Capitulo 4

Cuenta Mimi

Me callé cuando vi que sus tentadores labios se estaban acercando a mis labios, cerré los ojos porque ya estábamos a milímetros pero de repente algo nos interrumpe

-Matty, amor mío- al escuchar eso Matt se separo como si yo daba toques porque dio un brinco gigante, cuando observe quien fue la que nos interrumpió.

Era una muchacha como de mi edad o la edad de Matt, admito es bonita, con su pelo hasta el hombro color pelirrojo con sus ojos rubí y figura que cualquier hombre sueña.

-¿Quién es ella?- dijo la muchacha, acecinándome con la mirada

-Em… ella es…- lo interrumpí

-Soy la mesera y le estaba pidiendo su orden-

-Como quiera todas las meseras son igual- esa pelirroja con eso ya me ofendió

- Disculpe, no escuche bien, dígame ¿cómo somos las meseras?-

-Me refiero que ven a un chico con dinero y se insinúan osea que lo llevan a la cama, le sacan dinero- me dijo en forma de burla, se veía muy bonita pero con ese carácter quien la aguante

-Pues fíjate que hay decepción de lo que piensas de las meseras, pero lo que pienso de las fresitas, mamonas siguen siendo cabezas huecas como tú comprenderás, no se ha roto la ley- le dije en forma de burla, que hasta Matt se empezó a reír pero ella lo tomo mal

-Vámonos Matty, aquí hay pura envidia- le dijo a Matt, mientras lo abrazaba

-Quien quisiera ser una descerebrada jajaja- me empecé a reír en su cara

Cuenta Sora

Mugre mesera de cuarta, cree que no vi cuando apenas llegue que casi besaba a mi minita de oro, espero que ella no me quite lo que me acostado mucho conseguir aparte de mantener esta relación de 5 años, no va venir una don nadie para quitarme a mi novio, lo mejor es que no vuelva a este lugar

-Mi amor vámonos enserio, aquí me tratan mal- le dije suplicando para irme

-Pero no he pedido mi orden- me contesto

-Porque compras aquí, tienen muy mal servicio, antes de irme pondré una queja para ella- la apunte

- A mi no me dan mal servicio- contesto mi novio

-Tú porque eres hombre, ha de ser ofrecida y tú como hombre que eres no aguantas nada-

Cuenta Mimi

Esa fue la gota que derramo el vaso, me tire encima de ella, le estire sus pelos de zanahoria que tiene, me daban ganas de arrancárselo pero por más que le estiraba los pelos no se arrancaban.

Me imagine que no sabía pelear, nada mas estaba gritando como loca, me intentaba pegar pero no le asía en nada. Este Matt nos intento separar, pero yo la tengo bien agarrada, en eso siento unas manos en la cintura que me separaron de los pelos de elote

-Déjenme la dejo calva- intentando escaparme para seguirla golpeando, rasguñando

-Por favor Mimi, tú no eres así, ten paciencia, si peleas va venir el papá de Yolei, la afectada vas hacer tú y ella se va ir feliz de la vida porque no tienes trabajo- me susurro la voz que muy bien conocida, era mi mejor amigo, que hizo que me calmara, me quede parada, pensando que tenía razón la única afectada seria yo

-Es una salvaje mi amor, ya viste- le decía la zanahoria al rubio

-Tú me sacas de mis casillas- me provoco de nuevo, me quería lanzar de nuevo pero Tai me detuvo

-Lo mejor es que se vayan, mi niña se va calmar cuando está deje de molestarla- dijo mi amigo castaño apuntando a la Sora

-Óyeme naquito, yo tengo mi precioso nombre que es SORA, captas o te faltan neuronas- le estaba reclamando Sora

-A la que le faltan neuronas es a otra- se defendió

-Matty, defiéndeme de este naquito- como siempre acudiendo a él

Cuenta Matt

No ponía atención de lo que estaban peleando ese tal Tai y Sora. En mi mente nada mas pasaba como le dijo ese Tai a Mimi "mi niña", acaso serán pareja, novios, ¿Por qué me da celos?; pero como siempre Sora me tiene que interrumpir

-Matty, defiéndeme de este naquito-

- Mejor vámonos- le tome la mano, lo mejor es que me fuera no me gustaría verlos juntos asiéndose cariñitos

-Pero Matty dile cosas- frunció el ceño

- Entiende, tengo trabajo que hacer- me la lleve de la fuerza.

Salimos de la cafetería y fuimos a mi casa.

-¿Qué vamos hacer en tu casa?- Sora me pregunto

-Haber que hacemos, que dices si vemos una película-

-Dijiste que tenías trabajo, por esa razón no nos quedamos con los nacos esos-

-Dime para que te querías quedar, si nada mas estabas peleando-

-Ach, me cae mal cuando tienes razón- me dijo frunciendo el ceño

-jaja no te enojes tampoco, haber dime qué quieres hacer- la agarre de la cintura porque no quiero oírla gritar

-Mmm… que dices si vamos a tu habitación- seduciéndome, agarrándome del cuello

-Porque tú me lo pides-

Nos dirigimos a mi habitación apenas entramos y se me lanzo a besarme apasionadamente pareciera que estuviera necesitada. Cada beso que me daba me ponía a recordar que hubiera pasado con Mimi si Sora no hubiera llegado, la pude haber besado pero el destino no nos dejo o a lo mejor era lo correcto para nosotros ya que yo tengo mi novia más bien mi prometida y a quien engaño se nota que ese Tai era su novio.

Sentí como unas manos me apretaron el trasero

-Oye, ¿quieres jugar o qué?- le dije en forma de broma

-Amor tenemos tiempo que no nos divertimos, todo por tus negocios- me puso cara de perrito triste

- Esta bien, pero con una condición-

-Dime cual mi amor-

-Que no me vuelvas hacer una escena de celos o humillar gente-

-Pero amor tengo que cuidar lo mío- que bien ahora soy un objeto

-No soy un objeto para que me digas que soy tuyo-

-Es un decir, no te enojes- después de eso me beso como siempre que cualquier hombre no resiste a lo que sigue.

Llego la mañana, los rayos de sol iluminaron por las cortinas para que pasaran por mi cara, fui abriendo poco a pocos mis ojos lo primero que vi fue a Sora recargada en mi pecho profundamente dormida.

-Sora, levántate- la movía de lado a lado para que despertara

-Mmm…un ratito más- y se volvió a dormir

-Entonces quédate aquí, yo tengo que ir a trabajar- la separe de mi y la acomode delicadamente en mi cama

Me fui a bañar. Mientras me bañaba me hundía en mis pensamientos, no puedo creer que todavía estoy pensando en ella, está bien que te impacta una belleza pero ya debió salir de mi cabeza, yo tengo mi novia que futuramente será mi esposa. Anoche me di cuenta que no la amo como pensaba pero ando con ella por costumbre.

Salí del baño para arreglarme para el trabajo, quiero que el tiempo pase deprisa e ir a la tarde a trabajar al café para verla de nuevo.

-Amor ¿ya te vas?- se escucho la voz de Sora

-Sí, se me está haciendo tarde- le dije mientras me ponía los zapatos para irme

-Pero porque no me dijiste nada-

-Te intente levantar pero no despertabas-

-Entonces me vas a dejar sola- me decía en tono triste

-No te preocupes, Kari al rato viene con mi madre- al decir eso me retire para irme al trabajo.

Llegue al trabajo, ya estaba este Miko acomodando las cosas, estaba de perfil y veo el gran parecido a su hermana, se ve que son gemelos pero como quiera me quedo embobado viéndolo

-¿Qué tanto me mira Jefe?- creo que se dio cuenta, ahora va pensar que soy del bando homosexual

-No pienses mal Miko, es que ayer conocí a tu hermana-

- ¿A mi hermana?- me pregunto en forma nervioso

Cuenta Mimi

Ya me abra descubierto y viene a despedirme, ahora que haré, no podre vengarme y tampoco juntar más dinero para mi madre, con lo del café no es suficiente, tengo que pagarle la colegiatura a Takeru.

-Sí, trabaja en el café y esta igualita a ti pero en mujer- no me descubrió y yo pensando hasta lo que no

-Acuérdese jefecito somos mellizos- pegándole en la espalda

-Sí se nota. Toma- me puso unos papeles en el escritorio

-¿Qué hago con esto?-

-Checa si esta en todo en orden, en una hora te espero en mi oficina- nada más eso me pide, no quiere nada, me pone hora exacta para acabar, a este le dieron gallo de desayunar.

Empecé a ser esos chequeos que empiezo a odiarlos, veo que esta todo en perfecto orden nada fuera de lugar. Paso la hora y acabe justo a tiempo, iba a llevarle los papeles pero me pare en la puerta cuando escuche que estaba con alguien y yo de chismosa me puse a escuchar ya que no estaban hablando como la gente normal, estaban discutiendo.

-Padre te dije desde que me obligaste estudiar negocios internacionales que no me gusta esto de los negocios- dijo un rubio

-Quieras o no Yamato esto será todo tuyo en un futuro y debes saber cómo esta todo esto-

-Papá para eso está Kari, a ella si le gusta todo eso de los negocios-

-Comprende, tiene que ser hombre el heredero, Hikari también le voy a heredar pero el encargado vas hacer tú y vas hacer todo lo posible para que tú tengas un niño varón, porque el hombre es el que manda-

-Pero padre no me gusta el mundo de los negocios-

-Tú crees que es buen futuro la cosa de la música-

-Es lo que me gusta hacer, es mi sueño-

-De los sueños no se viven, así que ponte al tiro- después que dijo eso se retiro, paso a lado mío y me miro con cara de enojado lo único que ocasiono es que me pusiera nerviosa.

-Ignora su mirada- parece que Matt se dio cuenta

-Si quieres yo lo pesco y tu lo golpeas- lo dije en forma de broma

-Creo que escuchaste la conversación-

-Te juro que no fue mi intención es que…- me interrumpió

-No hay problema, pero ya te diste cuenta que no me gusta todo esto de los negocios-

-Entonces que haces aquí-

-Por obligación, por eso en la tarde voy y canto a una cafetería-

-sí, lo sé-

-¿Cómo supiste?, si apenas estamos platicando- creo que abrí demás la bocota, piensa Mimi, piensa

-Es que… es que me conto mi hermanita del alma- una sonrisa fingida le di

-Sí ayer la conocí, es muy linda sabías- aw… que hermoso piensa que soy linda

-Sí lo sé, pues se parece a mí-

-Pero lástima que tiene novio- espera dijo que tenía novio, que novio tengo, que yo recuerde nunca he tenido un novio, excepto uno cuando estaba más peque como unos 18 años (N/A: en el primer capítulo me di cuenta que al principio que le puse 18 pero tiene 23 años, así que perdón jaja)

- ¿Qué novio tiene mi hermana?-

-Uh, perdón la rege- (N/A: por los que no saben que es rege es como si dices la eche a perder)

-¿En que la regaste?-

-Pues Mimi no te ha dicho que tiene novio- pero como no voy a saber si soy yo, o a lo mejor tengo novio y yo no se

-Pero jefecito no se preocupe-

-¿Por qué?-

-Porque mi hermana me cuenta todo y ya me hubiera dicho lo de su novio, dígame como es el chavo y porque piensa que es su novio

- era uno de pelo castaño, muy alborotado el pelo, de ojos cafés como su pelo, como de mi estatura…- no lo deje terminar porque me empecé a reír en su cara, no puede ser que piense que Tai y yo… no puedo con mi risa

-Oye no te rías tanto, no sé qué te está dando tanta risa-

-Es que no puedo creer que pienses que Tai y mi hermana sean pareja, si son amigos desde que tiene uso de razón, no sé por qué piensas eso- me seguía riendo

- Pues el tipo le dijo mi niña-

-Así le dice desde hace años de cariño, así que jefecito no se me deprima- le di unos golpecitos en la espalda

-No sabes lo feliz que me has puesto, ahora acompáñame a un lugar-

-¿A dónde?, tengo que seguir trabajando-

-Como me dices, soy tu jefe entonces me tienes que seguir, vamos a un lugar especial-

-está bien- no tuve otro remedio que seguirlo.

Me subí a su Lamborghini blanco y siguió su camino hasta que llegamos a un lugar muy conocido por mí

-¿Qué hacemos aquí?-

-Entra, no pasara nada- me obligo entrar

-Y ¿Qué esperamos aquí?-

-Vamos a ver a tu hermana, para que nos vea a los dos-

-¿A mi hermana?- ahora que hare, ya me puse nerviosa

CONTINUARA…