Estrellas de Oriente
EN CONTRA DEL DESTINO.
¡La primera nevada! Miles de recuerdos, ilusiones y esperanzas… Espera Serena, Darien prometió venir para navidad ¿Ese no es…¡Darien!.
Hoy presentamos:
18.La primera nevada
Serena estaba preocupada por Yael, eso se notaba a leguas en los ojos azules de la muchacha. Luna exhaló un suspiro de resignación, había cosas que jamás podría cambiar y el amor que ellas se sentía no lo borraría la distancia o las barreras infranqueables. Se restregó en la espalda de la chica, subió a su cabeza y por el espejo miró el rostro de su joven pupila
- Ella está muy bien… parece que fue el susto
- Sí – contestó lacónicamente
- Y en vista que no quitarás ese gesto aunque llegue Darien mañana…
- Él retrazó la visita, se supone debió llegar la semana pasada
- Bueno ya, deja te digo la sorpresa… Está en la sala
Serena salió de la cama olvidando por completo que tenía a la gata aún en su cabeza. El pobre animalito tuvo la fortuna de caer en la cama, un poco atontada por el golpe que se dio cuando chocó contra el techo.
- ¡Yael – se abrazó a ella sin piedad
- ¡Serena! – gritó Rei intentando salvar a la niña de morir – está malita todavía
- Lo siento – lloriqueaba mientras sus deditos chocaban entre ellos
- Yo también te extrañaba mucho
- Misión cumplida, regresaremos por Yael en la noche… No la pierdas de vista – susurró lo último al oído de Serena
Yael estaba muy callada, parecía que algo le preocupaba. Serena la conocía demasiado bien como para tragarse el cuento del susto. Esa niña tenía más valor que Rei, un par de zombis no la pudieron amedrentar tanto. Así que decidió preguntar
- Se trata de Hotaru
Serena palideció, tal vez se había dado cuenta que Hotaru era una Sailor. O de algo extraño en ella
- Yo llamé a su padre… me contestó una mujer y dijo que estaba bien… ¿Por qué querrían hacerme ver como una mentirosa?
- Bueno, tal vez se le olvidó… Y luego le dio pena confesar…
- O era la futura madrastra de Hotaru que la odia a muerte (palabras de Hotaru) y quería hacer verla como un demonio malvado
- Pero nosotras hablamos con Tomoe y gracias a lo que sucedió, la boda tiene fecha indefinida como la cena de compromiso. Así que si ella tuvo que ver, ahora su boda está en la hoja de canceladas y si no lo es pobrecita
- En eso tienes razón – sonrió la niña recuperando la calma
Haruka se quedó paralizada al ver a Michiru esperándola. La joven tenía en las manos una caja envuelta en papel metálico y un ramo de rosas. Iba a regresar al interior del edificio pero Michiru la había visto ya. Dio un suspiro y se resignó a admitir que no pudo abandonar Tokio sabiendo que Michiru se encontraba mal.
- Te quiero – le susurró al oído
- Pues gracias. ¿Cómo van las cosas con tu novio?
- Bien gracias – contestó con una sonrisa la joven cabellos aguamarino
- Y a qué debo el honor
- A que te vengo a rogar seas mi modelo
- No me gustan esas cosas
- ¿Me hinco o suplico?
- Ambas cosas – sonrió con picardía – No, de verdad no me gustan esas cosas
Como si fuera la primera vez. Era haber retrocedido en el tiempo y vivir de nuevo las sensaciones que mueve el amor. Quería abrazarla y besarla pero sabía ella no tenía ni idea que alguna vez fueron amantes. La invitó a tomar un café. La plática transcurrió en torno a autos hasta que Haruka creyó prudente preguntarle por Kael, pero Michiru parecía demasiado feliz oyéndola como para querer platicarle algo
- ¿Tienes novia?
- No
Y ahora la plática giraba en torno al amor. Entonces la memoria de Haruka la llevó a aquella ruptura. Esa noche fatídica en que escribió la despedida a su sirena, entre llanto silenciosos empacaba sus cosas para dejarla donde la había robado como si Michiru fuera mercancía defectuosa. Más de una vez la joven cabello aguamarina le reprochó haberla tratado como mercancía, la había regresado como un objeto defectuoso del cual se había aburrido.
- ¿Regresaste a tu novia? Suena gracioso ¿Me devolverías a mí también?
- Es algo tonto, lo sé; pero la historia comenzó atrás… Ella no era feliz conmigo y yo estaba molesta… demasiado para darme cuenta que cometía una tontería y que en lugar de buscar su bienestar intentaba apagar mi rabia
- Que carácter – apretó su mano para darle confianza – ¿Y qué te hizo la despiadada mujer?
- Dejarme de amar
Era triste pensar que la ciudad donde se juraron amor eterno sirviera de escenario para terminarlo también. Habían cenado en casa de los Kaioh, las miradas fortuitas y arrogantes contra Haruka no cesaban pero tan acostumbrada esta que se decía las necesitaría cuando se acabaran. Se quedó sola con la madre de Michiru, esperaba el silencio siguiera hasta que Michiru regresara, pero la mujer se sentía incómoda y pronto empezó a hablar sobre todo lo que le vino a la cabeza. La noche se volvió más agradable y hasta se dio cuenta que la señora Kaioh no era una mujer malvada sino una mujer que vivía para complacer expectativas sociales
- Eres un buen chico – dijo la mujer – Es sólo que esperaba Michiru tuviera un hombre con otra profesión… Tú sabes que cuando tengas cierta edad tu profesión se terminará. Te quiero pedir disculpas, te juzgué por tu apellido pero lo cierto es que eres un muchacho extraordinario… Y bueno para ser honesta no pudo tener final más feliz mi hija… Recuerdo a esa muchachita con quien salía
- ¿Muchachita? – Haruka sonrió. Después de todo había tenido un amor antes su bella sirena
- Sí, la chica con quien habla ahora por teléfono… Pero vamos, a estas alturas dudo mucho Michiru quiera cambiar la alegría de una vida normal y perfecta al lado de un hombre bueno como tú, por un romance de niñas con una chiquilla que ni siquiera podrá darle una familia
- ¿Cómo? – casi escupía el café
El llanto de un bebé detuvo su relato. Bien la molestia pudo haber quedado en "Omitiste a tu propia familia que era una chica" Parecía risorio que los Kaioh fueran la única familia en Tokio que no sabían su hermosa hija era lesbiana.
- Entonces te robaron la novia – concluyó Michiru sorprendida
- No exactamente… me fue infiel, hasta donde sé no tenía intenciones de dejarme… Después volvió a serme infiel y supe que el amor se había acabado entre nosotros… la dejé en su casa, no sabía donde más dejarla
- Vaya… Y a todo esto ¿puedo preguntarte algo?
- Sí claro – rió
- ¿Qué cosa es ser lesbiana?
- Este – se sonrojó la pobre, había olvidado que por su amnesia palabras o sucesos Michiru no los recordaba – en términos breves es una mujer que siente atracción por otra mujer – iba a preguntarle si fue clara pero la mirada de interrogación de la joven le decía todo
- Esta bien – contestó – No creo sea tan malo, pero bueno, el caso es que tu novia te fue infiel dos veces
- Lo cierto es que podía ser más feliz con su última aventura que conmigo… Y bueno la dejé libre, después quería morirme, me sentía perdido, solo y abrumado… Quería morir… Supongo que por eso me dices tengo la mirada triste, la amo demasiado
- Pero si ella no te quiere, ni hablar, algún día encontrarás a esa persona – se inclinó hacia delante para besar su mejilla – yo te quiero
- Yo también – estuvo a punto de besar sus labios para su suerte apareció uno de los guardaespaldas de Michiru
- Señorita se desapareció… estaba preocupado por usted
- Lo siento Ahito – y el hombre tomó distancia prudente para seguir vigilando a la joven sin traspasar su intimidad – No me gusta tener guardaespaldas pero que le vamos a hacer… Sabes, tienes el don de dar luz a mi existencia
- Pues no lo creo. Creo es mejor vuelvas a tu casa… Acepto ser tu modelo si tu me cumples un capricho
- El que sea – se levantó de la mesa
- Pórtate bien – sacó de su cartera dinero para pagar – Si te sigues escapando de tu guarura no te dejarán vernos
- No soy una niña – frunció el ceño – pero está bien, cualquier cosa porque seas mi modelo
Lita se sintió decepcionada al ver la lista de votaciones de patinaje. Mina hasta furiosa se sintió, creía que Michiru había ganado por obra y gracia de Kael. Profirió un par de monosílabos y golpeó el cartel con furia. Jordane tampoco estuvo feliz con e l resultado y prometió mover cielo mar y tierra para dejar al descubierto el fraude. Por su parte Amy y Rei creían que Michiru había ganado de forma justa, ellas mismas vieron que la joven tenía talento para el patinaje.
- No importa – abrazó a Lita – para mí eres la mejor
- Jordane – se sonrojó mientras sus ojitos parecían dos luces perdidas en el infinito
- Si tórtolos ya vámonos que Ryan debe estar esperando en el restaurante – sonrió Mina contenta de haber unido a esos dos – Y ahora qué pretexto tiene Serena para no venir
- Ahm sí – dijo Jordane – Si vendrá solamente que olvidé ir a recogerla, pero ahora vamos, anda Lita – la tomó de la mano – nos vemos en el restaurante
- Yo no puedo ir – se escuchó la voz de Amy – mi madre trabaja y no tenemos quién cuide a Yael
- Pues tráela – sugirió Mina – Mejor no – se dio cuenta de su error al sentir las fúricas miradas de Jordane
De paso Jordane la dejó en casa. Amy tenía la impresión que ese par llegaría muy tarde por Serena. Igual que Rei, tenía curiosidad por saber cómo Jordane sintió atracción repentina hacia Lita cuando ni siquiera notaba que existía.
- Ya llegué
- Hija ya tengo que irme, le di permiso a esa niña de salir con una amiguita para el ensayo de su obra pero aún no llega… no puedo esperarla pero por favor en cuanto llegue jálale las orejas por cabezona y me llamas ¿Sí?
- Sí mamá – rió encantada por el intento de su madre de mostrar severidad contra su pequeño relámpago de problemas
Miró el reloj, bien podía ir rápidamente con la vecina para entregarle el libro que le había prestado. Así la espera no la enloquecería y es que desde que Servicio Social andaba tras su madre cuidaban el mínimo detalle con Yael. Subió hasta el piso quince, platicó cinco minutos y los nervios la consumían así que se despidió. Muchas veces le pasaba, se equivocaba de botón o se trababa y el elevador la llevaba al sótano donde estaban los autos de los inquilinos. Se abrió el elevador y ella vio a lo lejos al hombre de mantenimiento. Exigiría arreglaran esa cosa, detestaba el aparto se fuera de largo llevándola hasta el sótano – estacionamiento
- Sí señorita, pero yo no entiendo cómo es que se equivoca
- Pues ni yo – se sonrojó
Allí estaba Yael, entre el cajón 5 B y 6 B. Sus labios rosados de niña besaban con un loco frenesí a una muchachita de su misma edad. La otra niña, se sujetaba a la espalda de Yael mientras una de sus piernas se aferraban al cuerpo de la joven. Movía las manos de arriba a bajo en un intento desesperado por hacerla suya. Se aferró a su cabello mientras Yael hacía lo propio con su cuerpo. Cesaron los besos y ambas se quedaron mirándose como si la pasión las consumía ganando terreno a sus energías.
- Yael – llamó Amy
- Mande – volteó espantada la niña al reconocer la voz de quien la llamaba
- ¿Tardarás mucho en subir? Creo estarán más cómodas arriba
- Este – La niña no sabía que responder, se limpió los labios y pensativa miraba de reojo a su compañera buscando apoyo para la sugerencia. Pero la otra niña intentaba fajarse y arreglase la ropa
- Nos vemos mañana para el ensayo – se despidió la chiquilla a toda prisa – Gracias señora por dar permiso a Yael para ir al ensayo – se inclinó un poco en señal de reverencia mientras Amy fruncía el ceño ¿La estaban confundiendo con su mamá¿Tan viejita estaba?
- Tontilla ella no es mi mamá
- Ahm lo siento – dijo adiós con la mano para subir corriendo aterrorizada a su auto último modelo
Amy miró a la chiquilla con cierta malicia, esperaba explicaciones. Pero Yael no pensaba dársela.
Sábado. Se sentía un poco estúpida sentada allí en medio del amplio salón mientras Michiru trazaba el boceto de su dibujo. Tomó la revista que había en la mesita, apenas la ojeó para devolverla a su sitio, estaba tan aburrida. Recordaba cuando Michiru intentaba dibujarla, siempre terminaban haciendo todo menos el boceto. A veces la pobre pintora debía valerse de fotos y sus recuerdos para terminar su dibujo. Sonrió. Volvió a buscar entre los papeles algo divertido para hacer.
"Cuenta una leyenda que el amor falso engendró a aquel ser perfecto que desde antes de ser engendrado fue dado en cuerpo y alma al señor de la Luz ¿Y qué lograría el Señor de la luz teniendo un bebé para sí? Pues cuando la mujer lo llevó al templo para sacrificarlo el Señor de la Luz el dijo que tendría que cuidar del bebé hasta que éste pudiera entender que había nacido para vivir para y por el Dios Sol" Haruka frunció el ceño, adelantó un par de párrafos "Y nadie imaginó que el Hijo del Sol fuera capaz de amar, sentía tanta pasión como lo había sentido la persona que vida le dio. Pero apenas tenía siete años ¿Qué podía saber un niño sobre amar?" Y volvió a brincar párrafos en busca de la fatalidad a la que ya el autor dirigía desde sus inicios "¿Dime Dios Sol si te hace feliz tener a un vástago que desconoce su procedencia, dime si te complace verlo maldecido por haber sido engendrado por un amor prohibido? Hijo del Sol erguido majestuosos miras el atardecer, miras con arrogancia morir a aquel que te engendró, sabes mañana renacerá historia de todas las tardes pero por hoy sucumbirá ante su amante, así pues ese cielo que se tiñe de su sangre es un preámbulo para dar paso a su bella amante… su antagonismo" Para Haruka sonaba a poesía barata "Tonto aquel que no viera la verdad en los ojos de esos dos amantes, el Hijo del sol ya con edad suficiente para saber quien era y desde el cielo se sabía protegido por la furia del Señor de la Luz mientras su dulce amante aquella que naciera de las entrañas de la luna de Plata hoy se dejaba poseer, daba paso a sus pasiones olvidando destinos, olvidándose que a quien amaba era el Hijo del Sol"
- ¿Te gusta? – la interrogó Michiru
- Es un poco extraño
- Son leyendas de pasiones… A veces confundimos el amor con lo que nuestras pasiones desatan en nosotros… Así nació el Hijo del Sol y ésa – señaló los manuscritos – es su leyenda
- No sabía te gustaran los relatos antiguos – Haruka prefería no opinar, no lo haría hasta saber el por qué Michiru tenía en su poder un relato así
- ¿Te lo cuento?
- Sí – sonrió y con la mano la atrajo hacia así
- Pues presta atención… Cuentan los ancianos que el Hijo del Sol fue engendrado de un torrente de pasiones y sangre. La fuerza del amor y del odio lo engendró, y la muerte de su madre marcó para siempre su destino. Mas el niño podía amar, podía sentir con mayor fuerza que cualquier ser las mismas pasiones que le dieron vida. Locamente se enamoró de una princesa. Cruel destino que en una sucia jugarreta cruzó sus caminos para convertirlos en los dos amantes prohibidos… de ese amor, de la pasión, el dolor, la agonía y la fuerza para buscar una oportunidad se valió el destino, así cuando el Hijo del Sol cumplió los dieciséis entendió su destino. Había nacido como antagónico de a quien amaba. Ahora no restaba más que prevalecer su existencia… La guerra de dos que fueron amantes comenzaba… Ahora aquellos que se juraron amor eterno hoy se veían de frente para en un segundo de silencio guardarse tributo pues lo que una vez fue felicidad por mirar los ojos del otro hoy era dolor.
Haruka guardó silencio. Se sabía de memoria la leyenda y también conocía el final. Final que intentaba hoy evitar a toda costa… Por un momento su mente deambuló en la eternidad. Hurgaba en el pasado, pues si conocía la identidad del Hijo del Sol su misión sería más sencilla. Más de una vez pensó que Endimio podría ser el Hijo del Sol pero tampoco estaba muy segura que la otra parte en aquella cruenta batalla fuera Sailor Moon. Eran leyendas y como tal los relatos podían ser metafóricos. Miró a Michiru, ya también le había pasado por la mente que ellas dos fueran las que de una u otra forma tuvieran que decidir el destino del mundo.
- Es una obra de teatro, se montará el próximo año… Me pareció interesante
- Sí, sobretodo si tienes en cuenta que no es terrestre – susurró impresionada de que alguien ajeno a reencarnaciones del Milenio de Plata tuviera acceso a esos pergaminos
- Me parece la encontró por error en la Biblioteca… Ella ha escrito el guión. Me parece un poco aterrador pensar que alguien pudiera confundir de tal forma el amor…
La mirada de Haruka coincidió con la de Michiru. La joven violinista se acercó de forma titubeante, era como si algo ajeno a su mente la impulsara. Rozó su mejilla con una caricia leve. Sin saber el por qué la abrazó. Tal vez su corazón quería saberlo, quería estar seguro de que aquella persona era real. Michiru había soñado tantas veces con ella que ya no sabía exactamente cuándo era verdad. Sintió la calidez de su mano recorriendo su espina dorsal y como una niña se sujetó a su cuello, su alma presagiaba ya el cruel final.
- Dime que me amas – musitó Michiru pero Haruka nos e dio cuenta de aquellas palabras
Haruka por su parte se sentía temerosa, ya no podía seguir fingiendo que sus sueños se debían a malas pasadas de su mente, eran premoniciones de lo que deparaba el destino a aquel mundo. Sabía que tendría que convertirse en enemigo de Michiru si decidía proteger a su princesa. Siempre el deber fue sobre todas las cosas y ahora que Michiru ni siquiera la recordaba ese deber podría decirse se volvió más fuerte pero la realidad es que el amor la embriagaba. Nunca estuvo con Michiru por un deber o un destino sino porque la amaba de verdad porque estaba decidida a hacer cualquier cosa por su felicidad, iba a luchar todos los días de su vida por perdurar el amor… ¿por qué un día se cansó? No, no fue así bajó la guardia pensando que su sirena podía estar mejor en otros brazos. Michiru era un lento veneno que consumía su vida, penetraba lentamente por cada poro de su piel envolviéndola en un sueño perfecto, llenaba sus pulmones de su aroma para que le fuera imposible olvidarla, dejaba que su cerebro guardara aquellas imágenes deliciosas que se conservarían intactas. Poco a poco sus besos se volvieron una lenta muerte, no quería escapar ni despertar de la bella ilusión que la joven le daba. Eso era Michiru un lento veneno que enloquce.
- Mira – susurró a su oído segura de que la joven lloraba
- No me sueltes
- Mira – tomaba sus brazos intentando apartarla – Esta nevando – sonreía encantada de poder disfrutar una nueva nevada al lado de Michiru Kaioh
Lentamente copos diminutos caían sobre Tokio. Lentamente el frío clima de Tokio se impregnaba de la ilusión de las fechas. Lentamente las ventanas se vieron decoradas por rostros de las personas que se asomaban para ver cómo las calles de la urbe se decoraban de una capa blanca.
Los niños fueron los primeros en asomarse, ahora ya no había duda, el invierno había llegado. Para algunos las fechas eran triste, momentos que se desean olvidar, se quiere dejar en el pasado los sueños con la firme intención de no volver a tenerlos por el miedo a perderlos, o por la torpeza de permitirle a la vida robarnos el aliento. Éste era el caso de Amy quien prefería ya no soñar y en su mundo científico habitaba segura, allí todo se podía corroborar.
Para otros las fechas significaban indiferencia pues eran tradiciones que no practicaban por sentirlas huecas, fechas comerciales en donde todos los anuncios inspiran a dar y sin embargo se olvida que lo importante es lo que se lleva en el corazón, se olvida que navidad para algunos credos es la fecha conmemorativa de aquel que nació para mostrarnos amor. Lita era el caso. Pero para Mina significaba tiempo de compras, tiempo de dejar que la alegría se metiera en los rincones más profundos así el alma nunca carecería de alegría.
Para Rei significaba nada, disfrutaba viendo el entusiasmo ajeno pero ella siempre practicaba lo que navidad traía consigo, Rei siempre estaba decidida a no dejar que las esperanzas, el odio o la amargura la dejaran con el alma muerta. Algunas personas hallan dolorosas las fechas pues los recuerdos pasados los invaden y es cuando más nos damos cuenta de los seres que se han marchado. Miramos con tristeza a nuestro alrededor para ver soledad y melancolía, hasta hemos dejado que la memoria se pierda en tonterías. Yael miró por la ventana sin levantarse del rincón donde reposaba, los sueños existían mas hoy estaban un poco lejos para ella.
Michiru y Haruka volvieron a abrazarse, la calidez de la otra les permitía disfrutar mejor el momento. Michiru soñaba despierta, miraba con ternura e ilusión a la nieve que caía. Como si cada copo le trajera un nuevo regalo para vivir. Haruka no dejaba de pensar en cuantas navidades dichosas pasó, daba gracias de lo que tenía, tuvo y tendría pues la vida se ve como se quería y ella sabía que el destino estaba en sus manos.
Y las personas notables eran aquellas que como locas salían a las calles. Muchas de ellas se entendía porque nunca en su vida habían estado en un lugar donde nevara y otras pocas era gente grande con un alma de niño. Como serena. Quien corría por todo el jardín gritando a los cuatro vientos nevaba. Alzaba sus brazos al cielo recibiendo del cielo la alegría y felicidad. Daba saltitos de gozo mientras su pequeños grititos alertaban a los despistados de la primera nevada. Volvió a gritar y el siguiente grito fue interrumpido por una voz que conocía pero hacía mucho no escuchaba
- Reconocí tus gritos… hace dos cuadras se oyen – dijo el muchacho intentado contener su risa
- Yo – tartamudeó Serena dejando de lado su euforia – ¿Darien?
Un nuevo grito de júbilo dejó sordo al muchacho. Algunas veces la primera nevada traían consigo más que el simple anuncio de un invierno más. A Serena le traían de regreso a Darien.
En el Próximo Capítulo:
¡Tokio de Cristal peligra¿Rini que haces en este siglo? No permitiremos que se modifique el futuro… ¿O sí¡Sailor Moon no es hora de dudar!
Tuxedo Mask enfrentas por primera vez a las Bestias de Sazuke ten mucho cuidado pues son más peligrosas de lo que imaginas
!Luz! Por favor escucha, Johan Fox solamente te está utilizando…
C O N T I N U A R Á…
NOTAS
Talalala lalalaaaaaaaaaaaaaa Si!!!!!!!!!!! Por fin la tan esperada aparicion de Darien ¡Volvio! Y creo mas de uno no le caera en gracia Y como ven la reconciliacion se ve mas cerca entre Michiru y Haruka eso si la primera recuerda que se peleo con ella jajaja, cierto que hay algo muy intenso entre ellas y la trama se enredara un poco mas asi que paciencia y preparense para los nuevos secretos porque pronto descubriremos los misterios que envuelven a la familia de Kael Fox
Por cierto subo 3 capitulos porque tal vez me ausente un par de semanas. No tengo tiempo para subir historias y escribirlas, o lo uno o lo otro asi que no puedo subir nada si no tengo historia verdad?
Hasta pronto y no olviden dejar sus reviews son inspiradores :)
