¡Disfrutadlo!


Samy se dirigía al interior del barco, pero no tenía pensado ir al baño. Estaba buscando a alguien.

-¡Hola Chopper! ¡Hola Usopp! - Los había encontrado

-Hola Samy – dijeron ambos. Estaban jugando a algo parecido a el tres en raya - ¿te apetece jugar?

-Vale, parece divertido.

Le explicaron las normas y se puso a jugar con ellos.

-Eh, ¿Sabéis si Nami y Zoro tienen algún tipo de relación sentimental?

-¿Que es eso? - dijo Chopper mientras Usopp ponía cara de pensador.

-Que sepamos no – dijo el narizotas – pero ahora que lo dices... Se pasan el día peleando y... los que se pelean se desean, ¿no?

Samy se sintió la persona mas tonta del mundo. Se levantó y se fue a su habitación. 'Pero, yo estaba tan segura de gustarle, es extraño... Y el me besó... Da igual Samy, debes estar volviéndote loca. Lo mejor será que le deje en paz. Que los deje en paz y sean felices. Seré su amiga y punto. Pero primero he de olvidarme de ese estúpido espadachín' Salió de su habitación, no sabía que hacer asi que fue a la cocina donde estaba Sanji.

-¡Hola preciosa mia! ¿Todo bien? Te veo muy seria, ¿no? - Sanji siempre tan amable

-Estoy bien Sanji – sonrió ella no muy segura de si había sonreido o había hecho una extraña mueca - ¿Que haces para comer?

-Carne con una salsa que te va a encantar – Sanji la miró – Vamos, Samy, ¿que te pasa?

-Nada, solo que soy una idiota

-¿Porque?

-Por que conozco a Zoro hace apenas unos días y ya me he enamorado de él.

-¡¿Qué? - exclamó el cocinero – ¡¿que te has enamorado de Zoro?

-Verás Sanji, yo normalmente conozco a un chico, me atrae, me lo ligo y luego conozco a otro. Pero esta vez es diferente. Zoro es diferente. ¿Me entiendes?

-Te creo, pero no te entiendo. Estas hablando de Zoro nuestro espadachín, el mismo que no hace mas que dormir y entrenar con sus enormes pesas. - abrió los ojos como platos – Guau... - ¿¡Que tiene el que no tenga yo! - lloró el cocinero.

Samy sonrió – Da igual, voy a olvidarme de él... Esto, Sanji... tengo hambre.

-Oh claro, ves a avisar a todos de que la comida está lista.

Pasaban los días en el alma de Merry y Samy ignoraba por completo a Zoro. Él, que se pensaba que ella todavía estaba enfadada por lo ocurrido en la playa se lamentaba con Nami, con quien pasaba mucho rato últimamente. Samy se pasaba el día con Luffy haciendo tonterías y siempre iba a ver a Sanji mientras cocinaba, le gustaba hablar con él.

Y una tarde cualquiera...

-Según esto... en una semana tendríamos que llegar a esta isla... - Nami estaba comentando con Robin el mapa cuando pasó Samy por su lado que se dirigía a su habitación – ahora vengo Robin...

Nami fue a la habitación de Samy. Tocó la puerta. - ¿Se puede? - preguntó.

-Si, claro.

-Esto, ¿puedo hablar contigo?

-Dime – dijo Samy

-Mira, es sobre Zoro, él...

-Espera Nami, lo siento. Yo no sabía que vosotros dos... Ya sabes, que vosotros dos estabais juntos. - se disculpó la morena.

-¿Que? - Nami rió - ¿Zoro y yo? ¡Que va!

-No tienes porque escondermelo Nami...

-Te digo la verdad, Zoro y yo solo somos amigos. Lo que te quería decir es que le perdonases lo de la playa.

-¿Quien dice que no le haya perdonado?

-Hombre, has pasado un poquito de él...

-¡Pero yo pensaba que vosotros estabais juntos! ¡Y quería olvidarme de él!

-Pues no lo estamos – sonrió picarona, como es típico en ella – ya no hace falta que te olvides de él – le guiñó un ojo y salió de la habitación.

Samy tenia claro lo que tenia que hacer, pero no sabía cómo. Salió de la habitación.

-¡Sanji! ¡Preparame el mejor batido de manzana que hayas preparado nunca! - gritó la chica feliz.

-¡Por supuesto cielito mío! - Sanji estaba encantado de cumplir ordenes de la morena.

Una vez tubo su batido, Samy se quitó el pareo que llevaba quedandose solo en ese bikini de rayas rojas y blancas que llevaba y se fue a la cubierta donde Zoro entrenaba.

-¡Hola! - saludó felizmente. Él se sorprendió y dejó sus pesas en el suelo.

-¿Ya me hablas?

-En realidad, no tendría que haberte dejado de hablar, fue un mal entendido. Espero que puedas perdonarme. - Ya era la misma de siempre, ya era esa cría y su sonrisa de infarto.

-Por supuesto – sonrió Zoro

-Siento todo lo que te dije en la playa.

-Yo también, estaba furioso.

Se sentaron en el suelo, uno al lado del otro.

-¿Porque? Si solo fue una broma.

-Porque me preocupé de verdad, Samy, me puse muy nervioso. Si te hubiera llegado a pasar algo de verdad yo...

-¿Tu que, Zorito? - Le dijo ella mientras le acaribiaba uno de sus musculosos brazos con el dedo indice de una de sus manos.

-Yo... - pensó rapidamente – Yo hubiera sido asesinado por Luffy... - Ella echó a reír - ¿De que te ries? - El espadachín se enrojeció.

-Nada, nada... dejalo – La morena vio como Zoro le miraba los pechos intentando disimular - ¿Que pasa? ¿Te gusta mi bikini? - rió

-¿Que dices? - Zoro se avergonzó 'Mierda, ¿Porque ha tenido que volver a hablarme? Ahora que ya me estaba olvidando de este cuerpo de escándalo. Pero es inevitable no mirarla' – Estaba mirando...

-¿Mis tatuajes otra vez Zoro? - se divertía – vamos, que no pasa nada. Yo admito que me gusta tu pecho musculoso – mientras decía esto acariciaba la cicatriz que recorría todo el pecho de el peliverde.

-Samy, voy a seguir entrenando, ¿vale? - dijo el espadachín mientras se levantaba.

-¡Vale! - le dio una palmadita en el trasero y fue a ducharse.

Zoro se quedó pasmado. 'Esta tía es increíble' pensó.


Se que soy muy pesada, pero porfavor, decidme que os parece la historia, el personaje de Samy y todo lo que estoy haciendo! Muchas gracias!