Hola, pues traigo este epilogo de este fic. Por fin le pude dar un final a esta historia y la doy por completa. espero que les haya gustado. Cualquier agradecimiento o comentario dejen sus reviews uwu.


Epilogo

– Dios, pensé que nunca llegaría el descanso. Muero de hambre– dice el castaño regordete mientras se acomodaba en la banca del comedor

– ¡¿Cómo es posible que tengas hambre culón?! Estuviste comiéndote una bolsa de papas durante todas las clases– responde el pelirrojo en un reclamo

–Estoy en crecimiento, tengo que alimentarme bien.

– Estás gordo por comer tanto mugrero.

–Chicos basta– interrumpe el pelinegro para que la discusión se terminara ahí –Donde esta Kenny ¿No va a comer con nosotros?

–No lo sé– responde Kyle –No nos molesto en tolas clases, lo cual es raro de él.

–Estuvo todo el tiempo hablando con Butters – responde Cartman mientras le daba una mordida a una hamburguesa que tenía en sus manos.

–Guau, esos dos han estado muchos tiempo juntos– dijo el azabache

–Sí, Kenny ya aprobó el examen. Había dicho que después de eso se olvidaría de estudiar – dijo Kyle mientras abría su almuerzo

Del otro lado del pasillo unos rubios caminaban juntos al comedor.

–No sé si sea una buena idea comer con ustedes, nunca les caí del todo bien a los demás– Responde el rubio menor mientras frotaba sus nudillos nervioso

–No seas tonto, además eso no me importa, ahora estamos juntos y si ellos son mis amigos tendrán que aceptarte. Vamos.

Se acercaron a la banca donde estaban los otros 3 chicos. Kenny solo hizo un saludo como cualquier otro día mientras Butters sin decir nada se sentó a su lado.

–Que hay chicos– dice el rubio de naranja acomodándose en su lugar.

–Hola Kenny –Le contesta el pelirrojo mirando a Butters un tanto confuso – ayer te fuiste muy repentinamente, ya no supimos de ti y…– antes de que terminara su frase lo interrumpen

– ¿Que hace el nerd aquí? – pregunta con su peculiar tono grosero Cartman señalando a Butters.

El pequeño rubio se pone nervioso ante el ataque del chico gordo, pero por debajo de la mesa, Kenny lo toma de las manos para darle un poco de valor.

–Cartman, cierra la boca– Le contesta en seco Stan –no es la forma de decirlo… pero por que Butters está contigo, los exámenes ya acabaron.

–Pues más vale que se vallan acostumbrando– Le contesta Kenny a sus amigos con una voy segura y un poco fuerte –Ahora Butters en MI NOVIO.

– ¡KENNY! – Grita en pequeño rubio totalmente sonrojado ante esa declaración tan directa de su novio. Cartman se golpeaba el pecho por el pedazo de carne que se le atoro, Kyle se cubría la nariz pues la leche se le salía de sus fosas nasales por el impacto de la noticia y Stan solo se quedo con la boca abierta. Todo en menos de 5 segundos.

Kenny solo se limito al soltar una pequeña risita al ver la reacción de todos.

– Que asco con ustedes– dijo el castaño mientras recogía sus cosas – Lo creía de cualquiera, incluso del judío, pero jamás pensé que tú fueras un maricón. Yo me largo– Diciendo esto se levanta de la mesa para dejar a los otros 4

– No le des importancia Butters, ya se le pasara – Le dijo el chico de naranja a su novio sin dejar de soltarle la mano en todo momento.

Kyle y Stan se quedaron viéndolos por un par de segundos, callados y sin saber que decir y un tanto asustados aun al ver a su amigo tomado de la mano de otro chico.

– ¿Esto es en serio Kenny? ¿De verdad estas saliendo con Butters? – pregunto el pelirrojo aun sin asimilar la noticia

–Si Kyle, nunca me había sentido tan seguro de algo en mi vida.

–Y tu Butters – dirigió su mirada ahora al otro rubio – Conoces la reputación de nuestro amigo, sabes que es muy promiscuo, sin ofender Kenny, pero sabes que es verdad. ¿Aun así quieres una relación con él?

No es que Kyle estuviera en contra de la decisión que tomaron, pero no quería que ninguno de los dos saliera lastimado de lo que fuesen a hacer. Quería estar seguro de que ambos sabían lo que hacían y no solo fuera algo momentáneo.

Con aquella pregunta, Butters miro al piso y guardo silencio por un momento. Sabía que Kyle tenía razón, Kenny gozaba de una reputación muy grande, de alguien muy promiscuo. Sin embargo no pudo encontrar una razón más que la que estaba a punto de decir.

–Yo lo amo– Dijo el pequeño rubio sin bacilar mirando directamente al pelirrojo

Todos se quedaron con los ojos muy abiertos al oír eso. No había nada en el mundo para contrarrestar esas palabras.

Kyle solo dio un suspiro. Miro a su amigo azabache y este le respondió con una mirada de aceptación.

–Siempre serás mi amigo Kenny– le dijo el pelinegro – Y Butters es más que bienvenido a jugar con nosotros cuando quieran a mi casa.

–Gracias Stan–Le respondió el chico de anorak con una gran sonrisa. Miro a Kyle aun esperando una respuesta de él.

–Prométeme que trataras bien a Butters– Le dijo sonriendo, aceptando la decisión de su amigo.

–Lo hare.

El día de clases transcurrió normalmente. A la salida todos se fueron a sus casas. Stan invito a sus amigos a ir a jugar un rato pero Kenny lo rechazo pues quería estar con Butters un rato más.

Los dos se fueron a un lugar apartado de la ciudad, un lugar cerca de la carretera. Se sentaron debajo de un roble donde no los pudieran ver o molestar.

–Te dije que no te preocuparas, sabía que ellos lo tomarían bien– le dijo El chico grande a su novio mientras le acariciaba el pelo.

–Aun así no fue fácil. Además que le diré a mis papas. Nunca fui bueno mintiendo y si me descubren no sé que me harán. Me castigarían de por vida y…

Sin acabar de terminar de hablar Kenny beso al pequeño para que se callara un momento. Butters se relajo mientras besaba a su novio. La sensación no había cambiado desde la primera vez.

–No te preocupes por eso, deja que las cosas pasen a su tiempo– le dijo el chico de naranja mientras le daba una sonrisa a lo que Butters le respondió moviendo la cabeza

Se quedaron ahí un tiempo, abrazados viendo hacia el cielo.

–Sabes– dice el rubio mayor –Este podría ser nuestro lugar favorito ahora.

–No para mi – Le responde el menor a lo que el otro se le queda viendo extrañado. Era un muy buen lugar, aislado, cómodo y muy lindo.

– ¿No te gusta? ¿Qué tiene de malo?

–No es eso, pero mi lugar favorito será donde sea que este contigo– Le dice mientras le da un beso nuevamente.

Y por fin lo entendió. Ahora tenían un lugar donde ser felices, y lo mejor era es que podía ser donde sea, mientras estuvieran juntos.

FIN.


Pues asi se cierra esta historia. Tengo en mente otro multichaper pero despues lo subiera cuando lo tenga mas definido. Muchas gracias a todos y todas por leerme y espero sinceramente que les guste como quedo.