Aquí teneis el comienzo de la nueva aventura de nuestros amigos, espero que os guste tanto o más que la anterior ''temporada''. He añadido algún detalle que cuenta como hubiera sido el viaje a la isla del cielo con Samy. Disfrutad de este capítulo!
Hacía apenas dos días que habían salido de la base de la marina del G8 justo después de caer de la isla del cielo. Hacía ya casi dos meses que Zoro se había instalado en la habitación de Samy y usaba su antiguo camarote como gimnasio. Nami y Luffy no habían vuelto a hablar de lo que había pasado entre ellos aquella noche en los mandarinos. Ambos creían que sería mejor así.
-Oye Nami – dijo Luffy un día soleado en cubierta, rondaban las cinco de la tarde - ¿a donde vamos ahora?
-A donde nos lleve la brújula capitán.
-¿Y sabes a donde marca?
-Pues en mis mapas he visto que la próxima isla está bastante lejos así que tardaremos en llegar.
-Habrá que pescar – comentó Sanji dando una calada de su cigarro – no nos queda comida para tantos días.
-¿Has oído eso Usopp? - exclamó el chico de goma muy emocionado - ¡Pescar!
-De acuerdo, ¡vamos Luffy! - el narizotas había inventado una nueva caña con la que decía que iban a pescar muchísimo más - ¡A pescar!
El chico de goma, Chopper y Usopp se fueron a pescar.
-Eh Nami – dijo Samy - ¿como se llama la isla a la que nos dirigimos?
-Golashi – contestó la navegante - ¿La conoces?
Samy negó con la cabeza.
-Es una isla pequeña – dijo Robin – pero tendríamos que tener cuidado, se comenta que suele haber marines.
-Como no hemos tenido suficientes... - dijo Zoro malhumorado.
Samy le miró con esa sonrisa que tenía siempre en la cara.
-Podremos con ellos – dijo con certeza y le besó.
-Por supuesto – dijo Sanji fumando de su cigarro y se acercó a Samy - ¡Me encanta lo positiva que eres morenaza!
Zoro miró al cocinero con cara de pocos amigos.
-¿Qué? - vaciló el rubio.
-Que la dejes.
-Lo haré si quiero.
-Y si no también – empezaron a pelear como era de costumbre.
-¡Samy! Cuéntame otra vez como lo hiciste para entrar en la base y ayudarnos – pidió el reno de nariz azul a la morena.
-Me hice pasar por estatua Chopper, ya te lo he contado.
-Pero es que no entiendo como lo haces para ponerte dura como una piedra.
-Pues mira – Samy cerró los ojos, respiró profundamente y todos los músculos de su cuerpo se fueron contrayendo rápidamente hasta quedar dura como el acero, abrió los ojos y parecían de cristal.
-¡Que pasada! - Chopper acariciaba el brazo de la chica.
Samy se estremeció y volvió a la normalidad.
-¿Y es verdad que ahora has aprendido a traspasar paredes?
-Ajá – dijo la chica – nunca me lo había planteado, pero es lógico. Ahora tengo que aprender a que si toco a una persona adopte la misma masa que yo.
-Guau... - dijo el reno mirándola con admiración.
-Oye Chopper, porque no me dejas practicar contigo, eres pequeñito.
-¿¡Qué! - dijo el reno aterrorizado - ¡No!
-Vamos Chopper, que será divertido – la chica se puso en pie a la vez que el reno.
-No, Samy. ¡Alejate! - le ordeno al ver que la chica se acercaba a él.
Samy sonrió y se acercó tanto al reno que estaban a penas a unos centímetros.
-¡No! - gritó el médico mientras echaba a correr por la cubierta perseguido por Samy.
Robin estaba sentada en una silla plegable leyendo un libro cuando oyó los gritos del pequeño reno y miró lo que sucedía sonriendo para ella.
Nami se quedó sola donde antes estaban todos. Vio unas gaviotas posarse en sus mandarinos y otras muchas volando en la dirección contraria a la que se dirigía El Alma de Merry. Nami las observó.
-Chicos – dijo. Nadie le contestó. -¡Chicos! - chilló.
Todos dejaron lo que estaban haciendo. Sanji y Zoro dejaron de pegarse por un momento, Usopp y Sanji se giraron para ver que pasaba, Robin apartó su libro de la cara para mirar a la navegante y Chopper y Samy se pararon en seco para prestarle atención a la pelirroja.
-¿Que ocurre querida? - preguntó Sanji acercándose a la chica.
-Chopper – llamó ella ignorando al rubio – habla con esas gaviotas – dijo señalando a las que estaban en los mandarinos.
-¿Qué?
-Que les preguntes porque huyen.
Chopper dudó por un momento pero le temía a Nami así que hizo lo que esta le había pedido.
-¿Porqué estáis huyendo gaviotas? - esperó una respuesta -¿Y que es eso? - y después puso cara de asombro - ¿¡Qué! No será tan grave. - volvió a esperar una respuesta – No puede ser.
-Chopper, ¿que pasa? - pregunto Robin.
-Dicen que viene algo llamado 'Las vícolas'.
Robin cambió la cara. Su cara dibujaba temor.
-¿Qué es eso exactamente? - preguntó Nami.
-Las peores olas del mundo. Unas olas que son causadas por una isla que hay al final de Grand Line . Pasan por todo como pequeñas olas pero culpa de unas coordenadas siempre hay un punto en el que se juntan todas las pequeñas olas causadas por esa isla para convertirse en cuatro olas terroríficas, 'Las vícolas' – aclaró la arqueóloga – pero eso no es todo – continuó – dicen, que esas olas bajo el mar suenan como un canto de sirena para todos los monstruos marinos.
Nami no podía abrir mas los ojos.
-¿Monstruos marinos? - preguntó Luffy con su típica sonrisa - ¡Genial!
-¿¡Tu eres idiota! - Usopp se encaró con su capitán - ¡Vamos a morir!
-¡Que va! - dijo Luffy con certeza – Os recuerdo que hemos navegado por el cielo.
-Luffy – dijo Nami al fin.
El chico de goma prestó atención a la chica.
-Si no nos come una ola, nos comerá un monstruo marino.
-Nami, lo único que tenemos que hacer es estar preparados.
-¿Cuanto tardarán en llegar Chopper? - preguntó Sanji sacando humo de su boca.
-Mañana por la noche.
El rubio sonrió.
-Tenemos tiempo de sobra – dijo el espadachín también sonriendo.
-Ya lo creo – contestó el rubio.
-Luffy - dijo Samy acercándose a su capitán – yo creo que esos monstruos marinos a la parrilla deben estar buenísimos.
-Pero bueno – dijo Usopp - ¿¡Estáis locos vosotros cuatro!
-Chicos, es muy peligroso – dijo Chopper.
-Es lo único que podemos hacer, por mucho que viráramos Las Vícolas nos pillarían igual. - informó Robin.
-Debe haber alguna solución.
-No, Nami – dijo Luffy mirando al suelo.
-¡Luffy! - chilló Nami enfadada – Me parece muy bien que te pienses que siempre nos va a salir todo de perlas en este viaje, pero tienes que pensar que no solo es tu vida la que te juegas, es la de toda tu tripulación. Nos estás diciendo que por jugar un rato con unos malditos monstruos marinos vas a ponernos en peligro. ¿Es que quieres matarnos a todos? - miró incrédula a su capitán y se fue caminando hasta la puerta. Miró una vez mas a su capitán quien no se había movido del sitio y entró para dirigirse a su habitación.
Luffy se quedó unos segundos pensando. Al final se decidió y entró a en busca de su navegante. Imaginó que estaría en su habitación y tocó a la puerta.
-¿Que quieres? ¿Vienes a pedirme que me suicide? - dijo Nami.
-No. Pero quiero pasar.
-Pues pasa.
El pelinegro abrió la puerta y vio a la chica sentada en su escritorio mirando unos mapas.
-Nami, yo no quiero que ninguno de vosotros muera, ni quiero morir yo, o no antes de cumplir mi sueño. Pero por mucho que intentáramos huir nos lo haríamos. Es mejor que nos preparemos. No es por divertirme, aunque ya que estoy lo haré, me enfrentare a esos monstruos y les ganaremos. Pero no quiero que te pase nada, ni a ti ni a nadie de mi tripulación, porque sois mis amigos.
-Luffy...
-¿Lo entiendes ahora Nami?
-Si, lo siento...
-¿Que haces disculpándote?
-¿Qué?
-Que no te disculpes, es normal que temas por tu vida, la gente normal lo hace.
-Tu no eres normal – dijo Nami sonriendo.
-Lo sé – Luffy ahora también sonreía. Se acercó a la chica y la envolvió con sus brazos en un cálido abrazo – te prometo que no te pasará nada, te protegeré como siempre.
Se separaron quedando sentados el uno al lado del otro.
-Y yo te ayudaré a luchar contra los monstruos que hagan falta.
-Igual que me ayudaste con Ener.
-¡Calla Luffy! ¡Ese mérito fue todo tuyo!
-Nami, sin ti no lo hubiera conseguido nunca, es más, sin ti nunca hubiera llegado a Grand Line.
Ella le sonrió al sentirse alagada.
-Vamos Luffy, tenemos trabajo. Tenemos que prepararnos para luchar contra muchas olas y monstruos. - se levantó.
-¡Si! - el chico se puso en pie al igual que ella - ¡eres genial Nami!
Ambos salieron de la habitación para dirigirse a cubierta donde todavía estaban sus compañeros en silencio tal y como los habían dejado.
-Chicos – dijo Nami seria.
-Nami no me digas que te han convencido – dijo Usopp temeroso por que Nami ya no le apoyara.
-Usopp. Debemos prepararnos para lo peor, pero si algo tengo claro, es que nadie va a sufrir ningún daño.
Todos menos Usopp que su expresión era mas de enfado y Chopper que su expresión era mas bien de miedo sonrieron.
-¡Perfecto! - grito Samy entusiasmada.
-Haremos a esos monstruos a la parrilla – dijo Sanji apagando su cigarro con su zapato.
Zoro se limitó a sonreír pícaramente.
-Pero – dijo Nami captando de nuevo la atención de todos – aquí quien da las ordenes de como prepararnos soy yo.
-No se por que, pero me lo esperaba – dijo Zoro.
Luffy y Samy se agarraron por los hombros y empezaron a reír a carcajadas.
-No se como todavía me sorprendo – dijo Usopp para él con cara de resignación.
Espero que os haya gustado, por favor dejadme reviews con criticas, halagos, consejos, lo que querais, pero quiero saber que os parece! MUCHAS GRACIAS! Saludos! :)
