que esta la noche-

-Hay otra tarea para ti esta noche teniente.- dijo recorriendo mis hombros y brazos con sus manos y presionando las yemas de sus dedos en mi cuerpo, gire y la acerqué a mí con un brusco e inesperado movimiento, sabía cuánto la enloquecía que yo hiciera eso, pero por una extraña razón desee que no fuera ella a quien estaba a punto de tomar. Ella gimió del placer que le producía que yo la dominara de vez en cuando… A mi casi no me produjo nada en verdad cuando otras veces su sola proximidad me hacía hervir la piel… ella lo noto:

-Que demonios te pasa?-

No le contesté… solo la mire en silencio… nada bueno podía salir de mi boca así es que la mantuve cerrada. Me dio un buen cachetazo y se alejo gritando con la voz llena de odio:

-Un día de estos me cansaras Jasper Whitlock!

No me importó en lo mas mínimo lo que acababa de ocurrir…y la verdad no sabía lo que me estaba ocurriendo solo sabía una cosa. Mi tiempo allí se había terminado… comenzaría a buscar la manera de alejarme de allí de inmediato….