Que dice mi gemela que avise de que este capítulo puede herir la sensibilidad... y bla, bla, bla... Hecho.

¿Vamos al lío?


SIN ALMA

Capítulo VII

"Misha"

Cuando su madre despertó de los sedantes y le preguntó "¿qué hago aquí Tristán? ¿porqué me duele todo?", una ira salvaje se despertó en el cazador cuarenta y ocho horas después del brutal ataque.

Si no hubiese sido por Jason, ahora estaría muerta a manos de ese salvaje, que como el animal que era la había... la había... Sacudió la cabeza intentando serenarse mientras abría la puerta de su casa.

- ¿qué piensas hacer Tristán? No irás a matarlo ¿Verdad? - Jason le había seguido para que no cometiera ninguna estupidez – Tristán, ¡Jared! ¡Escúchame! Si te lo cargas, encima tendrías que responder ante Lázarus.

Jared le hizo el mismo caso que si oyera llover. Salió al patio, el salvaje estaba en su jaula, justo dónde lo había dejado encerrado Jason, dos días atrás.

- ¡Jared, detente! - le instó su amigo con una sonrisa indescifrable en el rostro que el obcecado muchacho no pudo apreciar al estar toda su atención puesta en el "sin alma".

Abrió la puerta y lo sacó tirando de las ataduras de las piernas. Lo arrastró hasta el centro del patio "¡Es mi madre! ¡Maldito perro!" le gritó dándole una patada en la espalda. El agredido ahogó el aullido de dolor volviéndose hacia el furibundo joven como pudo y recibiendo otra patada en el estómago. "¡Voy a matarte! ¿Eres capaz de entender eso?" Le dijo casi escupiéndole a la cara mientras lo sujetaba del pelo y le daba un puñetazo.

- ¡Misha! ¡sujeta a Jared! - Jane cuando vio salir a los hombres del hospital, los siguió temiéndose lo que se estaba encontrando. Se detuvo en su casa para recoger a su "sin alma" domesticado por si tenía que intervenir - ¡Jared! ¡Por favor! ¡Para!

- ¡Suéltame! ¡"Sin alma" de mierda! - el chico trató de zafarse del "domesticado", que se abrazaba a él como una lapa, para seguir castigando al que creía el agresor de su madre - ¡Quítame a tu perro de encima o me lo cargo también Jane!

Jason consideró que si no intervenía iba a levantar sospechas, así que agarró al golpeado salvaje, lo metió en la jaula y le impidió a su amigo acercarse."¡Jared!¡Cálmate! Vamos chico, tú no eres así"

- Suéltalo Misha, ven aquí – El "sin alma" jadeando por el esfuerzo y con el desconcierto pintado en sus enormes ojos azules volvió junto a Jane, que le revolvió el pelo sonriéndole – Buen chico Misha

Jared cayó de rodillas, ocultando su rostro entre las manos "Yo tengo la culpa, creí que estaba demasiado débil para salir de ahí..."

- Jared, piensa, si lo matas, en lugar de que te indemnicen por lo sucedido, puedes acabar en la cárcel por destruir propiedad de Lázarus Stark y desobedecer una orden directa – Jason se arrodilló junto a su amigo poniéndole una mano en el hombro – yo iré contigo a la Torre de Cuarzo, hablaremos con el Primero, le pediremos que encargue la domesticación del salvaje a otros ¿vale?, vamos amigo, no puedes enfadarte así con él, es sólo un "sin alma", ha sido sólo un espantoso accidente.

- Jason ¿puedes llevar a Jared dentro y darle un tranquilizante? Yo voy a comprobar que esa bestia no tenga heridas internas – dijo la veterinaria dejando que el rubio cazador equivocara a quién iba destinado el desprecio de su voz.

El cazador, satisfecho de sí mismo, levantó a su amigo y lo llevó dentro. "Vigilaré la puerta" dijo Misha cambiando su aspecto bobalicón por una expresión seria y competente. Jane se inclinó sobre el herido, la sangre brotaba del golpe en el rostro y un fuerte hematoma se formaba rápidamente en su abdomen "Mierda" gruño la mujer "Misha, te necesito"

El "sin alma" se arrodilló junto a su ama, "Necesito que le digas, en el idioma de los bosques, que voy a desatarlo, pero que no debe huir porque no podría controlar a Jared de nuevo"

- No huiré - El herido sorprendió a la veterinaria y a su ayudante.

- ¿Me has entendido?

- Por qué – Preguntó Jensen

El "sin alma" de cabello negro y ojos azules le habló en el idioma de los bosques "Tienes que resistir, tienes que vivir muchacho, buscaremos la forma de ayudarte y todo ésto sólo será un mal sueño"

- yo no daña a Karen, no... - Miró a la veterinaria preocupado - ¿viva? ¿bien?

- Se pondrá bien – limpió con delicadeza la sangre y le sonrió – se que tú no has podido hacerle eso.

- ¿por qué me ayudas?

Jane miró a Misha y éste asintió. Entonces la mujer salió del patio, el "domesticado" comenzó a contarle en el idioma de los bosques "Somos como una organización secreta, nos dedicamos a reclutar ECUs y "sin alma" por todo el mundo para acabar con la tiranía de Lázarus Stark"

- ¿que queréis de mi? No podría ayudaros aunque quisiera

- Puedes ayudarnos más de lo que crees, por eso necesitamos que vivas – mientras el moreno hablaba iba curando las heridas y haciendo un rápido reconocimiento al pecoso – necesitamos que aguantes hasta que podamos sacarte de aquí.

- ¿Karen también está con vosotros?

- No – Misha estudió la expresión del apaleado muchacho - ¿por qué preguntas eso?

- Ella quería ayudarme, me estaba ayudando cuando Jason...

- ¿Jason? Lo sospechábamos, pero... ahora tengo que atarte otra vez, lo siento – Misha cogió las bandas de presión, sintió un nudo en la garganta al volver a colocarlas sobre las marcas formadas por el roce diario, aunque había hecho y se dejó hacer cosas mucho peores - ¿como te llamas chico?

- Jensen

- Escúchame Jensen, tienes que ceder, tienes que hacer creer a Jared y a Jason que te has rendido, ¿entiendes?, o será mucho peor lo que te puedan hacer.

- No puedo...

- Tienes que hacerlo, tienes que comer, y no provocar más castigo del que vas a sufrir porque sí. Tienes que soportar las vejaciones y tienes que hacerles creer que te están domesticando.

- No puedo...

Acarició el pelo húmedo de sudor. Los ECUs se acercaban "Volveré pronto" se incorporó y puso su cara bobalicona, dándole apresuradamente a Jane el termómetro y el maletín. La mujer le sonrió condescendiente revolviéndole el pelo y diciendo "buen chico, buen chico".

- Jared, si no me prometes que le darás de comer y que no lo golpearás me quedaré aquí y dejaré a tu madre sola en el hospital.

- Te prometo que le daré de comer y que no lo voy a golpear – la furia del joven había dado lugar a una calma tensa.

Sin estar convencida del todo, la veterinaria se fue, llevándose su "sin alma". Jason comenzó a acariciar la espalda y el trasero del salvaje que temblaba encogido en la jaula abierta. "Es la hora de su ración, lleva tres días sin recibirla"

- Déjalo Jason, vete

- Vamos Tristán

- No estoy de humor, vete

Consiguió quedarse sólo con el salvaje, "Estamos en paz, yo maté tu pareja y tu casi matas a mi madre" lo cargó en su hombro y lo llevó a la cocina "Vas a comer, y si no olvidaré la promesa que le he hecho a Jane"

Cogió un yogur y se sentó en un taburete sujetando a un arrodillado e inmóvil Jensen entre sus piernas. Sin decir nada, lo forzó a abrir la boca con una mano y le dio el alimento provocándole arcadas por la presión y la velocidad. El salvaje no se resistió, cerró los ojos y trató de comer lo más rápido posible.

Cuando terminó lo echó bocabajo en la mesa, "voy a hacer lo que tenía que haber hecho desde el principio" cogió el aceite de la ensalada y comenzó a untarle el ano introduciendo sus dedos dentro. El estremecimiento de terror de su víctima no le importó esa vez, no como le había importado cuando Jason realizaba esa parte del adiestramiento.

No sabía si era el odio, o la atracción que sentía por el "sin alma" en seguida estuvo preparado para penetrarlo de una vez y sin miramientos. Sintió una oscura satisfacción cuando oyó el sollozo sofocado contra la tabla de la mesa. Sujetó sus caderas y comenzó a embestirlo repetidas veces y con fuerza hasta que se corrió dentro de él.

vamos a lavarte – le soltó las piernas y lo incorporó de un brazo con rudeza – conoces el camino, no me hagas llevarte a patadas.