"ESTRELLAS DE ORIENTE"
EN CONTRA DEL DESTINO
Michiru y Haruka se vuelven a ver ¡Cuidado el mundo está a punto de colisionar! Lo cierto es que siempre se han amado y los motivos que las llevaron a separarse se ventilan más pero… Sabemos que aún se aman ¿Por qué no olvidar rencores y perdona? Haruka no simpatizará con Kael y claro está que por ser su rival jamás podrán ser amigos. Sazuke vuelve a atacar en el concurso de la Beca Fox aparte de los nervios de nuestras heroínas tendrán que enfrentar a un despistado Sazuke. Hoy presentamos:
7. Haruka y Michiru una historia de amor perdida
Michiru se había negado tantas veces a acudir a verlas que ya había perdido la cuenta. Qué necesidad tenía de reunirse con ellas, si al final podía obtener sola la información y hacer que Hotaru le diera la que necesitaba. Hotaru la miró con picardía, seguramente la chiquilla creía que podía adivinar sus pensamientos. Hizo una gran mueca de enfado, podía usar aún su estrategia de remordimiento sobre la jovencita. Estaban ya sobre el mes de Agosto a un mes de la tremenda aparición de Saturn que la dejó sorda y con el brazo derecho enyesado. Siguió caminando sin prestar más atención a las tonterías de Hotaru, prefería estar sorda a escucharla.
- ¡Michiru! – gritó una voz muy conocida
La joven de cabello aguamarino abrió grande los ojos, se quedó estupefacta y tan sorprendida que no le dio tiempo a salir huyendo de allí. Todas las Sailor habían acudido al club campestre para ver a Michiru.
- No me dejaste terminar – replicó la Hotaru
- Te extrañé – lloriqueó en su pecho la efusiva Serena
- ¿Cómo están? – se sintió fuera de lugar.
Pero lo peor apenas comenzaba. Haruka venía con ellas. Fue uno de esos encuentros que tanto tiempo se ha temido, esperado y evitado. Michiru arqueó la ceja divertida observando que su ex amante tenía un gran séquito de seguidoras, la miró con cierto toque tierno y arrogante como quien mira a un hijo después de una gran travesura y sabe no debe reír. Haruka por su lado frunció el ceño lo suficiente para hacer notar que su enojo rebasaba los estándares comunes y eso, ya era mucho decir. Se quedaron una frente a la otra, el ruido entero del exterior se apagó y con la mirada se dijeron todo lo que era necesario ¿estás bien¿Eres feliz¿Te alegra verme¿Piensas en mí¿Me extrañas¿Te arrepientes¿Me odias¿Me amas?… Y sus mentes hicieron tanto ruido que sus pensamientos se desencadenaron en una loca carrera por ser los primeros en salir al exterior.
- Este… – Rei se sintió un poco incómoda por la situación, pensaba en la forma extraña como se había comportado Haruka desde su regreso, de la esquives al tema Michiru y de su mirada triste y melancólica.
Antes de acudir a verla había intentado en vano hablar con franqueza con la joven rubia. Pero ella se resistía, se resistía con la misma fuerza con que luchaba, sus secretos eran suyos y de nadie más, se sellarían en su corazón para siempre.
- ¿De verdad no han tenido problemas ustedes dos?
- No creo que sea de tu incumbencia – contestó groseramente después de responder No por cinco veces seguidas a la misma pregunta
- Perdona – se sonrojó pensando que de verdad se estaba volviendo demasiada entrometida
- Lo siento, ya te dije que NO… Y si los tuviéramos no deben interferir en nuestra misión, lo primero ante todo es el deber de proteger a nuestra princesa
- Sí – sabía a qué se refería; sobre todas las cosas Rei siempre cuidaría de Serena aún si ello significa dar la vida entera, y no lo hacía porque fuera su princesa o porque fuera un "deber" sino por el amor que le tenía… Porque Serena siempre sería todo para ella, como pensaba Michiru lo era para Haruka.
Los recuerdos, como antes, saltaron en sus mentes en imágenes que traían consigo sentimientos encontrados. Para Michiru el encuentro se trataba de demostrar cuán gracioso podía ser la vida sin ella, y en verdad quería mostrarse contenta porque tal parecía que llorar no movía ni una pizca de fibra sensible en Haruka. Hacía mucho decidió ya no llorar, no volvería a suplicar aún cuando ello le pudiera dar la felicidad. Para Haruka se trataba de recordar sufrimientos, temores, noches de agonía en las que las lágrimas brotaron con tanta fuerza que parecía su llanto interminable, siempre estuvo en su cabeza la misma pregunta ¿Cómo pudo Michiru¿Cómo fue que ella significó tan poco en su vida? Haruka lo dio todo por ella y de verdad no esperaba fuera el amor de la misma intensidad del que daba pero esperaba por lo menos Michiru diera mayor valor a su romance, a su amor. Las emociones se apagaron en un suspiro, en un segundo donde cada una apartó la vista de la otra para evitar consumirse en un pasado tortuoso.
- Hola – fue Michiru como siempre la primera dar el paso – me da gusto verlas – aún tenía a Serena abrazada a su cuerpo, como si ella fuera su mamá o su hermana mayor y de verdad la situación le incomodaba
- Venimos a hablar contigo – se había fijado desde hacía rato en su brazo enyesado pero sintió que estaba primero la expresión de sus ojos. Pensó en preguntar pero eso se lo dejaría a la curiosa de Serena evitándole la pena de humillarse al reconocer cuánto le preocupaba Michiru.
Si de verdad la hubiera amado, tan sólo un poco. Ciertamente el carácter de Haruka era muy duro, tenía muy mal genio y un temperamento demasiado fuerte, a veces creía que ni ella misma se soportaba. Sin embargo siempre fue diferente con ella, cambiaba a tal grado que hasta se volvía una dulce persona, encantada de estar en su regazo recibiendo mimos mientras intentaba ver el video de carreras. Michiru pensó que había esperado mucho, se hizo a la idea por aquellos días que Haruka había hablado en serio y jamás volvería. Le pareció irónico el juego que trazó, del mismo lugar donde se la "robó" ahora la regresaba, hasta se sintió mercancía defectuosa. Después de horas de meditarlo, sacó su libretita buscando el número privado de su celular. Marcó, sabiendo que quizá Haruka lo hubiera cancelado para no volver a saber más de ella. Entonces escuchó su voz, se sintió congelada del pánico.
- Haruka por favor…
- ¿Qué quieres? – le agredió de inmediato su amante – Estoy ocupada
- ¿Te puedo marcar más tarde? Por favor escúchame
- ¿No crees que lo hemos dicho todo? – su voz áspera sonaba tan cruel que aguijoneaba su alma
- Tú lo dijiste todo
- Llama después ahora no puedo – Y colgó
Llamó después, llamó tres veces ese día siempre recibiendo una negativa por parte de la joven rubia. Se decidió a marcar en la noche a esa hora dudaba tuviera algo qué hacer. Diez de la noche y marcó esperanzada a ser escuchada, esperanzada a ser perdonada.
- Dime rápido, tengo sueño
- Y yo deseos que me escuches… Sé que he sido muy liviana en cómo manejé nuestra relación con mi familia, pero debes comprender que no es fácil y que yo creí…
- Ya discutimos eso Michiru
- Por favor…regresa por mí, no puedes dar por terminado así de fácil tantos años de amor… – pero Haruka la interrumpió bruscamente alzando la voz
- No se puede dar por terminado un amor que nunca existió
- Por favor, yo nunca cuestioné tus dudas…
- Pues gracias, quiero dormir
- ¡Con un demonio escúchame!
La pelea se alargó, amabas gritaron, hablaron al mismo tiempo y se reprocharon cuanto pudieron. Michiru perdió la cordura, empezó a gritarle en francés (última lengua que había utilizado mucho) la forma tan cruel de ser de Haruka, mezcló las lenguas y volvió a su idioma natal llorando desesperada por una entrevista para solucionarlo
- Son muchos años para que se vayan así de sencillo, por favor – lloraba y el dolor de su alma se hacía evidente.
Lloró como nunca lo había hecho en su vida. Suplicaba sin miramientos, hubiera hecho cualquier cosa por recuperarla. Las palabras se ahogaron en su llanto, fue tan intenso que ya ni siquiera pudo controlarse un poco cuando Haruka habló de dejarlo para después, cuando se calmara. Volvió a suplicar. Sollozaba intensamente. Duró mucho tiempo así y entonces cuando se calmó, la charla se reanudó con mayor tranquilidad
- ¿Estas mejor?
- Sí – se secaba las lágrimas
- No voy a volver por ti entiéndelo de una buena vez Michiru, es mejor así
- ¿Por qué? – volvió a ser un mar de llanto – Haruka yo sé que me amas – hubo un silencio que pareció eterno, un silencio escalofriante que hizo que Michiru reaccionara – ¿Acaso ya no me amas? – silencio – ¿Existe alguien más?
- No, no tengo a nadie más
- Dame una buena razón que valga para mí para que no siga insistiendo en recuperarte – Haruka rió, parecía causarle gracia la terquedad de su amante. Hubo un profundo suspiro
- Si te la digo ¿me dejarás en paz?
- Sí
- ¿Ya no más llantos desesperados?
- Sí, es más si es válida hasta si me dejas y quieres seremos buenas colegas…Lo digo porque seguiremos hasta la muerte siendo Sailor Outers
- Vaya, es buen trato – volvió a reír – Michiru ya no te amo y preferiría no volver a saber de ti, no quiero estar contigo y punto
- ¿Cuándo lo decidiste? – tardó mucho en reponerse
- ¿No quedamos que me dejarías en paz si te daba mis razones? Quiero dormir
- Por favor… Sé que mientes ¿Acaso no me perdonarás?
- No. Si me disculpas me iré a dormir – y le colgó
Lloró toda la noche, lloró y volvió a marcar desesperada como si oír la voz de Haruka fue lo único que podía devolverla a la vida, pero ella había apagado el latoso aparato. Se durmió un poco antes del amanecer, soñó toda la noche con aquellas palabras, soñó con el odio de Haruka y finalmente volvió a llorar. Lloró tanto que pronto las lágrimas se terminaron. Nunca pudo entender cómo Haruka si la amaba tanto pudo no tener corazón para dejarla llorando, para oír sus ruegos y aún así decir no, para no perdonarla a pesar de todo… Entonces vino una respuesta inesperada y si la razón se traba de que en verdad No la amaba. Y su perplejidad la convirtió en un zombi.
- Mañana será el concurso de La Beca Fox así que nos invitaron al desayuno – explicaba Amy – Aprovechamos para planear qué haremos y lo que hemos podido recopilar
- Dime Amy ¿Piensas marcharte en Septiembre dada la situación? – inquirió Michiru
- Bueno realmente no lo sé
- Claro que se irá – renegó Serena – Ella debe seguir sus estudios, nosotras podemos con el enemigo, son sólo bestias grandotas y feas, no hay problema ¡Verdad chicas!
Pero nadie parecía estar muy de acuerdo con Serena, necesitaban como nunca a Amy, ella siempre fue el intelecto del equipo y sin sus razonamientos, cálculos y advertencias se sentían perdidas. Rei la apoyó entonces, pensó que Serena tenía razón cualquier problema como fuera lo resolverían, pero Amy no podía perder la Universidad sólo por un par de bestias.
- ¿Y el equipo Outer está listo? – interrogó Hotaru observando a su amigas
- Sí – contestó con cierto tono dubitativo Haruka
Haruka también tenía sus malos recuerdo y su versión de la historia. Pero también era sensata y analítica cuando estaba sola, sabía que todo aquello se volvió más imposible por su terquedad, era muy rencorosa y hasta la pobre de Michiru lo pagó muy caro. Tantas veces que la oyó suplicar en el teléfono, tantos sentimientos encontrados y finalmente escuchar cómo su llanto se volvía tan fuerte y doloroso que ella supo la verdad de sus historias, como fuera su vida siempre sería mejor separadas que juntas. Así que tomó la decisión más prudente, ella no haría feliz a Michiru jamás y en parte se sentía en esos momentos incapaz siquiera de poder sentir aunque sea deseos de vivir. Una vez pensó en suicidarse, no sabía nadar muy bien y estando en las playas de la Rivera francesa pensó en ahogarse, la oportunidad se presentó una noche cuando la lluvia se convirtió en una tormenta mortal, el mar estaba embravecido, lo suficiente como para matar a un excelente nadador como lo era Michiru, así que a ella la mataría con mayor probabilidad. Así lo hizo. Caminó descalza mientras el viento y la lluvia le azotaban, extendió los brazos y soñó con volar como otras tantas veces. Pronto sintió el agua en sus pies, luego las olas embravecidas empezaron a jalarla hacia mar adentro, la llamaban en un susurro de amor para darle paz a su agonía. Por desgracia el jefe del Equipo pensando en las tonterías que causaba el amor había puesto a un chico a custodiarla. Entre cinco muchachos tuvieron que sujetarla para impedir que Haruka se ahogara en el mar. Estaba tan enloquecida que terminó en urgencias de un reconocido hospital francés. Un psiquiatra acudió a primeras horas de la mañana a visitarla, ella excusó su comportamiento alegando que había ingerido un par de copas y que como nunca tomaba le afectó demasiado. Final del encuentro: la pobre Haruka fue suspendida y tuvo que tomar antidepresivos por un mes.
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Sazuke vio de reojo a Dosh y pensó que esta vez lo agrediría porque nadie volvería a quitarlo de la máquina y menos un chico prepotente como él. Oyó los insultos y siguió su búsqueda en la red, luego lo empezó a golpear en la espalda hasta que de nueva cuenta lo tomó de la camisa para levantarlo de la silla. Sazuke era un enanito comparado con el poderoso Dosh, mariscal del equipo. Tembló esta vez del miedo, cerró los ojos y el golpe que recibió lo mandó al otro lado del centro de cómputo. Se sobó la nuca y pensó que el mejor remedio para tales encuentros sería comprarse su propia computadora…Le pediría a su jefe dinero para una, pero ahora se iría a dormir. Apenas se incorporaba cuando Dosh volvió a patearlo con furia, el pobre Sazuke salió disparado de nuevo, estaba tan ligero que hasta una ligera ventisca lo levantaba del suelo. Dosh se rió de él
- Pero un día – repitió mientras se iba gateando fuera
Llegó al Departamento de Investigaciones de Fox Corp pasó su tarjeta y siguió hasta la sala de Astronomía. Se tendió en la silla y echó un vistazo a su colega, sonrió un poco al ver que la joven acomodaba el aire acondicionado para que el sitio se volviera un verdadero horno. Le gustaba su manera de ser, aunque en público lo negara y es que era terca, testaruda y tan necia que lo sacaba de quicio, parecía que Luz necesitaba discutir con todo sino no era feliz.
- ¿Te caíste de nuevo? – seguía Luz con su mirada en el microscopio
- Sí, no me acostumbro a caminar como ser humano además se me olvida qué cosas como ente viviente puedo atravesar y cuales no. Definitivamente tomaré mi apariencia de animal
- Pero no creo que un gato o un perro le dejen teclear o entrar a la biblioteca – rió Luz con ese tono altanero
Sazuke sonrió también. Se sentó frente a su computadora para terminar su informe. Estrellas de Oriente. Dazael fue un príncipe Lunar muy conocido, enigmático y excéntrico, se decían muchas leyendas sobre él, muchas hablaban de un hombre tan poderoso que con una sola mirada era capaz de matar a un guerrero poderoso. A él le daba mucho miedo, pensaba que podría tener razón y si invocaba su nombre o lo repetía tres veces seguidas él despertaría de su tumba. Él siempre fue una persona muy supersticiosa así que las burlas de Luz no le causaban mucha gracia. Sonó el teléfono
- ¿Contestas?
- No
- Pues ni yo – y dejó que siguiera timbrando – Mira creo tener el próximo lugar para atacar y esta vez será acertado
- Ojalá tenemos casi un mes sin actuar y al jefe no le agrada mucho… ¿Porqué siempre tienes frío Sazuke? Hasta tienes los labios moraditos
- No sé… Me iré tengo que prepararlo todo
- Cuídate Sazuke mejor sé gato o algún animal me preocupa que te estrelles tanto la cabeza
- ¿De verdad? – sonrió contento por primera vez en meses
- Es decir – se sonrojó Luz – Te hace más tonto de lo que ya eres
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Nadie tenía una idea específica del enemigo, esta era la primera vez que tanto Inners como Outers trabajarían totalmente juntas por lo que los choques fueron más que evidentes y los alegatos terminaron en risas por las niñerías de las pequeñas Scouts. Serena seguía preguntándole a Michiru cómo una persona podía fallar un brinco del trampolín caer al agua y fracturarse. Ella sonreí y se encogía de hombros como contestación. No quería decir que un enfrentamiento con el famoso Sazuke terminó tan mal y que como estaba ahora no fue nada comparado hacía un mes.
- Vaya eso de coma todo lo que pueda es genial – decía Rei riéndose de Serena pero la jovencita no entendía como siempre
- ¿Ya avisaron a Darien? – preguntó Hotaru
- Sí – contestó Mina sin apartar sus enormes ojos azules del rostro bello de Haruka
- Veo que tienes compañía – Michiru había olvidado por completo a Kael. La sangre se le heló y fue directo hasta sus pies para subir a su cabeza tan rápido como bajo. Reaccionó pronto
- Ellas son amigas mías, van a participar en tu evento
- Les deseo la mejor de las suerte y las felicito por el empeño que ponen a su educación, la verdad nos hará libre…
- ¿Sí¿Cuál verdad¿Hay un secreto¿Es el concurso de buscar a Wally?
- No Serena – y un codazo hizo que se callara por fin
- Él es – ¿debía decir que era su novio¿Y si lo suprimía? Bueno la última vez que suprimió la verdad para evitar un problema salió peor – Mi novio Kael Fox
Rei escupió el agua en el rostro de Serena. Mina se cayó de espaldas. A Lita se le fue el rostro sobre el pastel. Los gatos se quedaron tiesos y con la boca abierta y Serena seguía abriendo y cerrando sus hermosos ojitos sorprendida. Amy tiró su libro y su boca se abrió lo suficiente para ser evidente su asombro.
- Lo mismo me pasó a mi – susurró Hotaru
- ¡Ya no son novios tú y Haruka! – fue Mina la primera en salir del asombro. Michiru se golpeó ligeramente la frente con la mano sabiendo que más mal no podía ir el asunto
- Yo te lo dije… Michiru y yo terminamos en muy buenos términos
- ¿Tú eres Haruka Tenoh? – Extendió la mano cordial Kael. Pero a Haruka no le gustó ese dejo de ironía ni la sonrisa boba que tenía
- Sí
Nadie más pudo salir del asombro. Kael las invitó a la fiesta privada que tendría la corporativa. Sonrió de nuevo y recalcó el placer que tendría de poder platicar más ampliamente con Haurka Tenoh
- Hablaré a tu casa Hotaru si decides ir
- ¡Oh sí! – gritó entusiasmada
- Bien me retiro, fue un placer conocer tan preciosas niñas y espero verlas en la fiesta
Hubo un silencio interminable. Haruka seguía observando con desprecio a Michiru y ella seguía muy incómoda por la situación. Pero fue Haruka la que se alejó de su vida, la que le destruyó las ilusiones, el alma y el deseo de vivir, la dejó sin decir si quiera adiós. Levantó su vaso de refresco y le sonrió a la rubia pero ella se crispó más.
- ¿Alguien puede explicarnos?
- No hay nada que explicar – comenzó la joven cabello aguamarino – Haruka y yo terminamos y punto, nos pareció que el amor no fue suficiente, a la larga se termina si no se cultiva y decidimos separarnos
- Serena eso no nos incumbe – prosiguió Rei en tono serio
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La fiesta de Fox Corp se daría en el Pen House de un renombrado hotel. Las chicas estaban muy contentas. Mina había invitado a Haruka y dadas las circunstancias su entusiasmo bastó para hacer saber a Haruka que no aceptaría un no, accedió a la novena llamada. Lita llevó a su nuevo novio a quien intentaba mantenerlo limpio de relleno de chocolate, tal parecía que Joshua jamás podía dejar de comer. Rei, Amy, Serena acudieron solas, habrían invitado a Jordane claro que el odio entre Rei y el chico más el posible enfrentamiento entre Haruka y Kael no daban expectativas buenas por lo que hasta Mina fue razonable. En la puerta estaba Hotaru, muy hermosamente vestida en color negro y maquillada por Michiru. Dio la vueltita contenta preguntándole a Haruka cómo se veía. Las guío adentro explicándoles que a veces esos eventos eran muy aburridos pero que Kael había contratado el piso de arriba para ellas solas y así se divirtieran mucho
- ¿Y qué hay arriba?
- Juegos Serena
- ¡Vamos! – jaló a la pobre niña al ascensor
- Un momento – la paró en seco Rei tomándola de la mano – primero saludaremos
Mina quería bailar. Ésta era su primera cita con Haruka y estaba muy contenta, había soñado con ello durante mucho tiempo. Joshua se llevó a Lita para presentarle algunas notables personalidades, cosa que puso en extremo nerviosa a la asustadiza Lita.
- Dios hay tanta gente elegante – decía Amy sorprendida
- Y millonaria, no olvides eso – repetía Mina encantada
- Buenas noches – saludó Michiru al pequeño grupo – ¿Les dijo ya Hotaru la sorpresa?
- Sí – ansiaba Serena ir a jugar
- Buenas noches mis bellas damitas – saludó Kael algo enajenado – Tenoh es un placer
- ¿No lo sabe? – sonrió la joven rubia inquietando a Michiru
- ¿Saber qué? – miró un poco confundido los rostros de los presentes – No importa
- Lo que me agrada mucho es la forma en que cuida de Michiru
- ¿De verdad? – interrogaron todos al unísono sorprendidos
- Sí, en todo el tiempo que llevo de conocerla jamás se había lesionado de tal forma, supongo que a ese paso en unos meses tendrá que buscarse otra habilidad
- ¡Haruka! –le agredió su ex amante
- Supongo tienes razón – rió distraído – Vuelvo en seguida
Rei no dejaría sola a Haruka estaba segura que habría grandes problemas y más si Serena con su tonterías estaba cerca. Amy había encontrado a un simpático hombre anciano con quién conversar sobre interesantes temas de medicina. Michiru, viendo lejos a Kael frunció el ceño, estaba muy molesta por los comentarios fuera de lugar de la joven, hizo un gesto de desaprobación y de inmediato comenzó a reprenderla, eran chiquilladas y no permitiría que la siguiera manipulando. Haruka alzó los brazos para dejarlos caer ¿De dónde sacaba manipulación? La conversación se acaloró y sus voces se volvieron murmullo.
- Ya basta
- No he dicho nada malo
Rei alcanzó a ver que ambas parecían muy molestas, luego vino un gesto de enfado por parte de Michiru y entonces Haruka le cerró el paso al ver que ella la dejaba. Hubo un ligero jaloneo, Haruka bajo sus pasiones febriles no medía mucho las consecuencias. La joven emitió una mueca de dolor, se recargó en la pared y ya no pudo ver más porque Haruka le tapó la visión.
- Ven Serena
- Lo siento – decía Haruka observando a Michiru adolorida
- ¿Qué paso? – decía Serena mirando a lo lejos
- Eres un bruto – renegó la joven cabello aguamarino deteniéndose el brazo enyesado
- ¿Estas Bien Michiru? – preguntó Rei
- No, nadie lo está cerca de Haruka Tenoh – marchó lejos
El resto de la fiesta transcurrió tranquilamente. Todas estuvieron en el piso que Kael les reservó. Haruka se mantuvo apartada jugando cartas con Mina y Hotaru. Michiru se dedicó a contemplar el paisaje que ofrecía la noche en el balcón. Rei ahora sí estaba segura que su rompimiento a pesar de que había sido en acuerdo común y bajo las más pacíficas situaciones no había sido igual en lo profundo de sus almas.
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Ya tenían a los 500 alumnos que participarían en la convocatoria de Fox Corp por parte de nuestras heroínas participarían solamente Rei, Mina y Lita. Las reglas fueron repetidas por tercera vez y la fichas fueron repartidas. Los 500 alumnos serían repartidos en diez aulas donde habría un representante de la compañía Fox, un representante gubernamental y veinte inspectores. Las chicas estaban muy nerviosas, tomaron su ficha esperando que la suerte las dejara juntas para no sentirse tan solas.
- ¡Suerte! – gritaba Serena afuera con su enorme pancarta
Las fichas estaban por terminarse de dar cuando un enorme aullido interrumpió. Rei miró a Mina, la puerta se abrió dando paso a las tres bestias que pronto expandieron un gas entre los participantes. Las jovencitas apenas pudieron huir para transformarse.
- Somos las Sailor Scouts que luchamos por la justicia
- Yo soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre de la luna
- ¡Saeta llameante de Marte!
- Qué entrometidas – chilló Sazuke escondiéndose detrás de una de sus bestias
- Sal cobarde – gritó Júpiter preparando su rayo
- Ni que fuera tonto – gritó Sazuke
Un enorme viento levantó cuanto se encontró a su paso. Sailor Moon salió disparada cayendo en suavecito, es decir sobre Marts, Mercury apenas pudo sujetarse, Júpiter y Venus salieron disparadas por los aires. Pero no fueron las únicas, las tres bestias de Sazuke volaron por los aires estampándose muy cerca de Marts.
- Tonta – refunfuñó por lo bajo Sazuke – ¡Luz! Vete – ordenó – La última vez no ayudaste mucho
- Bueno eso fue en el pasado, no deberías vivir en el pasado
Ambos sacaron sus láser. Empezaron a disparar a diestra y siniestra, pronto los aparatos se sobrecalentaron y la fuerza del rayo fue incontrolable. Luz lo soltó de inmediato, corriendo despavorida por la sala de conferencias en su intento poco inteligente de evitar el rayo. La locura terminó cuando Sailor Venus invocó a su elemento. Con los láser destruidos, las bestias fuera de combate los dos seres estaban aterrados.
- Será en otra ocasión, de todos modos nada bueno había aquí niñitas marineros – y ambos desaparecieron
- ¿Y que sucedió ahora?
- Parece que intentan sacarle a todo ser su Estrella para verificar si en ella reside la Estrella de Dazael – susurró Amy – No creo que sean muy inteligentes
- Pero sí muy problemáticos – secundó Rei
Unas horas después el concurso se reanudó. Serena se sentó después de pasadas cuatro horas, ya estaba muy aburrida y le dolían los pies, aún así esperaría hasta que las chicas saliera. Amy se había dio, tenía que ayudarle a su madre en el hospital. Al cabo de unos minutos Yaél le hizo compañía, ambas se sonrieron, ella se sentó también y así se quedaron hasta el final del concurso.
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Haruka no podía creer que tuviera tan mala suerte. Esa mañana había ido a comprar unas rosas para Michiru, después de encontrar la florería cerrada tuvo que cruzar toda la ciudad, compró después un bello elefantito que le pareció el perfecto regalo: Sostenía un letrero que decía Alíviate pronto Me preocupas mucho. Claro que ella había causado su malestar pero sí quería se aliviara… Cuando tuvo todo se montó sobre la motocicleta para de nuevo atravesar la ciudad y verla, tenía media hora para llegar. Arrancó a toda prisa y aceleró cuanto pudo, entonces ocurrió lo inexplicable, derrapó muy cerca de la carretera que se unía con la avenida principal. La motocicleta salió totalmente de su control, se fue casi unos cinco metros recorriendo el suelo y finalmente la moto se detuvo. Fue una suerte que no hubiera tráfico de lo contrario quizá estaría preocupada pero por salvar su pierna. Levantó la moto, la revisó con cuidado.
- Si no me apuro no la alcanzaré – se enfadó con el cacharro
Hotaru estaba muy inquieta, cuando Haruka le preguntó cómo poder ver a Michiru creyó que de verdad ella asistiría para disculparse. Michiru ya quería irse a casa, estaba cansada y el calor la estaba sofocando. Suspiró, ya no importaba Haruka. Oyó una moto que derrapó y si no fuera por al habilidad del conductor se hubiera llevado un señalamiento.
- ¡Por los dioses! Haruka ya no sabe conducir o su estilo se basa en romperse una pierna – mustió Michiru
- Ambos – rió Hotaru
- Lo siento – se quitó el casco la joven – Mira – y entregó la única rosa que sobrevivió al trayecto
Michiru la miró con severidad ¿Una rosa? Claro ella debió, como en otras ocasiones, traerle un inmenso ramo, pero esa fue la única que sobrevivió. Michiru volvió a mirarla, estaba ya muy atrofiada, tenía pétalos que se desprendían y tallo quebrado. Entonces vio a Haruka sacar el peluche y sonreír.
- Lo importante es el detalle – puntualizó Hotaru y las miradas fulminantes de sus amigas la hicieron apartarse – Hotaru estorbas – decía
- Lo siento… No era mi intención…
- ¿Por qué conduces así¿Intentas suicidarte? Hay maneras menos dolorosas
- No, la motocicleta está fallando, es todo ¿Te preocupo?
- Claro ¿Por qué no? – sonrió Michiru con ternura maternal
- Por…Siento mucho haberte lastimado el otro día, tienes razón, soy muy bruto… ¿Estas bien? – Hubo una risita victoriosa por parte de su ex amante
- Me lastimé yo sola cuando pelábamos, tontita
- ¿Te preocupo? – volvió a preguntar, aún pensaba si Michiru se asustaba por ella
- Claro, si te matas cómo haré tu vida miserable
Ambas rieron animadamente
En el Próximo Capítulo:
+El duelo de monstruos es un juego muy popular pero para Serena se trata de un juego que la mata de risa…
+Hotaru se siente muy triste y cuando Lita le regala una baraja de Duelo de Monstruos se propone aprender al lado de una gran duelista Yaél.
+Pero Yaél busca su amistad, le parece encantadora la niña y cuando Hotaru aprende a jugar el Duelo correctamente se olvida de la chiquilla a tal grado que hasta la menosprecia
+Yaél se siente muy triste y en un ataque de Sazuke la chiquilla se dispone a proteger a Hotaru
C O N T I N U A R Á…
