¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS GEMA!!!
Este capítulo contiene femslash (relación chica-chica), aviso aunque puede ser algo obvio que iba a haber algo así al ver que el título del reto es Trío. Si no te gusta no sigas leyendo, si lo hacer, espero que lo disfrutes.
RETO 53: TRÍO
Los chicos habían sido relegados al otro lado de la casa. Después de una suculenta comida de domingo en la madriguera, Molly, Ginny y Fleur habían decidido que querían todos los detalles sobre el reciente compromiso de Ron y Hermione, así que se llevaron a la castaña a tomar el sol al jardín trasero mientras enviaban a los hombres lo más lejos posible para poder comentar tranquilas.
Hermione se levantó y se dirigió hacia el baño, dejando a Ginny despotricando sobre cuando se lo pediría Harry y a Fleur hablando sobre lo maravilloso y romántico que era Bill. Cruzó el comedor y escuchó las risas de los hombres que entraban por la ventana abierta del salón desde el jardín delantero.
Estaban jugando a las cartas ya que se encontraban demasiado llenos para un partido de quidditch. Entró al baño sonriendo pensando en las cosas de las que estarían hablando. Cuando terminó, cruzó de nuevo el salón dirigiéndose a la cocina a por un vaso de agua.
-Nunca sabrás lo que es hacerlo con dos tías –Hermione se quedó parada en mitad del salón, sorprendida por el comentario de George.
-Yo amo a Fleur y es maravillosa pero tener a dos chicas para ti es genial. Y estoy muy agradecido de haberlo probado antes de casarme.
-No hay nada por lo que me arriesgaría a perder a Hermione –La castaña sonrió por el comentario de su chico e iba a seguir su camino cuando escuchó la pregunta de Charly.
-¿No me digas que no te gustaría montarte un trío con dos tías?
-Claro que me gustaría, ¿a quien no? –Hermione decidió que tenía que escuchar como fuera esa conversación y buscó un rincón en el salón desde el que pudiera hacerlo sin peligro de ser vista –Pero si pongo en una balanza a Hermione o un trío no tengo ninguna duda de cuál elijo.
-Y, ¿no has pensado en hacerlo con ella?, a lo mejor está de acuerdo.
-Bajo ninguna circunstancia voy a dejar que otro tío la toque y menos delante de mí. Así que como no estoy dispuesto a hacer un trío con otro me niego a pedirle el hacerlo con otra chica, no me parece justo.
-Pues yo una vez…
-Chicos, de verdad, no tengo ningún interés en conocer la vida sexual de mis hijos –Arthur se oía agobiado.
-Harry no es tu hijo –Hermione escuchó como Harry escupía la bebida mientras tosía.
-¡Yo no tengo vida sexual!
-Seguro que mi hermana está muy satisfecha con eso.
-¡FRED! ¡QUIERES CAMBIAR DE TEMA! –Hermione se levantó después del grito de Arthur y salió silenciosamente del salón, de vuelta con las chicas, analizando cada palabra de la conversación que acababa de escuchar.
El sábado siguiente, Hermione estaba tumbada en su cama mirando el techo, eran las 3 de la mañana y no podía dormir. Había estado toda la semana sin poder sacarse la conversación de la cabeza.
Giró la cara y sonrió al ver a Ron, sus padres estaban fuera el fin de semana y había aprovechado para invitarlo a su casa, dormía bocabajo, roncando suavemente con la boca abierta mientras le pasaba un brazo por su desnuda cintura.
Pensó en cuanto lo amaba y en lo que sería capaz de dar por él, pero ¿hasta el punto de compartirlo con otra mujer? No estaba segura de poder hacer eso. Decidió analizar cada frase de la conversación a ver si así podía sacarla de su cabeza.
Ron no quería hacerlo porque no quería perderla, si ella daba su consentimiento eso no era un problema. Entonces sólo quedaba que él no quería hacerlo con otro hombre.
Pensándolo bien, esa no era una idea que a ella le entusiasmara. Estaba muy satisfecha con Ron y si hubiera otro chico estaba segura de que se cortaría, a ella sólo la había tocado Ron y la idea de que otro hombre la viera desnuda y la acariciara le daba más vergüenza que otra cosa.
Solucionado eso también, Ron no tenía más pegas. Ahora faltaban las suyas, ¿sería capaz de ver a Ron acostándose con otra mujer? No. Bajo ningún concepto, ellos sólo habían estado el uno con el otro y quería que eso siguiera así.
Pero… ¿y si no llegaba a penetrarla? Podría acariciar y besarla y tendría las caricias de dos mujeres, sabría lo que es estar con dos mujeres y a la hora de penetrar a alguna ella estaría allí, a fin de cuentas eso sólo lo podría hacer de una en una.
Esa idea ya no le parecía tan mala. Ahora sólo faltaba pensar en quien podría ser la chica. Pensó en una desconocida pero no le acababa de gustar la idea de meter a una extraña entre ellos, sabía que no llegaría a encontrarse cómoda en esa situación.
Pero… ¿quién podría ser la chica con la que tuvieran confianza suficiente para incluirla y que, a la vez, ella no se escandalizara si se lo pedía?
Sólo un nombre le vino a la cabeza.
El miércoles siguiente, Hermione salió pronto del trabajo y pensó que era una buena oportunidad para ir a hablar con ella. Pero llevaba media hora parada en su jardín sin atreverse a llamar a la puerta.
Suspiró fuertemente y avanzó y golpeó suavemente la puerta.
-Hola, Hermione. Me alegro de verte –La castaña forzó una sonrisa nerviosa.
-Hola Luna.
La rubia la invitó a pasar, le sirvió un vaso de té helado y se sentaron hablando del trabajo. Después de servir el segundo vaso, Luna se sentó y la miró fijamente.
-¿Qué quieres decirme? –Hermione levantó la cabeza de golpe para mirarla.
-¿Cómo sabes que quiero decirte algo?
-Tal vez porque llevas 20 minutos jugando con tus manos… o porque has estado media hora en mi puerta antes de atreverte a llamar –Hermione se sonrojó violentamente.
-No sé por dónde empezar.
-Sólo dilo, no creo que vaya a escandalizarme –Hermione se sonrojó pensando que eso era precisamente lo que podría pasar. Suspiró y la miró azorada, decidió ser directa.
-¿Tú harías un trío con Ron y conmigo? –Hermione cerró los ojos avergonzada, esperando la reacción de Luna. Al ver que no ocurría nada, los abrió de nuevo, despacio. Luna miraba al techo pensando pero en su cara no había ningún rastro de sorpresa.
-Vale –Fue a Hermione a la que se le abrió la boca de la impresión.
-¿Así? ¿Ya está? ¿No vas a poner ninguna pega? –Luna la miró confundida.
-Pensé que querías que aceptara.
-Sí… y quiero… pero pensé que… no sé… pondrías alguna pega… o algo…
-Tampoco es la primera vez que hago un trío –Luna le sonrió pero Hermione la miró de nuevo con la boca abierta.
-Hermione ¿Tú por qué quieres hacerlo? –Suspiró de nuevo y decidió ser sincera.
-Escuché a Ron decir que le gustaría hacerlo.
-Y tú, ¿quieres?
-La verdad es que nunca se me había ocurrido pensarlo pero, en ciertas circunstancias, no me parece mala idea.
-¿Qué circunstancias?
-Sé que sonará raro pedir un trío así pero no quiero que Ron llegue a penetrarte –Luna la miró dudosa –Ron sólo ha mantenido relaciones conmigo, y quisiera que siga así. Me gusta la idea de que sólo hayamos estado el uno con el otro.
-Vale, me parece bien –Luna aceptó sonriendo –Pero yo también tengo una opinión al respecto. Sólo quiero hacerlo si vamos a participar los tres.
Hermione estaba completamente perdida sin saber a qué se refería, Luna le sonrió y decidió explicárselo.
-La razón por la que me gusta un trío con dos chicas es porque ellos no suelen querer interactuar juntos. Y la gracia es que todos estén con todos y no sólo dos con uno.
-Te refieres a que tu y yo… -Luna asintió levemente –Está bien, contaba con ello.
Hermione se sonrojó y agachó la mirada. Luna decidió ir a por unos bizcochos mientras a Hermione se le pasaba el sofoco.
Cuando volvió, la castaña ya había perdido casi todo el rojo de su cara.
-Hermione, ¿por qué has pensado en mí?
-Quería alguien con la confianza suficiente para poder sentirme cómoda, y con la que no creyera que fueran a cambiar las cosas después de esto –Luna le sonrió –Y tú, ¿por qué aceptas?
-Ron está muy bueno –A Hermione se le desorbitaron los ojos.
-No me mires así, no lo veo como algo más que un amigo. Pero no me podrás negar que físicamente es un bombón –Hermione asintió levemente.
-Y tú eres muy atractiva –A la castaña se le desencajó la mandíbula de la sorpresa, mientras Luna reía al ver su cara.
-Bueno, es tarde, será mejor que me vaya. Ya me pondré en contacto contigo para ultimar los detalles –Luna la acompañó a despedirla a la puerta.
Dos fines de semana después, Hermione ya lo tenía todo preparado. Había alquilado una habitación en un hotel muggle bastante apartado de la zona mágica y había citado allí a Ron a las 9 y a Luna media hora más tarde.
Ella ya se encontraba allí, comprobando que todo estuviera en orden. Estaba a punto de hacer un agujero en el suelo de las vueltas que estaba dando por la habitación. Estaba muy nerviosa, Ron no tardaría en llegar y a ella no se le ocurría ninguna manera de explicarle por qué lo había citado allí.
Tocaron a la puerta y Hermione se apresuró a abrir, era Ron, quien la miraba sonriente llevando una botella de vino en la mano.
La besó con entusiasmo y pasó a la habitación, hablando sin parar sobre lo bonito que le parecía el hotel mientras descorchaba la botella y servía el vino en dos copas.
Se giró asombrado de que la chica todavía no hubiera abierto la boca. Hermione le miraba mordiéndose el labio, cada vez más nerviosa.
-¿Qué pasa? –Ron frunció el ceño preocupado.
-Que me contestarías si te digo de hacer un trío.
-¿Hacer un trío? –Ron miró la habitación cayendo en la cuenta -¿Ahora?
Hermione se sonrojó y asintió con la cabeza.
-¿Con un tío? –La cara de Ron estaba desencajada.
-No, Ron. Con una chica.
-¿Quieres que tú y yo hagamos un trío con otra chica? –Hermione asintió nuevamente.
Ron se giró, cogió uno de los vasos de vino y se lo bebió de un trago.
-No estás de coña ¿verdad? –La castaña negó, esperando la reacción del pelirrojo.
Ron dio vueltas por la habitación intentando comprender lo que pasaba.
-Escuchaste la conversación con mis hermanos –No era una pregunta por lo que no esperó respuesta –Hermione, no tienes que por qué hacer esto. No tienes por qué cumplir todo lo que a mí se me pase por la cabeza. No necesito esto, de verdad.
-Sé que no lo necesitas, pero quiero hacerlo. Lo he pensado mucho y a mí también me ha entrado curiosidad por probarlo, una vez, esta noche. Sólo te pido una cosa –Ron se acercó y la miró expectante –No quiero que llegues a penetrarla, puedes hacer lo que quieras con ella, pero sin penetrarla. Para eso ya me tienes a mí.
Ron suspiró aliviado y la abrazó –No tengo ninguna intención de hacerlo con nadie que no seas tú.
Hermione sonrió y le besó.
-Bueno, ¿y quién es la chica?
-Luna –Ron le miró asombrado con las cejas levantadas.
-Pensé que era una buena idea ya que tenemos la confianza suficiente –Hermione empezó a hablar muy rápido, cada vez más nerviosa, pensando que había metido la pata –Pero no había caído en que a lo mejor a ti no te gustaba. Lo siento, no lo pensé. Podemos buscar a otra si lo prefieres.
-Luna está bien, no te preocupes. Es sólo que me ha pillado por sorpresa. Tranquila –Ron la abrazó contra su pecho intentando calmarla.
Tocaron a la puerta y Hermione se separó dando un bote y fue corriendo a abrir.
Luna entró saludando sonriendo, Hermione le preguntó si había tenido problemas para llegar y la rubia le contestó tranquila. Pero pronto la conversación murió notándose la tensión en el ambiente. Ron y Hermione se miraban sin saber muy bien qué hacer.
Luna decidió tomar ella el control de la situación, por lo menos hasta que los otros se tranquilizaran un poco.
-Voy un momento al baño. Ron, podrías ir desnudándote y subiendo a la cama –La rubia se dio la vuelta y entró al baño, dejando a los otros dos con los ojos abiertos como platos.
Ron se quedó un momento parado, pero después decidió que esa noche era mejor no pensar las cosas y simplemente hacerlas. Así que empezó a desnudarse, delante de una estupefacta Hermione, hasta quedar sólo con los bóxers. Se subió a la cama y se sentó en el centro, apoyando la espalda en el cabecero.
Hermione estaba parada al pie de la cama sin saber qué hacer, debía desnudarse ella también o mejor esperaba a que saliera Luna. Los nervios estaban pudiendo con ella y Ron no ayudaba, conocía la mirada que tenía en ese momento, era la misma que ponía cuando jugaba al ajedrez y su significado era claro, él ya había hecho su jugada y ahora le tocaba a ella mover pieza.
Luna salió del baño y sonrió al ver que Ron le había hecho caso, la única preocupación que había tenido esos días era que Ron la rechazara. Se puso al lado de Hermione quien miraba a Ron sonrojada y mordiéndose el labio.
Luna le cogió por la barbilla y la giró hacia ella besándola suavemente en los labios, esperó pacientemente a que la castaña saliera del shock y le devolviera el beso antes de abrirse paso al interior de su boca.
Comenzó desabotonándole despacio la camisa, hasta quitársela escurriéndola por sus hombros, dejando a la vista un bonito sujetador negro. Acarició su vientre, notando el estremecimiento de Hermione, y bajó a sus pantalones, desabrochándolos y dejándolos caer al suelo.
Hermione se los sacó con los pies, quedando en ropa interior. Luna bajó a besar su cuello y ella se dedicó a bajarle la cremallera del vestido hasta que este se escurrió al suelo, revelando que Luna sólo llevaba unas braguitas azules.
Luna le desabrochó el sujetador, dejándolo caer con el resto de la ropa y le acarició los pechos con delicadeza, pasando los labios suavemente por su piel. Los recorrió enteros mientras Hermione suspiraba con los ojos cerrados.
Luna se agachó mientras se quitaba su ropa interior y lamió el ombligo de Hermione mientras la desprendía de la suya quedando las dos totalmente desnudas. Subió besando su cuerpo, entreteniéndose un poco más en sus pechos, hasta llegar a sus labios, los cuales devoró sin contemplaciones mientras pegaba sus cuerpos, gimiendo las dos cuando sus pechos chocaron.
Ron miraba extasiado a las dos chicas desnudas que se besaban delante de él. Eran totalmente opuestas, castaña y rubia, rizado y liso, piel clara contra piel morena. Hermione era alta, no en comparación con él pero sí con el resto de las otras chicas, lo cual era perfecto porque podía besarla sin tener que romperse el cuello y, a la vez, podía alzarla y moverla con facilidad. Era una chica con curvas, las cuales adoraba y no se cansaba de recorrer, un bonito trasero y unos grandes pechos, perfectos para el tamaño de sus manos, parecía que estuviera hecha a su medida.
Luna, en cambio, era más bajita y delgada que Hermione, con unos pechos pequeños pero redondos y bonitos. Parecía una muñeca con el cuerpo tan pálido, su pelo rubio y sus grandes ojos azules. Daba la impresión de ser frágil, aunque Ron sabía que la realidad era bien diferente.
Estaba totalmente excitado. Nunca pensó que ver a su chica besándose con otra lo pondría de esa manera, pero no había hecho falta ni tocarlo y él ya estaba tan duro como una roca. No podía ni imaginar cómo se pondría cuando llegara a tocarlas.
Las chicas rompieron el beso y le miraron, Hermione se mordió el labio pero ahora no era por los nervios, le lanzaba una mirada pícara. Las dos sonrieron al ver el bulto que marcaba Ron en sus calzoncillos, dándose cuenta de que estaba más que listo para entrar él también en el juego.
Se subieron a la cama y gatearon hacia él, cada una por un lado, regalándole una bonita vista de sus cuerpos.
Luna fue la primera en llegar y besarle, lo hizo con pasión, entremezclando su lengua con la suya y jugando con ella.
Abandonó sus labios y bajó besando su mandíbula mientras Hermione ocupaba su lugar devorándole la boca, el beso era salvaje acompañado de mordiscos en los labios.
Cuando se quedaron sin aire, Hermione se separó y siguió el mismo camino que la rubia, la cual lamia y besaba el pecho del pelirrojo.
Juntas bajaron besando su torso hasta llegar al elástico de sus bóxers, los cogieron cada una por un lado y se los sacaron lentamente, tirándolo en el suelo con el resto de la ropa.
Luna fue la que se mordió el labio en ese momento, al comprobar que el mito Weasley era cierto. Hermione le sonreía de forma lasciva haciendo que Ron se excitara con sólo mirarla.
Las dos subieron besando sus muslos hasta que se encontraron con su dureza. Lo miraron pícaramente para después lamer, despacio, cada una por un lado, desde la base hasta la cima donde entrecruzaron sus lenguas jugando entre ellas.
-JO-DER –Las chicas sonrieron ante su respuesta y siguieron a lo suyo.
Ron estaba en la gloria, ni en sus sueños más húmedos había imaginado la escena que tenía ante él. Las dos chicas daban lengüetazos por toda su extensión, besándose entre ellas cuando se cruzaban.
Las chicas pararon cuando vieron que Ron estaba llegando a un punto de no retorno. Éste se incorporó sentándose en la cama, cogió a las chicas y las acercó a él, de rodillas, quedando sus pechos a la altura de su boca.
Comenzó a lamerles y acariciarles los pechos, pasando desesperado de una a la otra, disfrutando de la diferencia que había entre ellas.
Luna cogió a Hermione por la nuca y la besó fuertemente, mientras Hermione se agarraba a Ron pegándolo más contra ella cuando el pelirrojo se acercaba a besarla.
Ron soltó el pecho de Luna y bajó su mano por su vientre hasta llegar a su intimidad. La rubia abrió suavemente las piernas para dejarle paso.
Pasó sus dedos lentamente, notando lo húmeda que estaba y dejó resbalar un dedo en su interior, oyendo su gemido ahogado contra la boca de Hermione. Se movió despacio, notando la diferencia con su chica, Luna era mucho más estrecha que la castaña.
Repitió el proceso con Hermione, viendo que ya estaba muy mojada metió dos dedos en ella de un solo golpe provocando que rompiera el beso jadeando. La castaña bajó la mano hasta su dureza y lo masturbó lentamente.
Luna lo empujó contra la cama y se subió a horcajadas encima de su vientre tumbándose encima de él, besándolo en la boca.
Hermione se sentó detrás de Luna, penetrándose lentamente, Ron gimió y aumentó sus caricias sobre la rubia.
Hermione comenzó a moverse despacio, se apoyaba en el trasero de Luna, empujándola contra Ron mientras ella seguía subiendo y bajando, cada vez más rápido.
Luna disfrutaba de la fricción con el pelirrojo, mientras éste le moldeaba los pechos desesperado y la besaba hasta dejarla sin aliento.
Ron terminó con un gemido ahogado, siguiéndole Hermione sólo un par de golpes después y haciéndolo de forma bastante más ruidosa que su chico.
La castaña se derrumbó jadeante al lado del pelirrojo, Luna se incorporó y se colocó delante de ella, abriéndole las piernas.
Ron permanecía tumbado con los ojos cerrados, sin saber si al abrirlos sería real o todo habría sido un sueño cuando oyó a Hermione gemir a su lado. Abrió los ojos sorprendido y se encontró con una imagen que sabía que no podría olvidar jamás. A Luna lamiendo su esencia en la intimidad de su chica.
Notó como a Hermione le faltaba muy poco y decidió ayudarla con el último empujón, se acercó a ella y le succionó fuertemente un pezón mientras le pellizcaba el otro. Hermione gritó y cerró los ojos exhausta.
Ron cogió a Luna y le abrió las piernas, adoptando la misma postura que había tenido ella momentos antes. Introdujo dos dedos en ella y los acompañó rápidamente con su lengua, produciendo un baile demencial que tardó muy poco tiempo en conseguir que Luna gritara.
Quedaron los tres tumbados en la cama, Luna en el centro, recuperando la respiración y las fuerzas durante unos minutos.
Ron giró a Luna y la dejó de costado, de espaldas a él, y comenzó a besarle suavemente el cuello. La rubia suspiró y el sonido hizo reaccionar a Hermione, quien se giró de cara a Luna y comenzó a besarla muy despacio en los labios.
Estuvieron así varios minutos, hasta que Ron pasó su brazo por encima del cuerpo de Luna y cogió la mano de Hermione llevándola a uno de los pechos de la rubia y acariciándolo juntos.
Se dedicó a recorrer todo el cuerpo guiando la mano de Hermione, llegaron a la entrepierna y Ron la paseó por toda su extensión, viendo como las chicas aumentaban la velocidad de su beso.
Notando que volvía a estar mojada, metió un dedo suyo y otro de Hermione en su interior, lentamente. Luna disfrutaba de la caricia que poco a poco iba adquiriendo velocidad.
Se tumbó bocarriba para que pudieran llegar más fácilmente y para que su mano pudiera llegar a la parte de Ron que más se le había antojado, sonriendo al ver que estaba duro de nuevo.
Comenzó a masturbarlo, siguiendo el ritmo que ellos tenían en ella. Rompió el beso con Hermione y se colocó de manera que pudiera lamer la dureza del pelirrojo.
Ron dejó a Hermione con dos dedos en la rubia y sacó su mano, la acercó a la boca de la castaña quien dudó un momento pero acabó abriéndola y limpiándole los dedos. Disfrutó esa imagen aunque no tanto como el maravilloso trabajo que le estaba haciendo Luna con la boca.
Besó a Hermione en el momento en el que descargó en Luna, quien bebió gustosa todo lo que le dio. Cayó otra vez derrumbado en la cama aunque ahora no cerró los ojos, queriendo disfrutar de cada segundo de esa noche, y las imágenes que le ofrecían las dos chicas no tenían desperdicio.
Ahora fue Hermione la que besó a Luna para compartir los restos de su chico, limpiando hasta el último rincón de su boca con la lengua y bajando después a lamer sus pechos recuperando así las gotas perdidas.
Pronto las caricias fueron aumentando y Luna acabó tumbada con Hermione encima, formando un sesenta y nueve. La castaña era totalmente inexperta y Luna lo notaba pero, a la vez, se excitaba más al ver como se esforzaba aún y sin tener mucha idea.
No tardaron en llenar la habitación de gemidos.
Luna metió un dedo en ella, sin dejar de lamer, y lo llevó hasta su trasero, el cual se dedicó a dilatar cada vez con más dedos mientras la castaña aumentaba sus gemidos.
Cuando pudo meter tres dedos en ella con facilidad miró a Ron, quien ya estaba más que dispuesto para volver a la acción, le hizo un gesto que entendió al instante. Se colocó detrás de Hermione, sabiendo lo que le había preparado.
Luna mojó dos dedos en el interior de Hermione y los restregó por toda la erección de Ron, lubricándola. Después la cogió y la guió hasta el trasero de la castaña mientras el pelirrojo la cogía por las caderas.
Hermione gimió fuertemente cuando Ron entró de un golpe en ella y levantó la cabeza buscando aire. Pero Luna se la cogió y la llevó de nuevo a que continuara con su trabajo, le faltaba demasiado poco como para que parara ahora.
La castaña metió de golpe dos dedos en ella y consiguió que acabara, quedando libre de su tarea y pudiendo dedicarse a disfrutar plenamente.
Luna quedó exhausta pero siguió pegando lametones en Hermione, y alguno que otro en Ron. Cuando vio que el pelirrojo aceleraba los movimientos bombeando fuertemente en ella, Luna pegó la boca al clítoris de la castaña y succionó con todas sus fuerzas.
Hermione se corrió en un orgasmo brutal, llevándose a Ron con ella, quien no pudo aguantar la presión de la contracción que tuvo la castaña.
Quedaron los tres derrumbados en la cama, totalmente agotados.
A la mañana siguiente, contra todo pronóstico, Ron fue el primero en despertar. Abrió los ojos adormilado y notó que todavía era temprano, sonrió cuando vio a Hermione dormir acurrucada en su pecho. La besó en la frente y la castaña frunció la nariz, despertando suavemente.
Ron giró la cabeza y no pudo evitar reír al ver a Luna. Dormía bocabajo, con la cabeza debajo de la almohada pero con los brazos por encima y con una de las piernas por fuera de la cama. Hermione se despertó del todo y también rió al verla.
De golpe, la almohada se levantó y Luna sacó la cabeza de debajo. Tenía el pelo más despeinado que nunca pero no había perdido su gran sonrisa.
-Buenos días –Se desperezó como un gato.
-Será mejor que me vaya, he quedado con mi padre para ir a buscar plimpys tragones.
Se acercó a Ron y le besó en los labios y después lo hizo con Hermione. Se levantó de la cama y rebuscó su ropa entre todas las prendas que había en el suelo.
-Por cierto, Ron. ¿Todos los Weasley tenéis ese tamaño? –Hermione abrió la boca sorprendida pero Ron sonrió.
-Más o menos sí.
-¿Y todos tus hermanos tienen novia? –Hermione soltó una carcajada.
-Fred y George están libres.
-Vale. Lo tendré en cuenta –Luna les guiñó un ojo mientras terminaba de acomodarse el vestido y salió de la habitación.
Ron y Hermione seguían tumbados en la cama, riendo de las ocurrencias de Luna.
-Te quiero, Mione.
-Y yo a ti. Muchísimo.
Ron la besó y se acomodó encima de ella. A fin de cuentas, todavía tenían unas horas antes de tener que dejar la habitación.
N. de A:
Espero que tengas un muy, muy, muy feliz cumpleaños Gema. Y espero que te haya gustado tu regalo.
Quiero agradecer a Alemar107, Nimue-Tarrazo, Anilec, angelica malrry, Cristy Weasley, Victoria Weasley, Copia Pirata (por tantos reviews que no me haces perder la cuenta), Kyte, Foaby, Minimara, icecreamanrupert (por leerte toda la historia y dejarme review en cada capítulo), ladykittynyu y snowfallbaby por todos los reviews que me habéis dejado.
Ahora contesto los anónimos aunque ha pasado tanto tiempo que ya no creo que os acordéis: Cristy Weasley (me alegro de que le dieras una oportunidad a la historia y de que te gustara), Victoria Weasley (me encantó que te rieran con el pasado, espero que este también te haya gustado), Kyte (muchas gracias por tu comentario y siento haber tardado tanto) y Rowish Ethan Thewlies (ya que te he dedicado el capítulo podrías quitarme la maldición ¿no?)
Siento haber tardado tanto en actualizar, no tengo disculpa, sólo decir que intentaré que esto no vuelva a ocurrir y que intentaré actualizar mágica navidad lo más pronto posible.
Muchos, muchos besos para todos y gracias por seguir leyendo.
