Nueva historia, esto lo quería sacar hace mucho tiempo pero no tenia idea de cómo iniciar y después de mucho pensar al parecer surgió el inicio.

Este y mi otro fic serán base en la continuación de mis frustraciones actuales, espero les guste.

Sonic y todos sus personajes mencionados aquí pertenecen a © SEGA

"Cuando las rosas abren sus flores, que son mas deliciosas y aromáticas que la miel, la dicha cruza sobre la tierra."

-Sonic… Sonic…

Oscuridad, tan espesa que entre dedos fríos se puede tocar y volverse un dolor insoportable.

-No te escondas…

El eco en los zapatos rojos de Sonic se escuchaba por todo el pasillo del enorme salón, cansado, sucio y herido se escondió en uno de los pilares que sostenían el techo adornado de preciosas pinturas que imitaban las cúpulas de las iglesias mas bellas.

-Tails… ¿Puedes escucharme? –Jadeo, acomodando el comunicador de su muñeca. –Me e perdido… y en este lugar respirar es cada vez mas difícil…

No hubo respuesta.

Nunca antes un lugar así había sido tan molesto, es viejo y húmedo, la naturaleza no es muy considerada con los hogares como este si se están en territorios donde la fauna es la joya de la corona.

-No me explico como alguien quiso hacer una mansión en un lugar como este, sabiendo las consecuencias a largo plazo

-Sonic…

-Y esos sonidos no están ayudándome en nada –Las orejas frías se movían, su nombre no era llamado con dulzura, era grave, fuerte y extremadamente cruel.

La inestable ansiedad de salir huyendo era enorme, como la curiosidad de saber por que le atrajo tanto este lugar.

Recorriendo la enorme casa, en una de las habitaciones encontró muchas muñecas, viejas y llenas de polvo pero no rotas, solo el tiempo las a descuidado como todo el lugar. El erizo azul tomo una soplando en el rostro de porcelana para después con sus dedos acomodar los rizos dorados. Justo estaba por acomodarla cuando una lámpara de noche se fue al suelo, rompiéndose en pedazos la figura de una bailarina junto con su foco.

-¡! ….Que diablos… -Suspiro apretando su puño en el pecho por el susto.

-Ven a jugar conmigo Sonic…

-Jugaría si es que te aparecieras de una buena vez –Arto de tanto llamado decidió que es tiempo de enfrentarse a lo sobrenatural.

-Ven conmigo Sonic… por toda la eternidad…

Objetos comenzaron a flotar, volando por la cabeza del erizo azul quien los esquivaba, de la nada estas comenzaron a atacarle sin motivo.

Si es que es una niña quien provoca todo eso es una malcriada.

-¡Hey! Basta con estarme arrojando cosas –Un rayo azul salio disparado, al diablo con sentirse mal, ese lugar esta mas maldito que su misma suerte.

-Quédate conmigo Sonic…

-Podría ayudarte si me dices en donde estas –A oscuras le era tan complicado moverse, guiándose por la voz continuo a seguirla.

-Aquí…ven conmigo

Curiosamente la voz era mas suave y aguda, un lamento de dolor inocente. El rechinido de las cosas era desesperante junto con los pasos que hacían crujir la madera vieja y mohosa, tentando a siegas siguió la voz hasta encontrar lo que tanto le estaba llamando, la tenue luz de una vela mostró a una niña de no mas de cinco años vestida con esos esponjosos vestidos de tul exagerado que sentada en un banco peinaba con sus pálidos dedos el cabello de la muñeca rubia que hace momentos él tenia en las manos.

-…

-Ven conmigo Sonic…quédate por siempre conmigo…

-No puedo hacer eso pero puedo ayudarte, ¿Estas tu sola aquí? ¿Tienes amigos que te acompañan? –Ya a vistos tantas cosas que algo así no le sorprende.

-Estoy sola, no tengo a nadie…

-Ven conmigo… -Alargo su mano y la pequeña hizo lo mismo. Tomándose ambos por ultimo el lamento inocente dijo.

-Huye lejos Sonic…

-¿Qué?...

Pesadillas jamás vistas destrozaron la pequeña silueta fantasmal, rasgándola al aire mientras una mano mas fuerte y grande apretaba la muñeca de Sonic con fuerza.

Cual fue su sorpresa al encontrarse con un par de ojos verdes como mismos ríos tóxicos.

-Huye lejos Sonic… -De un fuerte tirón Sonic fue estampado contra la pared y después a un tocador el cual rompió con su cuerpo. Quedando en el suelo la fría oscuridad tomo forma a una compacta y hermosa. –No escuchaste las advertencias pequeño… que mal que precisamente tu llegaras a este lugar

El erizo apretó la herida de su tórax levantándose con dificultad, las piernas las sentía adoloridas y acalambradas por los golpes.

-Tu…¿Qué le has hecho a esa niña?... Monstruo… -Escupió con odio hacia Mephiles.

-¿Te refieres a esta? –El suave movimiento de su muñeca hizo aparecer la ilusión de la pequeña quien lamentaba su suerte por estar sola en la enorme casa.

-¡Libérala! –Sonic se lanzo sobre la oscuridad y esta desapareció, no la toco puesto que no había nada.

-Si que eres idiota

-¿Qué es lo que haces aquí? ¿Que es lo que has venido a buscar?

-Yo estaba aquí antes que tu, así que esa pregunta tendría que hacerla yo, sin embargo me has ahorrado el trabajo de ir a buscarte

-¿Qué?...

-Quiero comprobar una teoría que tengo acerca de ti mi estimado

-Hmnp, a comprobar a otro lado que no soy objeto de experimentos y teorías

-Sabrás de lo que hablo molesta alimaña –Sus sombras salieron, miles de ellas persiguieron por toda la casa al erizo azul, tirando cosas, rompiendo ventanas y paredes.

-¡Estas loco!

-No… solo veo la realidad de un modo distinto al tuyo –Las sombras agarraron por el cuello a Sonic, tironeando al chico para mantenerlo quieto en el suelo. Tomando un pequeño frasco vertió un polvo brillante en su palma para rociarlo sobre la cabeza de Sonic.

-¡Oye! ¡¿Que rayos me echaste?!... ¡Achooo!...

Mephiles con sus sombras abrió un agujero en el techo de lo que parecía la cúpula de una pequeña capilla en la mansión.

-Mira la luna

El erizo azul por instinto volteo, la luna era enorme y blanca como la plata, jamás la había visto así en sus viajes, era realmente espectacular y hermosa. Toco su cuerpo desesperado pero no tenia nada, no ocurrió nada anormal.

-¿Esto es acaso una broma? –Se levanto enojado y listo para golpear al ser oscuro en el rostro. A lo contrario que el creía las piernas estaban literalmente enterradas en el frío mármol de la pequeña basílica.

-Tu no eres del todo luz héroe, tienes miedos y pecados como todos, los demás son tan ilusos que no aceptan ver la imperfección en su salvador

-¡¿Qué me has hecho?! –Largas raíces brotaron en donde los pies de Sonic estaban, comenzando a subir por su cintura, pecho, cuello y púas formando una enredadera en su cuerpo, una de donde brotaron espinas, rojas y peligrosas. El dolor en el cambio era insoportable, no podía describirlo con palabras el eco de los fuertes gritos por todo el lugar era aterrador. Horrorizado quito con sus manos las lianas macizas que se formaban por su cuerpo.

Siendo experto en este tipo de fenómeno jamás pensó que algo así fuese a doler demasiado, no desde su transformación como lobo, aun que era algo similar e igual de inexplicable, y literalmente se estaba volviendo una planta.

Mephiles simplemente observo detenidamente lo que estaba creando su oscuridad, Sonic no es un héroe común, tiene muchas transformaciones las cuales le llaman mucho la atención y de las cuales esta sujeto a una en particular.

-¡Ya basta! –Arrodillado Sonic pidió que el dolor se detuviese, ya duro demasiado, la tortura era inmensa, tan así que saco unas cuantas lagrimas de sus ojos.

-Quiero una rosa… la mas hermosa de todas

El cuerpo de Sonic sufrió una metamorfosis única, de sus púas y algunas partes de su cuerpo brotaban botones de rosa que se abrían cuando miraban la luz de la luna. El erizo azul será convertido en lo que mas le gusta en el mundo, será la flor que represente belleza como rebeldía, pasión, deseo y fuerza. Su corazón manchado de negro dio libertad a su antes atrapada contraparte, todos tienen un lado oscuro como la luna, la piel azul cobalto se volvió oscura como las lúgubres y hostiles noches de un desierto.

Ojos llenos de dolor y angustia cambiaron a unos crueles y despiadados, pero no por eso menos seductores y atrayentes, sus púas levantadas se ondearon con una curiosa brisa de frío aire, Sonic al fin dejo de lado virtudes para cometer pecados.

-Hijo de las rosas ahora serás, de aquí nunca te escaparas y de tu madre la luna vivirás para solo ser admirado por mi… -Ahora que mira bien al erizo azul con sus diferentes transformaciones este cambia radicalmente y curiosamente esta le gusta mucho mas que las demás o la normal.

En medio de la cúpula, donde ángeles de mármol fueron testigos estaba el "monstruo de las rosas" inconciente sin saber el futuro que le espera y los planes que le tienen preparados para inundar al mundo de oscuridad con su ayuda.

El príncipe de la noche se agacho a mirar mas de cerca, aun inseguro de cómo reaccionaria este ser, o si es que seguía inconciente. Cauteloso se movió y alargando su mano para alcanzar las pálidas mejillas, mas no le fue permitido, largas raíces de mortales espinas se enredaron en su muñeca apretándola sin piedad.

-¡¿?!... ya veo –Jalo su mano a un lado con fuerza, era tan grande la presión que las espinas cortaron como enormes cuchillos, si Mephiles no tuviese su oscuridad como ayuda su sangre y carne estarían regadas por el suelo ya, simplemente sacudió su mano como si tuviese basura y esta regreso a su forma normal. –No imagine que esto tendría consecuencia –Pero no le importaba, tendría que aprender a controlar a la criatura si es que la quiere para su dominación y destrucción mundial, por ahora le es imposible acercarse mas de lo normal.

Ese rosal se movía por su cuenta, teniendo al Sonic oscuro inconciente en sus fauces, acunándolo en una enredadera interminable de espinas que para nada lo lastimaban y si llegaban a tocarlo no pasaba nada.

-Muy bien, será como tu quieras… por ahora -Aclaro el príncipe de la oscuridad mientras desaparecía en las sobras dejando a su nuevo jardín viviente en su pequeño trono adornado por ángeles y cristales.

Continuara…

Como ya había dicho antes, me gusta el Mephonic y mas si es dark Sonic quien la hace de "uke".

Dark Sonic es ahora el "Monstruo de las rosas" quien con su belleza peligrosa hará que a Mephi le gusten mas que sus poderes. No se preocupen que la actualización volverá a ser continua, ya veremos que tal va.