SIN ALMA

Capítulo VI

"Karen Padalecki"

Jane retiró el cabello castaño rojizo de la espalda desnuda de Karen. "Te he echado de menos" dijo la madre de Jared cuando la veterinaria comenzó a seguir con su lengua la línea de la columna.

- ¿Cuando le harás caso a Jason? - le preguntó mientras seguía el recorrido anterior con un dedo hasta llegar a su pequeño y turgente trasero.

- Sólo hubo un hombre en mi vida. No habrá otro – Karen se levantó de la cama y se puso su bata de satén azul que hacía enloquecer de deseo a su amiga – además, nunca mantendré relaciones sexuales con alguien que toca a los "sin alma" a diario

- Karen – dijo su amiga riendo - ¿quieres que te recuerde a qué me dedico?

- No es lo mismo, tú haces tu trabajo, no obtienes placer usándolos sexualmente

- ¿Tanto asco te dan?

- Sabes que no Jane, sabes que sólo me causa tanta indignación su uso que... - hacia diecisiete años que perdió a su esposo y su tragedia se vio aliviada al comprender que no era la que más había sufrido en ese trance – El "sin alma" que mató a Jared, ¿sabes? Cuando supe que lo habían cogido, fui a ver la cara del monstruo. Me dejaron entrar, los compañeros de mi marido me mostraron orgullosos su hazaña, aún estaba vivo. Fue algo espantoso y revelador, vi sus ojos y te puedo asegurar que sí tienen alma. Por eso lo que hace Jason es lo que me repugna, no ellos

Jane se puso muy seria "no debes decir NUNCA que tienen alma, Karen, nadie debe saberlo, si alguien te oyera, te mandarían al hospital a reprogramar tu ECU"

- Lo se, por eso accedí a ayudar a Tristán a darle de desayunar por las mañanas, pero es tan duro, ese pobre muchacho arrancado de su mundo para ser tratado así... Ya no puedo más Jane. Encima Jason se ha dado cuenta de que a mi me acepta algo de comida y creo que por eso se ensaña más con él, y es un círculo vicioso, porque cuanto más daño le hace más me repugna su presencia. Y no puedo explicar qué me ocurre porque... porque... - Karen ocultó su hermoso rostro juvenil entre sus manos llorando desconsoladamente.

Su amante tiró de la bata y la sentó sobre sus rodillas inclinándola sobre su pecho desnudo y acariciando el largo y sedoso cabello "Nada me gustaría más en este mundo que no tuvieses que ocultar lo maravillosamente hermoso que es tu corazón" lo que no le dijo fue "pero todavía tenemos que ocultarnos Karen, aún somos vulnerables, y si alguien descubre que estamos organizados, todo el trabajo de Ángelo no habrá servido para nada"

- Tristán no lo sabe – le dijo aún con la cabeza escondida en su pecho – pero cuando no está, me siento con él en la jaula y hablo con él, y él me escucha ¿sabes? Me mira con esos ojos increíbles que tiene y se que entiende lo que le digo. Y entonces es todo más difícil, porque puedes ver cómo sufre.

SA-SA-SA

- Vaya, la veterinaria ha conseguido en un rato lo que tú y yo no hemos logrado en más de una semana – Jason miró con curiosidad al "sin alma" sentado en el suelo de la jaula con tan sólo las manos atadas a la espalda - ¿Y dices que desde el almuerzo no ha intentado atacarte?

- En efecto – contestó el más alto satisfecho – conseguí que se tomara la avena, con la cuchara. Jane me echó la bronca por como llevamos el adiestramiento, y creo que teniendo tanto tiempo vamos a tomárnoslo con más calma. De momento hoy lo voy a dejar descansar.

- Ya te dije que le cogerías cariño, ahora no te encariñes demasiado y quieras quedártelo para ti

- Déjate de pamplinas Jason y vámonos a ligar por ahí, también descansaremos nosotros.

- Como quieras, día libre. ¿No lo atas en condiciones para que no salga de ahí? - se separó de la puerta mirando inquisitivamente a su amigo.

- Está sedado, maniatado y la puerta sólo se abre desde fuera – dijo encogiéndose de hombros

- Si te parece suficiente...

- Vamos Jason, y una cosa, si se te ocurre llamarme Tristán delante de un posible ligue te dejo el culo peor que tú has dejado el suyo ¿Me estás escuchando?

- Pues no te prometo nada entonces – se rió su amigo – Anda vámonos.

SA-SA-SA

El hombre de pelo blanco le había curado la herida de la cara y el niño se quedó quieto cuando se acercó a él con un cuenco con una misteriosa sopa. No sabía lo que decía, hablaba como los hombres de hielo "Come pequeño, come"

- Come – repitió el niño y pegó un bote en el taburete cuando el hombre le puso una cuchara en la mano.

Comenzó a comer mirando de reojo al hombre hasta que echó de menos a su bebé. No estaba allí. Entonces tiró la cuchara y el cuenco y se puso a buscar como un loco. Aquel extraño lo abrazó diciéndole "Tranquilo pequeño, tranquilo"

- Tranquilo pequeño – abrió los ojos, la mujer que era la madre del cazador le secaba con un paño húmedo el sudor y las lágrimas provocados por el sueño – tranquilo, yo voy a ayudarte

Había sido así toda la semana, cuando había otra gente usaba la aturdidora hasta que le hacía enloquecer de dolor, cuando estaban solos, hablaba con él y era cariñosa y amable "No hay nadie en casa ahora, tienes que recuperarte, ponerte fuerte y cuando lo estés te enseñaré cómo puedes salir de aquí"

- Ahora – él mismo se sorprendió del sonido metálico de su voz

- Ahora te cogerían antes de llegar ni a la puerta ¿entiendes? Sé que esto es espantoso pero tienes que aguantar y coger fuerzas.

La gratitud se filtró en sus ojos haciendo que la mujer lo abrazara con ternura mientras lo oía sollozar sobre su hombro "lo siento, lo siento" trataba de calmarlo, "querría que fuese más rápido y no tener que fingir que eres un animal... pero es necesario, porque si alguien me descubriese..." Se calló al sentir que el cuerpo se había quedado rígido entre sus manos.

- Si alguien te descubre ¿qué? - Jason entró, la cogió de un brazo y separó al salvaje de una patada en el pecho – lo prefieres ¡a él! ¡prefieres a un animal antes que a mi!.

- Jason suéltame, esta es mi casa y...

- ¿QUE DEMONIOS LE PASA A ESTA FAMILIA? Lo he dado todo por vosotros ¿y así me lo pagas?

Estaba borracho, Karen podía oler el alcohol en su aliento, y sintió miedo. Tenía motivos, tras diecisiete años de espera el rubio cazador se había propuesto tomar esa noche lo que consideraba suyo. "Suéltala" rugió el salvaje, se había semi incorporado una rodilla clavada en el suelo y la otra dispuesta a tomar impulso a través de la puerta abierta de la jaula.

- Sabes hablar, pero eso no te va a salvar de la eliminación después de lo que le has hecho a la pobre Karen. - Horrorizada por lo que estaba oyendo, la hermosa mujer trató de zafarse del agarre del cazador.

El salvaje aprovechó para saltar hacia adelante con la cabeza como ariete, golpeando al hasta ese momento, mejor amigo de la familia Padalecki. Consiguió que soltara a Karen a costa de una gran patada en la cabeza que lo dejó semiinconsciente.

La madre de Jared consiguió coger la aturdidora pero no pudo usarla pues Jason se la arrebató de las manos y arrojó a la mujer sobre el "sin alma" soltándoles un par de descargas que inmovilizaron a ambos.

Después de atar a Jensen y de encerrarlo de nuevo en la jaula, lo obligó a presenciar "Cuánto amaba" el hombre de hielo a la única persona que había sido amable con él desde que su mundo se hizo añicos.