Diario donde desahogo mis penas sobre él:

Cada vez que te veo siento cómo el corazón se me parte, siento que cada vez estamos más y más lejos, que lo que deseo que suceda entre tú y yo cada vez es más imposible. Es decir, pienso que nuestro amor es cada vez más imposible de conseguir. A pesar de que trato siempre de llamar tu atención, sólo pareces interesado en una cosa: el soccer. Y aún pareces no darte cuenta de que yo me apunté a aquel club de soccer, ése que parecía no poder superar los obstáculos que se le ponían delante, y ahora está en la cima del mundo, en lo alto de la fama. ¡Yo lo hice por ti!

Pero al parecer, tus ojos no ven a través de los míos, no ven más que mi amistad. Tu ciega mirada ve un balón en medio de un campo, unos amigos y compañeros de equipo corriendo tras él, y diversión por el medio. Pero tus ojos no ven el amor. Por eso, cada paso que das, cada metro que recorres, siento una punzada horrible en el corazón. El dolor de no tener el valor suficiente como para decirte lo que siento. Y sí, lo sé, es mi culpa. Supongo que nunca debería de haberme apuntado al club, de haberte hecho caso, para seguirte a la fama. Si nada de esto hubiera pasado, ahora mismo yo no estaría dolido. Pero, ¿qué digo? No puedo pensar esas cosas. Existen cosas a parte del amor, ¿no? Pero yo… No puedo pensar en otra cosa. Lo siento, lo he intentado miles de veces, pero siempre que intento cambiar de tema mental aparece una imagen en mi mente. Esa imagen tuya, con el balón de fútbol en las manos, animándonos a todos a continuar todos juntos. A no rendirnos.

Pero, ¿es eso lo que me da ánimos día a día a continuar con mis pasos y aguantar tal dolor? ¿Son tus palabras capaces de convencer a mi corazón para que no se rinda? ¿A pesar de que mi corazón y mi mente piensen que es básicamente imposible que algún día tú y yo podríamos estar juntos en algo más que amistad? No sé lo que será. Pero personalmente pienso que algo tiene que pasar para que yo sea tan fuerte. No creo que yo sea fuerte. Tú me das fuerza. A mí y a todo el equipo, todas, o casi todas las personas que te han conocido opinan que eres una gran persona, una única persona. ¡Yo opino lo mismo! ¿Por qué no soy capaz de confesar mis sentimientos? Porque todos necesitamos amor, todos necesitamos a alguien, ¿no es así? Si no lo es, que me parta un rayo, pero, incluso ese día, gritaré tu nombre de forma que nunca se te olvide mi existencia; y lo haré hasta el día en el que tú me aceptes, aceptes mi amor. Porque yo, te juro, que llegará ese día. Pero al parecer ese día todavía no llega, no soy valiente, simplemente soy uno más; uno más de los muchos que podrían decirte cuánto te quieren, cuánto te aman, yo soy igual que ellos. Yo nunca tendré palabras suficientes para describirte, pero tendré pensamientos de sobra para pensar cuánto te amo.

Pero yo, te juro esto como que me llamo Kazemaru, algún día te confesaré los sentimientos que siento por ti desde tiempos inmemorables, y rezaré porque tu respuesta no sea un "no", porque por fin mi dolor cesará, y si tu respuesta es la que tanto temo, estaré dolido toda la vida, porque me sentiría frustrado. ¿Es eso por lo que no te lo digo? ¿Miedo? Sí, tiene que ser eso, pero, la gente suele decirme que ese miedo es normal, ¿valentía es lo que me falta?

Sea como sea, no descansaré hasta que tú, Endou, comprendas mis sentimientos y los aceptes tal y como son, para poder devolverles la vida a aquellos ojos castaños que alguna vez pudieron tener vida alguna, pero ahora están vacíos y muertos.

Endou, te amo. No puedo dejar más claro mi amor hacia ti. No puedo hacer nada más por nosotros.

Kazemaru Ichirouta