A lo lejos pudieron distinguir el cabello platinado de Andrew Blake, se acercaba a la cabaña. Pero vestía diferente, botas de cuero, pantalones bombachos, una remera larga y se había dejado crecer la barba. Pronto estuvo cerca y entro dejando la puerta abierta, Hermione y Draco aprovecharon para entrar.
Clarette estaba de espaldas a la puerta y no lo escucho entrar, Andrew le tapo los

ojos por detrás y le dijo al oído – Perdona la demora.
- Andrew– dijo Clarette volteando para abrazarlo- 7 años sin verte –lo veía de arriba abajo- estas hecho todo un hombre.
- Clarette Brooks – dijo Andrew- eres toda una mujer, por cierto muy hermosa.
- Gracias –dijo la chica acomodando su dorado cabello.
- Por cierto como esta tu madre y tengo entendido que tienes una hermana ¿no es así ?
- Mi madre, bien, mi hermana, que te puedo decir… -dijo tomándolo de las manos- es una chica sin escrúpulos, se escapa de la casa, sospecho que la muy zorra se esta viendo con alguien.
- ¿Qué es esto?-dijo Andrew mientras tomaba el guardapelo de oro en forma de corazón y con incrustaciones de diamantes que portaba la chica.
- AHH- dijo la rubia de ojos verdes- Me lo regalo papa, me dijo que cuando conociéramos a una persona muy especial se lo diéramos, Charlotte tiene uno igual…. – la chica comenzó a quitárselo- Ten te lo regalo, es para que jamás me olvides.
El rubio lo abrió pero estaba vacío

- PERO QUE LE PASA – exclamo Hermione- Charlotte no es una zorra, ella si.
- GRANGER... ESTAS CELOSA – dijo el rubio acercándose a ella.- SOLO MIRA A ESA BELLEZA- dijo refiriéndose a Clarette – ES PERFECTA.
De repente desaparecieron de la escena y aparecieron en la casa de los Brooks. Era de noche y Clarette traía puesto solo su corset, bajaba las escaleras sigilosamente y abrió la puerta trasera de la cocina. La estaba esperando Andrew, vestido muy parecido que la vez anterior. El chico la tomó por la cintura y la pegó contra sí, sin dejarla decir nada más, y la besó con una pasión única, que incluso logró escandalizar a Hermione.
- Hace un mes desde que te volví a ver en aquella cabaña y supe que eras para mí- dijo Andrew y la siguió besando.

- Muy bien, solo han pasado cuatro semanas!- dijo Hermione impresionada.
- A mí me parece suficiente tiempo...- dijo Draco sonriendo mientras disfrutaba de la escena.
- Vamos a mi cuarto…está un poco alejado de las otras habitaciones, no nos escucharán.- dijo ella.
- Zorra!- dijo Hermione.- Solo llevan cuatro semanas! Y están encima de todo término del siglo en que estamos! Apenas tocarse las manos sin estar casados era un sacrilegio!
- ¿Ya tranquilízate quieres? Clarette no tiene nada de parecido a ti…- dijo Draco anonadado. – Ni punto de comparación entre ustedes...

- Te extrañé.- dijo Andrew. – Hoy no me visitaste…
- Te mandé a dejar un recado con un elfo doméstico.- dijo Clarette. – Aquí todo está peor de lo que te imaginas…
- ¿Por qué?- dijo el rubio
- Es mi hermana.- dijo la chica. – Ella, bueno, es una mosquita muerta. Mamá lo sabe, aunque siempre la ha criado como si fuera su hija, ella nació con la clase de su madre en la sangre. Sale muy a menudo, sin compañía, y según yo he visto con varios hombres. No me gusta para nada, se está convirtiendo en una prostituta barata como su madre lo era. Y bueno, mamá está atormentada con todo eso. Y la verdad, yo también.
- ¿Qué?- dijo Hermione. – Eso no es verdad!
- Quién sabe. A lo mejor la descubrió con alguien...- dijo Draco.
- No! Ella miente! Y mira quien viene a hablar de prostitutas la muy perra !
Clarette y Andrew subieron corriendo. Draco quiso seguirlos, pero Hermione seguía parada cruzada de brazos en la cocina.
- Oye los vamos a perder!- dijo Draco.
- Y para qué quieres seguirlos? Qué vas a ver cómo ellos…! Prefiero quedarme aquí!- dijo Hermione.
- Deja de ser necia! Podríamos perdernos de una pista o algo que sirva!
- No voy a subir!- dijo Hermione testarudamente.
- Mira no seas terca, no me orilles a obligarte.-dijo Draco molesto.
- Y qué vas a hacer ¿ah?- dijo Hermione desafiante.
Entonces Draco la tomó y la cargó sobre su hombro. Hermione gritaba y daba pequeños golpes en la espalda atlética del chico, pero él no la soltaba.
- ¿Ves que te puedo obligar a lo que yo quiera cuando yo quiera?- dijo Draco mientras subía las escaleras.
- ¡Para! ¡Mira eso!- dijo Hermione señalando tras ella.
- ¡Crees que soy idiota para caer en tu trampa?- dijo el rubio.
- ¡No! ¡Es enserio!.
El rubio se volteó y vio que al final de la sala. Una puerta que estaba entre abierta dejaba salir una luz dejando claro, Charlotte salía de ella con cara de preocupación y curiosidad la sala.
-¿Quién esta ahí? – dijo la castaña apuntando con su varita y comenzó a subir las escaleras.
- LOS ENCONTRARA – dijo Draco con tono de sorpresa.
- SE LO MERECE – dijo Hermione
Draco bajo a Hermione y siguieron a Charlotte por las escaleras, llegando a la puerta de Clarette, la toco fuertemente.
- Clarette, ¿estas bien?- dijo la castaña, sin embargo adentro solo se escuchaban cosas caer, risas.- CLARETTE BROOKS HABRE LA PUERTA –grito adivinando perfectamente lo que hacia su hermana.- alohomora- dijo la chica ,sin embargo no funciono.
Charlotte corrió a la habitación continua, que estaba separada por el patio, y claramente vio por la ventana a un hombre adentro de la habitación de su hermana y estaba saltando por la ventana. Draco reconocía aquel gesto en la cara de Charlotte el cual siempre hacia Hermione, estaba furiosa. Regreso a la habitación de Clarette y con varita en mano grito:
-BOMBARDA- la puerta se destruyo en mil pedazos, Clarette simulaba que estaba leyendo un libro sobre su cama.
-PERO QUE DEMONIOS TE PASA – grito la rubia.
- A MI NO ME ENGAÑAS CLARETTE BROOKS, ¿QUIEN ERA EL HOMBRE?- grito la castaña, Clarette definitivamente cambio su expresión. Sentía cómo su corazón latía a mil
- ¿Y qué vas a hacer? ¿Se lo vas a contar a mi madre cuando regrese?- dijo la rubia desafiante- no te creerá y te aviso , no tarda en llegar , así que arregla la puerta antes de que te vayas.
-Si quieres ser una zorra es tú problema no el de Laurence, pero no manches nuestro apellido! El apellido que mi padre siempre se encargó de mantener en alto, no lo pases sobre el fango como si no valiera nada!- grito Charlotte
- Hablas como si estuviera con muchos hombres a la vez!
- Quiero saber si sigues siendo señorita!
- ¿señorita?- dijo Draco.
- Si eres señorita, eres virgen, si no eres señorita, es porque perdiste ya la virginidad ¿entiendes?- dijo Hermione.
- Si, no soy retrasado.- dijo Draco.
- Pues pareces.-dijo Hermione

Clarette la miro desafiante y con una media risita en su boca.
- Solo estás celosa porque ningún hombre se fija en ti, después de verme. Soy yo la que atraigo a los hombres, mientras que tu….solo te quedarás con las sobras que yo deje en el camino.
- Cuántas veces te he dicho que yo no me quiero casar y no pienso hacerlo. Por eso papá antes de morir me enseñó a leer y a escribir, para que sea independiente, como mi madre. Ahora responde de una vez.
- Ya no lo soy.- dijo Clarette agarrándose el dorado cabello. – Y si tanto quieres saberlo, hace ya cuatro años que no lo soy más, ¿feliz?
- Qué bueno que papá esta muerto así no tiene que ver en lo que te has convertido- decía Charlotte con la boca llena de indignación.- o sea que este no es el primero.
No, pero sí es al que amo.- dijo la rubia
- ¡Pero estás comprometida!
- ¡Qué!- dijo Draco.
Hermione río.- Parece que Andrew no sabe eso….Clarette juega con los dos
¿Y?- dijo Clarette – Yo pienso casarme con Alexander si eso es lo que te preocupa. Lo haré, es un perfecto partido.
- ¿Y este tipo? ¿Qué es entonces éste?- dijo Charlotte.
- Él es mi vida .No tengo que mezclar el amor con lo que me conviene ¿o si?-dijo Clarette – Andrew, no es un hacendado que pueda darme los lujos que me merezco.
-ANDREW ¿QUE? –dijo Charlotte llena de rabia.
-Andrew , solo Andrew … no necesito saber su apellido para amarlo o ¿si. Sin embargo, es el hombre que Alexander jamás podrá ser, aun teniendo todo el dinero que tiene, dudo que me haga sentir lo que Andrew me hace sentir…
- ¡Has lo que quieras! Pero no ensucies el nombre de mi padre, ni mucho menos bajo su techo trayendo a ese hombre!- dijo la castaña y dando media vuelta apunto su varita a la puerta y grito – REPARO- la puerta se armó de nuevo. Y se fue azotándola.
- Zorra.- dijo Hermione.
- Por primera vez estamos de acuerdo…es una zorra- dijo Draco – ¡Qué clase de imbécil fui que no me di cuenta!
- Lo sigues siendo así que no lo culpes.- dijo Hermione.
- Mira Granger, me estoy hartando de tener que lidiar contigo, así que mejor cállate o de verdad harás que me enoje. Y tú aún no me has visto de mal humor.
Hermione le lanzó una mirada fulminante mientras salía del cuarto de Clarette, pero entonces una luz los cegó y en segundos se vieron sobre el frío suelo de la biblioteca.
Ambos miraron el reloj, tenían el tiempo justo para ir a recoger sus libros y salir corriendo hacia sus respectivas clases.
- Maldita sea! Muévete Granger!- dijo Malfoy tomándola de la muñeca y levantándola bruscamente del suelo. – Tenemos que salir de aquí.
- ¡Ya voy!- dijo Hermione tratando se seguirle el paso.- Espera Malfoy – dijo la castaña agarrándolo del brazo.
Draco volteo a ver y sus ojos grises chocaron con los castaños de ella- ¿Qué?
- La poción la debes tomar una vez al día Malfoy nada mas, si te pasas podría ser catastrófico.
Los dos salieron de la biblioteca y corrieron en opuestas direcciones, cada uno directamente hacia su respectiva sala común, opuestas direcciones… ¿siempre será así?

- Hermione ya deja eso quieres?—dijo Harry ya hartándose de verla hacer deberes un horas libres. – Por qué no mejor haces otra cosa?
- No hay nada mejor que hacer. Tú y Ron juegan ajedrez.- dijo Hermione apoyándose mejor en el árbol. Los tres amigos disfrutaban de la tarde sentados sobre el césped justo enfrente del lago. La castaña leía y hacía resúmenes mientras que el pelirrojo y el moreno jugaban animadamente una nueva partida que tenía ganador predefinido.
- Jaque mate.- dijo Ron mientras bostezaba y luego ponía una sonrisa burlona en su rostro. – Tengo que admitir que aunque has mejorado tus tácticas, te sigo ganando con facilidad..
-algún día te ganaré. Y será pronto ya lo verás.- dijo Harry.
Los dos amigos seguían apostando cuando Luna, Ginny y Parvati llegaron corriendo.
- Hermione por fin!- dijo Ginny.
- Vas a venir con nosotras o no?- dijo Luna.
- Hay mucho que contarte.- dijo Parvati.
Harry y Ron habían dejado de un lado el ajedrez y ahora se concentraban en las cuatro amigas.
- Y de qué tanto quieren hablar con Hermione?- dijo Harry.
- No será para andar chismeando como siempre verdad?- dijo Ron. – Al menos eso es lo único productivo que Ginny hace..
- Cállate Ron.- dijo Ginny sacándole la lengua a su hermano mayor. – Más chismoso eres tú, que te pasas tratando de escuchar mis conversaciones.
- Bueno, bueno.- dijo Parvati poniendo orden. – Que yo sepa, Hermione no es propiedad de Potter y Weasley asociados. Así que ella puede decidir si viene o no con nosotras.
Harry y Ron rieron ante el comentario de Parvati.
- Está bien llévatela.- dijo Harry.
- Pero la queremos intacta.- dijo Ron.
Parvati hizo una risa burlona mientras Luna ayudaba a Hermione a levantarse.
- Me guardan los libros ok?- dijo Hermione a sus amigos.
- No.- dijo Ron. – Mentira..por ahí los dejamos en la sala común.
- O donde Mirtle la Llorona!- dijo Harry burlándose.
Ron veía alejarse a las chicas, pero no le quitaba los ojos de encima a Hermione el sabia perfectamente porque, pero si se lo decía alguien podría resultar contraproducente ¿y si ella no sentía lo mismo?