Aquí les dejo el siguiente capitulo, espero sus opiniones; sean buenas o malas...
Capitulo 2 - Un encuentro inesperado
Cada paso que daba en dirección a su destino era con pesadez; luego de aquel sueño tan enigmático fue imposible volver a dormir para aquella peli-rosa, cuando se percato se había hecho ya la hora para alistar e ir a Instituto Seiyo.
Instituto Seiyo, una de las academias mágicas más reconocidas; donde se aprende el control de cada poder elemental, para cada elemento existe un uniforme diferente aunque ciertamente parecido; el cual consta de un falda a cuadros negros, una camisa blanca junto con un chaleco en negro, más un lazo en el cuello para las chicas y una corbata para los chicos, estás haciendo juego con la falda de cuadros; cada elemento tiene un color respectivo: Viento-Blanco, Agua-Azul, Fuego-Rojo, Rayo-Amarillo, Tierra-Marrón y Planta-Verde, hay clases donde se encuentran todos los elementos ligados pero en otras son solo para una clase de elemento.
Sin prestarle atención al camino, Amu observaba un pequeño dije que colgaba desde su cuello; tenía forma circular y en el centro de esto un símbolo que caracterizaba al viento. Cada persona en este mundo era cierta que podían usar magia, pero con ciertas restricciones; sin estos emblemas que los caracterizaban no podía usar magia, los únicos conocidos que podían usar magia libremente eran los elegidos.
Amu se encontraba tan fuera de la realidad, que no fue capaz de percatarse de esa pequeña sombra que la asechaba sigilosamente.
-¡AMUI!- Grito fuertemente una pequeña rubia justo cerca de la nombrada.
-¡AHHH!- Grito asusta la joven, posando su mano justo sobre su corazón, que sentía que en cualquier instante este se saldría, solo si no fuera lógicamente imposible. – ¿No tienes otra manera de saludar, cierto Rima?
-¿Que te puedo decir?- Alzando sus manos, como diciendo no había opción. –Era un momento provocativo.
La peli-rosa solo soltó un suspiro de cansancio, mientras que la rubia sonreía victoriosa; Amu y Rima, amigas desde hace mucho tiempo. Rima era una chica de 16 años igual que Amu aunque de baja estatura no de acuerdo a su edad y esto le hacía parecer más joven. Lucia una gran cabellera dorada y ondulada la cual llegaba hasta su cintura y vestía el uniforme del instituto nada más que de color verde.
Rima podía verse por su apariencia exterior como una chica frágil e inofensiva, pero no bastaba con que la hicieras molestar porque estarías a punto de crear la mayor catástrofe de tu vida, con sus amigos verdaderos llegaba a ser amigables, burlona y hasta tierna; pero con alguien que no le cayera la indiferencia y la frialdad para esa persona no cesarían.
La conversación que ambas llevaban durante el camino a Seiyo les había bastado para acortar esa distancia, Amu estaba a punto de cruzar la esquina de la entrada principal cuando de repente un golpe la hizo retroceder y perder el equilibrio.
-¡Ay!- se escucho levemente, mientras que se sobaba el área golpeada.
-¿Deberías fijarte por dónde vas, no crees?- Una voz, suave pero masculina se escucho de la nada, cuando la peli-rosa busco el dueño de aquella voz, se encontró con un chico de tez morena, un poco más alto que ella, de una cabellera azulada que tenía un estilo rebelde y que hacia juego a la perfección con unos ojos azul zafiro tan profundos y enigmáticos.
-¿y tú, no deberías fijarte igual?- Le retaba la peli-rosa mientras que su amiga la ayudaba a incorporarse.
Amu le había dirigido una mira fría aquel joven, pero justo en el momento en que sus miradas se encontraba; fue exactamente como si una conexión se hubiera creado al instante, por una décima de segundo parecía que esos dos jóvenes se encontraba en un mundo donde solo ellos dos existían.
-"¿Pero quién es él/ella?"- pensaban ambos jóvenes, cada vez mas pregunta rondaban las mentes de los dos; pero había un sentimiento que predominaba sobre todas esas preguntas y era esa sensación que nacía en lo más profundo de sus seres Yo la/lo he conocido antes.
A pesar de que para ellos dos, el tiempo se había detenido complemente; no era el mismo caso para la pequeña rubia que miraba con impaciencia aquella escena, sin tener la mas mínima intención de seguir esperando por su amiga y por aquel extraño chico, se dispuso a arrastrar literalmente a su amiga del brazo.
-Amu reacciona… Se nos hace tarde…- decía la pequeña al mismo tiempo que la iba arrastrando por la entrada de Seiyo.
