Que suerte que es domingo. Si no ¿cómo iría a clases en estas condiciones? pensó ella. Ahora deben seguir todos dormidos. Así que nadie notará si entro a la sala común así...
Draco se había adelantado para salir, cuando descubrió una voz sumamente conocida.
- ¿Draco?-

Hermione abrió los ojos como platos mientras corría y se escondía tras una repisa de libros. Inmediatamente apareció la figura perfecta de la Slytherin, quien se lanzó sobre Draco dándole un beso que el chico correspondió con intensidad, tomándola por la cintura y pegándola contra su cuerpo. La castaña sintió rabia, aunque no supo por qué realmente.
¡Esto es desagradable….¿Es que ella no tienen dignidad? ¡Lo busca todo el tiempo! Y él.. ¿Qué no le da vergüenza ser tan exhibicionista?...esa fue una pregunta estúpida…ese tipo no tiene escrúpulos para nada Hermione!-se decía la chica para sus interiores
- ¿Qué haces aquí?- preguntó Pansy cuando por fin dejaron de un lado el beso. Aunque Draco lo había remplazado por morder su oreja.
- Y tú ¿cómo me encontraste?- dijo Draco. La castaña sonrió, ¡cuál hábil era para desviar la conversación! y seguramente la estúpida de Pansy no lo notaría. Le faltaba medio cerebro.
- Pues. No estabas en ninguna parte, y según Zabini podrías estar aquí en busca de un libro con encantamientos de magia oscura o algo por el estilo. Últimamente te han visto muchos en la biblioteca- dijo Pansy.
Mientras Draco mordía su oreja, le hacía señales a Hermione para que aprovechara el momento y saliera de una buena vez. La castaña se hubiera quedado ahí de no ser que la noche anterior habían hecho las paces, se decidió a salir pero se resbalo con el piso, se tomo de un estante y cayó un libro de la estantería. Pansy se dio la vuelta y chocó con los ojos marrones de la castaña.
- AUUCH - dijo con dolor la castaña
- Qué haces aquí tan temprano patética rata de biblioteca...- dijo Pansy mirándola de arriba abajo. – ¿Estabas con ella?- le preguntó a Draco.
El rubio estalló a carcajadas mientras miraba despectivamente a la castaña.
- ¿Yo? ¿Con ésta? Por favor Pansy, sí que no has perdido tu sentido del humor.- dijo mientras la volvía a tomar por la cintura, pero ella lo alejó volviéndose nuevamente hacia la castaña. Draco le enviaba miradas furiosas. Iba a pagar lo que había hecho.
- Lárgate de una vez y báñate, das más asco de lo normal retrasada.- dijo la novia de Draco. Ella no podía perder ni un solo segundo para insultar a Hermione, era su naturaleza. La odiaba como a nadie dentro de Hogwarts.
- Y tú mira si te das un trasplante cerebral; estás más tarada de lo normal.- dijo la castaña haciendo uso del sarcasmo del cual era maestra.
- Cómo te atreves maldita...- dijo Pansy mientras caminaba hacia ella dispuesta a golpearla, pero entonces Hermione sacó su varita apuntándola.
- No te atrevas...- dijo la castaña. – Deberías aprender a llevar tu varita a todas partes. No sabes cuándo la puedes necesitar.
Pansy la miraba llena de odio. Draco seguía apoyado en la mesa de brazos cruzados, observando la escena sin que nada le perturbara. No pudo evitar sonreír por la astucia de la castaña
- Te espero en la sala común.- dijo Pansy molesta mientras salía de la biblioteca.
Hermione tenía una sonrisa dibujada en su rostro mientras guardaba su varita nuevamente, Draco caminaba hacia ella mirándola furioso.
- ¿Qué se supone que hacías? Tendrías que haberte largado en cuanto te dije que lo hicieras
- Pues, resulta que se me cayó el libro. No fue mi intensión.- dijo.
Draco río sarcásticamente.
- Yo no nací ayer Granger.
-ES ENCERIO- dijo la chica
- Eres la mentirosa más grande que he conocido.- dijo el rubio. – Pero eres la peor de todas mintiendo, porque la hipocresía brota por los poros de tu cara.
- CREEME ME IBA A CAER – dijo la chica pero en eso comenzó a dolerle mas la pierna - Como sea, me voy a bañar como dijo tu novia.- y con esto salió triunfante, sin saberlo había puesto a Draco en evidencia, ya que no sospechaba de ella por haber hecho las paces, Malfoy se iba a arrepentir de lo que le hizo a Harry y a RON…. Ya vería quién era Hermione Granger.
Ese mismo día, en la tarde….
- ¡Gané!- gritó Parvati lanzando la última carta.
- Eres una tramposa!- gritó Luna ofendida por haber perdido por cuarta vez consecutiva.
- Y tú una mala perdedora.- dijo Parvati sacándole la lengua.
Hermione leía un libro arrimaba al árbol mientras sus amigas jugaban cartas en el cesped. Después de bañarse, relajarse un poco e ir donde Madame Pomfrey para que arreglara la herida en su rodilla, había decidido tomar aire con sus amigas. Miró unos instantes a Parvati; alta, con su cabello lacio y negro brillante, sumamente atractiva.
. En ese momento un avión de papel aterrizó sobre su falda. Hermione volteó y sus ojos se chocaron con los grises de Draco, quien se fue rápidamente con otros amigos suyos de Slytherin.
Inmediatamente la castaña ocultó el papel con el libro, no quería que sus amigas lo vieran. Lo abrió con cuidado, desplegándolo silenciosamente:
"Hoy no iré en la noche.
Malfoy."
Hermione sintió cómo la sangre corría por sus venas rápidamente. ¿Quién se creía? ¿El dueño del mundo? Hermione dejó escapar un soplido de furia. Sus amigas la miraron.
- ¿Qué pasa Hermione?- preguntó Ginny.
La castaña las miró sin saber qué decir.
- Yo sé lo que le pasa.- dijo Parvati. – se acordó de lo que los Slytherin nos hicieron y le dio rabia. Pero les diré qué, ya me cansé, lo haremos esta noche.
Todas permanecieron en silencio y empalidecieron; todas excepto Hermione quien no pudo evitar dibujar una sonrisa en su rostro de satisfacción. Sí, aquella noche sería su venganza.
La noche había llegado ya. Eran más de las doce, y se suponía que todos los alumnos debían estar durmiendo, sin embargo, en Slytherin nadie pensaba hacer lo de costumbre.
Era conocido por todos la clase de fiestas que las serpientes de Hogwarts organizaban a menudo. No invitaban a ninguna casa, ya que simplemente eran inferiores, y además; entre reptiles se entendían mucho mejor. La música estaba fuerte, y se aseguraron de que nadie afuera de la sala común la escuchara con un hechizo silenciador .Los de primero no eran aptos en esas fiestas, así que tenían prohibido bajar cuando estas se impartían; solo podían estar chicos de 5,6 y 7°.A pesar de esto había chicos y chicas que no bajan a esas fiestas, aunque tuvieran la edad.
Las luces eran de distintos colores y daban un ambiente bastante bohemio al lugar. Las Slytherin, tomando, bailando provocativamente o acostándose arriba en las habitaciones con quien se les pasara por delante. En realidad, en aquellas fiestas no había una sola persona que terminara la "velada" sin llevarse a alguien a la cama.
- Mira esas…están provocándome enserio...- dijo Nott mirando hacia la mesa de la sala común. Allí bailaban las más atractivas de Slytherin, encabezando por supuesto Pansy Parkinson, quien se movía atrevidamente mientras posaba sus ojos en Draco. – Por supuesto quitando a Pansy...- aclaró después de notar la mirada asesina del rubio.
No podían si quiera imaginar, que mientras un Slytherin había salido un instante y usado la clave para volver a ingresar, seis chicas, cuatro Gryffindor y dos Ravenclaw, entraban en su sala común invadiendo territorio ajeno.
- ¡Por Merlín! Así que estamos en una de las bien conocidas orgías a lo Slytherin!- dijo Padma emocionada mientras gateaba por el suelo con un frasco en la mano.
- ¡Cállate! No grites demasiado! El hechizo es de invisibilidad no silenciador!- dijo Ginny. – Herm, cuánto dura el hechizo para que no nos vean?
- Una hora, así que apurémonos ¿quieren?- dijo Hermione mientras seguía gateando.
Las seis tenían un frasco en mano, donde unos extraños animales negros aleteaban. Era ese ambiente el que no soportaba la castaña; esos seres que se creían perfectos, populares, invencibles. No lo eran, y esa noche ella se los probaría.
-Yo pondré mi frasco aquí.- dijo Hermione poniendo el frasco detrás de un mueble. Todas las demás buscaron diferentes lugares, Ginny lo puso detrás de un montón de libros, Luna debajo de la mesa en donde las chicas bailaban, Lavender y Padma en las escaleras y Parvati con mucho cuidado y sabiendo que nadie veía dijo – Wingardium Leviosa- y el frasco se elevo hasta colocarse en el candelabro que iluminaba la habitación.
- Vamos Herm, es tu turno, solo tú te sabes el hechizo.- dijo Lavander.
Hermione asintió mientras sacaba la varita. Susurró algo mientras un rayó salió de su varita hacia los frascos. Y comenzó un Tic, Toc, Tic, Toc…el reloj comenzó a rodar.
- ¡Vamos ya!- dijo Luna mientras todas gateaban hasta la salida.
Una vez afuera rieron fuertemente.
- Me hubiera gustado verlos gritar...- dijo Parvati.
- No hubiera sido bonito si nos quedábamos.- dijo Luna.
-¡AMO A FRED Y A GEORGE¡.- dijo Ginny.- son unos genios en cuestión de bromas, que bueno que les pedimos ayuda, aunque no se enteraron gracias a Merlín para quien era
- JAJAJAJAJA.- seguía riéndose Lavander.
- Un momento…- dijo Hermione buscando en su túnica. – ¿Alguien ha visto mi listón celeste?
- ¿Tu listón? ¿El que usas para atar tu cabello?- dijo Luna. – No, yo no.
- Estaba en mi bolsillo antes de entrar a la….- dijo mientras se quedaba petrificada mirando la entrada de la sala común de Slytherin. – oh, no.
Draco tenia la mirada perdida en Pansy, que seguía bailando sensualmente, pero no la observaba en realidad. Pensaba en Hermione y oía perfectamente su voz: ¿De verdad de gusta Parkinson? Claro que le gustaba, pero ¿en realidad la quería? Extrañamente en ese momento pensó :y si Hermione fuera sangre pura y Slytherin ¿la detestaría? Y a su mente fue una imagen extraña , era Hermione Granger bailando en esa mesa en vez de Pansy Parkinson, sus rizos, su piel pero una voz lo interrumpio ..
-¿PERO QUE RAYOS? –dijo Zabini, Draco se pregunto si había hablado algo en voz alta, pero después se dio cuenta de que pasaba en realidad-SHHHHHHHHH- dijo el rubio.
Un ligero tic toc se oia por la sala, ¿que era eso? Fue cuando Draco por fin subió la mirada y vio un frasco lleno de cosas negras en el, pero antes de que pudiera advertir a sus compañeros de escucho un gran estruendo de cristales rompiéndose. Los frascos se habían roto y habían dejado escapar unas grandes y brillosas alimañas que revoloteaban por toda la sala común verde esmeralda y se reproducían entre ellas.
Draco se escondió tras un mueble y entonces vio restos de vidrio en el suelo del salón, pero no iban solos, un listón color celeste estaba perfectamente a su lado.
Todos en la sala se tranquilizaron mientras Pansy lanzaba un hechizo inmovilizador que impidió que los insectos siguieran moviéndose; todos ellos cayeron al suelo.
-¡Maldita sea qué fue eso!- dijo Theodore levantándose del suelo al igual que muchos que habían caído por la desesperación del momento.
- ¡Alguien puso frascos con esas porquerías!- gritó Zabini señalando los vidrios. – ¿Quién fue para partirle la cara?
Todos discutían menos el rubio, quien seguía inclinado, sin decir una sola palabra. La sangre hirviendo corría por sus venas como nunca antes lo había hecho. La rabia y la ira mezcladas empezaban a profundizar en sus pensamientos y en su cuerpo. No decía nada, solo podía apretar entre los puños de sus manos, un listón celeste que recordaba perfectamente, sostenía la noche anterior el cabello y después la gran herida de Hermione Granger.