Capitulo 8

Esa misma noche pero en otro lugar más sencillo una pareja de amigos hablaba de la extraña situación en su trabajo….

-Es que no puedo aceptarlo así de fácil, se supone que soy su mejor amigo- Hiro estaba desahogándose con Suguro

-Bueno ¿has notado que día es hoy?- pregunto

-Jueves ¿por?- le intrigaba saber que conclusión sacaría de toda la situación luego de tener muchos días para estudiarla

-Como siempre Shindo-san y su "nuevo" mejor amigo, o sea mi primo, salieron juntos- dijo muy quitado de la pena haciendo énfasis en la palabra nuevo

-¿Como que su nuevo mejor amigo?, yo soy su único mejor amigo-dijo enfadado y con cierto temor de que esas palabras fueran ciertas

-¿En serio? A ver demostremos tus palabras, uno: ¿Quién fue el primero en enterarse de la pelea-rompimiento con Yuki-san?-

-Seguchi-san, pero…-

-Dos: ¿Con quién se desahogo y compartió su penas?

-Seguchi-san, pero….-

-Tres: ¿Quién cuido y apoyo a Shindo-san desde el principio?

-Seguchi-san- dijo con mas desanimo

-Cuatro: ¿Con quien pasa más tiempo y sale a divertirse todos los jueves en la noche?

-Seguchi-san- el pobre Hiro tenía un aura deprimente a su alrededor que todos en el lugar notaron

-Ves, ahora mi primo es su nuevo mejor amigo-dijo muy frio

-No es posible, ¿Por qué? Siempre hemos confiado el uno al otro, siempre nos hemos dicho todo, no lo entiendo- su tristeza era palpable en el aire

-¿En serio?, Hiro mira a quien le estas contando tus problemas, desde hace tiempo tu y yo estamos hablando de todo lo que nos ocurre y dejamos de lado sin querer a Shindo-san, el lógico que el busque a alguien para hablar y confesarle lo que guarda dentro-

-Lo sé, pero desde que Ayaka comenzó con sus caprichos no he tenido tiempo de nada que no sea pelear con ella-

-Otra cosa más, ¿Acaso no entiendes que ella no te quiere, solo eres un pretexto para poder estar enterada de Yuki-san?, si ellos rompieran te apuesto lo que quieras a que te manda al demonio y lo busca-

-Eso no es verdad- dijo algo molesto

-¿Quieres apostar?- Suguro se acerco a un palmo de su rostro- dime, ¿aceptarías la apuesta?, niégalo, niega que sabes que lo que digo es verdad pero no lo aceptas- su expresión se torno muy seria y similar a la de Tohma

-Yo la quiero…- susurro

-Si tú lo dices…- Ahí termino su conversación, pero Hiro no noto la desazón que provocaron sus palabras en el joven tecladista, la cena continuo tranquilamente, ya no tocaron ningún tema personal, al terminar se despidieron y cada uno tomo su propio camino sin dejar de pensar en las palabras del otro.

Los días pasaron tranquilamente, el grupo seguía con su trabajo logrando grandes avances, k estaba simplemente tranquilo y satisfecho, Shuichi ya no le daba tantos problemas como antes pero como siempre hay algo que no estaba bien y en este caso era Suguro, el siempre perfeccionista tecladista estaba cometiendo más errores de los que alguien hubiera imaginado, su mente divagaba en sus sentimientos y el dolor de su corazón era muy grande.

Shuichi se dio cuenta de su extraño comportamiento pero calló, no deseaba sacar conclusiones apresuradas, sonrió irónico, si hubiese sucedido antes estaría metiéndola pata y terminaría peleado con sus compañeros pero desde que estaba lejos de Yuki y con su amistad con Tohma su pensamiento maduro, era increíble como estar con el tecladista de NG cambiaba tanto su personalidad, se sentía más libre y más seguro de sí mismo.

La ventaja de tener como manager a un loco amante de las armas que a la primera impresión de abuso le da por disparar a diestra y siniestra es que siempre está preparado para todo y mantiene un ojo en tus enemigos para protegerte y en este caso no era la excepción, a pesar de que ese día todo salía tal cual sus planes K-san no dejaba de sentir que algo andaba mal y no por nada era el mejor, sus representados también notaron su evidente estado de animo.

Tohma regresaba de una muy cansada reunión entre sus accionistas, ese tipo de reuniones eran agotadoras, no porque hubiera problemas, mas bien el aguantar a esa gente tan ególatra, dirigiéndose al elevador del estacionamiento lo noto, ese inconfundible auto, muy escondido en lo más alejado del lugar, era Yuki quien seguramente quería atrapar a su neko y el no le daría oportunidad alguna.

- You call me Seguchi-san?-

-Así es K-san, tenemos un problema, un rubio y arrogante problema- de inmediato el manager entendió a lo que se refería

- No podemos permitir que se entere del paradero de Shuichi, así que por favor encargate de despistarlo- dicho esto siguió con su trabajo dejando a un muy feliz manager por dejarle jugar son sus armas.

Llegada el fin de la jornada, K les "pidió" que lo esperaran en lo que iba por la camioneta para llevarlos a sus casas, en el elevador Hiro y Suguro fueron los primeros en salir, K detuvo a Shuichi y le ordeno ir directamente a la oficina de Tohma, en donde este lo llevaría ya que Yuki lo estaba esperando al saber esto se puso muy nervioso, pero hizo caso de todo lo que le dijo K que debía hacer.

Yuki observaba todo lo que sucedía a la salida de disquera, vio como el guitarrista entraba muy disimulado a la camioneta, poco después el tecladista fingía pasar por ahí y subir al vehículo, luego solo vio a un joven de baja estatura con algunas mechas rosas subir de forma precipitada y después un rubio terrorista subirse a la parte del conductor y arrancar a toda velocidad.

-Te tengo –dijo con autosuficiencia, por fin sabría el paradero de su bola rosada.

Desde la ventana de la presidencia Tohma observo a Yuki partir siguiendo la camioneta de Bad Luck "tonto" pensó al ver que cayo en su trampa, soltó un leve suspiro y se volvió para enfrentar un tierno e infantil problema rosa.

-Ya pinku koneko, sal de debajo de mi escritorio, Eiri-san ya se fue –contesto calmado y divertido a la vez.

»Se nos hace tarde, debemos descansar-

-No quiero, seguramente ya se dio cuenta y vendrá, me gritara y lastimara –su voz se volvió un triste susurro, cuando K le dijo que fuera a la oficina de Tohma para evitar encontrarse con Yuki no lo pensó dos veces y huyo, entro precipitadamente le dijo a Tohma "no quiero que me encuentre" y se escondió bajo su escritorio, he ahí el porqué este tiene que ser muy paciente.

Después de hablar con el y prometer que nada pasaría Tohma logro llevar a Shuichi a su casa, pero algo extraño paso Shu le iba a dar un beso en la mejilla para despedirse, pero Tohma volteo inesperadamente para hacer lo mismo y terminaron en un beso directo en la boca, sonrojado Shu se alejo con cierta vergüenza y temor, Tohma en cambio estaba estático por probar esos labios tan suaves que siempre anhelo.

-Lo siento –se disculpo Shu.

-No hay porque, no te sientas mal, no me molesta en lo absoluto –dijo mientras le tomaba del mentón y lo acerco lentamente,-de hecho me gustaría besarte mas seguido –dicho esto cerro la distancia y lo beso, lento, pausado, suave, probando la ambrosia de la misma fuente de placer que eran esos labios tiernos, suaves, adictivos, sin poder evitarlo ambos iniciaron un beso mas pasional, cuando el aire les hizo falta y se separaron, Shu solo bajo la mirada "buenas noches" fue lo que dijo para bajar y salir directo a su casa.

-Buenas noches mi ángel –dijo Tohma mientras no dejaba de sonreír, pronto ese ángel seria suyo…