Hola, hola! siento la tardanza, la escuela, exámenes, dibujos, ya saben XD
bueno el disclaimer de siempre todo blablabla pertenece blablabla J.K Rowling blablabla
ENJOY IT
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Mi más grande hazaña
Sin duda el más grande invento de Dios era que el hombre durmiera; que lo hiciera con total paz además. Sí que era un regalo.
Habían pasado una semana desde el inicio del brillante plan de Sirius y por alguna extraña razón había perdido muchas horas de sueño. En su cabeza rondaba además, el tormento de que apenas estaba comenzando el mes y que eso sería peor cada vez. Seguía pensando que era sumamente estúpido todo aquello, pero también seguía ayudando a Sirius a leer las cartas y a hacer la mejor selección. El había dicho: "tú eres el que más sentido común tiene de los cuatro. Harás la mejor elección para mí"
Claro, sentido común. Su sentido común últimamente no paraba de decirle que eso era una pérdida de tiempo. Pero qué más daba… ya lo estaba haciendo.
Aquella mañana de sábado le supo a gloria al momento de tocar su almohada. Sabía que tendría el resto del día para dormir hasta que llegara la hora de volver a leer cartas y sentía algo de pena por James y Sirius que tenían práctica de quidditch.
El tiempo resbaló tan rápido que no sintió que hubiese dormido. Los alaridos de Sirius al entrar a la habitación le despertaron tan bruscamente que lo primero que le vino a la mente fue meterle la paliza de su vida. No obstante se paró tan mareado que con el uniforme de quidditch a penas distinguía entre James y Sirius.
Creyó que con el cansancio podría volver a dormir y así no le meterían a Azkaban por asesinato; pero Black llegó saltando y haciendo más escándalo hasta su cama implorando que bajaran a comer. Implorando por el hecho de que ahora parecía haber ganado más popularidad, si eso era posible, y quería disfrutar de ella un poco.
Cuando por fin logró sacar a Lunático de la cama casi a rastras, bajaron felices – en realidad él era el único desbordando alegría ya que James también rogaba por un poco de sueño – para la cena, y como era esperado, las chicas armaron tal barullo que de no ser por sus vítores, podría sentirse la mala vibra que todos los hombres lanzaban hacia el Black.
A Potter jamás le había importado aquella popularidad bien ganada que tenía su amigo, pero esa noche llegó a pensar que quizá se estaba excediendo un poquito. Intentaba cenar algo, aunque le estaba costando algo de trabajo gracias a que Sirius estaba literalmente cubierto de chicas que peleaban por un poco de atención y alguna pista de cómo se desarrollaba el concurso. Trataba de ignorarlas y no perder la cabeza. ¡Por Merlín sólo intentaba comer!
Esa vez agradeció ser al que menos le prestaban atención en el grupo de los merodeadores. Es decir, se estaban haciendo de una popularidad sorprendente, al menos por Sirius y James, pero ya era algo que hablaran de "esos tipos" y no sólo de Potter y Black. A él le parecía interesante la idea de Canuto porque en realidad todo lo que hacía ese par le parecía grandioso. No le importaba tener que recibir castigos o morir de miedo en el intento de algo; pero con sinceridad, aquella vez comenzaba a pensar que se estaban mal pasando.
El pequeño Peter comía en silencio intentando como siempre pasar desapercibido. Veía a James que lucía cansado y a Remus fastidiado; Sirius obviamente disfrutaba de toda la atención, pero se preguntó si no desearía comer algo…
No debía sentirse tan mal, estaba frustrado de todas maneras. ¿Por qué intentar esconderlo? No tenía nada que ver con el estúpido de Sirius; sencillamente le habían sacado de la cama cuando lo único que quería era dormir. No tenía mucho apetito y mucho menos quería estar ahí soportando aquello. No, no quería. No quería. No.
Apretó un poco los dientes. No quería. ¿Por qué le molestaba tanto? Seguro sería el sueño, no tenía caso darle tanta importancia.
Dio otro sorbo a su chocolate caliente hundido en su frustración y al momento siente una mano pequeña sobre su hombro. Se sorprende un poco y al volver su cabeza, se encuentra con una hermosa chica de Ravenclaw sonriéndole. Es una chica poco común, porque no es del tipo que grita que quiere algo contigo o por la que todos babean; pero sí que es hermosa. Sabe que tiene las mejillas sonrosadas y que quizá un poco de chocolate se le ha salido de la boca, porque la chica ríe, pero trata de ignorar eso y prestarle la atención que le piden.
La Ravenclaw de cabello castaño ondulado hasta la cintura se sienta algo apenada, pero aún sonriente. Se acomoda las gafas y sigue sonriendo. Remus siente algo extraño en el estómago, algo que minutos después sabría que no es el sentimiento que un hombre tiene cuando una chica linda le habla. Se comporta como todo un caballero y habla con naturalidad – lo que es extraño –
- Hay algo que me gustaría preguntarte – dice con voz melodiosa.
- ¿y qué es? – responde con calma. La chica se sonroja un poco y mira hacia sus rodillas.
- Pues… - hace una pausa para armarse de valor - ¡tú eres gran amigo de Sirius, me gustaría que me hables un poco de él, así tal vez tendré una oportunidad!
Dice y realmente le sorprende. Ahora sabe que lo que había sentido era una advertencia de su cerebro. No era normal que las chicas le hablaran de ese modo. Es más, no era normal y punto.
Pensó un poco sobre lo que le respondería a la chica que seguía mirándolo con emoción; giró un poco su cabeza para ver que a James también lo asediaban mientras Sirius estaba ocupado. Soltó un poco de aire resignado. Qué más daba.
- ¿Cuál es tu nombre? – no pensó que fuera importante, pero no quería verse descortés. La chica pareció mal entender sus intenciones amables, pues puso mala cara, por lo que rápido agregó – puedo tener buenas referencias y recomendarte personalmente a Sirius – inventó. La Raveclaw saltó de emoción.
- ¡Leila Lynn! – chilló feliz, pero a Remus realmente no le importó y siguió hablando de lo primero que le venía a la cabeza al pensar en Sirius.
- Bueno, pues verás. El chico Black es una persona… mmm, pues muy difícil. Considera que el quidditch ha sido creado para los dioses y por ende solo éstos pueden jugarlo. Le gusta el café dulce y los sándwiches tostados. A veces tiene un mal despertar y odia las clases matutinas. Jamás presta atención en Historia de la Magia y resuelve su vida con mis apuntes. Su clase preferida es encantamientos y le tiene una aberración a pociones pese a que se divierte bastante en clase…
Remus hablaba de las cosas más vánales que sabía de Sirius, y aprovechaba que él no le escuchaba para disfrutarlo aún más. Con forme hablaba, más y más chicas se acercaban a tomar nota de las tonterías que decía, aunque después de esa noche pensó que en realidad no habían sido tantos disparates; pues a ojos de Sirius, las respuestas habían mejorado mucho.
Después de la segunda semana, no obstante, llegó a pensar que la había jodido ya que las chicas se le acercaban mucho y le hablaban aun cuando no tenían nada que decir o algo para preguntarle. Esperaba que eso le causara problemas con Black, pero jamás ocurrió. En realidad parecía feliz de que Lunático socializara con jovencitas hermosas.
- Y te quejabas de mi plan, Lunático – se jactó un día durante el almuerzo al ver más detenidamente esa atención.
- ¿Qué? – se extrañó el aludido.
- Hasta tú has ganado con esto del concurso. No creas que no he notado que algunas chicas te hablan más que para pedirte una pluma o algo por el estilo.
- ¡oh, no creí que sólo tú tuvieras derecho a salir con las chicas del castillo!
- ¿Qué?, yo no dije eso…
- ¡No, Sirius!, ¡aún pienso que tu idea es una estupidez y que no ganarás nada!
Y luego era normal verle con ese mal humor cuando se tocaba o no el tema del concurso. Sin embargo cuando las chicas se lo pedían hablaba de Sirius tanto como ellas querían, y empezó a extrañarle que supiera todo eso de él, pero no le dio la menor importancia, es decir, James sabría exactamente lo mismo, al igual que Peter.
Y aun con su humor y todo lo demás, el asunto del concurso continuó. Sirius sabía que Remus divulgaba información sobre él con las chicas, pero no había visto el gran cambio en las cartas como para que estuviera diciendo cosas importantes o mentiras; pero sí que había localizado algunas cartas que se alejaban de lo normal.
- ¡Aquí está! – dijo una noche cuando al fin encontró la carta que más esperaba. James dejó sus cartas y se acercó a Sirius para escuchar la respuesta. Los demás pusieron atención desde su lugar. Aquel día la pregunta había sido "Menciona una de mis más grandes hazañas" Sirius había gustado de las respuestas brutales de una de las chicas, y siempre estaba pendiente por su carta. Leyó – "La vez que el profesor Slughorn te sorprendió haciéndole una broma a Severus Snape y te pidió que le digieras una forma de preparar veritaserum y tú te inventaste los ingredientes pero que al final resultó que era una forma muy eficiente para conseguir la poción y el profesor te estuvo presumiendo por meses ante todos." – terminó de leer con una sonrisa en el rostro rememorando aquella situación con orgullo – tiene razón. Estoy impresionado, esta chica sí que me conoce. Esa situación ha sido mi más grande orgullo.
- ¿de verdad?, creí que tendría que ver con el quidditch – dijo James algo decepcionado
- No, lo del quidditch será para otra vez.
- Oye, ¿y quién es esa chica que te conoce tan bien? – preguntó Peter con picardía. Sirius leyó la firma como siempre esperado que algún día firmara diferente, pero siempre era igual: grandes respuestas de alguien desconocido. - Firma como L.L
- ¿Lena Lewis? – intentó James
- ¿Leticia Long? – propuso Peter
- No lo sé. Para saber eso tiene que tomar clase con nosotros… no recuerdo haber salido con nadie con ese nombre… ¿Quién será?
Y así, conforme pasaban los días Sirius esperaba con ansias las mejores cartas que había leído, entre ellas las de la misteriosa chica, la cual por más que lo pensaba sencillamente no podía existir. Es decir, observaba a las chicas y recordaba sus nombres, pero las que coincidían con las iniciales no podían dar respuestas tan buenas y eso lo estaba sacando de quicio.
Fue un día cuando decidió pedir un poco más de ayuda.
- ¿Quién es?, ¿Qué te hace pensar que lo sé? – dijo Remus con fastidio siendo interrumpido de sus estudios.
- Vamos, tú hablas con las chicas a diario. Debes de tener una idea. – suplicó el gran Black un poco desesperado.
- Aún creo que esto es tonto.
- Lo sé, te pido ayuda especial – siguió un poco desesperado. Remus realmente no tenía deseos de inmiscuirse más que leer cartas, pero aquella expresión en el rostro de Sirius le estaba convenciendo.
- Puedo… puedo ayudarte a hacer suposiciones. – propuso con resignación. A Sirius se le iluminó el rostro. – de acuerdo a las cartas, estamos de acuerdo en que es una chica que pasa mucho tiempo con nosotros, es decir, tiene que ser alguien que comparta al menos tres clases con nosotros. Eso nos deja a Slytherin y Hufflepuff. Claro también las de Gryffindor. Y no olvides que las de Ravenclaw son muy listas, no necesitan estar mucho tiempo contigo. – Sirius se vio sorprendido con esto último. – bien. De acuerdo a las iniciales tenemos, según creo, trece casos posibles en Slytherin; nueve en Hufflepuff y quince en Ravenclaw. Para Gryffindor son siete. Si descartamos a las chicas que no se han inscrito en el concurso aparentemente tenemos ocho, cinco, nueve y cuatro, respectivamente. Si de esas descartamos a las que tienen sólo un nombre tenemos cinco, dos, seis y dos. Y si de esas revisamos sus respuestas… tienes una, una… tres… y una. Ahora que si me lo preguntas debe ser una Gryffindor para no responderte con amor como lo hacen todas o una Slytherin, para tener el mismo ego que tú y no soportarte. Pero insisto en que las Ravenclaw son listas. – Sirius miraba estupefacto a su amigo, quien había demostrado una ironía para el sombrero seleccionador, ¿Qué diablos hacia éste en Gryffindor?, sin embargo se alegró enormemente de que le ayudara tanto, aún incluso contra su voluntad.
- ¡bien, entonces ya sé en dónde buscar! – dijo con regocijo.
- No, Sirius, espera. Son sólo suposiciones, tal vez…
Pero Sirius ya fantaseaba con su chica ideal. Ahora que tenía el panorama menos amplio, sabría quién era su chica perfecta.
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ta-chan! que tal? me regalan un review *w*
XD perdon por lo cortos de los caps y lo que me tardo en actualizar CX pero ps
ya me excusé arriva, mucho que hacer en la skool
los quiero, gracias por leer.
A los que amablemente me brindan una sonrisa con sus reviews les aviso que me da flojerita constestar uno por uno XD
pero que intentaré hacerlo. Gracias en general por leer, nos vemos lueguito C:
