No te preocupes por no poder comentar Eva corazón, la intención es colgar este fic entero a capítulo diario, pero ya lo publiqué en otros sitios (incluído el PDF con la historia completa)

El caso es que mi gemela y yo nos hemos puesto nerviosos al darnos cuenta de que Glee le sigue los pasos a este par de desastres con patas que son los Winchester, por lo que vamos a hacer lo posible por intentar distanciarnos. Cuestión de orgullo, y no tengo nada contra Glee, sólo que Eh! son los Winchester.

De todas formas, un review de vez en cuando, te llena el corazón (no se de qué, pero lo llena)


SIN ALMA

Capítulo XV

"Una traición, hace mucho tiempo"

Misha estaba muy enfadado, Jared no era consciente del peligro que corría yendo a encontrarse con Pegasus. Porque Jared no sabía toda la verdad. De hecho, salvo el curandero de los bosques (al que los "sin alma" llamaban el "hombre de cabello blanco") y él mismo, nadie, ni siquiera las mujeres que amaba, sabía quién era realmente.

Puede que Lázarus no lo reconociera, Alezeia estaba en esos momentos en Europa, pero Pegasus Sade lo sabría con sólo mirarle a los ojos.

SA-SA-SA

- Esto no es necesario, Lázarus se ha vuelto loco – Ángelo apretaba sus puños clavándose las uñas en las palmas sin apenas darse cuenta – son personas, y los matamos como si no fuesen más que animales de granja

- No tienen alma – susurró Pegasus indeciso

- Tu no amigo, no voy a dejar que te escudes en una mentira que inventamos nosotros, no en pleno siglo veintisiete

- Ángelo, son sólo unos pocos, cada veinte años, ¿qué es eso comparados con los cientos de millones que morían cada año? - Pegasus acababa de hacer su último cambio, el cuerpo elegido era hermoso de largo y liso cabello negro y ojos tan negros como el mismo, fuerte, bien proporcionado hacía parecer el de su amigo algo bastante corriente.

- Me conozco todas esas escusas amigo, me las he repetido durante siglos, y ya no me valen – los ojos azules del gobernador de Europa se cruzaron con los de su amigo – voy a acabar con ésto, Seidu está conmigo, él convencerá a Sabine y yo convenceré a Alezeia. Únete a mi y acabaremos con esa masacre estúpida.

- Yo no quiero participar Ángelo, si no quise ser gobernador es porque sólo quiero vivir tranquilo. No deberías meter a Alezeia en tus luchas de poder.

SA-SA-SA

Siguió al cazador por los pasillos de la Torre de Cuarzo, tratando de parecer un domesticado más, pasaron junto a los aposentos de la pequeña Alma, que jugaba con Karen ajena al drama que rodeaba su existencia. Entraron en el salón dónde estaba el Primero, sentado en su silla electrónica leyendo en una holo-pantalla.

- Pegasus, quiero que conozcas a Misha – se acercó el muchacho al Antiguo – es el "sin alma" del que te hablé.

- ¿El que conocía personalmente a Ángelo?, tengo curiosidad por conocerle, tiene que ser muy viejo – dijo volviendo la silla pero al ver al hombre frente a él con el mismo cabello castaño, con los mismos intensos ojos azules, balbució impactado – Ángelo.

- Vete Jared, por favor – Misha se adelantó, en efecto, lo había reconocido, sin, ni siquiera, una sombra de duda – avísame si Lázarus aparece, él no se tomará tan bien que esté aquí.

- ¿Tú eres Ángelo? ¿cómo?

- Ahora no es el momento muchacho, en serio.

Y aunque no le gustaba hacerlo condicionó al chico a salir de allí y obedecer. Le resultó difícil, pero era normal, no le estaba enseñando a resistir para que pudiera condicionarlo fácilmente cuando le diese la gana. Pegasus no salía de su asombro.

- ¿como es posible? - estaba igual, era exactamente igual que hacía más de ciento cincuenta años – ¿cómo conservas el mismo cuerpo?

- ¿Es eso lo único que se te ocurre preguntar amigo? - Misha se sentó en el suelo, cruzando las piernas, frente al hombre que lo delató - ¿es lo único que quieres decirme?

- Tenías razón, Lázarus está loco. Yo... - ciento cincuenta años de remordimientos aplastaron el débil cuerpo contra la silla – yo fui un imbécil creyendo que Alezeia podría amarme.

- Podría habernos amado a los dos, nunca debimos obligarla a elegir. Yo también fui un imbécil Pegasus.

- ¿Cómo es posible que estés igual?

- Ideas fijas ¿no? Es algo que a ti ya no te puede servir amigo mío, y que de ningún modo pondré al alcance de Lázarus. Ya le dí demasiadas armas, ya permití que llegara demasiado lejos – puso su mano sobre la enfermiza mano del Primero – no te guardo rencor Pegasus, ni a ti ni a ella, ni siquiera a Sabine. Sólo a Lázarus, por convertir nuestros sueños de un mundo justo y en paz en un harén de su propiedad.

- Me di cuenta demasiado tarde

- Nunca es demasiado tarde para rectificar

- Me estoy muriendo Ángelo, sólo aguanto por temor a que cojan a ese chico y sea Lázarus quien se haga con su cuerpo. Se que es diferente, lo supe en cuanto lo vi.

- Igual que yo

- Tienes que irte amigo, no es necesario que vuelvas

Misha abrazó por última vez a Pegasus "Lo siento amigo" se marchó tras Jared, hundido, como si de golpe, cientos de años le hubiesen caído encima. Tenía la débil esperanza de poder ayudar a Pegasus, pero se desvaneció al mirarle a los ojos. El Primero había tomado medidas para asegurar su final.

SA-SA-SA

La guardia personal de Lázarus Stark irrumpió en los aposentos dónde los Primeros convocados al consejo mundial dormían. Sacados de sus camas fueron llevados ante el Líder Mundial que, sentado en un sillón elevado sobre el resto,los aguardaba con una indescriptible ira haciendo brillar sus imposibles ojos plateados.

- ¿venís a mi casa a traicionarme?

Pero él no era el que había sido traicionado esa noche. Los soldados sujetaron a Seidu N'Gonga y a Ángelo atándoles las manos. La parodia de juicio, con final preestablecido, dio comienzo. Los demás Primeros renegaron de conocer los planes de los dos prisioneros.

Pegasus rechazó el puesto de Ángelo en el poder, él no quería poder, sólo quería a Alezeia. Ella se vio obligada a elegir entre una vida como gobernadora de Eurasia con Pegasus a su lado y la muerte junto a Ángelo. Eligió lo primero al ver cómo la misma Sabine, decapitaba a su marido y juraba lealtad a Lázarus sobre la cabeza separada del cuerpo.

Alezeia besó al que hasta ese momento era el hombre que había amado y selló su destino junto a Pegasus convirtiéndose en su esposa. Pero Ángelo no fue decapitado, todos sabían que era el creador de la tecnología que los mantenía con vida, y que no había dejado de investigar. Con la intención de acceder a su último descubrimiento fue sometido a cientos de interrogatorios durante meses.

El último descubrimiento del Primero no consistía en algo tecnológico, lo hubiese compartido si hubiese advertido humanidad en sus coetáneos, pero ya la habían perdido. Una noche, utilizando el enorme poder de su mente, consiguió salir de la torre de cuarzo condicionando a todos los residentes en la misma. Incluido Lázarus.

Desapareció. Marchó a los bosques tras extirparse su ECU. Nadie supo más de él y Pegasus Sade vivió siempre con el remordimiento de haber traicionado al único que podía salvarlos, por el amor a una mujer que nunca le correspondió.