Por fin es lunes. Me siento super enfermo pero aun así dije que actualizaría hoy. Por fin en este capitulo pasan cosas interesantes entre estos dos. Me anima mucho sus reviews, gracias por decirme que les esta gustando la trama.


La noche del sábado llego. El plan era muy simple; las chicas llegarían a la casa de Kenny en la noche. Después saldrían a comprar cosas en una tienda de autoservicio; unas botanas ligeras para comer y algo de alcohol. Irían a un lugar en el bosque cercas del lago de South Park donde nadie los molestara y estarían ahí casi hasta el amanecer. Solo 4 jóvenes sin ninguna supervisión adulta. Para Kenny eso sonaba muy divertido, probablemente terminaría acostándose con Tammy y esperaba que Butters se animara a divertirse también y, quien sabe, tal vez dejaría de ser tan estricto consigo mismo y aventurarse con Kelly. Pero este ultimo tenía el estomago hecho un nudo. Hoy se atrevería a hacer muchas cosas que jamás pensó que haría. Primero y más importante, les mintió a sus papas. Además de eso, desobedeció muchas reglas importantes, se escaparía para salir con chicas y probablemente hicieran cosas sucias además de que beberían alcohol. Si no fuera porque se trataba de Kenny, hubiera dicho que no como siempre lo hacía con los demás. Pero ahora era su mejor amigo y tenía que estar en las buenas y en las malas, aunque no sabía si en esta ocasión se trataba de una buena o una mala.

Los 2 chicos esperaban sentados en el sillón roto de la casa de de la casa de los McCormick. Tocaron el timbre y Butters casi salta del susto.

– ¡Llegaron! – Exclamo con ansias el rubio mayor. Fue a la entrada para recibirlas. Al abrir la puerta lo que vio fue mejor de lo que esperaba. Tammy se veía más mayor de lo que aparentaba. Sus dotes resaltaban mucho, tanto en su pecho como en sus piernas. Llevaba una blusa blanca apretada y unos jeans color azul pegado a su cuerpo con unos tacones negros. Kelly no era de menos. Tenía el rostro de una estrella porno famosa y su cintura parecía de una modelo de modas. Su ropa consistía en un escote rojo y una minifalda negra con botas de cuero negras que le llegaban casi a la rodilla.

–Hola Kenny– lo saluda de beso Tammy –Cuanto tiempo sin vernos– lo sostiene de las manos para dar a entender que ella era su pareja.

–Tammy, me da mucho gusto verte. Mira el es del amigo que te hable. Ven aquí Butters– Le hace una seña para que el otro rubio se levante y se acercara.

–Ho… hola, Yo… me… me llamo Butters– Saluda muy nervioso. Ambas chicas le dan un escaneo de cuerpo entero al pequeño chico y la reacción en sus rostros fue un reflejo de decepción.

Salieron de la casa. Kenny solo grito a sus padres que luego volvía y no espero a oír una respuesta, aunque no es que les importara realmente. Siguieron caminando. Kenny y Tammy iban adelante platicando mientras Butters y Kelly se quedaban atrás. El pequeño rubio estaba callado y al parecer su acompañante no hacia el mínimo esfuerzo por tratar de iniciar una conversación. Al llegar a la tienda de autoservicio, El chico de naranja llama a su amigo para comprar las cosas mientras las chicas las esperaban afuera. Cuando se quedaron solas Kelly le reclamo

–Cuando me dijiste que nos íbamos a divertir no pensé que tenía que salir con eso– Señala a Butters.

–De verdad lo siento mucho amiga. Pero cuando Kenny menciono que tenía un amigo pensé que se refería a alguien como él, no ese niñato– le dijo con un tono suave de suplica

–Sabes algo, diles que me estoy sintiendo mal y me tengo que ir – ella quería irse lo antes posible

–Vamos, se que estas de visita, pero hazme este favor. Kenny no es cualquier chico, tú lo viste. Solo déjame tener algo de emoción con él y nos iremos ¿Si? – Pone ambas manos juntas en señal de suplica.

–Bien, tú ganas, Tratare de hacer un gran esfuerzo. Pero no prometo nada–

Los Chicos regresaron nuevamente. Traían algo de leña para una fogata y unos pares de cerveza. Ahora se dirigían a un lugar del lago que era muy usado para ese tipo de "encuentros". Al llegar el lugar estaba solo. La tierra de ahí estaba muy compactada y sin ningún arbusto o pasto que creciera. Alrededor había unos troncos de madera donde se podían sentar. Pusieron la leña en el centro y con algo de dificultades la prendieron para hacer una fogata que los iluminara.

Kenny y Tammy se sentaron juntos en uno de los troncos y Butters con Kelly en otro. Ambas parejas estaban algo separadas. No podían oír las conversaciones del otro pero si ver lo que hacían. El chico menor vio que su amigo se la pasaba platicando y riendo con su acompañante con alguno que otro manoseo de vez en cuando. Su amigo se estaba divirtiendo a sí que tenía que hacer un esfuerzo por divertirse también. Se armo de valor y rompió el hielo.

–Y dime– Pregunta algo nervioso – ¿De dónde eres?– La chica pensó en ignorarlo, pero ya estaba ahí así que más da si hablaban. Tal vez el tiempo así se iría más rápido.

–De nueva jersey– responde con naturalidad. Después de ese pequeño intro, siguieron platicando de cosas triviales y Butters sintió un poco más confianza. Cada vez que no sabía qué hacer miraba a su amigo y lo imitaba. La chica sintió un poco de comodidad al hablar con el pequeño rubio. Era como conversar con su hermana, hablando de sus colores favoritos, muñecos de Hello Kitty y ropa de moda. Así paso casi una hora. De pronto Kenny besa a Tammy en la boca muy candente y al ver eso, el pequeño rubio intenta hacer lo mismo. Se acerca al rostro de Kelly y al intentar juntar los labios con la chica esta voltea su rostro a otro lado y con una mano lo aparta de él.

–Dios, No puedo hacerlo– Exclama en voz alta. Butters entendió lo que pasaba. La chica no tenía el más mínimo interés en él y hasta sentía algo de asco. Se levanta sale corriendo hacia el bosque tratando de contener el llanto.

–Butters ¿Qué paso? – Le grita Kenny al verlo salir de esa manera

–Tammy, lo siento, pero no iba a besar a ese idiota– Decía mientras se acercaba a ellos 2

–Hey zorra– Le responde muy enojado –No le digas así, el es mi amigo– Tammy se separa de él en ese instante.

– ¡Tu no le hables así! – Le dice la chica que se supone que era su pareja –Ella no tiene la culpa de que tu amigo sea un completo pendejo– Kenny no podía permitir que hablaran así de Butters. El significaba mucho para él y no importa si se trataba de una chica muy hermosa, simplemente no toleraba aquello.

–Saben algo– les responde el rubio –Vallase a la mierda las dos– Fue lo último que dijo antes de salir corriendo a buscar a su amigo. Las otras dos se quedaron boqui abiertas al escuchar eso.

– ¡Butters! – Gritaba El rubio con toda su fuerza, caminado entre la maleza del bosque. Se lamentaba mucho de lo que había pasado, se supone que eso no terminaría así. Maldecía a esas dos chicas por haber herido así a su pobre Butters. Cuando estaba a punto de rendirse de seguir buscando oye unos pequeños llantos a un lado. Camina hacia la dirección de donde provienen, mete su mano sobre unos arbustos y al hacerlos a un lado ve al chico que buscaba. Este se encontraba sentado en el suelo, recargado en un árbol, en posición fetal, limpiándose las lagrimas de su rostro.

– Butters… ¿Estás bien? – pregunta aun sabiendo que no lo estaba, pero ahora era su turno de apoyarlo justo como él lo hizo durante esas ultimas semanas con sus estudios, aun que creía que esto era más grave.

–Yo… lo… lo… siento– respondió el chico sin atreverse a mirarlo, tratando de parar su llanto y que no viera sus lagrimas pues le apenaba mucho que Kenny lo viera en ese estado –No quería arruinar tu cita– Kenny se puso de rodillas y se sentó frente a él, mirándolo de frente

–Hey, no era una cita, además, Kelly es una tonta, no se daría cuenta de que tiene algo bueno ni aunque la golpeara en la cabeza. Mándala al demonio– Trataba de animarlo, hablándole con un tono suave y dulce.

–No es solo Kelly, es que… siempre ha sido así con todas las chicas. Recuerdo que tuve que pagar 5 dólares por mi primer beso pues ninguna chica me lo había dado. Y cuando pensé que tenía una novia, una chica muy linda de pasitas, resulto ser que solo hacia su trabajo haciéndome gastar en el restauran. Siempre ha sido así. Todos piensan que soy feo, aburrido y poco interesante. Supongo que me quedare solo el resto de mi vida. Nunca encontrare a alguien que en verdad me quiera – Dio un fuerte suspiro, pensando que el aceptar ese hecho haría que dejara de llorar.

–No digas eso. Yo no pienso eso de ti. Estos días he visto que eres alguien muy lindo, con un corazón de oro. Eres la mejor persona que he conocido en toda mi vida. Cualquiera seria afortunado de salir contigo– En esos momentos Kenny estaba siendo totalmente sincero, decía exactamente lo que pensaba de Butters sin meditar antes en sus palabras. Tal vez fue el hecho de que verlo llorar, herido, tan vulnerable hiciera que se diera cuenta de lo que en verdad sentía por él.

–Solo me dices eso porque eres mi amigo– Le responde sin creerse una palabra de lo que había oído, pero en eso, Kenny lo toma de la barbilla y hace que lo obligue a verlo a los ojos sin pensar en lo que hacía, solo siguiendo sus impulsos.

–No lo digo porque si– Sus rostros se acercan más y Butters se sonroja por la situación –Yo de verdad pienso eso de ti… yo…– El corazón del pequeño rubio se aceleraba más y más rápido. No sabía qué hacer ante aquella situación y de pronto los labios de su amigo estaban pegados a los suyos. Ambos pusieron su mente en blanco. No pensaban en nada más que en besarse. Perdieron totalmente la noción del tiempo y solo seguían moviendo su lengua en el interior de la boca del otro, oyendo los latidos de ambos.

Cuando Butters abrió los ojos se dio cuenta de lo que habían hecho. Este le dio un empujón repentino a Kenny haciendo que callera de espaldas al piso. Butters Se levanto rápidamente sin mirar atrás y salió corriendo nuevamente

–Espera– Le grito el Rubio de ojos azules. Pero cuando se levanto del piso para intentar seguirlo, lo había perdido completamente de vista.

Butters solo corría hacia su casa con todas las fuerzas que sus piernas le daban. Lloraba por la confusión de todo lo que paso. No sabía que sentía en esos momentos. ¿Por qué Kenny hizo eso? ¿Por qué lo beso? Se supone que eran amigos, pensó que podían ser los mejores amigos como lo eran Stan y Kyle, pero después de esto ni si quiera entendía que es lo que sentía por Kenny y eso lo destrozaba por dentro. Siguió corriendo y llorando sin mirar atrás. Lo único que quería era llegar a su casa, ir a su cuarto y esconderse ahí para que nadie lo viera.


Bien, pues hasta aquí acaba esto. Si, soy malvado que interrumpo en la parte mas romántica XD. Los siguientes capítulos ya son masa románticos y obviamente tendrá que haber un lemon (cara de pervertido). El viernes actualizare, a si que hasta entonces.