Un capítulo bastante largo, espero que lo disfrutéis.


A la mañana siguiente de que se llevaran a las chicas, los cinco chicos estaban muy serios. Apenas hablaron en el desayuno. Chopper rompió el silencio.

-Chicos, he estado leyendo todos los libros que tiene Robin sobre estas islas y he podido encontrar poca cosa. Solo dicen que algunas dicen estar desiertas pero que en su interior tienen una población oculta pero no sabemos donde. Propongo llenarnos las mochilas de comida, llevar todo tipo de previsiones y marchar en busca de las chicas. - todos asintieron con la cabeza – Usopp, ¿has hecho lo que te pedí ayer noche?

-Ya casi lo he terminado.

-Genial.

Zoro pasaba por delante de la habitación de Samy. Y entró. Vio las sábanas arrugadas llenas de gotas ya secas. Había estado llorando cuando él la había dejado. Se tumbó en la cama, olía a ella. Cerró los ojos y se imaginó que la tenía a su lado. Abrió los ojos y algo llamó su atención. Ahí estaban sus botines y salía algo rojo de ellas. Se acercó rápidamente, eran las pistolas de la chica.

'Mierda' pensó el peliverde 'No las lleva encima, está totalmente desarmada'

Una hora aproximadamente mas tarde los chicos se reunieron en cubierta con todo tipo de provisiones.

-Usopp, procede – dijo Chopper.

El narizotas afirmó con la cabeza.

-Contemplad el nuevo invento del gran Usopp – sacó un chisme de su bolsillo. - en caso de que nos perdamos o nos dividamos, tanto si estamos en peligro tanto como si hemos encontrado algo tenemos que soplar este silbato – señaló un silbato verde que tenía en la mano – y solo lo oirán los que lleven esto en la oreja – enseñó una especie de sonotone – y esto – enseñó lo que parecía una brújula rota – os indicará de donde ha venido el sonido.

-¡Impresionante! - dijo Luffy.

-Lo sé chicos, vamos a salvarlas gracias al capitán Usopp, como siempre.

-Calla fantasma – Zoro estaba serio

Usopp repartió uno de sus chismes a cada uno y decidieron que se dividirían en dos grupos. El primero serían Chopper, Usopp y Zoro; y el segundo Luffy y Sanji.

Partieron en busca de algún indicio que les indicara donde podían estar las chicas.

-Oye Sanji – el chico de goma y el cocinero ya se habían adentrado en la parte este del bosque – ¿crees que habrá una ciudad dentro de un animal gigantesco? - preguntó el capitán - ¿o estará en una burbuja invisible?

-¡No lo sé Luffy! ¡Deja de hacer preguntas estúpidas!

-Oye que solo doy ideas para encontrar a las chicas.

-¡Pues son ideas muy malas!

-Pues a mi me parecen interesantes – dijo Luffy inocentemente – igual que estas huellas – se agachó y señaló el suelo donde había unas pisadas de zapatos, de varios hombres.

-A ver... Eso es que vamos bien, genial. Sigamoslas.

Zoro, Usopp y Chopper andaban por la zona oeste.

-¡No te pierdas Zoro! - decía continuamente el narizotas.

-¡Que te calles! ¡Que no me voy a perder! ¡Imbécil!

Llevaban ya varias horas caminando. Chopper le preguntaba a todos los animales que veía si habían visto a gente pasar, pero nada.

-A mi me da que será por el este – decía Zoro.

-¡Pero si tu no sabes donde está el este! - protestaba Usopp.

-¡Pero es por donde han ido Luffy y Sanji! Chopper, estas preguntando a aves que no suelen estar mucho en tierra. ¿Puedes hablar también con escarabajos y bichos?

-Claro.

-¿Porque no pruebas de preguntarle a alguno?

-De acuerdo. - el reno divisó un escarabajo pelotero y se agachó – oye, ¿tu sabes si hay una ciudad por aquí? O un grupo de humanos viviendo. No, vale... gracias. Si, dime. ¿Dices que oyes voces en la tierra? ¿Como si hablara o hubiera gente en ella? Si, entiendo. ¡Gracias, muy amable!

-¿Una ciudad subterránea? - preguntó Zoro.

-Podría ser – dijo Chopper.

-¡Por eso las aves no tenían ni idea! - comentó Usopp.

-¿Como podría ser la entrada de una ciudad subterránea? - preguntó Chopper pensativo.

-Ni idea – sinceró Zoro.

Seguían caminando en busca de alguna pista. Estaba empezando a anochecer.

Zoro estaba absorto en sus pensamientos unos pasos mas atrás.

'Dios, necesito encontrarla. No la puedo abandonar. Y la encontraré aunque me deje la vida en ello, se lo prometí. Soy un hombre de palabra, cumplo mis promesas, espero que no le estén haciendo daño.'

El espadachín despertó su mente cuando escucho un golpe. Alzó la vista y vio a Usopp estampado contra el aire.

-¿Que haces idiota? - preguntó malhumorado.

-Yo.. no... - el aludido se tocaba la larga nariz.

-Es otro cristal de esos que hace el tigre ese enorme. - dijo Chopper asustado por si esa bestia andaba cerca.

-Si no quieren que pasemos es por que hay algo al otro lado – comentó Zoro.

-Esperad – Usopp tuvo una idea. Sacó un tirachinas y una de sus canicas - voy a ver como es de alto esto – tiró a muchos metros de altura y un poco inclinado y a pesar de la altura chocó contra el cristal.

-Mierda. Y esto es irrompible. - dijo Zoro mientras intentaba cortar el cristal con sus espadas.

Estuvieron un buen rato intentando cortarlo, de cada vez anochecía mas, y nada, no había manera.

De repente vieron a su capitán y al cocinero en el otro lado de el cristal pero a muchos metros. Había otro cristal, era en medio donde estaba la entrada.

-¡Chicos! - gritó Luffy desde el otro lado del cristal. - ¡Aquí hay mas cristales de esos!

-Vamos no me jodas – murmuró el espadachín. -¿Lo has descubierto tu solo Luffy? - preguntó irónico.

-Claro – contestó Luffy inocentemente.

-¡No se puede romper! - informó Usopp a los de el otro lado.

-¿Y si me estiro hasta arriba de el todo? - preguntó Luffy – por muy alto que sea, yo me estiro mucho. Luffy se estiró hasta llegar arriba de el cristal y se cogió a él pero entonces se derrumbó.

-¿Es que aquí lo hacen todo de kairouseki? - preguntó Sanji enfadado.

Sanji intentó romper el cristal con patadas, pero nada.

Zoro seguía probando desesperadamente de cortar el maldito cristal y no había manera.

-Chicos, es de noche. ¿Donde vamos a dormir? - Usopp estaba preocupado.

-Propongo que acampemos y que mañana por la mañana pensemos en como pasar al otro lado – dijo Chopper.

-¡No podemos quedarnos así! - Zoro no se quería rendir tan fácilmente.

-Zoro, descansa y mañana entre todos pensaremos una manera para poder pasar al otro lado, ya verás. - Chopper intentaba hacer entrar en razón al espadachín.

-¡No soporto que este... que estén, ahí dentro!

-Cabeza de musgo, es lo mejor – decía el cocinero desde el otro lado del cristal.

-Si, yo creo que deberíamos comer – dijo Luffy.

-Llevas todo el día comiendo – le culpó el rubio.

-¡Llevamos todo el día caminando! - se quejaba el capitán.

-Está bien, acamparemos, pero mañana justo salga el sol quiero entrar ahí y sacarlas.

-No lo dudes – dijeron el resto.

*Pensamientos de Zoro.

'Y aquí estoy, mirando las estrellas mientras ella está ahí abajo en un sitio desconocido. Me he comportado como un gilipollas. La quiero y no puedo negarlo y por mucho que intente mantener la cabeza fría no lo voy a conseguir nunca estando ella delante. Su presencia me hace feliz, y no lo puedo evitar. Ella es tan perfecta...'

*Fin pensamientos de Zoro.

Lo que Zoro no sabía es que su chica, Samy estaba a muchos metros justo debajo de él, pensando en él en ese mismo momento.

El sol empezaba a salir y los chicos se pusieron en pie.

Sanji estaba serio pensando y fumando mientras su capitán desayunaba. Se puso en pie, tenía una idea.

-¡Cerebro de músculo! - gritó para que el peliverde le oyera.

El aludido se giró.

-¿Que quieres cejas rizadas?

-¿Ves ese árbol? Ese tan grande que tienes detrás tuyo.

Zoro se giró y vio un enorme árbol del que apenas veía la copa.

-Si, para no verlo...

-Cortalo y que caiga encima de el cristal. Supongo que será bastante alto para llegar casi hasta el final de la mierda esta.

-¡Buena idea Sanji! - exclamó Usopp.

Chopper se fijó en que en el lado de donde estaban el chico de goma y el rubio no había ningún árbol así.

-¿Como lo haréis vosotros?

-Basta con que vosotros paséis, pero al menos alguien tiene que ir a por las chicas. - explicó el cocinero.

-Tienes razón – admitió el reno.

Zoro se acercó al árbol. Era muy grueso, tenía que cortarlo con total precisión y de una vez, si no no caería con la misma fuerza. Suspiró y aisló todos los pensamientos de desesperación que había en su mente para concentrar todas sus fuerzas.

Cortó con sus katanas y el árbol poco a poco fue cayendo encima de el cristal. No llegaba al final, pero de un salto podrían alcanzarlo. Sonrió, ya estaba mas cerca.

-¡Genial! - gritó Luffy emocionado.

Zoro subió el árbol.

-¡Eh! - gritó desde arriba del todo - ¿Y ahora como bajo?

-Salta – ocurrió el chico de goma.

-¡No todos somos de goma Luffy! ¡Si salto de aquí me mato!

-Espera – dijo Usopp – yo llevo una cuerda – sacó una cuerda de el bolsillo – ahora te la subo – empezó a subir el árbol muy despacio y con mucho miedo.

-Chopper, ves subiendo tu también. - dijo Sanji – os necesitaran a los tres.

-¡Yo también quiero ir! - se quejaba Luffy.

-ya pensaremos alguna manera.

-Piensa rápido Sanji.

-¿Y porque lo tengo que pensar todo yo?

-Ah, no sé – el capitán rió

El reno asintió con la cabeza y empezó a subir lentamente por el árbol. Cuando Usopp llegó arriba donde estaba Zoro, ataron la cuerda a la copa del árbol y tiraron la cuerda por donde iba a bajar Zoro unos segundos mas tarde. Zoro cruzó con éxito y a continuación lo hizo Chopper, no tan rápido como lo había hecho el peliverde.

-¡Vamos Chopper! - Zoro tenía prisa. 'No voy a dejar que Samy pase un solo día mas en este sitio'

-Ves mirando donde puede estar la puerta – sugirió Sanji desde el otro lado del cristal.

Zoro miraba pero no veía nada raro, solo había hierba y ramas.

Bajó Chopper y seguidamente Usopp quien a medio camino se movía tanto que rompió la cuerda cayendo encima de Zoro.

-¡Serás inútil! - se quejaba el espadachín enfadado.

-¡Que el que se ha caído he sido yo! - decía Usopp frotándose un chichón de la cabeza. Luffy se reía desde el otro lado del cristal.

-Si, ¡pero encima mío! - el espadachín le propinó un puñetazo en la cabeza al narizotas quién chocó contra el cristal y todos se quedaron quietos al oír un 'crack'. Usopp se giró, el cristal se había hecho un pequeño rasguño.

Zoro se acercó cauteloso.

-Atrás – masculló entre dientes. No quedó muy claro si se lo decía a los que estaban dentro o fuera pero todos se apartaron. Zoro desenfundó sus katanas y las cruzó en un ataque para romper así el cristal en tres trozos – adelante mi capitán – dijo con media sonrisa de lado.

-¡Desde dentro se corta! - exclamó Luffy.

-Impresionante – admitió Sanji.

-Chicos – todos se giraron a ver quien les había llamado – creo, que he encontrado la entrada – dijo el reno de nariz azul señalando un agujero que antes estaba tapado con un montón de plantas.

Los cinco chicos asomaron sus cabezas, parecía un conducto hecho te tierra.

Se introducieron en fila. Zoro iba delante, seguido por Luffy, después estaba Usopp que se había asegurado de estar en medio para sufrir menos daños si les atacaban tanto de un lado como de otro, detrás de el narizotas estaba Chopper y por último Sanji cubriendo las espaldas.

-Que con Zoro delante nos vamos a perder – decía Luffy.

-Es todo recto, ¿como quieres que me pierda aquí idiota? - protestaba el espadachín.

-Tendría que ir yo delante. - Luffy se quejaba

-Al menos Zoro va con cuidado si pasa alguien, contigo nos descubrirían enseguida – explicó Sanji – además desde aquí atrás controlo por donde vamos y no dejaré que nos perdamos.

-¿Y porque no vas tu delante? - preguntó el chico de goma

-Porque Zoro si va detrás seguro que se pierde.

-¿¡Ya vale no! - a Zoro le cabreaba que le tomasen por alguien que no tenía sentido de la orientación.

Siguieron el conducto durante horas hasta que llegaron a una especie de sala en el que había tres puertas.

-¿Por donde vamos? - preguntó Zoro.

-Mm... - el cocinero pensaba.

De repente oyeron unos pasos detrás de unas de las puertas y se escondieron en el conducto por donde habían venido.

Los ruidos eran muchos pasos, lentos que venían de la puerta de en medio. Se abrió la puerta y salieron muchos hombres vestidos de rojo.

Los chicos oyeron diferentes conversaciones.

Una eran dos hombres que decían:

Hombre 1: Eh, tenemos que llevarles los recados a las chicas nuevas, esta noche están de estreno.

Hombre 2: Si, pero será a la hora de cenar, ahora vayamos a llevarlas a comer.

Hombre 1: Si, esto de que estén instaladas en la primera ala es un royo.

Hombre 2: El rey las quiere tener cerca. Y cerca de los peces gordos.

Hombre 1: Ya pero ahora nosotros estamos en medio y les hacemos recados a todo el mundo.

Hombre 2: También.

Otra conversación eran otros tres hombres.

Hombre 3 (señalando la tercera puerta): ¿Has visto la reforma que han hecho en las habitaciones de los guerreros?

Hombre 4: ¿Reformas?

Hombre 5: Ya nos podrían hacer reformas a nosotros. Nuestras habitaciones son casi como las celdas de las mujeres del capitán.

Hombre 3 (riendo): Tampoco te pases.

Otra conversación entre dos hombres.

Hombre 6: Ts, ¿sabes que dicen por ahí?

Hombre 7: ¿Que?

Hombre 6: ¿Sabes las tres nuevas chicas que han traído?

Hombre 7: Si, las que están como un tren.

Hombre 6: Dicen que hay una que estará esta noche con el rey, otra con el príncipe y otra con el jefe de los guerreros.

Hombre 7: ¿¡Que dices? Si apenas llevan un día.

Hombre 6: Imagina.

Hombre 7: Y por casualidad, ¿cual de las tres es la que va con el rey? ¿la del pelo negro como el carbón y muy seria, la morena que tiene unos pechos alucinantes o la pelirroja que tiene pinta de furcia?

Hombre 6: Te diría que la morena.

Hombre 7: Lo sabía, al rey le gustan los pechos grandes.

Los hombres entraron por la primera puerta. Y una vez la sala se quedó en silencio los chicos salieron de su escondite.

-Tenemos que pensar en lo que acabamos de escuchar y lo que podemos deducir con esto – dijo Chopper.

-Que nuestras amigas están en peligro esta noche – dijo Luffy.

-Que los que van de rojo son los idiotas de la ciudad y viven detrás de la segunda puerta segunda puerta. - dijo Sanji.

-Que voy a matar a ese rey como le toque un pelo a Samy – dijo Zoro demasiado serio hasta para ser él.

-Que las chicas están en la primera puerta. - dijo Chopper.

-Y el rey y los otros dos también. - concluyó Usopp.

-Que van a estar esta noche con tres de los grandes. - dijo Sanji.

-Que le han llamado furcia a Nami – Luffy también se pasaba de serio.

-Tenemos que trazar un plan. - decidió Usopp.

-Vale.

Un rato mas tarde con un plan ya trazado los chicos esperaron en la sala de los hombres de rojo hasta que entraron unos cuantos, les quitaron el traje y se lo pusieron ellos. Así se infiltraron.

Descubrieron a que hora cenaban las chicas y a que hora acababan de cenar pero ninguno de los supuestos hombres que tendrían que llevar los trajes que llevaban nuestros chicos les tocaba llevarlas a la cena. El horario de Sanji, Usopp y Chopper era devolverlas de la cena. Pero Zoro y Luffy ni eso. También descubrieron donde se encontraba la salida hacía un muelle lleno de botes que tenían en caso de incendio o emergencia y como habían descubierto que había mas de setenta chicas decidieron que las liberarían a todas. Lo tenían todo planeado, Chopper iba a ir a abrir la puerta de emergencia mientras Usopp y Sanji iban al comedor de las chicas para guiarlas a la salida, pero ninguna de sus camaradas se encontraría ya allí así que Zoro se iría en busca de Samy a la habitación del rey, Luffy a la del príncipe a buscar a Nami y Sanji a por Robin mientras Usopp guiaba a las demás chicas a lo que ellos la habían llamado la puerta de la libertad. Era un plan realmente bueno. Cuando estuvieran todos a salvo, tocarían el silbato de Usopp y se encontrarían todos fuera. Después se irían todos felizmente por donde habían llegado.

Se pasaron toda la tarde recogiendo todos los planos que encontraron y estudiandoselos hasta que se aprendieron de memoria toda la ciudad.

Y llegó la hora, Chopper partió de camino a la puerta del muelle, el camino era largo. No se encontró a nadie así que fue una misión bastante fácil.

Luffy y Zoro en cambio de camino a las habitaciones de los peces grandes tuvieron que matar a un par de soldados que preguntaban por su identidad o por el color de pelo del espadachín.

Llegaron a una bifurcación, tenían que separarse. Se miraron y se abrazaron.

-Vas a salvarla, Zoro, estoy seguro – dijo Luffy con seguridad.

-Trae a nuestra navegante, capitán – Zoro seguía serio y lo estaría hasta que averiguase si Samy estaba a salvo.

-Nos vemos pronto, prométemelo – exigió el chico de goma.

-Prometido, Luffy.

Cada uno fue por su lado.

Sanji y Usopp llegaron junto a un centenar de hombre a el salón. Todo salía como habían planeado. Usopp tiró una canica de humo sin que nadie lo viera y Sanji repartió patadas a todos los agentes hasta dejarlos inconscientes.

-Todas vosotras, escuchadme bien – dijo Usopp encima de una mesa – hoy vais a ser libres, seguidme a mi, al gran capitán Usopp.

-¡Dios! ¡Esto está lleno de mujeres guapísimas! - exclamaba Sanji - ¡Yo me voy con vosotros!

-Tu ves a por Robin – le riñó Usopp.

-Si, claro, Robin - dijo Sanji y se dirigió a la habitación del jefe de los guerreros.

Luffy seguía por su camino intentando no hacer mucho ruido por una vez en su vida. Pues esta vez no era él el que estaba en peligro, si no Nami. En las puertas de la habitación del príncipe encontró un par de hombres rojos a los que derrotó fácilmente.

Zoro corría por los pasillos. El rey, sería el que estaría mas protegido pero aún así por muchos hombres con pequeñas espadas que hubiera en su camino los derrotó a todos fácilmente, pues no eran más que hombres rojos.

Sanji llegó a la habitación indicada y tocó la puerta y esperó una sorpresa que no obtuvo así que decidió abrir.

-¿Que ha pasado aquí? - preguntó sin esperar ningún tipo de respuesta.

Luffy entró en la habitación, sin rodeos. Vio una chica pelirroja semidesnuda, solamente llevaba unas braguitas blancas con un lazito y se intentaba tapar los pechos con los brazos mientras un enclenque rubio que no medía mas de un metro sesenta y cinco le intentaba quitar los brazos de los pechos y se acercaba mucho a ella. Eso encendió a Luffy.

-Eh tu – dijo muy serio – alejate de mi navegante.

Zoro se encontraba en la puerta de la habitación del rey. Era una puerta realmente grande. Tocó la puerta.

-¿Quien es? - preguntó una voz horrible desde dentro – tengo dicho que no me molestéis cuando estoy con una de mis mujeres.

'De tuya no tiene nada' pensó Zoro.

-Verá, es que el rey le llama debería salir de la habitación. - 'Mierda, he dicho el rey, él es el rey, no, tenía que decir el jefe de no se qué. A la mierda, entro.'

Zoro abrió la puerta y la rabia y la cólera recorrieron cada milímetro de su cuerpo.


Muchas gracias y os espero que os haya gustado este capítulo que sinceramente, me ha llevado mucho trabajo! Gracias de nuevo y dejadme reviews porfavor!