Hola bueno, aqui de nuevo publicando :D
porfavor dejen sus opiniones sobre la historia :) y asi se si les esta gustando Gracias
- PUES PORQUE YO LA AMO -Contesto Harry y Ron abrió muy grandes los ojos–COMO SI FUERA MI HERMANA MENOR –dijo rápidamente Harry tratando de cubrir su arranque.
- CLARO HERMIONE, HARRY ES MI AMIGO Y POR LO TANTO CUIDA A GINNY CUANDO YO NO PUEDO, COMO VEZ, CONFIO EN EL, ES COMO MI HERMANO… -Harry se ruborizo un poco y Hermione no pudo evitar taparse la cara con una mano,¿¡A QUE LE TEMÍA HARRY!?
- Déjenmelo a mi chicos –dijo la chica – soy su amiga y para MI –dijo con énfasis, mirando de reojo a Harry –ES COMO UNA HERMANA
- Gracias Hermione – dijo Ron de pronto abrazándola.
- YA ES TARDE – dijo Harry tratando de cambiar la conversación.
Hermione y Ron asintieron y se despidieron los dos chicos de la castaña. Esa noche ellos dos hablarían de lo hermosa piel de la castaña y la pelirroja…
Pero Hermione, dadas las 11:45 salió de la sala común de Gryffindor, después de haber tomado su poción, para regresar al pasado una vez mas .La castaña llego a la biblioteca diez minutos antes de la hora indicada, así que se acercó a la ventana y la abrió.
Cerró los ojos y pudo sentir el frio y el aire de la noche dándole en la cara, entonces recordó esa mañana con Malfoy…
Hermione de repente sintió dos manos recorriendo sus brazos, comenzando desde los hombros hasta las muñecas, la castaña se asusto y volteo rápidamente, entonces vio a Draco parado frente a ella, a solo un palmo de distancia, Hermione por fin hablo.
- Vamos no hay tiempo que perder… - y dicho esto se abrió paso y se dirigió a la sección prohibida, Draco aun no entendía porque había acariciado de alguna manera a Hermione …
Hermione abrió decidida la puerta de la sección prohibida, ahí estaba Sara Wingood sentada en una silla junto a la ventana, riendo a carcajadas, mientras observaba un libro que llevaba por titulo: Historia de la Magia y Magos famosos.
- ¿Por qué ríes así? ¿acaso te causa gracia la historia de la magia? – dijo Draco sorpresivamente, el recuerdo de la chica por fin se percato de que estaba ahí.
- Demasiada risa diría yo...- le respondió Sara levantándose de la silla y poniendo el libro en una mesa.
Hermione recordó la primera vez que conoció a Sara, se le hacia particularmente conocida, sin embargo, aun no podía recordar bien quien rayos era.
El recuerdo de la muchacha fue hacia donde estaba el cuadro del viejo Mago y lo quito, entonces Hermione y Draco cruzaron el portal de nuevo.
Cayeron en un frio suelo, totalmente de mármol y encerado. Se levantaron y pudieron observar en donde estaban. Era la sala de una mansión enorme, con vitrales por todos lados, dejando entrar los rayos de sol, de lo que parecía un día perfecto. La puerta de la residencia sonó, y un elfo domestico corrió a abrirla, era Sara, la de esa época, no el recuerdo. El elfo la dejo pasar y le indico con una seña que fuera hacia el recibidor, no parecía contenta, de hecho parecía demasiado preocupada.
Hermione volvió a ver la puerta de la entrada, tenía una letra "B" grabada en ella.
- Dice el señor que puede subir a su... recamara – dijo el elfo domestico apareciéndose de repente. Sara comenzó a subir las blancas escaleras, que se encontraban a la izquierda del recibidor, muy rápido, alzando su largo vestido verde para no caerse. Hermione y Draco la trataban de alcanzar subiendo por igual las escaleras.
- ¿EN DONDE ESTAMOS? – dijo Draco mientras llegaban a lo que parecía el final de las escaleras, dando a un largo corredor. Sara apresuro el paso y entro a la habitación del fondo.
- EN LA CASA DE ANDREW BLAKE – dijo Hermione a Draco antes de que estos entraran igual que Sara.
Al pasar la puerta, se encontraron en la recamara principal de la casa, llena de ventanas, algunas de ellas dejaban ver el patio y en medio de la habitación había una cama enorme. En la orilla de esta, estaba sentada Sara que parecía verdaderamente impaciente, no había nadie en la habitación, hasta que la puerta del baño se abrió, El recuerdo de Draco Malfoy se encontraba ahí, con un pantalón negro y una camisa blanca totalmente desabotonada, dejando ver sus músculos.
Sara tan pronto escucho el ruido de la puerta del baño abrirse, corrió hacia el rubio para abrasarlo.
¿Y ahora a ti que te sucede? – dijo Andrew sorpresivamente- Despierto y el elfo me dice que necesitabas verme urgentemente ¿te pasa algo?
- Andrew…- dijo la chica separándose del rubio – disculpa, no quería asustarte, lo que pasa, es que, hoy en la mañana me entere de algo… Por favor siéntate.- dijo la morena señalando la cama
- ¿De que se trata? – dijo el chico acomodándose el rubio cabello y abotonándose la camisa.
- Se trata de Clarette Brooks ...
- ¿LE PASO ALGO? ¿ELLA ESTA BIEN?- dijo el rubio sobresaltado.
- No no, tranquilo, ella esta bien, se trata de lo que me contaste hace unas semanas
Hermione y Draco se asombraron, había pasado tiempo ¿unas semanas? ¿Cuántas?
- AAAH – dijo el rubio tomando la mano de la chica- creí que era algo grave, bueno de hecho tengo que contarte algo sobre eso, ¡ YA CONSEGUI EL ANILLO DE COMPROMISO PARA CLARETTE! Definitivamente ella no sabe quien soy, así que estoy seguro de que se enamoro de mi y no de mi fortuna… ¡LA PEDIRE LA PROXIMA SEMANA A SU MADRE! Se infartaran al saber que Andrew Blake, el hombre mas rico de la región, la pide para su esposa.- Sara seguía con cara de preocupación
Andew Blake estiro su brazo, hacia unos cajones que estaban cerca y saco una pequeña caja negra.
- MIRA – dijo el rubio a la chica de vestido verde mientras abría la caja, Draco y Hermione se acercaron para ver. ERA UN IMPRESIONANTE ANILLO DE COMPROMISO, DE ORO PURO Y CON UN DIAMANTE EN EL CENTRO.- Y TU ME ACOMPAÑARAS A PEDIR SU MANO … - Wingood suspiraba y movía la cabeza de un lado a otro
- Necesito decirte algo… - dijo por fin Sara con un hilo de voz - Hoy hable con la Madre de Clarette …
- ¿Y?, ¡habla mujer! – decía el chico confundido. Sara saco un sobre con letras doradas grabadas.
- Nos invito mañana en la noche a una fiesta en la mansión Brooks…
- ¡QUE BUENA IDEA SARA! ¡ AHÍ PEDIRE LA MANO DE CALRETTE! – decía el chico mientras abrazaba frenéticamente a su mejor amiga.
- No entiendes Andrew… - dijo la chica moviendo su cabeza en sentido de negación, con la voz entrecortada.
- ¿Qué pasa? ¡! SARA WINGOOD! HABLA AHORA – decía el rubio frustrado por el misterio de la morena
- La fiesta es por motivo del compromiso de su hija Clarette Brooks – dijo la chica extendiendo la carta - ¡ CLARETTE BROOKS ESTA COMPROMETIDA ANDREW¡ ¡DESDE HACE MAS DE 2 AÑOS! ¡MAÑANA AL ANOCHECER, EL PROMETIDO DE CLARETTE PEDIRA SU MANO PARA CASARSE DENTRO DE UNAS SEMANAS¡
Andrew estaba furioso, lo pudo notar Hermione al instante, conocía esa mirada a la perfección. El chico tomo a Sara por los brazos inmovilizándola y lastimándola.
- WINGOOD NO JUEGUES CONMIGO ¡ ESTA JAMAS TE LA PERDONARE!¡ESTAS BROMAS SON DE MAL GUSTO! – dijo el chico gritándole a Sara.
- NO ESTOY JUGANDO BLAKE, LA CARTA QUE ME DIO LA MADRE DE CLARETTE ES TU INVITACION A SU FIESTA DE COMPROMISO, SI NO ME CRES LEELA ¡!
El rubio soltó a Sara bruscamente para abrir el sobre sobre la cama. Andrew no podía creer lo que estaba leyendo, definitivamente, Sara tenia razón, Clarette estaba comprometida con Alexander Armstrong, el segundo hombre más rico de la región. Sara lo miraba compasivamente, jamás lo había visto tan frustrado y furioso a la vez.
- Andrew... – dijo Sara después de unos minutos.
- ¡MALDITA PERRA ¡ COMO SE ATREVIO A ENGAÑARME! ¡SARA DIME ¿POR QUE ME ENGAÑO?¡
- Andrew...- decía la muchacha abrazándolo, fue cuando Blake comenzó a llorar. A Hermione le impacto ver esa escena, la verdad jamás había visto a Draco llorar, y aunque no era Draco, era su antepasado y eran muy parecidos.
- ¡ ME LAS VA A PAGAR ¡ TE LO JURO SARA! ¡ESA PERRA DE BROOKS SUFRIRA EL DOBLE DE LO QUE ESTOY SUFRIENDO¡ ¡ CONOCERA MI FURIA! ¡ Y LE VOY A DAR EN DONDE MAS LE DUELE!
Sara se alejó de el repentinamente, pudo notar que al rubio le temblaba la quijada de furia.
- ¿Qué vas a hacer? … - dijo la morena acariciando los finos rasgos del rubio.
Y como si estuvieran conectados, Draco y Andrew sonrieron maliciosamente al mismo tiempo.
De repente la habitación comenzó a oscurecerse, Draco borro su sonrisa y tomo a Hermione de la mano, recordando que desde ese momento debían tomarse para desaparecer.
Segundos después aparecieron en la casa de los Brooks, era de noche y todo estaba alumbrado por candelabros.
Era un salón enorme, pero no estaban solos, muchas personas, magos y brujas, estaba ahí, arregladas elegantemente. El salón estaba lleno de mesas, con platos y copas sobre ellas. Los invitados bailaban y disfrutaban del ambiente. Las mujeres con largos vestidos y los hombres con trajes negros.
A lo lejos pudieron distinguir a Clarette que llevaba un vestido entallado color sangre, su cabello rubio perfectamente peinado, parecía una diosa, iba del brazo de un muchacho de su edad, con cabello castaño y muy elegante. Hermione y Draco no dudaron en acercarse para oír lo que el dúo platicaba.
- Alexander Armstrong ¿eh? – dijo la rubia con labios rojos- debo decirte eres verdaderamente apuesto.
- Por favor Clarette- decía, el prometido de la rubia- mírate, eres bellísima.
Pero la plática fue interrumpida por la madre de Clarette.
- ¿Me disculparías un momento con Clarette, Alexander, por favor?
- Claro Laurence – dijo el castaño de ojos azules, besando la mano de la rubia para después retirarse
- ¿Qué pasa mama?- dijo la chica
- El señor Blake quiere conocerte ...
- ¿Blake? ¿no es el más rico de la región?
- EXACTO, y viene acompañado de una de sus amigas, Sara Wingood.
- ¿LA AMIGA DE CHARLOTTE?
- SI ella misma- le explicaba
¿Y COMO CUANTOS AÑOS TIENE BLAKE? ¿50? Debe ser un anciano…- pensaba Clarette.
Laurence la llevo a la entrada donde la esperaba el "anciano" como decía Clarette. Hermione y Draco las siguieron. Los chicos no se perderían por nada la cara de Clarette al ver a Andrew.
La madre de la rubia abrió las dos enormes puertas del Salón de la fiesta para salir y entrar a la sala, donde la visita esperaba.
- Clarette, te presento al señor Blake, Andrew Blake – dijo Laurence.
Clarette se puso pálida y tenia la boca abierta dé la impresión, NO PODIA SER CIERTO, EL HOMBRE QUE ELLA AMABA ERA NADA MAS NI NADA MENOS EL HOMBRE MAS RICO DE LA REGION, ESTUVO EQUIVOCADA TANTOS AÑOS.¡ PORQUE JAMAS SE LE OCURRIO PREGUNTARLE SU APELLIDO?¡ QUE ESTUPIDA HABIA SIDO
Sara tenia una cara de satisfacción única, con la ceja levantada y una sonrisa burlona, el rubio la tenía tomada por el brazo. Después de unos segundos, la morena soltó a Andrew del Brazo, para que este caminara hacia la rubia, tan pálida como las paredes de la mansión.
- Señorita Brooks es un gusto conocerla – dijo el rubio besando la mano de Clarette.
- ¿NO ES UN ENCANTO? – dijo Laurence
- Señora Brooks , su hija es verdaderamente … hermosa, AFORTUNADO EL HOMBRE QUE HOY PIDE SU MANO – decía Blake sin despegar la mirada , de la sorprendida Clarette- no me diga que es su única hija...
- Si es la única ... o bueno no, tiene una hermana, una media hermana Charlotte, pero no tengo idea de porque se demora tanto, ya debería haber bajado..- le decía la mujer al rubio. – AAH MIRE AHÍ VIENE- dijo Laurence señalando las escaleras.
Y así era, bajando las escaleras venia Charlotte Brooks, el antepasado de Hermione Granger, con un vestido rosa pastel hermosísimo. Traía puesto un relicario en forma de corazón, con incrustaciones de diamantes en su cuello. Se veía verdaderamente hermosa, Hermione no podía creer lo bella que se veía y Draco menos. El Slytherin no podía quitar los ojos de encima del antepasado dela castaña ¿Por qué?
Al pie de la escalera la recibió Laurence, dándole la mano, la castaña la tomo.
- Charlotte que bueno que bajas – decía la madrastra - hay alguien aquí que pregunta por ti
- ¿Alguien que pregunta por mí? ¿Quién? – dijo Charlotte
- Si hija mira, te presento a Andrew Blake.
Charlotte y Andrew, al momento de verse se sorprendieron, abriendo los ojos como platos
Andrew conocía a Charlotte como Helen King, la pirata que lo engaño y lo puso en ridículo. Además de llamarlo prepotente. Charlotte no lo podía creer, era el hombre arrogante que la obligo a saltar por la borda de su barco.
-¿¡TU?! – dijeron al unísono Charlotte y Andrew
