¡Ni-hao! ¡Kon´nichiwa! ¡Yeoboseyo! ¡Hello! ¡Hola!, jeje, les traigo otro capítulo de esta increíble historia (o al menos eso creo). Lamento la tardanza del capítulo, pero es que ahora si he tenido trabajo tras trabajo, y pues la imaginación se me iba después, así que los recompensaré con un largo capítulo.
Bien, la trama está ubicada en el 2011 y el disclamer… creo que ya quedaría muy claro, ¿no?
Sin más que decir… ¡Comenzamos!
Hotel Royale of England, habitación 321, 4to de Marzo, 9:00 am…
-¡Gane!- Exclamó Akane mientras reía y saltaba con emoción.
-Akane, ya lo sé, no me lo tienes que recordar, lo vi con mis propios ojos- Reprochó su prometido intentando servir unas tazas de té.
-¡Gane! ¡Oh sí, gane!- Exclamó Akane. Ella salió al balcón que daba a la ciudad, la mañana era agradable, y sin importarle que estuviera algo enferma lo hizo -¡Gane, gane, gane, gane, gane!- Exclamó la chica.
-¡Akane, metete, vas a hacer un espectáculo!- Exclamó Ranma enojado.
-Lo siento- Murmuró ella viéndolo a la cara –Es que me emocioné, no me esperaba poder contra los planes de Michelle y Taylor- Explicó metiéndose a la habitación y sentándose en una silla.
-Akane... Perdona, no quise gritarte… pero… me… me preocupa tu salud- Soltó Ranma mientras le daba la taza de té a ella.
-Bueno… yo… también… perdona, es que se me olvidó que estoy enferma, y… etto… la emoción pudo conmigo, pero… gracias por recordármelo- Respondió ella amablemente.
-Amm… tengo una sorpresa… para ti- Soltó de repente el chico.
-¿En serio?- Preguntó incrédula. Nunca se imaginó a Ranma teniendo una sorpresa para ella.
-Si… pero… ¡cierra los ojos!-
-Ok-
Mientras Ranma buscaba la sorpresa, ella de vez en cuando los abría y era reprochada por su prometido. Tenía la incertidumbre de que sería la sorpresa que su prometido le habría preparado. Se imaginaba que no debería de ser tan costosa, ya que Ranma no era de regalos así, también se imaginó que posiblemente acudió a Nabiki para tenerla, o simplemente que sus padres lo obligaron a conseguirlo.
-Ya puedes abrir los ojos- Ordenó el chico.
Akane los abrió y se encontró con una cajita musical de madera. Estaba pintada con detalles azules, era redonda y con cajoncitos chicos. La abrió y adentro se encontraba la figura de una bailarina de ballet, con el cabello corto, vestida de la princesa del lago de los cisnes, pero sonaba una melodía muy conocida para ella.
-No puede ser- Murmuró Akane.
-Sí, le pedí de favor a Bom si me convertía algunas canciones de ellas en cajita musical, y… bueno… creo que ahora está sonando una que se llama... You and i… al menos eso creo-
-Estas en lo correcto-
-No solo está esa, hay más, puedes cambiarle con la llave que está del lado derecho-
-Es la de ¡Ugly!- Exclamó la chica al pasar de melodía.
-Wow, sí que suena bien- Murmuró Ranma.
-¡Y está es Lonely!- Dijo Akane cuando pasó de canción.
-¡It hurts! ¡Me encanta también!- Exclamó pasando de canciones.
-¡I don´t care! ¡Está la pondré para cuando recuerde a alguien que conozco!-
-¿A quién?-
-A…. a nadie-
-Akane- Reprochó Ranma.
-¡Let´s go party! ¡También me encanta!-Respondió evadiendo la pregunta de Ranma y su reproche.
-Esa no es de ellas- Dijo Akane, cuando cambió a la siguiente melodía.
-A partir de aquí hay tres que no son de ellas, pero… fueron agregadas después por Nabiki, me dijo que también te gusta la banda Infinite, ¿No?-
-Sí, y está canción se llama "Paradise"-
-Pasa a la otra, para ver si la conoces-
-Esta se llama "Tic Toc"-
-La otra no se que sea, mejor pásale, Nabiki dijo que la otra que agregó le encantaba a tu mamá-
Pasó a la siguiente melodía, y al escucharla, Ranma volteó a ver a la chica. Akane se quedó impresionada, tenía los ojos abiertos y un poco empañados, como si quisiese… llorar. Susurró un débil "mamá", provocando que Ranma se extrañara.
-Se llama "Dear You", esta me la cantaba mi madre cuando era chica-
-¿A si?-
-Sí- Respondió Akane mientras se limpiaba una lágrima traicionera que salió de sus ojos –Todas las noches que me la cantaba, era especialmente cuando mi padre salía de viaje de entrenamiento-
-Mamá, no te sientas triste, papá regresará pronto- Dijo una pequeña niña de 6 años que se encontraba en su cama. Esta estaba mirando a su mamá, quien tenía una mirada melancólica.
-Akane-chan, gracias, en cambio a lo que me has dicho, te cantaré la canción de siempre- Dijo Naoko sonriendo.
-Sí mamá-
-Anata wa ima doko de nani wo shite imasu ka?
Kono sora no tsuzuku basho ni imasu ka?-
-Tu madre era muy especial- Dijo Ranma.
-Tanto que tenía diferentes canciones, me cantaba una cuando yo estaba triste, ella la llamó "Dear you, cry", otra me la cantaba para aquellos días en los que todos estábamos en familia, esa tenía el nombre de "Dear you, thanks", cuando podía la tocaba en el piano que teníamos antes o ponía la versión en orquesta, esas últimas eran en ocasiones especiales, casi para fiestas o reuniones familiares- Declaró la chica.
-Y tu… ¿te sabes la letra?- Preguntó el chico.
-Sí, las guardé en mi memoria una vez que mamá murió, Nabiki siempre la tararea cuando se baña, y Kasumi la tararea cuando cocina, solo que tú nunca la has escuchado porque te encuentras entrenando o haciendo otra cosa-
-Ya veo…-
-Ranma, etto… tu… ¿Por qué me regalas esta cajita musical?- Preguntó Akane, sonrojándose.
-Yo… bueno… etto… lo hice… por… porque ganaste el concurso- Respondió volteando al otro lado, no quería que Akane lo viera sonrojado.
-Gracias- Susurró la chica.
Akane abrazó a Ranma, mientras que este, robóticamente, respondió a tal gesto. Ambos se encontraban sonrojados, y al chico de trenza le pareció que Akane estaba llorando, ya que sintió un pequeño temblor por parte de ella, y a la vez ahogaba algunos gemidos.
-Akane… ¿estás bien?- Preguntó Ranma separándola de él y mirando su cara.
-Yo… si, es que… a veces la extraño- Pronunció Akane cerrando la cajita y dejándola en el tocador de ella.
-¿Estás segura?- Volvió a preguntar con tono de preocupación.
-No te preocupes, estoy bien- Afirmó secando las ultimas lagrimas que salían de ella –No hay que pensar en eso, mejor vamos a apurarnos y a vestirnos como se debe- Sugirió volviendo a sonreír.
-¿Para qué?- Preguntó Ranma.
-Baka, se suponía que el día de hoy nos veríamos con Sun Hee-kun a mediodía para ir al cine- Comentó mientras sacaba una toalla de su mueble.
-Pues que divertido, estoy tan entusiasmado de ir- Escupió Ranma con tono sarcástico.
-Deja de comportarte así con el ¿Quieres?-
-Sí, claro, y ¿para que la toalla?-
-Pues me voy a bañar, así que ¿podrías salir de la habitación, por favor?-
-¿Y porque tengo que hacerlo?-
-Ranma, te lo estoy pidiendo por las buenas, sal de la habitación porque me voy a bañar y a cambiarme-
-No quiero, báñate, y CÁMBIATE en el baño- Pronunció Ranma enfatizando la palabra cámbiate.
-Ni loca me cambio ahí adentro- Protestó la chica.
-¿Por qué?-
-Porque no estoy acostumbrada a cambiarme al 100% en un baño-
-¡¿Y qué hay de las veces en que hemos ido a los baños públicos?-
-¡Que por lo menos no te tengo a ti tan cerca!- La chica se tapó la boca rápido.
-¿Qué insinúas?- Preguntó Ranma sonrojándose furiosamente mientras una pequeña y tímida sonrisa se asomaba en el –Acaso tu… ¿Crees que… yo…?-
-¡Baka, no es eso! ¡¿Pero qué babosadas dices?- Exclamó escandalizada la chica, y de pronto, surgió una idea en ella –Mira, yo me bañaré y saldré de ahí con una bata de baño, tu entrarás, y en lo que te quedas adentro yo me cambiaré y saldré de la habitación para que tú puedas vestirte, ¿Te parece?-
-Ok- Aceptó el chico de trenza dejando a un lado su timidez.
Akane se metió al baño, y a los 10 minutos salió con la bata de baño. Ranma solo traía puesta su toalla cubriendo sus partes nobles, dejando a la vista su torso. Esto hizo que la chica se sonrojara furiosamente y lo siguiera con la vista. Eso no pasó desapercibido para Ranma, y de igual manera, terminó como su prometida, todo bañado en un rubor intenso del color de un gorro de Santa Claus. Mientras, él seguía con la vista el cuerpo de la chica y se desilusionó al saber que ella no llevaría solo una toalla como lo hacía en Japón, y de verdad, que él quería verla solo con la toalla… ¡¿Qué diablos? ¡¿Desde cuándo quiere ver el cuerpo de su prometida?...
Recepción del Hotel Royale of England…
-Bien, si Ranma y Akane irán al cine, yo los acompañaré- Dijo Ryoga mientras esteba sentado en un sillón.
-¿Y se puede saber por qué?- Preguntó Toshio mientras jugaba un cubo de Rubik.
-¿Cómo que porqué? Es obvio que Ranma intentará aprovechar que nadie va a estar para hacerle algo a Akane, y apuesto a que Sun Hee también-
-Ryoga, Sun Hee tiene novia, además, ¿no crees que si a Ranma le importara Akane ya hubiera aprovechado?-
-Se te olvida que Ranma no es un… ¿Cómo se dice?...-
-¿Conquistador?-
-Exacto, el es tímido, me he dado cuenta-
-¿Pero que no se supone que tu ya tienes prometida?-
-¿Qué?-
-Olvídalo-
-¡Hola chicos!- Exclamó Akane
Ambos jóvenes se quedaron boquiabiertos. Ella venía vestida con una blusa a cuadros color morada y las mangas eran largas hasta la mitad del brazo. También traía unos pantalones entubados y unas botas del mismo color de la blusa, ella se encontraba sosteniendo un abrigo morado, pues como era inicios de Marzo, todavía era invierno. Como accesorios traía una bolsa chica morada y un prendedor de una flor morada. Su cabello, ya largo hasta los hombros, lo traía con unos ligeros toques de ondulación. Se encontraba maquillada levemente, una sombra de ojos lila clara, leve rímel y un brillo labial de color rosa claro.
-¡Akane!- Exclamaron los dos chicos mientras se acercaron a ella.
-¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Tengo algo raro?- Preguntó inocentemente la chica.
-No, es que…- Dijo Toshio.
-Te ves hermosa, Akane-san- Comentó Ryoga.
-Muchas gracias, es que saldré al cine- Dijo Akane.
-¿Con… quien?- Preguntó Toshio.
-Con Ranma, Sun Hee y la novia de Sun Hee- Respondió la chica.
-Akane-san, yo…- Dijo Ryoga, pero fue interrumpido por la joven de ojos avellana.
-Ryoga, Toshio, ¿Podrían detenerme esto? Es que tengo que ir al baño, y no pude ir al de mi habitación porque Ranma está ahí dentro, por favor- Suplico Akane mientras extendía su mano con el abrigo y la bolsita.
-Esta…. Bien- Dijeron ambos mientras agarraban las cosas.
-Gracias, no sé qué habría hecho sin ustedes- Dijo la chica. Segundos después desapareció hacia donde se encontraba el baño de la recepción.
-De acuerdo, tenemos que ir a esa cita- Dijo Toshio.
-Impediremos cualquier avance que pueda haber- Dijo Ryoga.
-¡Ryoga!- Exclamó Mousse, quien venía corriendo.
'Zaz'
-Auch- Murmuró Mousse, mientras estaba en el suelo.
-Pero que torpe eres, mira que caerte al suelo…- Dijo Toshio.
-¿Y mis lentes? ¿Dónde están?- Preguntó el chico pato mientras los buscaba arrodillado en el suelo y palpándolo.
-¿Y ahora que Mousse? ¿Vienes a impedir nuestro objetivo?- Preguntó Ryoga mientras le daba sus lentes a Mousse.
-No, no vengo a eso- Dijo Mousse. Este se paró y se puso sus lentes, claro, no sin antes limpiarlos –Es que venía a decirte que recibí una llamada de la vieja Cologne, me avisó que un tal señor Kuno, una señora que se apellida Nakamura, unas chicas Yuka, Sayuri, unos tal Hiroshi y Daisuke, una tal Konatsu y una chica… llamada… ¿Cómo se llamaba?... ¡Akari! Si, y una tal Akari se encuentran en el avión, tenemos que ir a recogerlos a todos-
-¡Akari! ¡Tenemos que ir!- Dijo Ryoga dejando el abrigo de la chica de ojos avellana en el sillón de la recepción.
-Pero…- Murmuró Toshio.
-¡Nada de peros, vamos!- Exclamó Ryoga jalando a Toshio.
-¡Esperen, Shampoo ir a ver a bisabuela!- Exclamó Shampoo corriendo.
-¡Yo te acompañaré Shampoo!- Exclamó Mousse.
-¡Iré con ustedes!- Exclamó Kuno.
-¡Oigan, también tengo que recibir a Konatsu!- Exclamó Ukyo.
-¡Yo voy por mi mamá!- Exclamó Lolita.
Y así todos fueron a ver a los del aeropuerto, ya que Ryoga se ilusionó mucho. Las cosas de Akane quedaron ahí en el sillón de la recepción, botadas, como si hubieran sido papeles. Ranma se acercó hacia donde estaban todas las cosas, y entonces se quedó preguntándose de quien serán. Por ello, el se acercó a la recepción para preguntar de quien eran.
-Disculpe…- Dijo Ranma.
-Sí, ¿Qué pasa jovencito?- Respondió el recepcionista. Este tenía rasgos de ser una persona muy amable, así que respondió con una sonrisa. Era un señor de unos 38 años, vestía el uniforme que consistía en un saco azul marino con un emblema del hotel en el lado derecho, unos pantalones café claro y camisa blanca. Tenía el pelo moreno, con algunas canas debido a su edad, tez blanca y nada de bigotes.
-Bueno, es que en ese sillón están las cosas de una señorita, ¿no sabe de quién es?- Dijo Ranma.
-Pregúntele a la dueña- Respondió el recepcionista con una sonrisa señalando al sillón, y Ranma no pudo descifrar el mensaje.
-Pero yo…- Dijo Ranma, aún sin entender.
-Ranma- Dijo una voz femenina detrás de él.
Basto con voltear para que nuestro chico de trenza se quedara boquiabierto, más que los otros dos muchachos que habían salido antes. La vio, ahí parada, vestida muy sencilla, pero de una manera que le daba un toque muy especial, parecía un ángel, un ángel que se encontraba mirándolo con un sonrojo en sus mejillas, como una niña pequeña avergonzada por una tontería. En ese momento su corazón empezó a latir con fuerza, tal cual como un tambor. Ella, sonrojada, y con el corazón latiéndole al mil por hora, se acercó a él con una bella sonrisa, con la cual sabía que lo derretía.
-Ranma, ya llegaste- Dijo con una sonrisa.
-A… kane… tu… etto… ¿son tus…?- Preguntó señalando con su dedo índice las cosas tiradas en los sillones.
-¡Mis cosas!, cielos, ya se fueron, debió haber sido algo muy urgente para que las aventaran así- Dijo la chica mientras se acercaba a sus cosas para recogerlas.
-¿De quién hablas?- Preguntó Ranma.
-De Toshio y Ryoga, les dije que por favor me sostuvieran mis cosas en lo que iba al baño- Respondió recogiendo su bolso y su abrigo.
-Pero que ayuda que pides- Dijo Ranma con un deje de molestia en su voz.
-¿Y por qué te molestas?- Preguntó Akane.
-Es obvio, Ryoga y Toshio te vieron, y tal vez pusieron unas caras de tonto enamorado que me molestan porque yo siento….- Respondió, pero se tapó la boca al darse cuenta de lo que iba a decir.
-¿Estas celoso Ranma?- Cuestionó la chica viéndolo con una mirada y sonrisa picaras.
-¿Y…yo? ¡No es verdad!- Espetó el muchacho sonrojado y nervioso.
-Tu actitud me dice lo contrario-
-S… será mejor q-que nos vayamos… deben d-de estar esperand-donos-Dijo Ranma nervioso mientras avanzaba a la salida.
-Vamos, yo se que mientes, mejor admítelo-
-¡Maldita sea! Ya te dije que no es verdad-
-Ranma, no sabes mentir-
-Que no es verdad-
-Jóvenes enamorados- Murmuró el recepcionista mientras los veía alejarse de ahí. Sinceramente, le pareció que son buena pareja, y que efectivamente, Ranma se había puesto celoso –Lo más seguro es que terminen uniéndose al final de las competencias-
Y que equivocado que estaba… o tal vez…
Mientras tanto, en el coche de la señorita Hinako…
-No entiendo por qué hacen que conduzca este coche, digo, solo lo renté por si acaso, pero, esto no es una emergencia- Declaró la maestra Hinako mientras buscaba las llaves. En esos momentos estaba en su estado adulto.
-Usted solo hágalo, ¿quiere?- Dijo Ryoga.
-¿Y qué recibiré de premio?- Preguntó la mujer encontrando la llave.
-Un dulce, ahora apresúrese- Dijo Toshio.
-Lo lamento, pero… con esa actitud no haré nada- Reprochó la maestra cruzándose de brazos, de una manera muy infantil típica de ella.
-Bien, le daremos una paleta- Comentó Ryoga con algo de molestia.
-Nop- Respondió la señorita.
-¿Un juguete?- Sugirió Toshio.
-Tampoco-
-Una barra de chocolate- Sugirió Kuno.
-Nopiti nopiti nop-
-Un mono- Dijo Shampoo.
-No-
-Un cometa- Dijo Lolita.
-No-
-Un Okonomiyaki- Sugirió Ukyo.
-No-
-Un amigo imaginario- Comentó Toshio.
-Aha-
-Un perrito- Dijo Kuno.
-No-
-Bien, ¡Una bolsa de dulces, un juguete, una salida al cine y una mascota, pero por favor llévenos al aeropuerto!- Exclamó Mousse harto de toda la habladuría.
-Sipi- Dijo Hinako.
No pasó más de medio minuto para darse cuenta de que el coche iba avanzando rápido, era una furgoneta de color roja, se encontraban unos adornos de muñecos estilo anime colgando del retrovisor, y varios peluches con rasgos de anime lo cubrían para adornarlo.
-¡No tan rápido!- Exclamaron todos al unísono.
-Pero es tan divertido… ¡!-
London Cinemas, 12:30 p.m…
-Bien, ya llegamos- Dijo Ranma mientras entraban a los cines.
Los cines eran grandes, en el centro había una fuente enorme, que tenía varias cascadas y luces alrededor de ella. El techo estaba adornado de un cielo que parecía de verdad, salvo por las lámparas que lo iluminaban. Había mesitas para 5 personas, la dulcería se encontraba ubicada en el lado izquierdo, del lado derecho estaban los baños, al lado de estos se encontraban ubicadas las salas, y en frente estaba la taquilla de boletos. Lo más peculiar es que estaba adornado estilo oriental, una parte con toque de China, otra parte con toque de Corea, otra parte con toque Hindú y otra parte con toque japonés. Ambos chicos miraron la cartelera, y se dieron cuenta que había películas japonesas, chinas, coreanas e hindúes.
-¿Por qué están así los cines?- Preguntó Akane.
-Ni idea- Respondió Ranma.
-Lo importante es que ya llegamos, ahora, hay que esperar a Sun Hee-Kun y a su novia- Dijo Akane mientras avanzaba a sentarse en una mesa.
-Sí, oye, espera, Akane…- Dijo Ranma mientras la alcanzaba.
-¿Qué pasa?- Preguntó la chica con mirada inocente.
-Etto… ¿quieres algo de la dulcería?- Cuestionó Ranma mientras sacaba dinero de su bolsillo.
-¿De dónde sacaste dinero?- Preguntó Akane.
-Tu padre me dio, compró euros-
-En ese caso, sí, quiero unas gomitas de panditas, una barra de chocolate, un helado y un refresco de manzana- Dijo Akane con una sonrisa.
-De acuerdo-
Akane se sentó en su mesa, cuando escucho a alguien gritar su nombre. Volteó y vio que era nada más y nada menos que Sun Hee, acompañado de una chica. Ella era de pelo castaño, largo hasta la mitad de la espalda y lo tenía rizado. Tenía el mismo tamaño de Shampoo, vestía un pantalón entubado, unos converse, una blusa de manga larga roja y una boina. Se veía de carácter amable, ya que venía sonriente, sus ojos de color verde expresaban una tranquilidad que relajaría al ser vivo más estresado.
-¡Hola!- Exclamó Akane.
-Akane, ella es mi novia Yang Mi Sung- Presentó Sun Hee.
-Mucho gusto… Akane, ¿cierto?- Saludo de forma amistosa la chica.
-Sí, mucho gusto, tienes un lindo nombre- Correspondió Akane sonriendo.
-Gracias, tu también tienes un lindo nombre- Dijo Yang Mi
-¿Te puedo decir Yang Mi- chan?- Preguntó la chica de ojos achocolatados.
-Claro-
-¿Y dónde está Ranma? Pensé que vendría- Dijo Sun Hee.
-Está en la dulcería- Respondió Akane.
-Bien, entonces ustedes quédense aquí sentadas, mientras yo voy con el- Opinó Sun Hee.
-Si mi amor- Respondió Yang Mi depositando un tierno beso en Sun Hee.
-¿Qué quieres que te traiga?-
-Unas palomitas chicas y un refresco de manzana, por favor-
-Está bien-
Una vez retirado Sun Hee, las chicas se sentaron y empezaron a platicar de cosas triviales. Akane estaba tan ensimismada en su charla que no se dio cuenta de que cierto chico de trenza la miraba desde la dulcería, con una mirada llena de amor. Claro, esto costó un poco de reclamos al joven de parte de los demás clientes que se daban cuenta que la fila no avanzaba por ello, además de que discutió con el conserje por tirar el refresco de otra persona, gracias a su visión. Sun Hee le ayudó, y suspiró, no pensó que el chico fuera tan… como se diría… distraídamente enamorado. Este al parecer, sería un día loco.
En alguna parte de Londres…
-¡Deje de conducir tan rápido!- Exclamó Ukyo.
-¡Es divertido!- Exclamó la maestra Hinako todavía en su estado de mujer adulta.
-Pero no es agradable- Murmuró Toshio mientras se sostenía en su asiento.
-¿Siempre ser así loca maestra?- Preguntó Shampoo realizando la misma acción que Toshio.
-Sí- Respondió Ukyo sosteniéndose del asiento.
-Por lo general se comporta de ese modo- Dijo Kuno.
-Es una loca - Murmuró Mousse.
-Dímelo a mí, la primera vez que llegué a Furinkan no lo podía creer- Dijo Lolita.
-Veamos el lado positivo en este momento, por lo menos tenemos a alguien que nos lleve- Dijo Kohaku.
-¿De dónde sacas tanta confianza? ¡Esa mujer nos matará si sigue así!- Exclamó Kuno.
-Es que piénsenlo, llegaremos temprano al…- Se detuvo Kohaku, gracias a que una de las piernas de la señorita Hinako (obviamente en estado adulto), se asomó traicioneramente, causando que este joven gateara directamente a la mujer –Oh.. Si…- Murmuró acercándose.
-¿A dónde demonios cree chico pervertido que va?- Preguntó Shampoo.
-Regresa ahora mismo Kohaku- Dijo Ukyo.
-Piernas… suaves y tersas como la seda… vengan a mí- Murmuró el chico mientras llegaba a su objetivo.
En eso, en la radio se escuchaba la canción "Dam Dadi Doo", y la maestra al escuchar el segundo coro empezó a mover su pierna, pateando al chico mono que rodó en el auto. Gracias a esto se cayeron los lentes de Mousse.
-¿Dónde están mis lentes?- Preguntó el chico pato.
-Eso dolió…- Dijo Kohaku reponiéndose, pero pisó accidentalmente los lentes de Mousse sin que se rompieran, haciendo que se cayera hasta la puerta del coche, la cual se abrió violentamente. Ante esto, el chico pervertido se agarró de donde pudo, o sea, los pechos de Lolita. Lo que la desesperación hace por no caer en un transporte que está a una velocidad alta.
-¡Kohaku suéltame!- Exclamó Lolita tratando de quitar la mano de Kohaku, pero esto empeoró el asunto, ya que ahora a ella la jalaba, provocando que el joven saliera casi volando, a no ser de que se sostenía en ese momento de la pierna de Lolita y la chica de una puerta del auto.
-¡Lolita, Kohaku!- Exclamó Ukyo saliendo a tomar la mano de la chica, y pateando otra vez los lentes de Mousse que cayeron cerca de un balde de agua.
-¡Chica de la espátula!- Exclamó Shampoo yendo a auxiliar a su rival en el amor y en la cocina… y en las artes marciales.
-¡Shampoo, en un momento iré a ayudar, solo necesito encontrar mis lentes!- Exclamó Mousse palpando el suelo.
-¡Los ayudaré, porque yo, Kuno Tatewaki, soy un hombre de solidaridad, y les demostraré a todos ustedes que soy digno de Akane Tendo, y que además…!-
-¡Cállate y ayuda!- Exclamaron todos los que estaban sostenidos.
Kuno enseguida llegó a ayudarlos, pero al parecer la maestra Hinako subió la velocidad al transporte, causando que hasta Kuno ya casi saliera volando si no hubiera sido porque se sostuvo de la otra puerta. Mousse encontró sus lentes y se los puso.
-¡Mousse, hay que ayudarlos!- Exclamó Ryoga.
-Entiendo- Dijo Mousse.
El chico pato se dirigía a ayudar, cuando de pronto se resbaló con una cascara de plátano que Toshio había comido antes, acto seguido se noqueó. Ryoga solo maldijo y fue rápidamente al lugar donde se agarraban todos. Sostuvo a Kuno de la cintura, Kuno sostuvo a Shampoo, Shampoo sostuvo a Ukyo, y la cocinera de okonomiyakis sostuvo la mano de Lolita. Ryoga empezó a halar con todas las fuerzas que podía, hasta que finalmente todos nivelaron sus fuerzas y auras de batalla para poder ayudar a los chicos que se habían caído, acto seguido Ryoga haló con más fuerza, causando que los jóvenes se metieran adentro sanos y salvos. Lolita cerró rápido la puerta del auto. Todos se sentaron en sus lugares y suspiraron aliviados, Mousse se recuperó de su golpe e imitó a los demás, sin embargo…
-Oigan, ¿Todos notar que carro ya no avanzar?- Preguntó Shampoo.
-¡Nooooooooooooo! ¡Se acabó la diversión por el tráfico!- Exclamó la maestra Hinako desesperada, e inmediatamente volteó a ver a los chicos -¿Ustedes que opinan?... ¿Por qué esas caras? ¿Acaso no fue divertido?-
Todos los presentes se cayeron al estilo Rumikomaniaco, ya saben, con los pies hacia arriba, la maestra bufó –Como digan… ¡Para mí lo fue! ¡Tenemos que volver a repetirlo!-
En el cine, sala 3…
-Qué bueno que había boletos en esta película, yo tengo muchas ganas de verla- Dijo Yang Mi sentándose al lado de Sun Hee.
-Por eso compré los boletos mi amor- Dijo Sun Hee.
-Oigan, el problema es…- Dijo Akane.
-Que ya no hay lugar al lado de ustedes dos- Comentó Ranma.
-Oh, es verdad- Dijo Yang Mi
-Supongo que entonces ambos tendrán que sentarse por allá- Sugirió Sun Hee apuntando hacia dos asientos disponibles en la fila siguiente, del extremo izquierdo.
-Pero yo no quiero estar con una chica como ella- Dijo Ranma.
-Pues tampoco quiero estar con un insensible-
-¿Insensible? ¿Yo?-
-¡Si, tu! ¡Tan insensible eres que ni siquiera te quieres sentar conmigo, pero bien, siéntate donde sea!- Exclamó Akane molesta mientras iba a los asientos. Ranma la alcanzó y la detuvo de la mano -¡Suéltame!-
-¡Yo no quería decir eso!- Exclamó Ranma.
-¡¿A no?-
-Yo… lo que quise decir… bueno… es que… yo… no me molestaría- Balbuceó Ranma en bajo volumen.
-¿Qué?-
-Dije que no me molestaría sentarme contigo- Expulsó Ranma cerrando los ojos.
-¿En… en serio?- Preguntó Akane sonrojándose al instante.
-Si…-
-Tampoco… tengo problema en eso-
-¿No?-
-Sí, digo, es solo un cine… no estaremos muy cerca, yo no me juntaré si es lo que te incomoda-
-No… no me incomoda porque…-
-¿Por qué que…?-
-Bueno, es que tu a mi…-
-¿Si?-
-Yo… me gus…-
-¡Oigan! ¡¿Se van a quedar ahí parados o qué?- Exclamó un señor enojado.
-¡¿Se olvidan que existimos?- Exclamó ahora una señora enojada.
-¡Queremos ver la película!- Exclamaron unos niños.
-¡Si, dejen de estorbar!-
Así se empezaron a escuchar más quejas de parte de la gente, que iban dirigidas a la pareja numero uno de Nerima, cosa que les hizo sonrojarse de la vergüenza e irse directamente a sentarse en los únicos asientos disponibles en la fila. Ciertamente, esa discusión y casi confesión los hizo olvidarse del propósito de su visita al cine, por lo que pidieron mil disculpas por lo sucedido.
Durante el transcurso de la función, Ranma no dejaba de ver a su prometida. La chica ni cuenta se daba de ello, ya que se encontraba distraída con la película, si, la película era de artes marciales, romance, drama y comedia, combinación perfecta para la película favorita de ella. En una escena la pareja protagonista iba al cine y el chico abrazaba a la joven. Ranma pestañeó dos veces y volteó a ver a Sun Hee, ya que el último lanzó una palomita hacia él. Sun Hee le hizo una seña, y le indicó que la abrazara. El chico de trenza volteó a ver otra vez a su prometida entretenida, y tragó duro.
"Vamos Ranma, no te cuesta hacerlo, solo es… un abrazo, que tal si… por accidente, la tocas en un lugar que no es… pensará que eres un pervertido… ¡No, se valiente! ¡No defraudes a la familia Saotome!... Bien, aquí voy" Pensó Ranma.
1er intento de abrazo…
Ranma se encontraba vigilando a su prometida con un rabillo de ojo. Akane por su parte sostenía su bolso mientras veía la película entretenida. El joven miró a su joven prometida como un indefenso venado, pero luego tomó valor y empezó a acercar lentamente su brazo. En esos momentos, el bolso de Akane se cayó y la chica se inclinó para recogerlo, dejando a un Ranma con el brazo estirado.
2do intento…
Esta vez iba a abrazarla, tenía que demostrarle que él quería algo más serio que un simple "prometidos por obligación". Lentamente acercaba su brazo a la víctima, pero la chica tuvo ganas de ir al baño, así que se levantó y le avisó a su prometido, quien ya había bajado el brazo antes de que Akane sospechara algo.
3er intento…
Akane se encontraba atenta a la película, pues estaba una parte interesante. Ranma volvió a pasar su brazo alrededor de ella para tratar de abrazarla, ahora sí, no iba a fallar o dejaría de llamarse Ranma Saotome, solo que… la chica se acercó más hacia adelante para ver la parte interesante, cosa que Ranma odió.
4to intento…
Ahora sí, esto es un reto en el que él jamás perdería. Volvió a estirar su brazo para rodearla, pero en ese momento… la pareja protagonista de la película empezó a besarse con infinita pasión, y él se imaginó a Akane de esa manera, imágenes sugerentes empezaron a formarse en su para nada sana mente, haciendo que se arrepintiera de abrazarla, por lo menos dejaría que su mente "se enfriara".
5to intento…
Bien, esto se empezaba a tornar serio, así que estiró su brazo una vez más para tratar de abrazarla, pero… la chica vio que el niño que estaba a un lado de ellos tiró el refresco, por lo que se agachó para ver si ella no se ensució… "¡Rayos, ¿esto es una broma o qué?" Pensó el chico.
6to intento…
Ranma empezaba a hartarse, pero no se rendiría, o si no, sería la deshonra de los Saotome, así que, sin más calma, empezó nuevamente a acercar su brazo, pero… si, siempre hay un pero, la chica empezó a sentir el vibrador de su celular y salió rápidamente antes de que todos en la sala le reclamaran. Otro intento fallido más.
7mo intento…
Ok, ya estaba perdiendo la paciencia. Ahora sí, respiró profundo y seguro de sí mismo, acercó su brazo lentamente… si, ya adivinaron, pero esta vez, el afectado fue Ranma, ya que sintió unas enormes ganas de ir al baño, tal vez si no hubiera tomado tanto refresco de los nervios esto no hubiera pasado. Con pesar, quitó su brazo y se dirigió al baño.
8avo intento…
Hartándose de la situación, el intentó pasar su brazo, pero ella volteó rápidamente a verificar si él se encontraba bien.
-¿Te sientes bien Ranma?- Murmuró la chica.
-S-si, ¿p-por qué lo preguntas?- Murmuró el chico nervioso.
-Porque estás actuando medio raro-
-No, no me pasa nada-
-Si tú lo dices-
Otra vez Ranma movió los músculos de su brazo, pero ahora los interrumpió una lluvia de palomitas que cayó directamente en el chico de ojos azulados, al parecer un niño de la fila de arriba dejó caer sus palomitas, y cayeron en el pobre joven. Ahora si estaba desesperado.
9veno intento…
Empezó a mover de nuevo los músculos de su brazo, pero esta vez el mismo se detuvo, ya que se desesperó. En lugar de eso, sus manos se dirigieron a las palomitas, pero… rozaron con las manos de alguien más… ambos se vieron y se sonrojaron, alejando rápidamente sus manos…
10cimo intento…
Ranma se animó emocionalmente, ya que le faltaba, y lentamente empezó a acercar su mano hacía la chica, esta vez nada ni nadie los interrumpiría, solo que… la chica se acercó a él y apoyó su cabeza en sus hombros. Ranma se tensó y se sonrojó de sobremanera, pero valientemente apoyó su mano en los hombros de la joven quedando así como una pareja.
Mientras tanto, en una calle de Londres, en medio del trafico…
-Asi jamás llegaremos- Suspiró Lolita.
-Estoy aburrido- Comentó Toshio.
-Juguemos a que piensa cada uno, empezando conmigo- Comentó Kohaku.
-Eso ser fácil, tú pensar en ropa interior- Dijo Shampoo desinteresadamente.
-¡Eso es trampa!- Exclamó Kohaku ofendido.
-Mejor juguemos a quien le interesan tus opiniones- Sugirió Kuno.
-¿Qué tanto haces Ryoga?- Preguntó Mousse.
-Solo estoy cortando papelitos- Respondió el chico de colmillos.
-Pero pueden ser muy útiles- Dijo Ukyo.
-¿Cómo que útiles?- Preguntó Mousse incrédulamente.
-Ryoga, ¿en ese mueble que encontraste?- Preguntó Ukyo.
-Encontré papel, un tintero, un pincel, cinta adhesiva y chicles- Respondió el chico de bandana.
-Perfecto, pásamelos- Dijo Ukyo.
-¿Para qué querer chica de la espátula toda esa basura?- Preguntó Shampoo.
-Jugaremos un juego, cada quien se pondrá un papelito en su frente, este papelito tiene algo escrito, y tú tienes que adivinar que eres-
-Ya entendí- Dijo Kohaku.
-Se ve divertido, que buena idea- Dijo Lolita.
Después de un rato…
-¿Soy un alimento?- Preguntó Toshio.
-Nop- Respondió Kohaku.
-Voy yo- Dijo Ukyo -¿Soy una computadora?-
-Exacto- Dijo Ryoga.
-Bien, mi turno, soy…- Dijo Lolita, pero algo o más bien dicho, alguien la interrumpió.
-¡Delincuentes!- Exclamó una voz de adulta.
-¿Delincuentes?- Preguntaron todos.
-Creo que les tendré que dar una lección- Dijo la voz nuevamente.
Todos entendieron de quien se trataba y rápidamente fueron a descubrir que era la maestra Hinako regañando a unos jóvenes londinenses que al parecer le gritaban a una señora que estaba delante de ellos que era muy mala conductora y otras cosas más.
-¡Dejen de hacer eso, ya me los imagino, lloriqueando como unos niños cuando alguien les diga lo mismo!- Exclamó la maestra infantil.
-¡Cállese vieja metiche!- Exclamó un joven. Este era de cabellos naranjas, ojos negros y vestía ropa de las que se usan para raperos. Con tan solo escuchar su tono de voz a la hora de insultar, te dabas una idea de que era un muchacho rebelde, y cualquiera no se equivocaría.
-¡No me calles insolente! ¡Apuesto a que yo conduciría más rápido que tú!-
-¡Ya quisiera verlo!- Exclamó el chico.
-¡Si es un reto acepto!-
-¡Nooooooooooooo!- Exclamaron todos los chicos.
-¡Entonces son gallinas! ¡Y creía que los japoneses eran muy de retos! ¡Son gallinas!-
-¡Aceptamos! ¡El que llegué al kilometro 5 es el ganador!- Propuso la maestra.
-Bien, los esperaremos, gallinas- Dijo el chico cerrando las ventanas.
-Ya verás delincuente- Murmuró la maestra Hinako.
El semáforo indicó el fin del tráfico, y empezó la competencia de velocidad, donde todos se encontraban como hace una hora, agarrándose por el bien de su seguridad. Afortunadamente, la maestra Hinako iba ganando, pero los chicos se adelantaron más, dejando a la pobre señorita atrás, y más que eso, le dejaron un "regalo de consolación", le lanzaron una bomba llena de porquerías. Esa fue la gota que derramó el vaso, por ello, la profesora con mucho cuidado empezó a sacar una moneda de yen, si, ya se imaginarán que pasará.
-¡¿Qué va a hacer?- Exclamaron todos.
-Usaré el Happo-5 yen-satsu para darles su merecido- Dijo la maestra segura de ella misma.
-¡¿Queeeee?- Exclamaron todos.
Se acercaban a los 5 kilómetros, cuando la maestra rápidamente efectuó su ataque en contra de los jóvenes que se burlaron de ella y de los demás, provocando que el auto se detuviera y de el salieran los dos chicos rebeldes casi cayéndose de lo débil que se encontraban. Aprovechando su estado de debilidad, les devolvió la energía que les absorbió a ambos, dejándolos más débiles y temblando de miedo.
-¿Qué decían delincuentes?- Preguntó la maestra Hinako ya en su estado normal.
-¡Papá!- Exclamó el retador.
Enseguida una patrulla que pasó ahí se detuvo, y de ella salió un policía que se parecía bastante al joven malcriado. Se veía con una cara que no derramaba piedad, una cara de un policía completamente estricto.
-¿Qué pasa Junior?-
-Papá, esa niña nos amenazó, y nos atacó brutalmente-
-¿Ella?-
-Sí-
-¡No es verdad, tú estabas ofendiendo a otra señora!- Exclamó la maestra Hinako infantilmente.
-¡Es mentira! ¡Papá, ayúdanos!- Exclamó el rebelde Junior.
-Descuida Junior, ya tendrá su merecido por ser menor de edad y conducir a exceso de velocidad, además de lastimar a un ciudadano- Dijo el policía acercándose a todo nuestro equipo de artistas marciales.
-Etto… jeje… ¡Suban al auto rápido!- Exclamó nerviosa la maestra Hinako.
Todos los chicos subieron rápido, y la maestra arrancó. El policía fue tras ellos, más sin embrago, le costó un poco de trabajo echar a andar su coche. Y así se ve Londres, con 2 autos en persecución, donde uno de ellos venía haciendo escándalo, pues todos los jóvenes que estaban adentro le reclamaban a la maestra por su reto. El policía se comunico con sus compañeros por medio de su radio y solicitó más unidades de patrullas, las cuales llegaron en un santiamén. Ahora la maestra se encontraba esquivando a cada patrulla que se cruzaba en su camino, y los muchachos… asustados.
-¡¿Por qué demonios no se detiene?- Exclamó Ryoga.
-¡No dejaré que nos atrapen!- Exclamó la maestra mientras movía el volante de un lado a otro.
-¡Pero podría explicarles bien el asunto!- Exclamó Ukyo.
-¡Aún así, no debieron de haberme provocado esos delincuentes, además agradezcan que los estoy salvando!- Respondió la maestra.
-¡¿Salvando de qué? ¡Solo nos perjudica!- Exclamó Toshio furioso.
-Aunque debemos admitirlo, es divertido- Comentó un alegre Kohaku.
-¡¿Divertido? ¡Esto ser serio!- Exclamó Shampoo irritada.
-¡Maldita sea, ya hay más refuerzos!- Exclamó Mousse viendo por una ventana.
Todos voltearon a ver hacia donde estaba Mousse, y efectivamente, las patrullas ahora casi los rodeaban, la única zona que no alcanzaban era la de enfrente, donde la maestra se encargaba de quitar a los conductores que estorbaban, y los peatones se encontraban asustadísimos. De hecho, el auto iba sobre la banqueta, causando desastre en la ciudad.
-¡Pare de conducir, ¿no ve lo que hace?- Exclamó Kuno.
-¡Les salvo el pellejo, ¿y así me lo agradecen?- Exclamó la maestra enojada.
-¡¿Nos salva el pellejo?- Dijo Lolita.
-¡Si de verdad nos salvara el pellejo, no estaría metiéndonos en este lio!- Comentó Kuno.
-Pero chicos, de verdad es divertido- Opinó Kohaku.
-¡Cállate! ¡Es frustrante!- Exclamó Ryoga.
-¡Y ni siquiera hemos llegado al aeropuerto!- Exclamó con decepción Mousse.
-¡Es verdad!-Exclamaron todos.
Enseguida se detuvo el auto, pues se quedó sin gasolina. Las patrullas los rodearon y les hablaron por el altavoz, diciéndoles que quedaban bajo arresto por daños a la población, y que si intentaban golpearlos o humillarlos, les iba ir peor. Con esto, los muchachos obedecieron, y la maestra hizo lo mismo, aunque claro, les estaba gritando que los jóvenes fueron los que habían empezado, y los policías sin creerles nada. Ya eran las 3:00 pm y tenían que llegar al aeropuerto máximo a las 9:00 pm, pero al parecer, este no sería su día.
Restaurante oriental Nipón, 5:00 pm…
-Hace cuanto que no comía Tempura y Udón- Dijo Sun Hee.
-Bueno, ya lo estás volviendo a degustar- Dijo Akane felizmente mientras comía su ramen.
-¿Es normal que Ranma haga eso?- Preguntó Sun Hee mientras señalaba a Ranma, quien se encontraba como acostumbra a hacerlo, comiendo todo y sin modales.
-Descuiden, siempre come así- Respondió Akane mientras le salía una gotita en su cabeza.
-Oye, disculpa el atrevimiento, pero, ¿Ambos son prometidos?- Preguntó Yang Mi, causando que Akane se sonrojara y Ranma se empezara a ahogar con su comida.
-Bueno… etto… si, pero… nuestros padres nos comprometieron antes de nacer, así que, es por obligación- Respondió Akane mientras Ranma asentía, la verdad es que ambos mentían, más sin embargo, no se lo decían a ellos mismos.
-Pero he notado que son buena pareja- Dijo Yang Mi
-Si vieras como es a veces- Murmuró Akane.
-Tú no eres una especie de diosa, te lo recuerdo- Murmuró Ranma.
-¿A qué te refieres con eso?- Preguntó Akane, empezando a molestarse.
-A que eres muy poco romántica, insensible, marimacho y además pechos planos-
-Por lo menos no soy un cobarde que no se atrevió a hablar sobre Jusenkyo-
-¡Entiende que no quiero hablar de eso!-
-¡¿Por qué no? ¡No te pido la gran cosa!-
-¡Porque no, y ya!-
-¡¿A que le tienes miedo Saotome?-
-¡A nada!-
-¡Entonces… te escucho!-
-¡No voy a hablar de eso!-
-¡Vamos Ranma, supéralo!-
¡¿Quién dice que no lo he superado?-
-¡No lo has hecho, ¿Por qué otra razón no querrías hablar de eso?-
-¡Tal vez porque no tengo ganas!-
-¡Convincente respuesta!-
-¡Además, ¿por qué tanta urgencia de tocar el tema?-
-¡Pues porque…!
-Ejem, chicos…-
Ambos prometidos pararon en seco de su discusión para voltear a ver a unos muy confundidos Sun Hee y Yang Mi, así que suspiraron y empezaron a contarles la larga historia por la que discutían. Ya terminada la plática y demostrado que la maldición de Ranma es verdad, la pareja de novios se impactó, pero después comprendieron la situación y les sugirieron que a las 8:00 pm fueran a una feria organizada en el Hyde Park, el mismo parque donde Akane peleó con el ruso. Los prometidos aceptaron ir, y antes de que empezara la feria, las chicas se cambiarían.
Cárcel de Londres, 6:30 pm…
-¡Gran idea, maestra, gran idea!- Exclamó Ryoga mientras daba vueltas en la celda, pareciendo una especie de animal enjaulado.
-Agradezcan que hice el intento de salvarles el pellejo- Dijo la maestra cruzando sus brazos en actitud infantil.
-El cual fue un intento fallido- Dijo Lolita mientras en la pared de la celda dibujaba con gises que encontró.
-Mis padres se enterarán y me castigarán- Declaró un miedoso Kohaku.
-No podemos salir de aquí, a menos que paguemos la multa que es de 2000 euros- Dijo Ukyo.
-Es demasiado dinero, no tenemos la suficiente cantidad- Dijo Mousse.
-Seguramente policía malo tenernos en contra, y aunque paguemos multa, no dejarnos salir hasta mañana- Dijo Shampoo.
-Y todo por la culpa de la maestra más aniñada del mundo- Murmuró Ryoga molesto.
-¡¿Cómo dijo jovencito?-
-¡Es su culpa! ¡Ahora no podré ver a Akari!- Exclamó Ryoga molesto.
-¡Oigan, ya cálmense ambos!- Exclamó Toshio.
-¡No me calmaré hasta que la responsable del asunto nos saque de aquí!-
-¡¿Quiere pelear señor?- Exclamó la maestra Hinako -¡Porque por mí no hay problema!-
-¡Pero claro que quiero!-
-¡Ya cálmense ambos!- Exclamó Mousse.
-Saldremos de aquí, como sea- Murmuró Ryoga.
Hyde Park, Feria organizada por el Comité de Artes Marciales, 8:00pm…
-¡Nunca creí que esto lo organizara el comité de Artes Marciales!- Exclamó Akane.
-Se ve divertido, ¿Por qué no vamos hacia todas las atracciones?- Sugirió Yang Mi
-En ese caso, subámonos a la montaña rusa, ¿Qué les parece?-Sugirió Sun Hee.
-¡Pero claro que sí!- Exclamó Akane emocionada.
-Pero yo… jamás…- Murmuró Ranma.
-¡Vamos!- Exclamó Akane tomando de la mano a Ranma y conduciéndolo al susodicho juego. El joven se sonrojo, si bien es cierto que ya se habían agarrado de las manos en varias ocasiones, aún se ponía de esa manera.
Fila de la montaña rusa…
-Bien, es la super montaña rusa llamada "Dragonflight"- Dijo Akane.
-Se ve divertida, además de que esta tan enorme que no aguanto las ganas de subir- Dijo Sun Hee
-Akane, no creo que pueda subirme, ¿Por qué no mejor tú subes y yo te espero?- Murmuró Ranma.
-Pero Ranma, ¿acaso le tienes miedo?- Preguntó Akane.
-No, es que… pienso que no va a ser segura-
-Ranma, esta montaña rusa dice claramente que está perfectamente construida-
-¿Qué tal si no?-
-Cielos, no pensé que le tendrías miedo a esta montaña rusa, y eso que ya te has enfrentado a las alturas-
-Bien, me subiré-
-¿Seguro?-
-Sí, seguro-
Las compuertas se abrieron, dejando pasar a los que les tocaba. Ranma y Akane se subieron a un vagón, y él empezó a temblar. Se había enfrentado a grandes enemigos en los que se encontraba a grandes alturas y ahora le da miedo una montaña rusa, ¡un simple juego mecánico!, bueno, según él, le tenía miedo, pero en realidad, tenía miedo de que a Akane le diera miedo, porque no sabría cómo controlar la situación. Una vez que la montaña ascendía, Ranma pudo divisar la noche en la ciudad de Londres, y luego, empezó la diversión en la montaña Rusa. Mientras Ranma gritaba y sentía cosquillas en el estomago, Akane empezó a gritar y a reírse, y como la risa es contagiosa, Ranma hizo lo mismo. Terminando el juego, se desplazaron a otra distracción. Esta vez… los carritos chocones.
Carros chocones…
-Dos equipos, Yang Mi y yo vamos a uno- Dijo Akane mientras la otra chica corría junto con ella.
-Ranma, parece que somos tú y yo el otro equipo- Dijo Sun Hee.
-Sí, ya lo creo-
Ambos equipos se subieron a sus carros chocones, y más personas, obvio, desconocidas, se subieron a la atracción. Akane pudo divisar a una pareja que para nada le caía bien, y que aseguraba, uno de ellos la miraba coquetamente, mientras la otra persona veía a cierto chico de trenza encantadoramente.
-No puede ser, ¡¿Qué hacen aquí?- Exclamó Akane.
-¿Quiénes?- Preguntó Yang Mi
-Te lo explicaré-
-Ranma, ¿Ya viste quienes llegaron?- Dijo Sun Hee.
-¡Maldita sea! Es Taylor-
-Y viene con su hermana Michelle-
-Hay que derrotarlos en este juego- Murmuró Ranma.
El juego comenzó y el carrito manejado por Michelle y Taylor golpeó al de Akane y Yang Mi, Ranma lo vio y rápidamente el coche de este equipo estampó contra el de los hermanos. Taylor miró a Ranma y enseguida chocaba el coche en el, cosa que le resultó fallida, ya que Sun Hee y Ranma se apartaron rápidamente. El coche de Akane y Yang Mi estampó al de Michelle y Taylor, lo cual causó que los hermanos iniciaran una persecución contra las dos chicas. Ranma y Sun Hee iban tras los hermanos, y por esta causa toda la demás gente salió de sus coches y observaron impresionados la persecución. Así se la pasaron durante 30 minutos, chocándose entre sí, pero eso se acabó, ya que el dueño del juego mecánico los hizo bajarse. Definitivamente, sería una noche de competencia.
Zona de videojuegos, y demás…
-Ranma, tenemos que competir contra ambos- Dijo Akane.
-¿En serio quieres competir?- Preguntó Ranma.
-Sí, quiero demostrarles que hagan lo que hagan jamás me daré por vencida-
-Bien, si tu lo dices-
-¡Pasen y jueguen el tiro al blanco!- Exclamó un señor, llamando la atención de los dos jóvenes.
-Taylor, quiero el premio- Dijo Michelle.
-Hermanita, lo tendrás- Respondió Taylor confiadamente.
-No si yo lo gano- Dijo Akane.
-Oh, Akane, ¿quieres competir por él?- Preguntó Taylor.
-No lo hará sola- Dijo Ranma.
-Bien, pues entonces no tenemos tiempo que perder-
Los cuatro competidores se acercaron al puesto y tomaron sus lugares. Ranma y Akane entendieron que el juego se trataba de meter el chorro de agua en su tiro al blanco y hacer avanzar al muñeco que se encontraba arriba, si lo lograban se llevaban un premio. Akane empezó a disparar con su chorro de agua, mientras Ranma hacía lo mismo. Taylor se quedó a la mitad, y que Michelle le tiró por accidente la pistola, y los dos prometidos iban a la par, hasta que llegaron al mismo tiempo arriba. El señor, amablemente, les dio un premio a ambos. Ranma recibió un peluche y Akane unas fotos de los mejores artistas marciales del momento.
-Ehm… Akane… ¡Ten!- Exclamó Ranma dándole su peluche.
-Gracias, y tu ten esto, se que te gustará- Dijo Akane sonriéndole a Ranma mientras le daba las fotos.
-De nada-
Y así los chicos fueron a competir con los hermanos. Algunas veces ganaba Ranma, otras Taylor, y otras Akane. Michelle no compitió, ya que quería ver cómo le iba a Ranma. Akane notó la intensa mirada con la que la chica londinense veía a su prometido, esto solo la enfureció y cuando Ranma ya había terminado la competencia, Akane no le hacía caso. Sun Hee y Yang Mi los miraban y no decían nada. El chico de trenza pensó en cómo hacer que su prometida dejara de ignorarlo, y se le ocurrió algo al ver a un grupo de coristas en el escenario de la feria.
Cárcel de Londres, 8:30 pm…
-¡Tenemos que salir de aquí!- Exclamó desesperado Kohaku.
-Cierto, ya no podemos seguir aquí, o ¿Quién irá a recoger a los que llegaron?- Dijo Lolita.
-Tener que idear plan, ahora- Dijo decidida Shampoo.
-¿Y convertirnos en delincuentes? ¡Eso jamás!- Exclamó la maestra Hinako.
-¡Si claro, como no lo somos, nos encarcelaron injustamente!- Exclamó Ryoga con tono sarcástico.
-¡Pero no fue mi culpa!- Exclamó la maestra Hinako.
-¡Claro que fue culpa suya, sino no estuviéramos adentro de esta estúpida celda!- Exclamó Mousse.
-¡Si no nos saca inmediatamente de aquí le diré a mi padre que la expulse como maestra!- Exclamó Kuno.
-¡Si me dejan de alzar la voz les prometo que no les aplicare el Happo 5 yen satsu!- Exclamó la maestra Hinako.
-Oigan, ¿y por qué no se nos ocurrió salir de la celda y fugarnos?- Preguntó Ukyo.
-¡¿Cómo si nos vigilan?- Preguntó Ryoga.
-Podemos dormir a los guardias- Dijo Toshio.
-¿Y con qué?- Preguntó Lolita.
-Creo que tengo algo de los somníferos de mi hermana Kodachi, me los dio para hacer trampa en el concurso- Dijo Kuno mientras sacaba un frasco pequeño.
-¡Bien! Ahora, ¿Quién los distrae mientras les echamos el somnífero?- Preguntó Mousse.
-Maestra infantil poder hacerlo- Dijo Shampoo.
3 minutos después…
-Creo que ya hicieron un buen efecto los somníferos- Dijo Kohaku.
-Ahora sí, Ryoga, hazlo- Dijo Toshio.
-Bien- Ryoga se acercó a la pared y enseguida aplicó el ataque -¡Bakusai Tenketsu!- Exclamó Ryoga mientras la pared se hacía añicos.
En ese momento empezó a sonar la alarma, y todos los policías salieron a ver qué sucedía. Los chicos y la maestra corrieron rápidamente como los artistas marciales que son, y llegaron al auto.
-¿Quién conduce?- Preguntó Lolita.
-Pues yo tenía una licencia…- Dijo Kohaku.
-Entonces hazlo tú mi amigo- Dijo Kuno.
-Lo malo es que me la quitaron por desobedecer reglas de transito-
-Entonces yo seré tu copiloto- Dijo Toshio decidido.
-¡Subamos!- Exclamó Ryoga.
Todos subieron rápidamente al auto y Kohaku arrancó. Los policías los vieron fugándose, y el oficial encargado de arrestarlos por "molestar" a su hijo empezó a perseguirlos. Otra vez se ve en Londres una persecución entre policías y jóvenes que escapaban para ir a recoger a sus seres queridos. Kohaku pronto fue apresado por cuatro patrullas que lo intentaban bloquear. Lolita, Shampoo y Ukyo lanzaron globos que consiguieron llenar con huevos para distraer a los policías, logrando un buen resultado. La única patrulla que quedó intocable fue la del oficial, quien los seguía sin perder vista de ellos.
En la feria, rueda de la fortuna…
-¿Akane, que te ocurre?- Preguntó Ranma.
-¿Por qué lo dices?- Respondió ella con un tono de enojo.
-Por el tono de voz con el que me contestaste-
-No tengo nada-
-Akane, te conozco, te enojaste conmigo-
-¿Y si así fuera qué?-
-No sé el porqué de tu enojo-
-¡¿Acaso no viste como te miraba Michelle?- Estalló Akane.
-Ni cuenta me di-
-¡Oh, claro! ¡Porque a ti te agrada que las chicas te miren!-
-Creo que deberías sentarte y escuchar atentamente el silencio-
-¡No lo voy a…!
En esos momentos fue interrumpida por una melodía en piano que sonaba en los altavoces de la feria. La rueda de la fortuna se detuvo y se quedó en una distancia donde se pudiera observar el coro que estaba listo para cantar una canción.
Anata wa ima doko de nani wo shite imasu ka?
Kono sora no tsuzuku basho ni imasu ka?
-Es… es la canción de mamá- Murmuró Akane impresionada.
-Lo sé- Dijo Ranma
Por lo mientras podemos ver a unos jóvenes que llegaron al aeropuerto de Londres y rápidamente bajaron del auto, corriendo para ir por los que iban a recoger. El policía solo pudo dejarlos ir, que otro remedio le quedaba.
Ima made watashi no kokoro wo umete ita mono
Ushianatte hajimete kizuita
Konna ni mo watashi wo sasaete kurete ita koto
Konna ni mo egao wo kureteita koto
-¿Pero como…?-
-Digamos que alguien les comentó de la canción-
Ushianatte shimatta daishou wo totetsumonaku ooki sugite
Torimodosou to hisshi ni te wo nobashite mogaku keredo Maru de kaze no you ni surinukete todokisou de todokanai
En el aeropuerto llegaron todas las personas que debían esperar. Mousse y Shampoo fueron a ver a Cologne, mientras que Lolita fue hacia su madre, Kuno con su padre, Hiroshi y Daisuke fueron con Toshio y Kohaku, mientras que Yuka y Sayuri fueron con Ukyo.
Kodoku to zetsubou ni mune wo shimetsukerare
Kokoro ga kowaresou ni naru keredo
Omoide ni nokoru anata no egao ga
Watashi wo itsumo hagemashite kureru
Y Ryoga corrió para abrazar fuertemente a Akari, ella le dio un beso en la mejilla, acto que demostró que se amaban.
…. Coro de voz de Nico Nico Chorus….
-¿Tu les dijiste de la canción?- Preguntó Akane.
-Bueno, si… es que creí que… de esa manera, ya… bueno… no seguirías enojada- Dijo Ranma sonrojado.
-Ranma…- Murmuró Akane.
-No es estúpido, ¿o sí?-
En eso sintió un cuerpo abrazando al suyo, la calidez de Akane, quien empezó a llorar de alegría, y eufóricamente abrazó al muchacho, quien se sonrojó al instante.
Mou ichido ano koro ni modoro
Konda wo kitto daijoubu
Itsuma soba de waratteiyou
Anata no sugu soba de...
Todos los chicos llegaron rápidamente a la feria, y se olvidaron totalmente de Ranma y Akane, en vez de ir a molestarlos fueron a ver el coro que cantaba. Yuka y Sayuri divisaron a Sun Hee, Yang Mi y la familia de Ranma y Akane. Estaban viendo que tal les iba a los dos muchachos, y siguieron observándolos, abrazados se veían como una pareja.
-Cariño, siempre estarás conmigo- Murmuró Soun mientras miraba al cielo escuchando la canción de la señora Tendo.
Anata wa ima doko de nani wo shite imasu,ka?
Kono sora no tsuzuku basho ni imasu ka?
Itsumo no you ni egao se ite kuremasu ka?
Ima wa tada sore wo nagai tsuzukeru.
-Gracias Ranma… es lo mejor que has hecho por mí- Dijo Akane abrazando todavía al muchacho.
-Akane, ¿sigues enojada?- Preguntó él sonrojado como siempre.
-No, te estoy eternamente agradecida-
-Sabes, tu madre era una excelente persona, estaría orgullosa de ti-
-Muchas gracias Ranma…-
-No se han dado cuenta de que actúan como novios- Dijo Nabiki mientras comía un algodón de azúcar.
-Si- Asintieron Yuka, Sayuri, Yang Mi y Sun Hee con una gotita de sudor en su cien
-Espero que las cosas sigan así- Murmuró Genma.
-Eso esperamos- Murmuró Nodoka.
…Último coro de Nico Nico Chorus
Así termina este capítulo, lleno de varios retos para nuestros protagonistas, lleno de varías escenas de diversión, de amor. Ambos artistas marciales han dado un nuevo paso en su relación, el conquistarse de una manera de que ambos queden mal. Y para poder estar juntos, tendrán que vencer muchas pruebas, además de que la próxima competencia estará reñida. Pero no es el momento todavía, por ahora, ambos disfrutarían del abrazo tan anhelado en sus corazones, el abrazo lleno de ternura y amor.
Continuara…
Bien ya termine al fin… les dije que lo compensaría con un largo capítulo, espero que les haya agradado.
Las canciones que agregué son propiedad de 2ne1, INFINITE y la última es del anime "Higurashi no naku koro ni", debo admitir que esa canción me encantó, y la versión que puse es la de Nico Nico Chorus, la pueden buscar en Youtube. Repito, solo las tomé prestadas, pero no son mías.
El Tempura y el Udón son dos platillos tradicionales de la cocina japonés (para los que no sepan).
El nombre de la montaña rusa es "Dragonflight" que significa "Vuelo del Dragón", no se molesten por la falta de creatividad xD.
Bien, es mi deber decirles que tal vez no actualice tan seguido, debido a que saldré de secundaria y estudiaré la carrera de ingeniería civil, por lo que me quedará poco tiempo libre, además de que entraré a trabajar aproximadamente dentro de un año y medio, entonces, no se decepcionen. Por ahora a disfrutar.
Criticas, comentarios, aplausos y tomatazos son bienvenidos (excepto groserías).
Saludos y sayonara de parte de… ¡Sandy!
